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Conociendo a los anfibios y reptiles de la Península Ibérica.

Etiqueta: fotografia naturaleza

10 consejos para mejorar tus fotografías de anfibios y reptiles. Parte II

Si ya has leído nuestra primera parte sobre consejos para mejorar tus fotografías de anfibios y reptiles, aquí seguimos con los 5 consejos restantes…

6.- Prueba con el “Efecto bokeh”.

A veces, existen rayos de luz o puntos luminosos que hay detrás del reptil o anfibio a fotografiar, con los que puedes “jugar” y probar a crear el llamado efecto bokeh“.

Sapo corredor (Epidalea calamita) fotografiado en ángulo bajo con efecto bokeh. Si te fijas, puedes ver cómo, jugando con la distancia focal y profundidad de campo hemos conseguido que los espacios de luz entre las hojas adopten forma de círculos luminosos.

El Bokeh es el efecto óptico mediante el cual enfocamos bien al animal y dejamos el resto de los elementos desenfocados. Y específicamente se denomina Bokeh a aquellas fotos en las que aparecen lucecitas o circulitos luminosos en la zona desenfocada.

Aquí puedes observar el efecto bokeh más potenciado que en la imagen anterior, ya que la distancia entre el lagarto ocelado (Timón lepidus) y la foresta del fondo era mayor…

Es un efecto realmente bonito que solo requiere dos cosas:

  1. Primero, que el paisaje pueda permitirte dicho efecto. Bien prueba en un bosque con arboleda y frondosidad suficiente, por donde se cuelen rayos de luz, o bien con una ciudad de fondo, al anochecer.
  2. Segundo, que tu cámara permita una gran apertura de diafragma de f/1.4. hasta f/5.7 o similar. Cuanto más reducido sea este valor f/, mejor. Si no tienes un objetivo de gran apertura intenta utilizar cualquier objetivo con una distancia focal larga (200 mm o 250 mm).

7.- Los reflejos “acuáticos” son tus aliados.

Muchos anfibios o reptiles se encuentran en charcas o medios acuáticos en la mayoría de las ocasiones. Más allá de parecer esto un handicap, es una oportunidad para conseguir instantáneas originales e impactantes, usando como base el reflejo de su figura en el medio acuático.

Culebra de agua (natrix maura)

Culebra de agua (Natrix maura) en su medio, asomando al acecho, de Seba Gómez Ramírez. la limpieza y elegancia del reflejo hacen de esta fotografía una toma muy especial.

No hay nada más bonito que una imagen “doble” de una rana o serpiente en la superficie del agua o bien una instantánea de un lagarto que se ha pasado a beber por la charca.

El reflejo puede ser limpio o turbio, tener más o menos elementos en la composición, pero el resultado puede ser realmente bonito, ¿verdad?!

Truco bichero: Recuerda que cuando más abajo y a nivel del agua estés, más reflejo conseguirás. Igualmente piensa que un reflejo en una superficie mojada (carretera) o en un cristal, puede resultar muy interesante.

8.- Prueba a destacar el contraste o mimetismo.

Destacar el contraste de un animal con su entorno (ej: salamandra), o por el contrario su capacidad de camuflarse (ej: camaleón), es otra forma de conseguir interesantísimas instantáneas de un anfibio o reptil.

En este ejemplo puedes ver la comparativa entre una especie aposemática (Salamandra comùn) y otra mimética (Tritón jaspeado). Aprovechar la vegetación circundante para resaltar una u otra característica puede hacer que el resultado final sea gratificante.

Hay animales que destacan por si mismos por su aposematismo (llaman la atención indicando que son venenosos) como la salamandra común, y son fáciles de fotografiar. ¡Siempre intenta resaltar esos maravillosos colores!

Salamandra común (Salamandra salamandra gallaica)

Salamandra común (Salamandra salamandra gallaica)

Otros sin embargo, tienden a reproducir los colores de su entorno (mimetismo) y se camuflan así de forma pasiva de los potenciales depredadores. Es una oportunidad para crear una interesante composición…

Ejemplo de mimetismo de una rana bermeja (Rana temporaria) entre las hojas…

Ejemplo de camuflaje de una salamanquesa común (Tarentola maurantiaca) con el entorno…

Truco bichero: Intenta captar a un anfibio o reptil en el momento de enterrarse y muestra solo parte del mismo, o sólo los ojos.

 9.- Perfila y contrasta, para sorprender.

A veces, sobre todo al atardecer, tienes la oportunidad de aprovechar la caída del sol o la salida de la luna para destacar como nunca.

Un consejo es alinearte detrás del animal y probar a contrastarlo contra el sol. Con una menor intensidad de la luz y el ángulo adecuado, podrás “dibujar” un perfil contrastado del animal y la fotografía quedará muy bonita, como en los siguientes ejemplos.

Preciosa puesta de sol protagonizada por un camaleón común (Chamaeleo chamaeleon), cortesía de Seba Gómez Ramírez.

¿Cómo conseguir este perfilado y contraste? Configura una velocidad de obturación o disparo muy alta (1/250 o más) y una profundidad de campo también alta (en este caso, ojo que el número “f” debe ser bajo, tipo f/18 o f/20).  Y por último, ajusta el balance de blancos de tu cámara en modo día o soleado si te es posible.

Ejemplo de camaleón común (Chamaeleo chamaeleon) donde el autor a buscado una composición creativa, con el sol en el espacio circular de la cola del animal…

La mayoría de estas imágenes están retocadas posteriormente en Photoshop o algún otro software, para potenciar los tonos y la intensidad de los colores dorados u oscuros del ambiente. Con estos ajustes ante una foto tan radical, puede que una foto que en la cámara no te gustase, después te sorprenda.

Y siempre, a falta de astros, puedes sorprender aprovechando otro tipo de fuente de luz urbana o artificial. A veces es cuestión de estar atento y tener suerte.

Truco bichero: ¡prueba a no usar flash por la noche! Todos llevamos linternas de noche, así que una forma de sacar fotografías originales es dejar inactivo el flash de tu cámara y enfocar al animal con una linterna por detrás, o desde otros ángulos.

Fotografía nocturna con fuente de luz externa a la cámara, de Seba Gómez Ramírez.

Recuerda que los anfibios y reptiles nocturnos son muy sensibles a la luz directa y no debes usar flash o fuentes de luz potentes de forma recurrente o abusiva. De hecho, cuanto menos lo uses, mejor. Seguro encuentras la forma de disfrutar de la fotografía sin pasarte con el flash.

10.- Dispara en RAW, si puedes.

Para no perder ni un píxel en tus imágenes, debes tener siempre presente fotografiar en formato RAW.

créditos: computerhoy.com

Fotografiar en RAW y no en JPEG garantiza que conserves los detalles de las luces altas y bajas en un archivo digital. No se trata tanto de la resolución como de tener la capacidad en la edición de ajustar al máximo la exposición y los tonos, que quizá no eran los adecuados en el momento del disparo o bien el formato jpg no te permite.

El problema del formato RAW es que hay ordenadores personales que no son capaces de procesar tanta información y peso de un archivo, pero el truco está en configurar la cámara para guardar en RAW + JPEG.

Y si nos permites, un último y no menos importante consejo a la hora de hacer fotografía: olvídate de tu cámara de vez en cuando.

Sal a bichear sin tu cámara ni el móvil y simplemente disfruta de un agradable paseo por el campo. Observa el paisaje, escucha los ruidos de los pájaros, deleitate con el pulso acelerado de tu corazón al caminar o mejor aún, sal acompañado de otras personas y muéstrales la belleza de lo diminuto, la grandiosidad de esta pequeña otra naturaleza, sin más pretensiones que encontrar la felicidad observando esta naturaleza.

Y como siempre, si te ha gustado este artículo, ¡comparte libremente!

Gracias por tu tiempo.

10 consejos para mejorar tus fotografías de anfibios y reptiles. Parte I

Dicen que la mirada es la distancia más corta entre dos personas. Esto, aplicado a la fotografía de Naturaleza, podría venir a decir que “la fotografía de naturaleza es la distancia más corta entre un ser vivo y el ser humano”.

No hay mayor placer que poder contemplar la mirada o los detalles de un anfibio o reptil en vivo.

Antes de empezar con los consejos, debes tener en cuenta que lo más importante de una fotografía es la salud y el bienestar de un animal y por supuesto del entorno donde vive.

alberto con salamandra rabilarga

De hecho, hay un movimiento de creciente creación y rápido crecimiento entre los aficionados y profesionales de la fotografía de naturaleza que predica el contacto cero entre el fotógrafo y el animal. Para ellos, no hay fotografía que merezca la pena si el animal ha sido manipulado en algún modo.

Hasta en el prestigioso premio Wildlife Photographer of the Year 2017 se empieza a pensar en restringir ciertas fotografías donde claramente se ve que el animal ha sido manipulado debido a la creciente conciencia sobre la desaparición y problemas de todas las especies del reino animal.

Y más en relación a los anfibios y reptiles, la asepsia es fundamental; los virus y hongos siguen extendiéndose y diezmando muchas de sus poblaciones y hay que seguir ciertos protocolos, sencillos y eficaces.

Para terminar esta introducción, que creemos obligatoria, compartimos contigo el código ético de AEFONA (Asociación Española de Fotógrafos de Naturaleza).

Una declaración de principios básicos para la práctica de esta actividad elaborados con el fin de que todos adoptemos un compromiso personal en la naturaleza que tanto amamos.

Y sin más dilación, pasemos a compartir contigo nuestros consejos y trucos para sacarle el máximo partido a tus fotografías de anfibios y reptiles.

1.- Elige el atardecer o el amanecer para tus fotos.

El amanecer y el atardecer son las llamadas “horas brujas” o “doradas” porque los volúmenes y las formas se captan mucho mejor.

Salamandra fotografiada al amanecer… Oporto (Portugal)

El color suave y poco intenso de la luz de la mañana o la tarde y su ángulo bajo te ayudarán a realizar magníficas instantáneas.

Desde las 11:00 hasta las 17:00 aproximadamente, la luz llega desde arriba y con mucha intensidad. Para evitar que la imagen salga tan “quemada” o “blanca” un buen consejo es bajar la ISO al máximo (sensibilidad a la luz).

Tanto el obturador como el diafragma dejan pasar naturalmente más o menos luz hacia el sensor de la cámara, mientras que la ISO amplifica la luz, pero a costa de perder calidad en la imagen, ojo.

Por eso, en general, intenta dejar siempre la ISO lo más baja posible (100 o 200 dependiendo del modelo de tu cámara). Sobre todo el exteriores y a medio día. Cuanta más luz ambiente haya, más bajo el ISO.

2.- Haz fotos con una velocidad de obturación alta.

Los reptiles son muy impredecibles y rápidos en sus movimientos como los lagartos o lagartijas, o bien están prácticamente moviéndose todo el tiempo de contacto como las serpientes y es normal que la fotografía salga borrosa o “movida”. Esto se corrige en gran parte dejando la cámara preparada a una velocidad de obturación relativamente rápida.

El salto de las ranas es ideal para probar con una velocidad de obturación alta.

Aumentar la velocidad del obturación o de disparo, que básicamente es el tiempo exposición de la cámara a la luz y se expresa en segundos y fracciones, te facilitará sacar con nitidez el mayor número de fotos.

camaleón común (Chamaeleo chamaeleon)

Magnífico momento captado por Seba Gómez Ramírez de un camaleón común (Chamaeleo chamaeleon) cazando.

¿Y qué se considera una velocidad de obturación rápida? Suele considerarse rápida la que se sitúa por encima de 1/60 segundos, y te recomendamos, si haces fotos a “mano alzada” o sin trípode (que es lo normal) a 1/125 o 1/200 fracciones de segundo.

Captando la apertura de mandíbulas de una víbora a una alta velocidad de obturación.

A más velocidad de obturación consigues mayor nitidez de la foto (la imagen se congela), pero ojo porque esa nitidez conlleva que la foto se oscurezca. De ahí que a mayor velocidad de obturación debes tener una mayor apertura de diafragma y o bien de subir la ISO (sensibilidad de la cámara a la luz), o ambas.

Truco bichero: prueba a poner la cámara en modo ráfaga y espera a que una rana o lagartija den un salto. Puede que captures un instante mágico.

3.- Práctica el ángulo bajo y la regla de los 3 tercios.

Los anfibios y reptiles en general, son pequeños y rondan por el suelo, al contrario que las aves. Esto hace que de forma natural les “disparemos” desde lo alto, como en la siguiente imagen…

Una foto cenital (desde arriba) no tiene porque ser mala, pero hay detalles que se pierden…

El ángulo “cenital” no da buenos resultados por varios motivos: parece que es un ser vivo “dominado”, o a veces da la sensación de “aplastado”, y al mismo tiempo no realzas su naturaleza o belleza al 100%.

Agáchate o tírate al suelo para poder tener un ángulo bajo y obtener una instantánea a la altura de visión del animal. Te sorprenderá ver el resultado.

lagarto-ocelado-timon-lepidus-burgos

Una foto con ángulo bajo destaca y ennoblece mucho más al hérpeto.

Tu cámara siempre debe estar colocada al mismo nivel que el anfibio o reptil, si es posible. Repetimos, ¡ensuciate las rodillas! 🙂

pelobates-cultripes-sapo-de-espuelas

Otra instantánea donde se aprecia lo bello y la calidad de bajarte a nivel del animal, son éstas instantáneas de Antonio Gómez Mercader de una víbora áspid (Vipera aspis) donde se capta además al hábitat de la serpiente.

Antonio Gómez Mercader nos cede esta hermosa imagen de una víbora áspid (Vipera aspis) de este verano.

Por otro lado, la regla de los tres tercios aconseja que la composición de tu imagen está dividida en 3 tercios. 1 tercio puede corresponder al animal y los otros dos al hábitat, o viceversa. No suelen quedar bien las fotografías compuestas al 50% o donde el 100% es el suelo (recuerda la regla del ángulo bajo).

En la siguiente imagen, puedes ver estas dos reglas aplicadas un sapo común: ángulo bajo y tres tercios, aunque el musgo aquí ocupa algo menos del tercio estándar.

A continuación puedes observar dos fotografías donde se aplica esta teoría de los tres tercios, de forma inversa.

Opción 1:

En esta imagen, se capturó a una joven culebra bastarda (malpolon monspessulanus) destacando la roca donde tomaba el sol, que ocupa 2/3 de la fotografía.

Opción 2:

En esta otra composición, sin embargo, se quiso resaltar al hábitat donde se la observó, ocupando 2/3 de la fotografía…

Truco artístico: Si tienes una cámara resistente al agua, prueba a colocarla con un extensor aséptico por debajo del agua apuntando al cielo. Alucinarás con las instantáneas que se pueden sacar.

Foto de tritón crestado italiano (Triturus carnifex), de Matteo Di Nicola.

Ejemplo de fotografía de tritón crestado italiano (Triturus carnifex), de Matteo Di Nicola, donde además respeta la regla de los tres tercios (2 de ellos corresponden al agua y un tercio al borde de la charca).

4.- Los primeros planos / planos de hábitat funcionan bien con animales pequeños.

Usa pequeñas aperturas de diafragma para primeros plano siempre. Si tienes la cámara a f/3.5 ó f/1.4 el resultado será magnífico. Podrás hacer primeros planos de animales pequeños y parecerán auténticos dinosaurios, como la siguiente lagartija.

Primer plano de una lagartija roquera (Podarcis muralis) que parece un lagarto enorme, midiendo tan solo 10 cm de longitud.

Todo lo que sea acercar a estos seres tan “lejanos” y esquivos, potenciará el resultado final de cualquiera de tus “disparos”…

Primer plano de culebra bastarda (malpolon monspessulanus)

Primer plano de culebra bastarda (malpolon monspessulanus) de Seba Gómez Ramírez.

Si por el contrario quieres mostrar a la vez el hábitat del animal, deberás aumentar la apertura del diafragma lo máximo posible para que el fondo se “vea” con cierta claridad…

víbora-cantabrica-burgos-02

En la fotografía paisajística se usan máximas aperturas de diafragma para mostrar con nitidez el mayor número de elementos al aumentar así la profundidad de campo (espacio delante y detrás del animal).

Lagarto verde occidental (Lacerta bilineata) en uno de sus hábitat tipo, de Antonio Gómez Mercader.

También piensa que a veces no hace falta mostrar tan “nítido” el fondo y solo esbozarlo, para dar máximo protagonismo al sujeto, como en el siguiente ejemplo.

Culebra de esculapio (Zamenis longissimus), de Pedro Luna, con el fondo desenfocado por completo, para resaltar aún más este magnífico ejemplar.

Truco artístico: si tienes una lente de ojo de pez o gran angular, este tipo de fotografías serán aún más impresionantes…

5.- Los ojos son lo más importante de tus fotografías.

En fotografía de naturaleza a todos los seres vivos se les enfoca a los ojos. ¿Te acuerdas de nuestro primer párrafo de este artículo, donde decíamos que “la mirada es la distancia más corta entre dos personas”?

Primer plano de una culebra de collar (Natrix astreptophora), de Seba Gómez Ramírez, en la que además se aprovecha la vegetación para darle un toque artístico a la foto.

Imagínate entonces en un ser de 5 cm o 6 cm de tamaño, que te mira y sus ojos no te transmiten nada, porque están borrosos. Puedes verlo en la siguiente fotografía…

Mientras que una imagen no transmite nada y da una mala sensación al espectador, la otra es todo expresividad. Fotografía de Rana común (Pelophylax perezi)

Enfocar siempre a los ojos de un ser vivo en tus fotografías debe ser tu obsesión, por encima de todo lo demás. Es la base de una buena fotografía de naturaleza. Sin una mirada limpia y cristalina, los anfibios y reptiles no son nada, y tus fotografías tampoco.


Si te han gustado estos consejos no dudes en seguir con nosotros y echarle un vistazo a la segunda parte de nuestros 10 consejos para mejorar tus fotografías de anfibios y reptiles.

¡Gracias por tu tiempo! 😉

Resumen-2016.-Fotografías-de-herpetología-con-historia

Ya se acaba el año y en Bicheando.net estamos muy contentos de la buena aceptación que ha tenido el proyecto divulgativo. Y qué mejor para darte las gracias y un fuerte abrazo escamoso que compartir contigo un resumen de las fotografías e instantáneas de hérpetos más especiales para nosotros del año.

Muchas veces lo más importante no es el resultado del disparo, sino la historia que hay detrás del mismo. Hoy en bicheando, para cerrar el 2016. Fotografías de herpetología, con muuucha historia detrás…

Kike Garrandés

Víbora hocicuda (Vipera latastei)

Valle de Iruelas, Ávila. Esta fotografía ha sido muy importante para mi dado que ha sido la primera víbora que he tenido la oportunidad de ver de cerca en mi vida. Una recién nacida muy posiblemente dado que la vimos en agosto, y es de pequeño tamaño. Ya de pequeño pude ver una en La Pedriza de Madrid, pero por precaución mi padre no me dejó acercarme mucho. Además es una foto que me trae bonitos recuerdos, ya que fuimos de excursión unos días a casa de un amigo unos cuantos compañeros y al anochecer la sorpresa no podía ser mayor. El mismo chico que nos invitó a su casa me había avisado un año antes de la existencia de la especie en la zona. Yo dudé mucho a cerca de ello. Ya sabemos cómo son algunas personas tratándose de ofidios: todo son víboras.

Culebra de cogulla occidental (Macroprotodon brevis)

Esta foto me recuerda la gran diversidad herpetológica que tenemos en España. Porque a partir de octubre de 2016 empecé a a vivir en Huelva para los próximos 4 años. Y vida nueva equivale a especies nuevas que no había en tu anterior tierra. La primera culebra de cogulla que ví en mi vida fue con Alberto González, autor de bicheando.net y es por ello también que se trata de una foto especial que merecía estar entre las elegidas.

Ranita de San Antonio ibérica (Hyla molleri)

Macho croando en Valdemanco, Madrid. Esta fotografía es especial para mi dado que fue durante mi inclusión en un proyecto científico junto a Iñigo Martínez – Solano, que me dio la oportunidad de formar parte de un seguimiento de herpetofauna en este municipio madrileño.
Una de mis mayores ilusiones era poder observar a las ranitas de San Antonio en época de reproducción. Aquí en Madrid se me había hecho tarea ardua el verlas, y desde ese momento, en marzo de este año, me he deleitado observándolas horas y horas. ¿Momento para pasar a nuevas especies?

Sapo partero ibérico (Alytes cisternasii)

Macho portando puesta en Valdemanco. La primera foto del 2016 de esta especie portando huevos, teniendo en cuenta que ya había presenciado la misma escena el otoño anterior, demostrando así la biología de la especie: A. cisternasii tiene puestas bianuales, y la fotografía y trabajo de campo realizado me permitieron observar que la teoría de los libros no era equivocada.
La participación en este proyecto de investigación me permitió además realizar una ponencia en mi Instituto de formación agraria de Villaviciosa de Odón ante 80 personas y finalizar un trabajo de fin de estudios basado en gestión del medio haciendo uso de anfibios como indicadores de calidad ambiental, con calificación de sobresaliente.

 

Alejandro García Salmerón

Mi selección, más que en la belleza y composición de la fotografía, he decidido basarla en aquellas capturas las cuales han supuesto para mí los momentos más especiales del año, ya sea por la singularidad del fotografiado o por la importancia subjetiva de la situación.

Eslizón dorado (Chalcides viridanus)

En la primera foto tenemos un eslizón de Tenerife, la lisa dorada (Chalcides viridanus), este escíncido tan especial fue observado en el Teide. Con una llamativa cola azul, pequeño tamaño y mucha agilidad. Tuve la oportunidad de compartir con él escasos minutos antes de que se perdiera entre el inmenso campo de rocas volcánicas que conforman un paraje inolvidable.

Ranita meridional (Hyla meridionalis)

La segunda fotografía, hecha durante un censo nocturno en la montaña de Collserola (Barcelona), pertenece a un ejemplar de ranita meridional (Hyla meridionalis). Si bien son escasos los ejemplares completamente azules, debido a una falta de xantóforos, cabe decir que un ejemplar verde, azul y blanco de estas características se puede catalogar como único.

Culebra de Esculapio (Zamenis longuissimus)

A continuación vamos con una de las culebras más difíciles de ver de la Península. Se trata de la culebra de Esculapio (Zamenis longuissimus). Sus hábitos discretos y hábitat que ocupa le hacen ser un reptil tan difícil de hallar. Este individuo en proceso de pre-muda tuve la suerte de poder encontrarlo en el Parc Natural del Montseny (Barcelona) y, sin duda, ha sido el colúbrido que más ilusión me ha hecho poder ver.

Culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis) y la culebra lisa meridional (Coronella girondica).

La elección de las dos siguientes fotografías tiene una explicación que dista de la singularidad de los ejemplares. Para esta temporada mi meta era poder llegar a observar todas las culebras del territorio catalán y las dos siguientes fueron las que me ayudaron a poder tachar de mi lista tal objetivo. La culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis) y la culebra lisa meridional (Coronella girondica). Ambas observadas en Tarragona, gracias a los conocimientos del terreno de dos compañeros que me acompañaban.

Culebra de cogulla (Macroprotodon brevis)

Por último, la esquiva culebra de cogulla (Macroprotodon brevis). El encuentro de ésta fue un tanto peculiar.

Durante este verano tuve la suerte de poder visitar Castilla la Mancha. Aunque en pleno agosto la probabilidad de ver un ejemplar de sus características disminuye considerablemente, mis ganas de querer encontrarla no se vieron alteradas.

En un agujero que servía de canalizador de agua tuve la mala suerte de encontrar un ejemplar muerto de dicha culebra, seco debido al sol abrasador de las tardes andaluzas. Decidí dejarlo en ese sitio y recogerlo a la vuelta.

Después de una tarde productiva, en la que pude fotografiar una gran diversidad herpetológica local, mi sorpresa fue que en el mismo agujero había vuelto a caer otro ofidio… justo de la especie que buscaba… ¡qué casualidad!  Durante los próximos días no volvió a caer nada más, igualmente decidí habilitar la trampa de caída con piedras y troncos para facilitar la salida de futuros casos semejantes.

Alberto González

Para mi hay varias fotos que este año han sido muy especiales, por varios motivos.

Salamandra del Almanzor (Salamandra salamadra almanzoris)

Los primeros días de Marzo 2016 visité el Circo de Gredos en busca de una subespecie de salamandra (que pronto creo tendrá el rango de especie) que para mi, desde niño ha sido un símbolo en mi afición. Es la única salamandra en España a la que he visto encima de la nieve en pleno Enero tomando el sol, a más de 2.200 metros de altitud y la variedad melánica (base negra con pocos puntitos amarillos) me parece una auténtica pasada.

Caminando durante las primeras horas de la mañana me encontré con un ejemplar encima de una piedra, contemplando el valle y las montañas (normalmente no tienes, si no mueves al animal, buena perspectiva y profundidad de campo) y tal cual estaba el animal le pude hacer una foto, con el pico Almanzor detrás. Un momento muy especial por lo descriptiva y bella de la instantánea que siempre recordaré con una gran sonrisa.

Lagarto ocelado (timón lepidus)

Otra foto especial para mi fué mi primer encuentro del año con un gran lagarto ocelado (timón lepidus) que no solo no huyó al verme, sino que se enfrentó a mi, como el potencial predador que estaba molestando su baño de sol.

lagarto ocelado timon lepidus

Gracias a comportamiento defensivo,ahí erguido y mostrándome su imponente mandíbula y dentadura, puede coger la postura y encuadre perfectos para hacer una de las fotos más bonitas que tengo de esta especie. El momento duró más de 10 minutos en la que ambos nos miramos y yo aluciné con su bravura. Hubiése estado todo el día contemplandolo, pero decidí dejarle tranquilo e irme despacio. Allí se quedó, perdido en la lejanía sin dejar de mirarme.

Sapo partero ibérico (Alytes cisternasii)

La siguiente fotografía es muy chula porque fué el día que conocí a Íñigo Martínez Solano en persona por primera vez, acompañados por Fernando (otro amigo ya de afición) y vi por primera vez en mi vida una cópula de la especie. ¡Preciosa! ¡Bellísima! ¡que colores! ¡que posturas! ¡qué animales más maravillosos!

alytes-cisternasii-amplexo-01

Fue una noche muy especial, lluviosa, de otoño en compañía de dos amantes de los hérpetos y buenas personas.

Otra foto que más reciente (de este diciembre 2016) que me gusta mucho, entre otras cosas porque me la hizo mi hermano Daniel González (siempre estoy feliz de que mi joven hermano se venga conmigo de bicherío) es la siguiente, en la que estoy sacando de una piscina varias salamandras y por desgracia, un lagarto ocelado ya muerto de frío, al no tener donde refugiarse de noche.

rescate-de-anfibios

Es una lástima que las piscinas, albercas, pozos etc. sigan siendo una trampa mortal para los anfibios y reptiles del mundo entero. Siempre que salimos de senderismo o bicherío no duda en acercarme o asomarme a cualquier trampa que vea, para ver si hay animales atrapados y rescatarlos. Creo que todos deberíamos hacerlo en nuestras visitas al campo.


Esperamos te hayan gustado las fotos de sus autores, ya sea por su belleza o por la historia que hay detrás de ella y, sobretodo, les hayas podido conocer un poquito más. Bicheando.net es un portal digulgativo para todos, si tú también tienes ago que decir o contar aqui estamos para darte voz. No dudes en contactarnos en hola@bicheando.net

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