3 tipos de fotografías (o vídeos) de anfibios y reptiles éticas. 2º parte

Como veníamos diciendo en nuestra primera parte (cómo fotografía anfibios y reptiles salvajes de forma ética), lo más importante de todo es ir al campo con humildad y respeto hacia un flora y fauna que lleva en sus ecosistemas desde antes que la humanidad existiera.

En cualquier tipo de fotografía o actividad que hagas con hérpetos, siempre has de tener en cuenta la salud y el bienestar del animal por encima de cualquier otra cosa. Y también saber que puede que muchas veces vuelvas con las manos vacías, ya que tanto anfibios como reptiles son de carácter huidizo y evasivo. He aquí la dificultad de fotografiar esta otra naturaleza.

Ejemplo de fotografía in situ donde se juega con las hierbas altas para hacer bonitos difuminados y conseguir una gran composición.

¿Qué tipos de fotografías éticas pueden existir?

Todas pueden serlo, incluso las posadas. Es la mentalidad, la humildad y el respeto con el que nos acercamos a los anfibios y reptiles donde está la clave. Por ello, nos gusta mucho la clasificación que hizo el fotógrafo de la naturaleza Ronald Zimmerman: él habla de fotografía in situ, semi-in situ y posada.

A continuación te contamos nuestra propia versión de cada tipo de fotografía y algunos trucos para poder llevarlas a cabo con éxito.

1.- Fotografía in situ: la mejor elección ética por varios motivos.

Nota importante: el propósito de estos consejos es para beneficio de los animales. Siempre serás tú el responsable de tus propias acciones.

¿Qué significa in situ? Lo verás en muchas descripciones de fotografías. In-situ significa “en su propio lugar”, sin alteraciones espacio-temporales y sin intervención humana. Es fotografiar una serpiente o lagarto según se le encuentra, sin alterar la escena ni interactuar con el animal.

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Fotografía in situ. Lagarto ocelado asoleándose…

Para un herpetólogo, observar in situ a un animal como una culebra bastarda o un lagarto ocelado es la mayor satisfacción que puede tener. El culmen del buen trabajo de acercamiento y prospección. En fotografía es proyectar ese alma de observación del herpetólogo a una instantánea sin impacto o molestia para el animal. Por descontado es forma más ética de fotografiar anfibios y reptiles.

Claro ejemplo de por qué la fotografía in situ puede ser más atractiva y valiosa que la posada. Amplexo de rana bermeja (Rana temporaria) de Gerard Carbonell. Ganadora del 3º concurso de fotografía de anfibios y reptiles Bicheando.net del pasado noviembre 2019.

¡Y también es el más natural y realista! Ten en cuenta que esas fotografías son documentos del alto valor científico porque muestran muchas veces un comportamiento antes no observado o una característica morfológica que ayuda a la identificación posterior de subespecies, por poner dos ejemplos.

¡Y qué decir de la pose! nada tiene que ver un lagarto ocelado macho con la cabeza alta, oteando el horizonte de su territorio que un ejemplar aplastado en una piedra puesta para la ocasión.

También es el tipo de fotografía que más paciencia y saber hacer necesita y solo con mucha experiencia de campo se pueden conseguir buenos resultados. Pasar más tiempo en el campo aumenta tus posibilidades de encontrar escenas in situ.

Ejemplo de cómo una fotografía in situ, sin embargo puede parecer posada. Sólo hubo 8 segundos para sacar 2 fotografías y tuvimos que meternos literalmente en el río para poder sacarlas. Por suerte una de ellas (el ejemplo) no quedó nada mal.

Para este tipo de fotografía es imprescindible estudiar, leer y visitar el campo para conocer y aprender los hábitos y patrones de las especies específicas de anfibios y reptiles que queremos fotografiar.

¡La fotografía empieza aquí y termina cuando apretamos el botón de apertura del obturador!

Super consejos para conseguir fotografía in situ de hérpetos:

1.- Ve despacio y en silencio. Eres un ninja.

Con la cámara en mano y encendida, con un teleobjetivo o macro largo mejor. Anda como un espía en un campo de minas, asómate a los recodos o por encima de los montículos con calma. Los reptiles y anfibios se asustan ante movimientos rápidos y te dejarán acercarte si lo haces despacio.

2.- Busca el mejor ángulo (y bajo) posible.

Asegúrate de que no haya nada entre el animal y la cámara. Asegúrate de que el sol esté detrás de ti (o a un lado). Intenta agacharte o apoyarte en algo para evitar fotos movidas. Cuando te acercas al animal desde un ángulo bajo, la tasa de éxito es mayor.

Perfil bajo, acercamiento lento, movimientos lentos… Claves para obtener fotografías dignas in situ.

3.- Conoce a tu presa y su plan de huída.

Cada especie tiene un especio de seguridad y un comportamiento evasivo diferente. Aún así, no esperes para fotografiar hasta que estés demasiado cerca, y ves haciendo fotos o podrías terminar sin nada en la tarjeta de memoria.

4.- Haz una espera de francotirador.

Si has visto una especie rara, y no has podido hacer la foto que querías, simplemente quédate sentado o tumbado y espera unos 5 o 10 minutos. Si no es una serpiente (suelen tardar más en volver a salir) puede que la lagartija, lagarto o anfibio vuelva a su posición original en pocos minutos. Ten paciencia y te irás a casa con una sonrisa de oreja a oreja.

Beneficio extra: Al no interferir en los elementos, madriguera, agujero o piedra del hérpeto (ni con él), éste volverá a estar ahí en tu próxima visita. Cuanto menos interactúas con un hérpeto, más posibilidades hay de que permanezca en la misma zona durante mucho tiempo.

2.-Fotografía semi in situ: no significa tocar o manipular.

Nota importante: el propósito de estos consejos es para beneficio de los animales. Siempre serás tú el responsable de tus propias acciones.

Semi in situ no significa coger, tocar o manipular en ningún caso al animal. Aquí la escena y sus elementos se puede alterar en pro de conseguir un mejor documento, pero el animal no es manipulado.

¿Cómo se consigue esto? Por ejemplo apartando o poniendo hojas, ramas o piedras cerca del animal, moviendo objetos que lo distraigan o hagan que cambie de pose o bien dejando que el animal salte o camine, ya sea para fotografiarlo en un mejor lugar o para fotografiar su movimiento.

Ejemplo de fotografía semi in situ. Se añade una hoja grande con algo de color verde (arriba a la izquierda) para mejorar el marco donde estaba el urodelo, al que no se le tocó.

Ejemplo de fotografia semi in situ. Se eliminan unas piedras y raíces secas de detrás del sapo, para dejar ver mejor la planta que hace de fondo y simplificar los elementos de la imagen.

En este caso como ves no es necesario coger al animal para hacer la fotografía y salvo un poco de molestia para él por percibirte, queda intacto. Obviamente hay un estrés implícito y no es tan “puro” como in situ, pero es mucho menos perjudicial para el animal que estar tocándolo.

Eso sí, asegúrate de no alterar el hábitat o la zona y deja todo como estaba antes de llegar. Estamos cansado de ver “zonas calientes” y conocidas en la península donde las piedras siempre están movidas o descolocadas.

Super consejos para conseguir fotografía semi in situ de hérpetos:

1.- Mejor en equipo.

Para garantizar el menor tiempo de estancia con el animal y evitar golpes accidentales o manipulaciones, es mejor que mientras que tú enfocas al animal, un amigo le distraiga u oriente hacia donde puedas sacar una mejor y más rápida fotografía.

A veces, con ponerse delante de un animal, basta para dar a tu compañero de bicherío tiempo para sacar un par de fotos rápidas.

2.- Ve despacio y en silencio. Eres un ninja

Lo repetimos porque es importante: tanto quien hace la foto como quien intenta motivar al animal han de hacerlo suavemente… Es un momento en que estamos indicando al animal que no queremos herirlo ni depredarlo. Es un momento neutral, donde animal y humano se sopesan mutuamente. ¡Es un conversación en la que no hay que gritar, por decirlo así!

Si nos movemos rápido o agitamos unas ramas delante de un hérpeto, éste lo interpretará como un ataque e intentará huir.

3.- Busca el mejor ángulo bajo posible.

En fotografía semi in situ normalmente estás más cerca del animal. Por ello, para evitar que huya viéndote como un depredador, Asegúrate de acercarte y estar cerca del al animal desde un ángulo bajo.

4.- La 1º fotografía es la mejor.

Cuando motivamos al animal a moverse sin tocarlo, los primeros instantes son los que mejor van a reflejar poses naturales.

Pasados unos segundos o bien el animal huirá o bien adoptará posiciones defensivas poco naturales como abrir la boca (lagarto ocelado) o enroscarse y tapar su cabeza (culebra de cogulla).

Fotografía semi in situ (el animal se ha percatado de nuestra presencia y nos observa) pero nos deja acercarnos lo suficiente para sacar una bella pose natural. Fotografía realizada a unos 4 metros del animal…

…nada que ver con la fotografía posada, donde los animales muchas veces adoptan una postura “aplastada” y defensiva nada natural. Es tan obvio y las imágenes quedan tan mal que no merecen la pena. Hay que ser autocríticos.

Por lo tanto no te obceques con intentar motivar y distraer al animal a que vuelva a un estado no defensivo cuando lo h hecho e intenta que la 1º foto sea la buena.

3.- Fotografía posada: como último recurso y si hay un propósito detrás.

Nota importante: el propósito de estos consejos es para beneficio de los animales. Siempre serás tú el responsable de tus propias acciones.

Solo si hay una excusa que merezca la pena se debería manipular un hérpeto. Si no hay un propósito claro y legal es mejor disfrutar de ellos los segundos que nos lo permitan y quedarnos con esa fotografía en nuestro corazón y en nuestro recuerdo.

Y es que muchas especies de anfibios y reptiles son muy frágiles y perderán la cola, algún diente al intentar morder (víboras) o les transmitiremos hongos o virus peligrosos a través de la piel (anfibios).

De hecho, todas las especies de hérpetos de la península ibérica están protegidas y si manipulación prohibida, salvo en casos excepciones. En Bicheando.net nos parece que se aprende tocando e interactuando, pero es nuestro deber comentar también estos temas legales para no llevar a equívoco.

La fotografía posada donde el objetivo documental es visibilizar el entorno donde viven ciertos animales…

La fotografía posada es útil para “denunciar” efectos trampa.

Fotografía posada, porque al animal se le orientó e hicimos pararse -poniéndonos delante- durante unos segundos para poder captar el entorno rural donde se le observó. Fotografía de Max benito.

La fotografía posada es útil para “denunciar” efectos trampa.

A esta salamandra sólo se la subió unos centímetros de donde estaba para poder obtener una visión del ecosistema más completa. Se tardó menos de 2 minutos en hacer la fotografía. Tiempo en el que se movió y siguió su camino por donde vino.

Este tipo de fotografías son in situ, pero el animal ha sido “sorprendido” por nuestra presencia (levantamos la roca donde estaba) y  se sube a la roca para mostrarnos sus mandíbulas (comportamiento típico defensivo del lagarto ocelado) actuando de forma poco natural y por nuestra presencia. Es por ello este tipo de fotografía deberían considerarse posadas, aunque no se haya manipulado al animal.

Un propósito claro para posar un anfibio o un reptil para una foto podría ser la investigación, otro documentarlo una vez ha sido rescatado de una muerte segura (y obviamente se le manipula). Y otro la divulgación con otras personas, porque solo a través de la interacción se aprende de verdad.

De hecho los niños agradecen enormemente poder manipular una serpiente y ver que ni huele mal (a menos que se una serpiente de agua :-)), ni es “mala” de por si, ni quiere comérselo. Alentar la curiosidad con la interacción es el fruto de un futuro respeto por estos seres.

Pero volvamos a la fotografía y el vídeo… Si su objetivo no está claro, es mejor no coger al animal en absoluto. Tanto in situ como semi-in situ o un buen recuerdo son mucho más valiosos que una foto posada.

Si vamos a manipular al animal por las razones que sean lo primero es entender bien el momento biológico del animal. En época reproductiva, como por ejemplo serpientes hembras grávidas, amplexos de anfibios etc. es mejor no tocar a los animales.

Igualmente el momento del día debe ser el adecuado. por la noche anfibios y por el día reptiles, por regla general. Sacar un anfibio de su escondite a pleno sol o una serpiente dormida por la noche para hacer una foto o estudio no es ético y no tiene justificación, seas un biólogo, un fotógrafo o tengas los permisos que tengas.

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Un momento totalmente adecuado para fotografiar animales con manipulación es cuando los rescatamos (si la salud del animal atrapado lo permite, qué es lo primero) . Una vez hidratados e inspeccionados, es adecuado tomar unas fotos de los mismos. Tanto por razones estéticas como documentales o de investigación.

Igualmente con las serpientes hay que evitar que muerdan en la medida de lo posible, ya que pueden perder dientes y colmillos muy necesarios para cazar.

Asegúrate además de tener al animal el menor tiempo posible. Para ello volvemos a los consejos de la 1º parte, donde hablábamos de tener todo listo (cámara, configuración, equipo, etc.). Siempre debes respetar los signos de estrés e inquietud del animal. ¡Y cada individuo se comporta y tolera la manipulación de una forma distinta!

Asegúrate también de no mover o traslocar al animal de donde lo encontraste bajo ningún concepto. Y cualquier manipulación ha de ser suave. También de hacer la foto lo más cerca de donde se encontró. Así además será un buen documento de su hábitat.

Y sobretodo no inmovilizar al animal ni forzarlo a tomar poses determinadas. Déjales sueltos, que se muevan, que posen como quieran. Haz la foto y devuelve al animal donde estaba. Es fácil. Es rápido. Es lo suyo. Y como decíamos al principio, antes de después de tocar a un hérpeto desinfecta tus manos.

En resumen, la fotografía ética de naturaleza, y en concreto de anfibios y reptiles es siempre difícil e infructuosa porque son animales evasivos. Además se necesita de un respeto y de una actitud especial ya que son muy delicados. Y de conocer bien su biología y comportamiento.

Eres un “cazador” de emociones, no un recolector de puntos y animales, por lo tanto ves con la humildad de que puedes volver sin nada y de que la cámara solo es un elemento secundario en tu contacto con la naturaleza.

En tu mano está ser y mostrar la mejor versión de ti mismo como aficionado o profesional de la herpetología y la fotografía. El único jurado que hay es el de tu conciencia y el único premio el de tu propia satisfacción. Todo lo demás es superfluo. Que no te pueda el ego y la búsqueda de “likes”.  Tú vales más.

¡¡ Y ahora sí !! Ahora ya puedes leer estos otros dos increíbles artículos para mejorar tus fotografías bicheras 🙂

10 consejos para mejorar tus fotografías de anfibios y reptiles. Parte I

10 consejos para mejorar tus fotografías de anfibios y reptiles. Parte II

Gracias por leernos.

Divulgador y naturalista. Aficionado a la herpetología y la fotografía de naturaleza. Creador del proyecto Bicheando.net