Bicheando.net Herpetología para todos

Conociendo a los anfibios y reptiles de la Península Ibérica.

LAS TORTUGAS MARINAS IBÉRICAS.

Las tortugas marinas son unos longevos y tranquilos reptiles con caparazón que viven la mayor parte de su vida en el océano profundo y arrecifes de coral, salvo cuando las hembras salen a tierra para desovar. Eminentemente acuáticas, se denomina quelonioideos (Chelonioidea) a esta super-familia de tortugas que engloba a las tortugas marinas.

Las tortugas son unos de los reptiles más amenazados en el planeta…

En cuanto a su conservación, por desgracia todas las especies de tortugas marinas están amenazadas y en clara recesión (como el resto de fauna y flora marinas) debido a varios factores como la pesca deportiva, intensiva o turística, la desaparición de playas y zonas de desove, el calentamiento de los océanos y la consecuente desaparición de sus hábitats principales (arrecifes de coral), la contaminación de las aguas por basuras como los dañinos plásticos (se confunden con medusas, uno de sus alimentos y se ahogan) y la contaminación general de nuestros mares. 

Los malditos plásticos que todos consumimos cada día como si nada causan decenas de miles de muertes en ríos y océanos cada año. Créditos: Pierre Huguet / AFP / lavanguardia.com

En cuanto a su biología, lo que más puede llamar la atención es que algunas especies pueden vivir hasta 100 años y su diseño aerodinámico y sus grandes aletas (que sustituyen a las patas)  les permiten nadar a más de 30 km/h. cuando es necesario. Por no hablar de que pueden sumergirse a más de 1000 metros en busca de sus presas preferidas, las medusas. ¡Y aguantan hasta 2 horas sin coger aire!

Tortuga carey (Caretta caretta)

Tortuga carey (Eretmochelys imbricata) – ver caparazón aserrado, típico de la especie- en un coral de la costa atlántica. Créditos: pickpik.com

Morfológicamente y al contrario que sus hermanas terrestres, las tortugas marinas no tienen dientes sino fuertes picos cortantes. Tampoco poseen oído externo, pero sí un oído interno muy fino al igual que su olfato. Al igual que el resto de tortugas marinas ni su cabeza ni sus extremidades son retráctiles.

Todas las especies de tortugas marinas tienen dietas similares y son omnivoras, alimentándose de corales, plantas marinas, algas, pequeños invertebrados, pulpos, medusas e incluso carroña.

Y si todo esto no fuera suficiente para despertar tu interés por ellas, has de saber que ven mejor dentro del agua que fuera de ellas o que pueden respirar por el ano algunas especies (no te rías jeje, aquí el artículo…). ¿Cómo te quedas? 🙂 

Sigamos, pero, antes ya de pasar a describir las especies de la Península Ibérica, respondamos a esa primera pregunta que puedes estar haciéndote…

¿Cuantas especies de tortugas marinas existen? Pues aunque no lo creas, sólo hay 7 especies de tortugas marinas (cartel descargable) surcando los mares de nuestros océanos y son: 

  1. Tortuga boba (Caretta caretta)
  2. Tortuga verde (Chelonia mydas)
  3. Tortuga laúd (Dermochelys coriacea)
  4. Tortuga carey (Eretmochelys imbricata)
  5. Tortuga bastarda** (Lepidochelys kempii)
  6. Tortuga plana (Natator depressus)
  7. Tortuga olivácea (Lepidochelys olivacea)

*Las 4 especies presentes en nuestras costas.

** Especie avistada muy ocasionalmente entrando en el Estrecho de Gibraltar. Fuente: http://www.vertebradosibericos.org

Cartel comparativo especies tortugas marinas. Créditos: peppermintnarwhal.com

Sí, en la Península Ibérica tenemos más del 50% de especies marinas de tortugas 🙂 así que hay que protegerlas y respetarlas como lo que son, animales fantásticos y patrimonio de todos. Y sin más preámbulos, pasemos a describir brevemente a las tortugas marinas de la península ibérica:

1. Tortuga boba (Caretta caretta)

Caretta caretta es también conocida como la tortuga boba, tortuga caguama, cayume, o cabezona. Es una especie de las más grandes, al igual que de las más lentas, característica que los pescadores aprovechan desde hace siglos y cuyos ancestros la bautizaron con ese nombre por la facilidad que tenían al cogerlas de la superficie.

Tortuga boba (Caretta caretta). créditos: lavozdegalicia.es

Morfológicamente  su caparazón tiene tonos marrones o rojizos siendo su plastron (la parte ventral inferior) pálido o amarillento. Posee 4 o 5 grandes escamas prefrontales en la cabeza y 2 uñas por cada aleta.

Tortuga boba (Caretta caretta). Créditos: serbal-almeria.com

En cuanto a su comportamiento, esta lentitud o laxitud de movimientos, sumado a una lenta biología reproductiva y a las múltiples amenazas que contábamos al principio del artículo, la ha llevado lamentablemente ser catalogada como “vulnerable” y muy probablemente estará catalogada como “en peligro” de extinción.

Tortuga boba (Caretta caretta). Recién nacidos. Créditos: Javier Murcia.

Habita en el océano Atlántico, Pacífico e Índico, así como en nuestro Mediterráneo, donde es la especie de tortuga más abundante.

2. Tortuga verde (Chelonia mydas)

Con un peso medio de unos 250 kilos, que la hace ser la tortuga más grande y pesada de las que caparazón rígido, su nombre (verde) no proviene del color del caparazón sino del de la capa de grasa que hay debajo del mismo. Este color se debe a su dieta eminentemente herbívora.

 Tortuga verde (Chelonia mydas)

 Tortuga verde (Chelonia mydas). Créditos: Enrique Ruíz Ara

Las tortugas verdes se encuentran entre las especies animales más antiguas que quedan en la Tierra. Han existido desde hace 110 millones de años (desde que los dinosaurios aun habitaban la tierra). Sin embargo, esta especie y principalmente por la caza sistemática y abusiva está catalogada como en peligro de extinción.

Tortuga verde (Chelonia mydas)

Tortuga verde (Chelonia mydas). Créditos: pxfuel.com

Morfológicamente es bien distinguible del resto de especies. Más allá de su tono verde uniforme, presenta un hocico muy corto y un pico que no tiene forma de gancho. Presenta además un solo par de escamas frontales.

 Tortuga verde (Chelonia mydas).

 Tortuga verde (Chelonia mydas). Créditos: Enrique Ruíz Ara

Habita en zonas con temperaturas del agua más cálidas, como  los mares tropicales y subtropicales, tanto en el océano pacífico como en el Atlántico. 

3. Tortuga laúd (Dermochelys coriácea)

La tortuga laúd es el tanque de las marinas. Es con diferencia la mayor y más pesada de todas las tortugas actuales (incluso más que la verde) y uno de los reptiles más grandes existentes. Tiene una longitud en fase adulta de más de 2 metros y un peso, en general, de media tonelada. 

Tortuga laud (Dermochelys coriácea)

Tortuga laud (Dermochelys coriácea). Créditos: Bernard DUPONT / wikipedia.com

Morfológicamente llama la atención, a parte de su tamaño, su caparazón blando, constituido por tejido suave y algo flexible parecido al cuero. Además su caparazón es muy uniforme y tiene una suave curva que da una apariencia semicilíndrica al animal recordando al instrumento musical que le ha dado el nombre de tortuga “laúd”.

Tortuga laúd (Dermochelys coriácea) Créditos: Javier Lobón-Rovira.

Un cuerpo tan grande necesita además unas aletas delanteras gigantescas para moverse, como es el caso. Además, dada su alimentación casi exclusiva a base de medusas, el pico presenta un gancho para ayudar a la tortuga laúd a morder medusas y unas barbas apuntando hacia dentro en la garganta para ayudar a la ingesta de estos celentéreos

Brasil. Los bomberos intentan devolver al mar una tortuga laúd que quedó atrapada en una red de pesca (playa de Barra da Tijuca). Créditos: Andréa Farias

También catalogada como “vulnerable”, habita en todos los océanos, de forma más o menos uniforme y se adentra en latitudes de aguas frías mucho más que las otras especies. 

4. Tortuga carey (Eretmochelys imbricata)

Es una tortuga tan bella (el material que constituye su caparazón se ha empleado para la confección de objetos decorativos) y su carne tan codiciada como manjar, que por desgracia, su pesca y extracción abusiva ha puesto a todas las poblaciones de esta especie en peligro crítico de extinción.

Tortuga carey (Eretmochelys imbricata)

Tortuga carey (Eretmochelys imbricata). Créditos: Javier Murcia.

tortuga carey (Eretmochelys imbricata)

Tortuga carey (Eretmochelys imbricata). Créditos: Álvaro Herrero.

Morfológicamente puedes distinguirla fácilmente de las otras especies, más allá de su belleza intrínseca y su caparazón terminado en sierra, por ese pico puntiagudo y curvo y esa prominente mandíbula superior.

Tortuga carey (Eretmochelys imbricata)

Tortuga carey (Eretmochelys imbricata). Créditos: Álvaro Herrero.

Como curiosidad, algunas de las esponjas de las que se alimenta (son su alimento principal, además de coral) son conocidas por ser altamente letales para otros animales (alto contenido de óxido de silicio) y, sin embargo, la tortuga carey es uno de los pocos animales capaces de alimentarse de ellos. 

Los adultos se encuentran principalmente en arrecifes de coral tropicales de todos los mares templados del mundo, desde el atlántico al índico. 

Como has visto y leído, las tortugas marinas son especies maravillosas, de las que aun tenemos muchas cosas que aprender y que hay que proteger a toda costa. te dejamos éste último link de “¿Qué hacer si me encuentro una tortuga marina en la playa?“, de la Sociedad Serval Almería, que nunca está de más tenerlo a mano. 

Gracias por leernos y terminamos aquí nuestra serie de 3 artículos de “Quelonios Ibéricos” que empezamos con el artículo de tortugas terrestres ibéricas y galápagos ibéricos

 ¡Y no te olvides de compartir este artículo en tus redes! 🙂 

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Portada: Álvaro Herrero. https://www.alvaroherrerophotography.com Resto de fotografías cedidas por: www.javierlobonrovira.com, www.javiermurcia.es, www.ruizarafoto.es

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Fuentes consultadas. https://serbal-almeria.com/que-hacemos/proyectos/tortuga-bobahttps://tortugasmarinas.wordpress.com/https://es.wikipedia.org/wiki/Chelonioideahttps://www.nationalgeographic.es/animales/2017/06/10-curiosidades-en-honor-al-dia-mundial-de-las-tortugas-marinashttps://www.wwfca.org/especies_yllugares/tortugas_marinas/http://www.vertebradosibericos.org/reptiles/habitat/lepoliha.htmlhttp://www.vertebradosibericos.org/reptiles/habitat/chemydha.htmlhttp://www.vertebradosibericos.org/reptiles/reproduccion/ereimbre.htmlhttp://www.vertebradosibericos.org/reptiles/carcar.html

entrevista a Fernando Martínez-Freiría

Entrevista a Fernando Martínez-Freiría, doctor en biología e investigador especializado en vipéridos.

Continuamos nuestras entrevistas bicheras hoy con un gran investigador, referente nacional e internacional en herpetología.

El Doctor Fernando Martínez-Freiría es un herpetólogo e investigador gallego (Tui, Pontevedra) licenciado en biología por la Universidad de Santiago de Compostela y, posteriormente, doctorado por la Universidad de Salamanca. Actualmente es investigador contratado en el CIBIO-InBIO, Centro de Investigación em Biodiversidade e Recursos Genéticos da Universidade do Porto (Portugal).

A sus muchas publicaciones en revistas científicas, añadir un libro, otros tantos capítulos escritos. También ha colaborado en varios proyectos de investigación e impartido decenas de charlas, ponencias, cursos de formación y congresos nacionales e internacionales a lo largo de su carrera profesional.

Es editor asociado en la Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles y en Amphibia-Reptilia. Es miembro de GEAS (Grupo de Estudio dos Animais Salvaxes) desde 2003, la AHE (Asociación Herpetológica Española) desde 2004, la APH (Asociação Portuguesa de Herpetologia) desde 2017 y del IUCN Viper Specialist Group desde 2013.
Por último, destacar que tiene una larga experiencia en trabajo de campo en Europa occidental y África del Norte.

Vipera ammodytes

Fernando examinado una víbora cornuda o de arena (Vipera ammodytes) en el Peloponeso, Grecia. Año 2018. Créditos: PHENEVOL

Dan ganas de conocer su trabajo, ¿verdad? ¡Empecemos! 😊

– Hola Fernando, bienvenido a este espacio de entrevistas en Bicheando.net. La verdad que es un placer tenerte por aquí.

– Hola Alberto, el placer es mío. Encantado de charlar contigo!!

¿Tu trabajo es también tu pasión? ¿desde pequeño tuviste claro de ser biólogo e investigador?

– Sí, ya desde niño quise dedicarme a la biología. Me crié en un entorno más bien rural, al pie de un parque natural en el suroeste de Galicia y desde siempre me llamó la atención la naturaleza, donde además me encanta hacer deporte. Al principio me atraía mucho ser forestal, pues lo era mi abuelo, pero con el paso del tiempo me ha tirado más y más la investigación, conocer más sobre los bichos en general.

– ¿Qué recuerdos tienes de tus primeros contactos con hérpetos? ¿Por qué te fascinaron desde niño tanto?

– Mis primeros contactos con hérpetos fueron de niño, probablemente con menos de 10 años. Me acuerdo que flipaba con las ranas en las fuentes y pozas, cuando iba con mis padres y abuelos al campo. Siempre me ha llamado la atención la fauna más huidiza y que cuesta ver, y claro, me sorprendía ver una sombra saltar y desaparecer entre la vegetación acuática o entre las piedras.

También me acuerdo de haberme asustado (¡eché a correr en sentido contrario!) una vez con una pelea de lagartos ocelados (me imagino que eran machos en celo) cuando me dirigía andando a casa de mis tíos cerca de casa de mis padres, y también con mi primera serpiente en casa de mis padres, que debía ser una culebra de escalera, pues el recuerdo que tengo de ella es el de unas manchas muy marcadas en el dorso.

Daboia mauritanica

Fernando intentando controlar una gran víbora del Magreb (Daboia mauritanica) en el suroeste de Marruecos. Año 2017. Créditos: Konrad Mebert.

Con Inês Freitas, midiendo la víbora del Magreb una vez capturada. Suroeste de Marruecos, año 2017. Créditos: Konrad Mebert.

– ¿Con quién fueron tus primeros “bicheos” por el campo? ¿primeros amigos de afición que recuerdes, cuando no había redes sociales ni teléfonos móviles?

– Mis amistades antes de empezar la carrera de biología disfrutaban de la naturaleza, donde íbamos a andar en bici, pero no compartían mi afición por bichos. Por otro lado, los bichos me atraían, pero no tenía esa necesidad de salir al campo, quizás porque mi entorno inmediato estaba lleno de bichería… Una vez en la carrera empecé primero con las típicas salidas a ver aves y poco a poco a sacar todo lo que podía.

Durante la carrera he tenido la suerte de conocer a algunos de mis mejores amigos que eran y son unos enfermos por la naturaleza (algunos de ellos continúan enfermos por la conservación de la biodiversidad gallega, aunque ahora más organizados dentro de GEAS). Con ellos, me he movido por gran parte de la Península bicheando a diestro y siniestro. Montábamos excursiones de varios días, algunas relacionadas con asignaturas de la carrera, otras veces nos largábamos y pasábamos bastante de las clases para conocer nuevas zonas y tener la posibilidad de bichear en general.

– ¿Algún libro o publicación o autor de herpetología que recuerdes con cariño de tus primeros años?

– Por supuesto, por lo menos dos guías y un libro: (1) Anfibios y Reptiles de Europa, de Omega (no la del 2017), donde empecé a ver qué aspecto tenían muchas de las especies que no conocía y por dónde estaban distribuidas. Me acuerdo que en la edición que consultara no aparecía Vipera seoanei, solo V. berus y me había quedado muy chafado por lo poco que se sabía de la Península (que tampoco era así, la edición era bastante antigua); (2) Anfibios y Reptiles de la Península Ibérica, de Barbadillo y colaboradores de 1997 (aún está, aunque destrozada, en mi estantería), con la que me enganché a la historia evolutiva y biogeografía de los hérpetos además.

Guía de los anfibios y reptiles de la península iberica, canarias y baleares.

Guía de los anfibios y reptiles de la península iberica, canarias y baleares.

Me resultó muy útil para empezar mis primeras elucubraciones sobre las zonas de contacto de las víboras (si os fijáis, la mayoría de las fotos de víboras son de Burgos!); y (3) Snakes, Ecology and Evolutionary Biology de Seigel, Collins y Novak que básicamente fue mi guía de cómo desarrollar trabajos con serpientes durante mucho tiempo.

– ¿Cómo bichero gallego que especie te fascina más de tu tierra y por qué :-)?

– A ver… esta pregunta tiene trampa, ¿no? Je je je… para mí la especie que más me fascina de Galicia es la víbora de Seoane (Vipera seoanei). Razones muchas, pero entre ellas su variabilidad en los diseños de coloración y que en la zona sur de Galicia (de donde soy) cuesta un poco dar con ella.

Víbora de Seoane con diseño clásico (Vipera seoanei). Créditos: Rafael Vazquez Graña.

Víbora de Seoane (Vipera seoanei)

Víbora de Seoane con diseño cantábrica (Vipera seoanei). Créditos: Fernando Martínez-Freiría.

Víbora de Seoane (Vipera seoanei) melánica. Créditos: Fernando Martínez-Freiría.

Víbora de Seoane (Vipera seoanei) bilineata. Créditos: Fernando Martínez-Freiría.

Víbora de Seoane (Vipera seoanei) con patrón uniforme. Créditos: Óscar Zuazo.

– ¿En tu entorno te veían con como un rara avis por aquel entonces?

– Creo que en aquellos tiempos y en los actuales… je je je!!! Familia, amigos… ya no te digo gente con la que tenía o tengo menos relación. He escuchado varias veces lo de “mira que hay animales que podrías haber estudiado y escoges las víboras”.

La proliferación de ciertos programas de televisión sobre naturaleza de tipo sensacionalista (no hace falta decir nombres propios) hace que a los que trabajamos con ofidios se nos vea como una especie de “exploradores taraos” que pillan todo a mano descubierta sin importar las consecuencias. Por otro lado, la percepción de que las serpientes son perniciosas, unas alimañas que hay que matar, creo que influye para menospreciar la investigación con ofidios.

– jaja,  bueno y como un rara avis de Galicia a visitar el mundo y conocer hérpetos… ¿Qué país de los que conoces destacarías y por qué?

– Esto es complicado… y tampoco es que haya viajado mucho… además, casi siempre ha sido por trabajo. De forma general lo que más me atrae, a parte de la bichería claro, es la combinación de salvaje, árido/desértico y montañoso.

Marruecos, aunque lo haya visitado muchísimas veces, me flipa cada vez que voy. Su cultura, paisajes y diversidad, con bichos asombrosos… ¡Tener un ambiente tan salvaje como la zona sur o el Atlas a dos días desde casa es impagable!

Por supuesto, Mauritania, otro país que he visitado con cierta frecuencia, es asombrosa. Con el Sáhara que es monumental e interminable y sus montañas que son reductos verdes, llenos de biodiversidad, en medio de tanta aridez. Además, Mauritania para mí es sinónimo de aventura, de expedición de las antiguas, de tirarte varios meses de vida nómada, prácticamente con lo que llevas dentro de un 4×4.

Acampada en el paso de Nega, Mauritania. Expedición de BIODESERTS, año 2008. Créditos: José C. Brito

Recientemente he quedado asombrado con los desiertos de suroeste de Estados Unidos, con su inmensidad y bichería (¡y quién no, claro!) pero quizás sea Namibia la que combina todo, se lleve la palma en biodiversidad y paisajes, y sea la que más me atrae ahora mismo.

Paisaje del desierto de Sonora en Arizona. Año 2019. Créditos: Fernando Martínez-Freiría

Cascabel del desierto (Crotalus cerastes) del desierto de Sonora en Arizona. Año 2019. Créditos: Fernando Martínez-Freiría

– Namibia ha de ser increíble, la verdad… Siguiendo con los viajes, perteneces a varios grupos de estudio entre los que destacar BIODESERTS, donde participas en el estudio de los patrones de distribución de la biodiversidad en el Sahara y el Sahel, ¿podrías resumir esta actividad?

– Sí BIODESERTS es mi grupo principal en el CIBIO, aunque también estoy en otro grupo llamado PHENEVOL, dedicado al estudio de la evolución fenotípica en distintos organismos, incluyendo reptiles.

BIODESERTS tiene tres líneas de investigación principales en zonas áridas. El estudio de los patrones de distribución de la biodiversidad es quizás la más basal y consiste principalmente en mapear las distribuciones de las especies, analizar los factores que intervienen en su distribución e identificar las zonas con mayor diversidad. Esto que parece básico, falta para muchas regiones del norte de África y es imprescindible para poder llevar a cabo estrategias de conservación, por ejemplo.

Esta línea de investigación tiene un componente de trabajo de campo muy importante, pues como digo, muchas de estas regiones han sido poco exploradas y los datos que existen, cuando los hay, provienen de colecciones de museos o trabajos antiguos y tienen muy poca precisión.

Además, es necesario el uso de herramientas como los SIG y la modelación ecológica para analizar los datos y sacarles el máximo partido. Durante años he participado en todas estas facetas en diferentes trabajos realizados en el norte de África.

– También has visitado numerosas colecciones científicas en Museos de Historia Natural Europeos y Norte-africanos. ¿Con cuál o cuáles te quedarías?

– Bueno, en el norte de África no he visitado tantas veces… En Europa me quedo con el Natural History Museum de Londres. Ya lo que es la exposición en sí es alucinante, pero para mí lo increíble ha sido visitar las colecciones, bucear entre los bichos (¡no literalmente!) de investigadores clásicos como Boulenger, Grey… Animales que llevan en la colección hace ya dos siglos.

Distintos ejemplares de víboras conservados en el Museo de Historia Natural de Viena. En primer plano varias víboras del Magreb (Daboia mauritanica). Créditos: Fernando Martínez-Freiría.

Es realmente un templo de la historia natural y la biología. Está claro que los museos de Madrid, París o Viena, por decir otros museos impresionantes, tienen también colecciones antiguas y muy importantes pero el de Londres a mí me impactó mucho.

– Licenciado en Santiago de Compostela y doctorado en Salamanca… ¿En qué se basó tu tesis doctoral?

– En el estudio de los mecanismos ecológicos que intervienen en el contacto y coexistencia entre las tres especies de víboras ibéricas en el norte Peninsular. Básicamente he estudiado la distribución de las especies, la variación morfológica, la ecología (térmica, trófica, espacial y reproductiva) y el intercambio genético entre las poblaciones en contacto de las 3 Vipera en el norte de España (suroeste de Cantabria y noroeste de Burgos).

Midiendo y extrayendo veneno de un ejemplar híbrido el La Rioja Alta, con Nahla Lucchini, Rafael Vázquez y Urtzi Enríquez. Año 2019. Créditos: Óscar Zuazo

– Esta atracción por los vipéridos viene desde siempre… ¿Crees que a adía de hoy aún hay mucho que averiguar de estas especies tanto ibéricas como europeas y norte africanas?

– Por supuesto. Hay multitud de cosas por averiguar. Esto es evidente en las especies del norte de África, donde es duro sacar datos y existen pocos trabajos sobre aspectos biológicos esenciales. Incluso en las especies europeas e ibéricas, que han sido mucho más estudiadas, existen multitud de aspectos que no conocemos.

La investigación no es tan bonita como parece… sobre todo después de 30 horas con el 4×4 atascado en el barro de una sebkha en el suroeste de Marruecos. Año 2016. Créditos: José C. Brito.

Está claro que no estamos ante lo que ocurre en zonas tropicales, donde se desconocen aspectos tan básicos como la distribución de las especies. No obstante, el actual conocimiento que existe para muchas especies ibéricas/europeas nos lleva a nuevas preguntas y a poder indagar más en la biología de las especies.

Estamos en un momento en el que para ciertos aspectos podemos pasar de un conocimiento descriptivo a algo más funcional. Además, podemos relacionar distintos aspectos biológicos y usar nuestras especies como modelos de estudio en biogeografía, evolución o ecología. Esto por ejemplo ocurre con las zonas de contacto. Con mi tesis se puso en relieve la existencia de hibridación entre la Víbora Áspid (V. aspis) y la víbora hocicuda (V. latastei.).

Pues bien, actualmente estamos desenvolviendo varios trabajos teniendo esto como base, indagando en cómo el intercambio genético y las dinámicas poblacionales de estas dos especies varían según el paisaje, cómo el cambio climático puede afectar a las especies y estos procesos de hibridación, o cómo el intercambio genético puede afectar a la variación del veneno.

– Actualmente trabajas como investigador en Portugal, contratado en el CIBIO-InBIO, Centro de Investigação em Biodiversidade e Recursos Genéticos (Universidade do Porto). ¿Qué hace un investigador como tu allí?

– Sí, llevo ya 10 años en el CIBIO. Portugal ha sabido apostar por la ciencia y actualmente el CIBIO, pero también muchos otros centros portugueses, cuentan con equipos de investigación formados por personas de diferentes nacionalidades que desarrollan sus líneas de investigación, en muchos casos al más alto nivel. Yo he tenido la capacidad y suerte de enganchar varias becas post-doc y ahora un contrato por unos años en el CIBIO para poder desarrollar mis trabajos de investigación.

Midiendo una Echis pyramidum leucogaster durante una expedición de BIODESERTS a Mauritania, año 2012. Créditos: BIODESERTS.

– ¿Eres más un investigador de campo o de “laboratorio”?

– No tengo aptitudes para el laboratorio, soy demasiado impaciente y poco meticuloso con ese tipo de cosas. Recojo muestras, pero yo no las analizo. Por el contrario, el campo me fascina hasta el punto que a veces me paso haciendo campo…

Dicho esto, creo que también hay que tener en cuenta que actualmente no existe esta dualidad campo/laboratorio tan marcada. Los ecólogos y biólogos evolutivos desarrollan experimentos que no requieren laboratorio o basan sus investigaciones en datos disponibles u obtenidos por otros medios.

El trabajo de gabinete, los análisis estadísticos, son quizás nuestro laboratorio… o por lo menos donde más tiempo echamos es sin duda delante del ordenador.

– Tus líneas de investigación se centran en el estudio de la biogeografía, la ecología y la conservación de las poblaciones naturales de reptiles europeos y del norte de África, en particular las serpientes vipéridas. ¿Qué objetivo tienen tus investigaciones?

– Básicamente pretendo integrar diferentes tipos de datos (genéticos, morfológicos, de variación del veneno, fisiológicos) para identificar patrones biogeográficos y los posibles procesos que han originado estos patrones, con el fin de saber qué debemos conservar y dónde tenemos que hacerlo.

En el desierto, mucha gente se pierde, tienen problemas de algún tipo, y en muchas ocasiones, abandonan su vehículo. Miembros de BIODESERTS en el Parque Nacional de Diawling, expedición del 2011 a Mauritania. Créditos: José C. Brito.

– Para los que no están duchos en terminología científica y quieren después consultar tus publicaciones sobre víboras ibéricas, y ya que lo repites mucho… ¿Qué significa que las especies viven en sintopía o en simpatría? ¿y alopatía y parapatría? Te retamos a que lo resumas de la forma más coloquial posible jeje

– A ver si lo consigo… a ver, sintopía es coexistencia, quiere decir ocurrir en el mismo sitio, en el mismo momento. Ir al campo y en el mismo arbusto encontrarte un ejemplar de V. aspis y otro de V. latastei. Simpatría, parapatría y alopatría son términos más amplios en cuanto a escala, se refieren normalmente a distribuciones.

Simpatría se dice cuando las distribuciones se solapan, es decir, cuando dos especies pueden encontrarse dentro de una misma cuadrícula UTM de 1×1 km o 10×10 km. Que solapen la distribución no siempre quiere decir que coexistan pues puede que dos especies estén en la misma cuadrícula, pero en hábitats diferentes o con diferentes actividades. La escala es muy importante.

Las víboras ibéricas están distribuidas de manera parapátrica pero en algunas zonas las distribuciones se solapan, es decir, están en simpatría. En este mapa se muestran las distribuciones de las tres especies ibéricas a escala UTM 10×10 km, mostrando las áreas de simpatría entre las especies. Fuente: Loureiro et al. (2008) y SIARE (2020)  https://bit.ly/3hGh8XK – https://bit.ly/303cuxb

Parapatría se dice cuando las distribuciones de 2 o más especies son contiguas, adyacentes, pero no (o casi no) se solapan y alopatría es cuando las distribuciones están separadas, no son adyacentes, por ejemplo, porque existe una barrera entre ellas.

– Perfecta explicación pero creemos importante recalcar estos conceptos porque se dan mucho en ciertas investigaciones sobre híbridos. Y hablando de híbridos, ¿por qué es interesante estudiar una zona de triple contacto entre especies como las víboras ibéricas?

– Por varios motivos. A nivel evolutivo y ecológico nos puede ayudar a entender cómo han divergido las especies y en función de esto cuáles son los mecanismos que existen para evitar ser la misma entidad otra vez. Cuanto más divergentes son las especies, es decir, cuanto más tiempo llevan separadas, menos semejantes son ecológicamente y por lo tanto no suelen coexistir.

Por el contrario, las especies menos divergentes, suelen ser más similares ecológicamente y tienen que desarrollar mecanismos que eviten o reduzcan la coexistencia y/o la hibridación.

Las zonas de contacto también tienen mucha relevancia para estudiar los efectos del cambio climático sobre las dinámicas de las poblaciones de las especies en contacto. La distribución de muchas especies (como los reptiles) está determinada por factores climáticos.

En las zonas de contacto, el paso de una especie a la otra puede estar determinado, por ejemplo, por la temperatura y pluviosidad: una especie está en las zonas más cálidas y secas, localizadas en el sur, y la otra en las más frías y húmedas, localizadas en el norte. Las zonas de contacto nos permiten monitorizar como las variaciones climáticas pueden afectar directamente a las poblaciones que viven al límite de la distribución y en muchos casos podrían llevar a la expansión o contracción de las especies.

– Este tipo de zonas se dan en otras partes de Europa o norte de África…

– Sí, por supuesto. Desde los años 1970´s se han ido conociendo zonas de contacto entre las especies europeas. Sin embargo, ha sido en los últimos años cuando se ha profundizado en el estudio de estas zonas en países como Portugal, España, Italia, Francia o Eslovenia. En el norte de África estas zonas de contacto se van desvelando poco a poco, principalmente con observaciones publicadas en pequeños trabajos. Sin embargo, no existe para nada el conocimiento que existe de las zonas de contacto en Europa.

Esta es la primera observación de víboras realizada por Fernando en la zona de contacto del Alto Ebro, en el año 2004. Los ejemplares fueron medidos y analizados tras la cópula. Los caracteres morfológicos eran intermedios entre V. aspis y V. latastei. Análisis genéticos posteriores confirmaron que eran ejemplares híbridos entre las dos especies. Créditos: Fernando Martínez-Freiría.

– ¿Pueden hibridar las 3 especies de víboras ibéricas?

– Sí, se da en las tres, aunque de manera más frecuente entre V. aspis y V. latastei que son las especies más próximas filogenéticamente (son especies hermanas), con requerimientos ecológicos más similares y que coexisten en ciertas zonas. V. seoanei es de las tres especies la más alejada filogenéticamente y casi siempre se encuentra bien separada, pues sus requerimientos ecológicos y los hábitats que ocupa son muy diferentes a las otras dos.

– ¿Estos híbridos tienen la capacidad de reproducirse a su vez?

– Sí. Los resultados que obtuvimos sugieren que la “población híbrida” del Alto Ebro (V. aspis x V. latastei) se mantiene pues los híbridos se reproducen entre ellos y con las especies parentales. Hemos registrado el parto de varias hembras híbridas y las crías son en su mayoría viables. Digo en su mayoría porque también es evidente que hay crías que no lo son y también que muchas madres tienen una fertilidad baja.

– ¿Qué tienen en común los 13 géneros de víboras verdaderas (Viperinae) y sus más de 100 especies?

– Pues que comparten un ancestro en común (son un grupo monofilético) y, por lo tanto, hay una serie de características comunes entre ellas. Quizás la más conocida, por oposición a los crótalos (“pit vipers”) es la ausencia de fosetas sensoriales térmicas. Dentro de las Viperinae existe muchísima diversidad de formas de vida, con especies adaptadas a ambientes muy extremos como pueden ser los desiertos o los ambientes de alta montaña. Son realmente un grupo que ha hecho de la adversidad ambiental su medio de vida.

Víbora de la arena (Cerastes vipera) Créditos: Fernando Martínez-Freiría.

– ¿Hay alguna distinción entre las otras especies y las nuestras?

– Sí claro, muchas. Tamaños, colores… tipos de reproducción (las Vipera son todas vivíparas pero hay géneros/especies que son ovíparas), sería algo largo de contar…

– Actualmente estás mucho más centrado en una víbora endémica ibérica: la víbora Cantábrica o de Seoane (V. seoanei). ¿Aún sigue siendo una especie poco conocida, ¿verdad?

– Bueno, he dedicado mucho trabajo a la víbora de Seoane y sigo haciéndolo, pero actualmente es una especie más dentro de las líneas de investigación que llevo a cabo.

Aunque hemos avanzado mucho en el conocimiento de esta especie (a nivel de variación morfológica y biométrica, historia evolutiva y conservación) hay mucha información qué desconocemos. Quizás lo más intrigante para mi es a qué se debe la variación geográfica tan marcada que existe en los diseños de coloración de esta especie.

Víbora de Seoane (Vipera seoanei) con un patrón especial: Créditos: Fernando Martínez-Freiría.

– Yo mismo he observado ejemplares de esta especie en hábitats más secos y con climas más continentales (veranos calurosos y secos e inviernos fríos), cuando se presupone es una especie de ecosistemas húmedos y climas más suaves.

– Me imagino que te refieres a las poblaciones de la cordillera Cantábrica en su vertiente sur, en las provincias de Ourense, León, Palencia, Burgos… lo que se consideraba la subespecie cantábrica (actualmente considerada como un morfo). Claramente estas poblaciones están adaptadas a unos ecosistemas con climas continentales donde los veranos son más secos y calurosos. Yo lo veo como la parte más extrema de las condiciones que soporta la especie.

Otras especies muestran una variabilidad semejante, por ejemplo, podemos pensar en V. aspis que vive desde del nivel del mar hasta los 3000 m en los Alpes o en Vipera latastei que en el norte de Portugal ocupa zonas de costa con clima Atlántico. Las especies cuentan con adaptaciones morfológicas y comportamentales para vivir en estos ambientes tan extremos, quizás este sea el origen del diseño y coloración cantábrica en V. seoanei. 

– Según tus investigaciones, ¿esta especie está teniendo una respuesta adaptativa positiva a las presiones ambientales y ecológicas o es todo lo contrario?

– Desconocemos la respuesta adaptativa de la víbora de Seoane. Sin embargo, hay evidencias de que la especie ha desaparecido de muchas áreas donde existía, en muchos casos por pérdida y transformación del hábitat. Por otro lado, nuestras predicciones muestran que la especie perderá hábitat en toda su área de distribución, progresivamente a medida que aumentan las temperaturas.

Las pérdidas que pronosticamos son muy elevadas y aunque no tenemos en cuenta la capacidad adaptativa de la especie (porque la desconocemos), este escenario nos sugiere que la víbora de Seoane es muy vulnerable al cambio climático. Esta situación se agrava en el sur de la distribución (sur de Galicia, Portugal, León) donde las poblaciones están frecuentemente aisladas en núcleos montañosos, rodeadas por hábitat desfavorable. A veces climáticamente desfavorable, otras veces desfavorable por acción del ser humano.

– Por qué tienen, las víboras ibéricas, tanta presencia en zonas agrícolas, más allá de las zonas donde han ido siendo históricamente restringidas (valles, sierras, zonas dunares protegidas…)

Yo creo que donde los competidores no existen o las víboras son mejores competidoras (ambientes extremos),éstas pueden tener densidades elevadas.

– ¿Qué nivel de amenaza tienen las especies de víboras ibéricas? ¿Cuál es la quizá más amenazada y escasa?

– Sin duda, a nivel Ibérico, la víbora hocicuda y la víbora de Seoane son las especies más amenazadas de las tres. Actualmente estamos re-evaluando el estado de amenaza de las poblaciones de ambas especies, cosa que no es fácil pues de forma general carecemos de mucha información como, por ejemplo, datos demográficos de las poblaciones.

En cuanto a la más escasa, esto depende de las poblaciones y las regiones. La víbora hocicuda es sin duda la más escasa en relación a la distribución tan grande que tiene.

Fernando midiendo un ejemplar de Vipera latastei en Ourense. Año 2019. Créditos: Moisés Asensi.

– ¿Cuáles son sus principales amenazas?

– Para la víbora de Seoane, ya he señalado antes que el cambio climático es probablemente el factor más importante de amenaza, mientras que para la víbora hocicuda es sin duda la pérdida y transformación del hábitat. Otras amenazas menores, quizás con cierta repercusión local, son la muerte directa y los atropellos.

– ¿El cambio climático está haciendo que otras especies ofiófagas como la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) estén haciendo retroceder al conjunto de especies de víboras?
– No lo sabemos al 100% pero sí hay indicios viendo que Malpolon está en expansión y que las zonas donde hay Malpolon las poblaciones de Vipera (V. aspis y V. latastei) no existen o tienen efectivos muy bajos.

culebra bastarda (Malpolon monspessulanus

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus). Una especia ofiófaga que no duda en depredar otras culebras o víboras. Créditos: Alberto González.

El alimento (las presas principales: roedores) es, probablemente, un aspecto muy condicionante. Donde hay alimento en abundancia Malpolon y Vipera pueden coexistir, cuando no, Malpolon acaba por dominar. Esto habría que probarlo claro, pero para mí tiene mucho sentido pues hablamos de una especie generalista, con gran capacidad de dispersión y a la que los ambientes perturbados, cada vez más frecuentes, parecen irle muy bien.

– ¿Qué le dirías a un agricultor que tiene miedo, en general de las serpientes?

– En general siempre intento mostrar lo beneficiosas que son las serpientes para el campo, que no son peligrosas si se las deja en paz. Pregunto qué opina y qué sabe de estos animales e intento desmitificar las leyendas que existen en torno a los ofidios.

De todas maneras, una cosa es el miedo (de verdad, las fobias), que yo creo que es muy difícil combatir pues es algo psicológico, y otra cosa es el asco o la aversión que tiene mucha gente y que siempre lleva a la muerte del animal. Tenga miedo o no, lo que tenemos que intentar es que exista respeto hacia los ofidios, así como a toda la fauna.

– ¿Por qué es importante ayudar en su conservación en la Península y a nivel global?

– Existen muchos motivos para apoyar la conservación de las víboras a distintas escalas. De una manera general, como para toda la fauna, los motivos pueden ir desde querer mantener nuestro patrimonio biológico (por ejemplo, querer preservar la víbora de Seoane porque es única, endémica de la Península), a la necesidad de preservar el papel de las especies en los ecosistemas para que éstos se mantengan lo mejor posible (de manera egoísta para nosotros, los seres humanos, pero también para el resto de la diversidad).

Extracción de veneno en un juvenil de víbora bufadora (Bitis arietans). Véase el colmillo de reposición tras el principal. Marruecos 2018. Créditos: Ignazio Avella.

Las víboras son un grupo fascinante desde diversos puntos de vista; en cuanto a su biología, por su simplicidad estructural (como otras serpientes), sus adaptaciones y capacidad de habitar ambientes extremos (viviparismo), y, también, por la capacidad de producir veneno. La investigación sobre los venenos es un tema recurrente usado para resaltar la importancia de las serpientes venenosas, pues los venenos, aparte de ser evolutiva y ecológicamente fascinantes, pueden tener aplicaciones clínicas y terapéuticas.

– ¡Cambiemos de continente! Tus principales especies objetivo, además de las víboras ibéricas y europeas, son las víboras del norte de África, como la víbora hocicuda norteafricana (V. latastei), la víbora morisca (Daboia mauritanica) ola víbora enana del Alto Atlas (V. monticola). ¿Tienen algo en común que te haya atraído o es su divergencia evolutiva o plasticidad ecológica y geográfica lo que te atrae?

– Pues en común tienen el área geográfica, que habitan zonas áridas o de montaña, y que están poco estudiadas. En general me atraen las especies de vipéridos y mi intención es trabajar con todas las que pueda.

El norte de África ofrece la posibilidad de estudiar varias especies adaptadas a diferentes condiciones climáticas y que muestran trayectorias evolutivas y ecologías diferentes en muchos aspectos. Hay algunas especies con las que es más difícil obtener datos, pues son en general escasas, pero poco a poco, a base de juntar jornadas de campo, complementar los datos con lo que existe en museos y, sobre todo, colaborar con otros investigadores, pues se va avanzando.

– ¿Si solo pudieras investigar una de ellas, cuál sería? 😊

– Si mi investigación dependiera de una sería de Cerastes cerastes, que es una especie fascinante (con todo el tema de adaptación a condiciones desérticas) y que además se encuentra con relativa frecuencia (siendo un buen modelo de estudio).

Víbora cornuda del Sáhara (Cerastes cerastes). Créditos: Fernando Martínez-Freiría.

Vipera monticola es también muy interesante debido a su adaptación a las condiciones de alta montaña. Sin embargo, en general es poco abundante y está muy localizada (aunque esto también tiene su aliciente a los que nos gusta patear y acampar por encima de los 2500 m de altitud).

– ¿Por qué hay tanta biodiversidad hérpeta en el Magreb?

– El Magreb es lo que se conoce como una zona de cruce biogeográfico (“biogeographic crossroad”) donde confluyen especies de origen mediterráneo (Daboia), sahariano (Cerastes) e incluso, de sabana (Bitis) y sahelianas (Echis). Además, debido a su carácter montañoso, existen muchas especies montanas relictas (Vipera monticola).

– ¿Estas investigaciones se hacen en equipo? ¿Hay colaboradores o voluntarios de apoyo?

– Sí, todo este tipo de investigaciones se suelen hacer en equipo. Actualmente trabajo con varios investigadores doctorados y otros que están en proceso, alumnos de máster y también de prácticas. Además, cuento con muchos amigos que colaboran en el trabajo de campo, me ceden datos y fotos, me pillan bichos atropellados… Sería imposible llevar a cabo todo esto sin ell@s.

Con Urtzi Enríquez, Nahla Lucchini, Frederico Corga e Ignazio Avella, vuelta a la civilización tras varios días de muestreo para la víbora enana del Alto Atlas (Vipera monticola). Marruecos,

– ¿Por qué es tan importante publicar estos estudios y datos, y hacer que lleguen a las administraciones en cuanto a conservación?

– Es importante porque al final es la administración la que decide y destina fondos y medios para conservación. De todas maneras, por mucho que los investigadores hagan publicaciones diciendo que, por ejemplo, una especie es importantísima y se encuentra en un estado de conservación lamentable, si no hay una repercusión mediática de esa publicación, la administración rara vez la considera. Incluso con esto, existe mucha desconexión entre investigación y administración, y creo que los dos colectivos tienen que trabajar para mejorar esto.

– ¿Has sido consciente del efecto del cambio climático en los últimos 10 o 15 años en nuestros hérpetos? ¿qué especies ibéricas crees que están sufriendo más este cambio climático? ¿Cuáles se están adaptando mejor en la península?

– Yo creo que todo el mundo se está dando cuenta que ciertas especies adaptadas a condiciones húmedas son cada vez más escasas y/o difíciles de encontrar. Yo lo veo por ejemplo con las poblaciones sureñas de Vipera seoanei, zonas donde antes existía y ahora es muy difícil sacarlas pues ya no existen condiciones óptimas para su existencia.

Claro que también existe un efecto de pérdida y transformación del hábitat muy importante, y es difícil de separar este efecto del cambio climático.

Las que mejor se están adaptando yo creo que son las de ambientes mediterráneos y generalistas. Ya hemos hablado de Malpolon que, para mí, sin duda es y será cada vez más frecuente en los territorios norteños…

Midiendo una cobra egipcia (Naja haje), suroeste de Marruecos, año 2018. Créditos: Ignazio Avella.

– Hablemos un poco ahora de los anfibios… Creciste rodeado de salamandras entiendo… 😊 Y los anfibios lógicamente también te apasionan y te atraen… ¿Si pudieras desdoblarte, qué especie o género de anfibios te gustaría investigar y desde qué enfoque?

– Sí, las salamandras son abundantes por mi zona, como en muchos otros sitios del norte. Los anfibios me gustan, aunque no soy un súper apasionado de ellos… Actualmente ayudo de vez en cuando en algún trabajo sobre biogeografía de salamandras que son un grupo realmente fascinante y también he colaborado y colaboro en trabajos con otros anfibios… sin embargo, si me pudiera desdoblar, no trabajaría con anfibios, seguramente lo haría con otros reptiles, a poder ser de esos sin patas…

– jaja Ok… ¿Qué opinas, en tu experiencia e investigaciones, del actual status de los anfibios y reptiles de España? ¿Gozan de buena salud?

– Es evidente que no. Nuestros impactos como seres humanos son cada vez más grandes y esto tiene una repercusión brutal en estas especies que antes seguramente eran muy abundantes.

– ¿Y qué podemos hacer cada uno de nosotros, más allá de la política y la ciencia actuales?

– Yo creo que reducir nuestro impacto como seres humanos y ayudar a la concienciación de otros.

– ¿Cómo se podría concienciar a los políticos y representantes sobre los problemas de la desaparición de los hábitats, contaminación y enfermedades de estos animales?

– Creo que más que concienciar, tiene que existir un cambio de perspectiva por parte de nuestros representantes (y de la sociedad en general). Se han hecho y se hacen muchas campañas de concienciación, más bien intentos de concienciación, a distintos niveles, y de manera general, todo cae en saco roto cuando se insta a que nuestros representantes tomen medidas que favorezcan un desarrollo “más verde”, que tenga en cuenta nuestra biodiversidad.

Probablemente se tomarán medidas drásticas cuando se nos venga encima el impacto económico que supone la pérdida de la biodiversidad y el colapso de muchos ecosistemas.

 ¿Crees que hay demasiada distancia entre los biólogos de carrera y los aficionados a la herpetología? ¿crees que podrían colaborar más unos con otros? ¿Cómo?

– Pues eso en mi opinión creo que depende mucho de las personas, no hay una regla general. Dentro de los herpetólogos aficionados y por un lado veo que hay personas que se contentan con ver un ejemplar de cada especie, con fotografiarlos, como que tacharlos de su lista… y no van más allá de eso.

Hay personas que sienten gran admiración por las serpientes, por ejemplo, y parece que lo único que pretenden es manipularlas y hacerse una foto con el ejemplar más grande, para después poder compartir la foto.

En el otro extremo, tengo muchos colegas que se desviven por sacar bichos en nuevas cuadrículas cada vez que van al campo, por mapear los registros, colectar muestras, analizar diferencias entre ejemplares… etc. Claramente tienen un interés en conocer la biología, la distribución, la historia natural de las especies. Se hacen cuestiones semejantes a las que se pueden hacer los biólogos y en muchos casos se informan, leen, incluso trabajos técnicos.

Siempre se puede aumentar la colaboración entre biólogos y aficionados. Internet, las redes sociales son quizás el mejor medio para esto pues ponen en contacto a unos y otros, y permiten poder compartir información de una manera muy fácil y directa.

En los congresos de herpetología, en las charlas durante jornadas de conservación o temas por el estilo, también se fomenta este acercamiento e intercambio de ideas entre unos y otros. Y claro está, el mejor sitio, es bicheando 🙂

– Sí, hay de todo en esta afición… y por desgracia algún “experto de sillón” buscando la fama rápida a costa de los animales… Es la cultura actual de las Redes Sociales en muchos otros ámbitos también. 

Cambiando de tema… ¿Cuándo acabe todo esto del coronavirus, a nivel profesional que tienes pensado hacer?

– Pues seguir con lo mismo. Hacer campo, seguir con mis proyectos… a ver si se relaja un poco la cosa y puedo moverme de continente sin fallo… aunque yo creo que este tipo de enfermedades han venido para quedarse y tendremos que adaptarnos a convivir con ellas de la mejor forma posible.

– ¿Futuros proyectos?

– A nivel investigación, realmente continuar y avanzar con los que ya tengo como son el estudio de la composición de los venenos en los vipéridos ibéricos y norteafricanos, el estudio de nuevas zonas de contacto entre víboras ibéricas y del norte de África, y el estudio de la diversificación de las víboras Euroasiáticas. En estos proyectos estoy llevando tesis de doctorado y la verdad es que pintan muy bien por los temas y sobre todo por la implicación de los estudiantes que las están llevando a cabo.

Víbora de Peringuey (Bitis peringueyi). Namibia 2019. Créditos: Fernando Martínez-freiría.

Poco a poco también me estoy metiendo en el estudio de otras especies serpientes y vipéridos en particular en otras regiones áridas como Namibia. Ya he realizado trabajo de campo y para el año tengo planeadas nuevas visitas a los desiertos y zonas áridas de este país. A corto plazo pretendo crear, junto con alumnos y colaboradores, un grupo de estudio especializado en la biogeografía, ecología y conservación de serpientes.

– Y por último, nuestra pregunta bichera del millón que hacemos a todos los entrevistados… ¿En qué hérpeto te reencarnarías en tu próxima vida si pudieras elegir?

– Me gustan mucho los Uromastyx 🙂

uromastyx nigriventris

Lagarto de cola espinosa marroquí (Uromastyx nigriventris) relativamente común en muchas zonas del país norteafricano. Por desgracia recolectado y vendido en los zocos. ¡No compres animales salvajes! :-). Créditos: Alberto González.

– ja ja ¡Los lagartos de cola espinosa! ¡Duros como piedras! ¡Buena elección! 🙂 Muchísimas gracias por tu tiempo y tus palabras, Fernando. ¡Hemos aprendido muchas cosas hoy seguro!

– De nada… muchas gracias a ti por esta entrevista y sobre todo por tu labor divulgativa.

—-

Aunque Fernando no es mucho de redes sociales, pero puedes seguir su trabajo a través de:

https://www.facebook.com/fernando.m.freiria 
https://cibio.up.pt/people/details/fmfreiria
https://scholar.google.es/citations?user=j9qXhHMAAAAJ&hl
https://biodeserts.cibio.up.pt/
https://www.facebook.com/phenevol

Y si sigues con ganas de ver víboras, aquí un vídeo relacionado…

Y una gran galería de fotografía de víboras ibéricas en nuestro perfil de facebook, creada por muchos autores para tu disfrute. Si quieres aportar alguna fotografía, escríbenos a hola@bicheando.net

¡Gracias por leernos y apoyarnos!

especies de galápagos de españa

Continuamos nuestra serie de 3 artículos sobre las tortugas o quelonios ibéricos, cuya primer capítulo trataba sobre las tortugas de tierra ibéricas, con las dos especies de galápago de agua dulce que habitan nuestros lagos, embalses y ríos:

  • El galápago leproso (Mauremys leprosa). Galápago acuático.
  • El galápago europeo (Emys orbicularis). Galápago acuático.

El galápago leproso (Mauremys leprosa) es el más abundante y está mejor distribuido, ya que se adapta a numerosos ecosistemas y es menos exigente con la calidad del agua, la dieta, la competencia con especies invasoras etc. mientras que el galápago europeo (Emys orbicularis) es una tortuga más exigente con la “pureza” de los ecosistemas donde habita, principalmente.

Galápago leproso (Mauremys leprosa)

Galápago leproso (Mauremys leprosa). Créditos: Alberto González

galápago europeo (Emys orbicularis)

Galápago europeo (Emys orbicularis). Créditos: Alberto González

Las dos especies de galápagos ibéricos con de talla pequeña o mediana (unos 25-30 cm longitud del plastrón), si tenemos en cuenta los tamaños gigantescos que pueden alcanzar otras especies de América como la Tortuga Chapanera (Podocnemis expansa) con casi un metro de plastrón.

Mapa aproximativo de distribución:

Dicho esto, no es raro verlas juntas en muchos lugares ya que han evolucionado parece ser para no competir por el alimento ni por los recursos espaciales (zonas de soleamiento o puesta). E igualmente juntas como separadas pueden ser cazadas y depredada por muchos tipos de animales como jabalíes, zorros, nutrias, cigüeñas, garzas o aves rapaces.

Ambas son principalmente carnívoras y ambas buscan siempre solearse y coger temperatura en la medida que pueden durante el día, ya que la radiación ultravioleta sigue siendo muy importante para mantener sus funciones vitales.

Aunque son eminentemente acuáticas, todas las tortugas del mundo, incluidos nuestros galápagos, ponen sus huevos en tierra, siendo además bastante ágiles en sus paseos terrestres y pudiendo hacer grandes sprins si se sintieran amenazadas.

mauremys leprosa junto a emys orbicularis

Ambas especies compartiendo punto de soleamiento… Créditos: Javier Álvarez (www.anfibiosyreptileslarioja.blogspot.com)

Créditos: Javier Álvarez (www.anfibiosyreptileslarioja.blogspot.com)

Créditos: Javier Álvarez (www.anfibiosyreptileslarioja.blogspot.com)

Sea como fuere, las dos especies están en recesión (con excepción de M. leprosa en Cataluña) y es primordial conocerlas para ser conscientes del gran valor ecológico que representan estos animales bellos e inofensivos que moran nuestros ríos y lagunas. De hecho gozan de una protección especial por parte de la Unión Europea y de la Convención de Berna, estando totalmente prohibida su captura, tenencia y venta.

En definitiva, son unos de los reptiles más amenazados de toda Europa. Si se las manipula, hay que tener cuidado por ellas y por nosotros también, pues es frecuente que estén parasitadas y pueden portar la salmonella.

Como curiosidad decirte que necesitan estar en el agua para tragar la comida ya que no producen saliva. Así que pueden coger alimentos que estén en tierra pero la mayoría de las veces se los llevarán dentro del agua para consumirlos. Cuando veas uno fíjate bien en esta características y es posible. Y sin más dilación vamos a empezar con su descripción, especie a especie… 🙂

1. Galápago leproso (Mauremys leprosa)

El galápago leproso (Mauremys leprosa) es la especie por descontado más común en nuestros pantanos, lagos y ríos… distribuyéndose por gran parte del territorio peninsular, si bien es escasa en toda la cordillera cantábrica. Es raro que no lo hayas visto porque es bastante visible ya que pasa mucho tiempo soleándose allí donde habita. Puede también encontrarse esta especie en Portugal, el sur de Francia, Marruecos, Argelia y Túnez.

Dos galápagos leprosos (Mauremys leprosa) soleándose juntos -Marruecos-. Créditos: Ander Izaguirre http://naturzalia.blogspot.com/

Neonato galápago leproso (Mauremys leprosa) soleándose juntos -Marruecos-. Créditos: Ander Izaguirre http://naturzalia.blogspot.com/

Vive en ríos y embalses pero, dependiendo del ecosistema, puede incluso llegar a prosperar en las pequeñas balsas de agua creadas para el ganado en la Dehesa ibérica.

El calificativo de “leproso” se debe a varias causas y características etológicas de la especie: primero al mal olor que desprende cuando es capturada. Segundo a las algas que a veces le crecen en el caparazón o las placas que les cuelgan al cambiar de piel y por último que los primeros ejemplares que se examinaron para nominar la especie, eran viejos y presentaban suturas infectadas en los caparazones que hacían recordar a una suerte de lepra entre las escamas.

Galápago leproso (Mauremys leprosa)

Galápago leproso (Mauremys leprosa) -Huesca-. Créditos: Enrique Ruiz Ara (www.ruizarafoto.es)

Galápago leproso (Mauremys leprosa)

Galápago leproso (Mauremys leprosa) -Huesca-. Créditos: Enrique Ruiz Ara (www.ruizarafoto.es)

Pero en general, este calificativo puede perfectamente haberse creado porque no les importa vivir en aguas sucias o eutrofizadas (contaminadas por purines o heces de la producción ganadera, por ejemplo) y normalmente tiene un aspecto bastante desgastado.

Aunque es una tortuga de color anodino, gris o pardo tirando a rojizo en general, sin manchas ni dibujos cuando es adulta, los ejemplares juveniles son mucho más coloridos, presentando rayas amarillentas o anaranjadas en el cuello, cara,patas y plastrón ( a veces se las confunde por esto con especies invasoras como la tortuga de orejas rojas -Trachemys s. elegans- o la tortuga de orejas amarillas americana –Trachemys s. scripta-)

Es una tortuga netamente carnívora, al contrario que las tortugas de tierra ibéricas. Se alimenta de anfibios y sus larvas, de todo tipo de artrópodos, peces, lumbrícidos etc. y también de carroña. También puede ingerir alimentos vegetales como frutos o tallos tiernos, pero es raro o bien no está lo suficientemente documentado.

En cuanto a sus subespecies, tenemos la subespecie nominal peninsular (M. l. leprosa) y la M. l. saharica, que se distribuye en Marruecos, al sur y al este del Atlas, que presentan unos característicos ojos azules.

2. Galápago europeo (Emys orbicularis)

El galápago europeo (Emys orbicularis) es una especie de tortuga que presenta un caparazón oscuro punteado de pequeñas manchas amarillas. Habita en el centro y sur de Europa, Asia Occidental y la zona mediterránea de África. En España se distribuye de forma muy discontinua y fragmentada en pequeñas poblaciones desde el sur hasta el norte, siendo muy escasa por la cordillera cantábrica (Galicia, Asturias, Cantabria…) y algo más común en Pais Vasco.

galápago europeo (Emys orbicularis)

Galápago europeo (Emys orbicularis). Créditos: Sebastian Gómez. (www.sebasgr.com)

galápago europeo (Emys orbicularis)

Galápago europeo (Emys orbicularis). Créditos: Sebastian Gómez. (www.sebasgr.com)

Sea como fuere esta distribución peninsular podría hacerte ver que es una especie próspera y en crecimiento pero no es así. Este bello quelonio está en clara recesión (sobre todo en el centro y sureste peninsular) por la contaminación de las aguas y la competencia con otras especies de galápagos alóctonos, más fuertes y resistentes. También destacar que sus juveniles sufren caza o depredación por parte de especies invasoras de peces como el lucio y el black bass, además de mamíferos como el visón americano y las ratas o los gatos.

Vive cerca o en cursos de agua y zonas con cierta corriente (no tanto en embalsamientos estancados) hasta los 1.000 m. de altitud como máximo. Prefiere sitios con abundante cobertura vegetal y algo de corriente.

Galápago europeo (Emys-orbicularis)

Galápago europeo (Emys orbicularis). Créditos: Alberto González

De dieta casi exclusivamente carnívora (incluyendo gusanos, anfibios, lumbrícidos, peces, carroña…) de esta especie tímida y huidiza que está catalogada desde “Vulnerable” hasta “En Peligro” en zonas de la costa este mediterránea y centro peninsular. ¡¿Cómo no te va a gustar esta preciosa criatura de destellos amarillos?!

Eso sí. Es tan amplia su distribución que se dice que es “una sola especie con multitud de subespecies”. Tenemos dos subespecies presentes en la península: la Emys o. fritzjuergenobsti y la Emys o. hispánica. El resto son (pueden variar según autor) Emys orbicularis marmorata (del oeste), Emys orbicularis capolongoi (Cerdeña), Emys orbicularis colchica, Emys orbicularis eiselti, Emys orbicularis galloitalica (Italia), Emys orbicularis hellenica (Oeste de Turquía), Emys orbicularis iberica (Valle de Kura), Emys orbicularis lanzai (Córcega), Emys orbicularis luteofusca (Turquía central), Emys orbicularis occidentalis (Norte de África), Emys orbicularis orbicularis (comuna de Europa), Emys orbicularis persica (del este) y Emys orbicularis orientalis (del Caspio)

3. ¿Cómo diferenciar M. leprosa de E. orbicularis?

Son relativamente fáciles de diferenciar de cerca, pues mientras que el galápago leproso es una tortuga más aplanada de color gris o marrón rojizo uniforme, con las patas y cuello algo más pálidos o amarillentos, el galápago europeo es tiene un caparazón más abombado, negro y repleto de pintas amarillas.

El galápago leproso tiene un cuello muy largo que gusta alargar cuando toma el sol mientras que el galápago europeo es más corto y por lo tanto su cabeza nunca se separa tanto del cuerpo, por decirlo así.

Los ojos también son bastante diferentes y una clave dicotómica de identificación si tienes la oportunidad de fijarte: en galápago leproso el ojo es verde con una línea oscura que lo atraviesa mientras que en el galápago europeo es marrón con pintitas amarillas o tirando a rojizo, dependiendo de si es macho o hembra

4. ¿Cómo diferenciar machos de hembras en los galápagos?

En general, la diferenciación de machos y hembras (dimorfismo sexual) también en galápagos se efectúa por la vía de los caracteres sexuales secundarios. Los machos, de medida más pequeña, tienen una cola larga, robusta y gruesa en su base. En las hembras, la cola es pequeña y corta.

Además, los machos adultos presentan una concavidad en el plastrón (su barriga es cóncava al contrario que las hembras que la tienen plana) para facilitar la cópula, en el momento de la monta en la espalda de la hembra.

Competencia entre el galápago de Florida y los galápagos autóctonos

El galápago de Florida (en sus diferentes versiones -especies-) se ha establecido también en la península Ibérica, donde coloniza todo tipo de masas de agua gracias a su gran capacidad de adaptación. Hoy en día existen poblaciones autónomas de mayor o menor densidad en diversas marismas y humedales de la franja litoral, así como en puntos dispersos del interior. Especies invasoras de galápagos en la península Ibérica.

Galápago de Florida (Trachemys scripta elegans)

Galápago de Florida (Trachemys scripta elegans). Créditos: Diario de Navarra.

  1. Tortuga de orejas rojas o Galápago de Florida (Trachemys scripta elegans)
  2. Tortuga de orejas amarillas (Trachemys scripta scripta)
  3. Galápago de Cumberland (Trachemys scripta troostii)
  4. Falsa tortuga mapa (Graptemys pseudogeographica)
  5. Falsa tortuga mapa del Mississipi (Graptemys kohni)
  6. Tortuga Cooter de Nelson (Pseudemys nelsoni)

Ante tal presión (muchas gente nunca a visto un galápago autóctono y si decenas de alóctonos) la situación de estas dos especies nativas es preocupante. Los “galápagos de Florida” son más fuerte y resistentes a los cambios de temperatura, estivación e hivernación, mostrando entradas en el agua más tempranas tras la hivernación.

Además son más agresivos y dominantes (lucha por zonas de soleamiento) y maduran sexualmente antes y tienen una mayor descendencia. Por si esto fuera poco son mucho más voraces y tienen dietas más flexibles y no tan especializadas como nuestros galápagos.

Y si has leído hasta aquí te vamos a hacer un último regalo a la vista. Unas estupendas fotografías acuáticas cedidas de Javier Murcia (www.javiermurcia.es) para tu disfrute.

En resumen, dos especies de galápagos de los que aún faltan muchos datos e información para poder conservarlos en nuestros ecosistemas como lo que son, joyas vivientes naturales y patrimonio natural de todos nosotros.

Gracias por leernos y muy pronto nuestro tercer y último artículo sobre tortugas ibéricas: las tortugas marinas.

Fuentes consultadas:

https://asanda.or/documentos/animales-silvestres/manual-identificacion-galapagos.pdf
http://anfibios-reptiles-andalucia.org/especies.htm
http://www.vertebradosibericos.org/reptiles/maulep.html
http://www.vertebradosibericos.org/reptiles/emyorb.html
http://siare.herpetologica.es/
Ayres, C., Cordero, A. (2007). Site tenacity in European pond turtle (Emys orbicularis) hatchlings in N.W. Spain. Amphibia-Reptilia, 28: 144-147.

Portada: David Venero y Enrique Ruiz.

quelonios ibericos tortugas de tierra españa

Las tortugas terrestres ibéricas.

Los quelonios (tortugas) son un grupo de reptiles de lo más curioso: cuerpos redondos, gruesos, de tronco ancho y como no, un caparazón externo (tanto duro como blando en algunas especies) que les protege sus órganos internos.

Lo que seguro no sabías es que son el grupo de reptiles más antiguo que existe, ya que sobreviven desde el Triásico hasta la actualidad. Y por si esto fuera poco, España es el país europeo con mayor riqueza de especies y poblaciones quelonias. ¿¡Dan ganas de seguir leyendo, verdad!?

testudo hermanni

Tortuga mediterránea (Testudo hermanni) en uno de sus “oasis” valencianos… Créditos: Alberto González.

Pues en bicheando.net inauguramos, con este primer artículo, nuestra serie de tres capítulos sobre las especies de tortugas de España, que son las siguientes:

  1. La tortuga mediterránea (Testudo hermanni). Tortuga terrestre.
  2. La tortuga mora (Testudo graeca). Tortuga terrestre.
  3. El galápago leproso (Mauremys leprosa). Galápago acuático.
  4. El galápago europeo (Emys orbicularis). Galápago acuático.
  5. La tortuga verde (Chelonia mydas). Tortuga marina.
  6. La tortuga boba (Caretta caretta). Tortuga marina.
  7. La tortuga laúd (Dermochelys coriácea). Tortuga marina.
  8. La tortuga lora (Lepidochelys kempii). Tortuga marina.
  9. La tortuga carey (Eretmochelys imbricata). Tortuga marina.

 

Empezamos ya sin más dilación una revisión por las 9 especies de tortugas de España con un primer capítulo dedicado a nuestras tortugas de tierra como son la tortuga mediterránea (Testudo hermanni) y la tortuga mora (Testudo graeca).

Rafael, Miguel, Ander y Javier, fotografiando un ejemplar de tortuga mediterránea en Bulgaria (2018). Fotografía de Alberto González.

Tortuga Mora

Tortuga Mora (Testudo graeca). Créditos: Javier Álvarez (www.anfibiosyreptileslarioja.blogspot.com)

Algunas características sorprendentes de nuestros Testudo

Las 2 especies de testudo en España son bastante longevas (como en general la mayoría de las especies de tierra). De hecho se conocen muchos ejemplares centenarios, y por regla general y en buenas condiciones podrían asimilar su edad a la del ser humano.

Esta longevidad también marca su madurez sexual, que suele llegar tarde (en comparación con otros reptiles) alrededor de los 8 o 10 años. Las especies de Testudo son ovíparas, poniendo los huevos en agujeros excavados al suelo.

Nuestras tortugas de tierra habitan actualmente en zonas de la franja mediterránea desde Calatuña hasta Huelva. En general áreas bastante áridas y con escasas precipitaciones, donde predominan los matorrales y arbustos pequeños. El clima aporta veranos muy calurosos y secos e inviernos suaves con precipitaciones moderadas.

Aman el sol y el calor en general, ya que esta exposición a la luz solar acelera las funciones metabólicas básicas como la digestión, la síntesis de vitamina D (para fortalecer sus huesos y caparazón) y facilita la movilidad.

 Los rayos ultravioletas son beneficiosos para cualquier vertebrado terrestre porque generan vitamina D, que básicamente hace que el calcio insoluble se convierta en soluble y pueda ser asimilado por músculos y huesos. Sin vitamina D no podríamos asimilar el calcio que ingerimos y todo nuestro organismo se vería afectado.

¿Sabías que las tortugas tienen una vista y un olfato excelente? Saben distinguir formas y colores e incluso pueden reconocer a personas y su gran olfato les ayuda a detectar remansos de agua a cientos de metros, a la vez que tiene un papel importante en la búsqueda de alimento y de parejas sexuales.

En cuanto a la orientación también son unas grandes expertas sabiendo moverse kilómetros de un punto a otro y volver si fuera necesario. Tienen una gran memoria espacial.

Y por si todo esto fuera poco, decir que son muy sensibles a las vibraciones del suelo aunque no tengan un oído desarrollado. ¡No te oyen llegar pero pueden sentirte a decenas de metros!

El autor, Alberto González, con una hembra de tortuga mediterránea (Bulgaria 2018)

tortuga mediterranea

Tortuga mediterránea (Testudo hermanni). Créditos: Enrique Ruiz Ara (www.ruizarafoto.es)

¿Cuáles son las placas de las tortugas terrestres?

El caparazón se divide en espaldar (parte de arriba) y plastrón o peto (parte de abajo). De arriba abajo del espaldar se llaman “vertebrales”, luego “costales” y por último las “marginales”.

En el plastrón la más importante son las placas “supra-caudales”, ya que sirven para diferenciar a nuestras dos especies, que por otro lado son muy parecidas. Más adelante hablamos de esto con ejemplos gráficos.

Disposición de las placas córneas en el caparazón de las tortuga terrestres ibéricas

Disposición de las placas córneas en el caparazón de la tortuga mediterránea (v = vertebral; c = costal; m = marginal). créditos: A. Bertolero.

Mapa aproximativo de distribución de las tortugas terrestres ibéricas.

mapa distribución tortuga mora y tortuga mediterránea

Mapa distribución tortuga mora y tortuga mediterránea

Vayamos ya a identificar y describir a cada una de nuestras dos especies de tortugas de tierra de España…

La tortuga mediterránea (Testudo hermanni)

Tortuga mediterránea

Créditos: Enrique Ruiz Ara (www.ruizarafoto.es)

Créditos: Enrique Ruiz Ara (www.ruizarafoto.es)

Tortuga mediterránea (Testudo hermanni)

Créditos: Enrique Ruiz Ara (www.ruizarafoto.es)

Créditos: Enrique Ruiz Ara (www.ruizarafoto.es)

Créditos: Enrique Ruiz Ara (www.ruizarafoto.es)

 

La tortuga mediterránea (Testudo hermanni) es una de las dos especies de tortugas terrestres que existen en la Península Ibérica y tiene otras especies cercanas como la tortuga marginada (T. marginata), la tortuga rusa (T. horsfieldii) y, como no, con la otra especie peninsular y balear: la tortuga mora (T. graeca). Junto a la tortuga marginada, la tortuga mediterránea es la única tortuga terrestres de distribución íntegramente europea.

La tortuga mediterránea habita en sur de Europa, desde España hasta Rumanía, incluyendo las grandes islas del mar Mediterráneo (Baleares, Cerdeña, Córcega, Sicilia). Ya en España se distribuye en poblaciones segmentadas o parceladas desde Cataluña hasta la Comunidad Valenciana, donde desapareció y en años recientes se ha ido poco a poco reintroduciendo en espacios protegidos.

Es una tortuga morfológicamente variables pero presenta un caparazón amarillo con grandes manchas oscuras o negras cuyos bordes están siempre muy bien definidos. El color de la cabeza varía entre el gris oscuro y el pardo. Otra características es que en la cara presentan una mancha subocular amarilla, aunque tiende a oscurecerse con la edad. Por decirlo de alguna forma, es “más oscura” y “aplanada” que la otra especie (T. graeca) de la que después hablaremos. Además, presenta una típica terminación córnea en la cola (uña terminal cornificada), como puedes ver en la imagen.

típica terminación córnea en la cola de Tortuga mediterránea.

Créditos: BizarriaGusta de hábitats más bien secos, con matorral, bosque bajo encontrándose, la mayor parte de sus poblaciones, por debajo de los 500 metros de altitud y cerca del litoral o en Sierras aledañas. En estos parajes se alimenta de diferentes tipos de plantas, flores, hierbas, frutos, hojas e incluso puede llegar a comer carroña o insectos, si aparece la oportunidad.

Es una especie meramente diurna y bastante confiada con los humanos, de ahí que siga siendo objeto de capturas y tenencias en parcelas de forma ilegal. Esta popularidad como “animales de compañía”, junto con la destrucción de sus hábitats en la costa mediterránea han diezmado significativamente las poblaciones salvajes y han hecho indispensable su protección para asegurar el futuro de la especie a largo plazo.

Testudo hermanni tiene dos subespecies en España: la occidental (T. h hermanni) y la oriental (T. h boettgeri). Aunque cuenta en Europa con otras dos: T. h. hercegovinensis (Croacia, Bosnia y Herzegovina y Montenegro) y Testudo h. peloponnesica (Peloponeso griego). Todos estos taxones están actualmente en estudio.

Tortuga mora (Testudo graeca)

Tortuga mora ibérica (Testudo graeca graeca)

Créditos: Enrique Ruiz Ara (www.ruizarafoto.es)

Créditos: Enrique Ruiz Ara (www.ruizarafoto.es)

Créditos: Enrique Ruiz Ara (www.ruizarafoto.es)

Créditos: Enrique Ruiz Ara (www.ruizarafoto.es)

tortuga mora huelva

Tortuga Mora en el Parque Nacional de Doñana. Créditos: Sebastian Gómez. https://www.sebasgr.com/

Tortuga Mora en el Parque Nacional de Doñana. Créditos: Sebastian Gómez. https://www.sebasgr.com/

Tortuga Mora en el Parque Nacional de Doñana. Créditos: Sebastian Gómez. https://www.sebasgr.com/

La tortuga mora (Testudo graeca) tiene una amplia distribución por tres continentes (Europa, África y Asia) que ha dado lugar a diecisiete subespecies diferentes clasificadas hasta la actualidad. La subespecie española se denomina Testudo graeca graeca.

Aunque cuente con esta amplia distribución mundial, por desgracia en España sólo existen 3 poblaciones estables: 2 en el sur de la península (Murcia y norte de Almería) y 1 residual en la isla de Mallorca.

Todas las tortugas moras del mundo proceden de un ancestro común originado en África, desde donde se extendió al resto de territorios. En concreto las poblaciones de España y Mallorca tienen un origen reciente a partir de las poblaciones del este de Marruecos y de Argelia y todo hace sospechar que pudo ser por introducción humana en tiempos antiguos. Es por lo tanto una especie ya desde hace siglos “naturalizada”  y completamente integrada en los ecosistemas ibéricos en los que habitan.

Por hacer una breve descripción diríamos que su caparazón es más abombado que nuestra anterior especie (T. hermanni) y de tonos y manchas más amarillentas con los bordes de las placas de color negro.

A veces en el interior de las placas también se dan manchas negras. También se diferencia de la otra especie porque presenta la placa supra-caudal (encima de la cola) sin división. Otro truco para identificarla es fijarse en sus ojos: son saltones como los de las ranas, cosa que la diferencia de las otras especies del género Testudo también.

La cola es corta y en parte posterior de cada muslo sobresale un espolón, a veces aplanado por el desgaste, como se observa en la siguiente imagen.

espolones testudo graeca

Créditos: testudinae.mforos.com

Es una especie especialmente longeva y, aunque en estado salvaje es raro encontrar individuos de más de 20 años, en cautividad sobrepasa los 60 años de largo. Su tamaño varía de manera considerable según la subespecie, siendo en la península más pequeñas, y presentando mayores tamaños hacia el este, como por ejemplo en Bulgaria donde se han dado de casos de ejemplares de hasta 7 kg.

En cuanto a sus subespecies, como decíamos al principio cuenta con muchas: T. graeca graeca (Marruecos, Argelia y sur de España). T. graeca ibera (Turquía). Testudo graeca buxtoni (Turquía, nordeste de Grecia, Bulgaria y Rumanía). T. graeca nabeulensis (Túnez, Libia y sur de Cerdeña). T. graeca whitei (Argelia). T. graeca anamurensis (Turquía). T. graeca floweri (Israel, Líbano y en menor medida sur de Siria). T. graeca zarudnyi (Irán). T. graeca antakyensis (Turquía). T. graeca armeniaca (Armenia). T. graeca cyrenicae (Libia). T. graeca flavominimaralis (Libia). T. graeca floweri (Jordania). T. graeca lamberti (Marruecos). T. graeca marokkensis (Marruecos). T. graeca nikolskii (Cáucaso). T. graeca pallasi (Daguestán). T. graeca perses (Zagros). T. graeca soussensis (Marruecos).

¿Cómo diferenciar T. graeca de T. Hernani?

identificación tortuga mediterranea y tortuga mediterranea

Un par de fotografías de tortuga mediterránea (testudo hermanni) y tortuga mora (testudo graeca). Créditos: Enrique ruiz Ara (www.ruizarafoto.com)

  1. T. graeca se diferencia de Testudo hermanni principalmente por la presencia de una “uña” cornificada y ausencia de espolones en los muslos traseros como T.graeca.
  2. T. hermanni presenta una división en dos partes del plastrón supracaudal, pero OJO que hay algunos ejemplares sin esta partición.
  3. La primera placa vertebral de T. hermanni es más grande que la segunda, al contrario de T. graeca, que tiene la primera placa vertebral más pequeña que la segunda.

La tortuga mediterránea (izq.) presenta un caparazón amarillo con grandes manchas oscuras o negras cuyos bordes están siempre muy bien definidos. La totuga mora (der.) presenta un color general más claro y amarillo, un caparazón más alto y con manchas dispersas y poco definidas en los bordes. -reglas generales, pues hay mucha variabilidad morfológica según zona o país-.

¿Cómo diferenciar machos de hembras en lo quelonios (dimorfismo sexual)?

Es sencillo de entender… Los machos, siempre son más pequeños que las hembras (en estado adulto) y tienen la cola más larga, robusta y gruesa en su base que las hembras. En las hembras, la cola es pequeña y cortita.

Además, los machos adultos presentan una concavidad en el plastrón (su “barriga” es cóncava al contrario que las hembras que la tienen plana) para facilitar la cópula, en el momento de la monta en la espalda de la hembra.

Fácil, ¡¿verdad?!

¿Qué legislación tienen estas especies de tortugas terrestres ibéricas?

Nuestra tortuga mora está en peligro. Está incluida en la Lista Roja del IUCN de especies amenazadas de extinción, como en general el resto de las especies del género Testudo.

La tortuga mora está protegida por la Convención de Berna e incluida en la CITES y en la directiva 1332/2005 de la Comunidad Europea, de forma que queda absolutamente prohibida la captura de ejemplares salvajes y está reglamentada la cría y el comercio de ejemplares en cautiverio.

Pero la realidad es que, aun habiendo decenas de miles de tortugas moras y mediterráneas en cautividad reguladas, ambas especies siguen aún muy presionadas por la captura, tenencia o venta de ejemplares salvajes.

Así que por favor, si ves una tortuga de tierra por nuestras costas o sierras mediterráneas aledañas, NO LA COGAS, NO TE LA LLEVAS A CASA. ES UNA ESTUPIDEZ, UN CAPRICHO PASAJERO y puede salirte muy caro, rondando multas de más de 20.000€ en algunos casos actuales. Pero sobre todo hazlo por tener un respeto a estos seres vivos y a ti mismo. ¡Sé legal!

Y poco más… Un artículo muy extenso y detallado pero no queríamos dejar pasar esta oportunidad para crear un contenido digno de ser leído y consultado, tanto por personas que desconocen estas especies, como por estudiantes y/o profesionales que ya tengan conocimiento sobre las mismas y que requieran alguna consulta rápida.

Si quieres seguir leyendo, ya tenemos disponible el siguiente artículo de la serie Quelonios ibéricos, con las tortugas de agua dulce ibéricas. O síguenos en nuestras redes sociales y te mantendremos al día de las próximas publicaciones…

Y si te ha gustado, ¿Por qué no compartes?

😊 ¡Gracias por leernos!

Fuentes consultadas:
https://e.wikipedia.org/wiki/Testudo_hermanni
http://www.vertebradosibericos.org/reptiles/tesher.html
http://www.vertebradosibericos.org/reptiles/identificacion/tesherid.html
http://www.testudinae.com/articulos/hermanni
Aguilar, J. S. (1997). Situación actual de las poblaciones de Testudo graeca y Testudo hermanni en las Baleares. Pp. 50-61. Jornadas de Conservación de la Tortuga Mediterránea, Benicassim. Consellería de Medio Ambiente, Generalidad Valenciana.
Bertolero, A. (2014). Testudo hermanni Gmelin, 1789. Pp. 217-236. En: Salvador, A. (Coordinador). Reptiles2ª edición revisada y aumentada. Fauna Ibérica, vol. 10. Ramos, M. A. et al. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Madrid. 1367 pp.
Y otros textos y estudios del doctor en biología Albert Bertolero.
https://es.wikipedia.org/wiki/Testudo_graeca
http://www.vertebradosibericos.org/reptiles/tesgra.html
Anadón, J. D., Giménez, A., Ballestar, R. (2007). Distribución y abundancia de la tortuga mora Testudo graeca en la provincia de Almería. Pp. 262-270. En: Gosá, A., Egaña-Callejo, A., Rubio, X. (Eds.). Herpetologia iberiarraren egoera = Estado actual da Herpetologia Ibérica = Estado actual de la Herpetología Ibérica : Lehen Herpetologia Kongressua Euskal Herrian, IX Congresso Luso-Espanhol, XIII Congreso Español de HerpetologíaMunibe. Suplemento, nº 25. 303 pp

Portada: Créditos: Enrique Ruiz Ara (www.ruizarafoto.es)

que es una rana anfibios para niños

¿Qué es una rana?

Las ranas son pequeños vertebrados anfibios anuros que viven en zonas húmedas o asociadas al agua, que no tienen cola de adultos y dan grandes saltos. Actualmente hay más de 6.500 especies de anfibios, de los cuales unos 5.500 son anuros (ranas y sapos -sin cola de adultos-), 566 son urodelos (tritones y salamandras -con cola de adultos-), y 175 son cecilias o cecílidos (anfibios subterráneos).

A continuación, nuestro vídeo relacionado para niños (y no tan niños jeje):

La rana es un animal vertebrado, que tiene manos, pies, huesos y músculos como las personas y otros vertebrados como perros, gatos, serpientes, aves peces…

Vertebrados e invertebrados + Actividades primaria | Vertebrados ...

Las ranas son anfibios, que significa necesitan el agua para vivir o reproducirse.
Por eso es normal verlas en las charcas y los ríos cantando en primavera ¡CROAC! ¡CROAC!

Y saltando también, ya que las ranas son expertas saltadoras. Sus patas traseras son suuuperlargas!!! y les ayudan a nadar y a escapar de los depredadores…

Imagenes y videos de ranas - Imágenes en Taringa!

¿Te has fijado que además las ranas no tienen escamas, como los reptiles… ni pelos, como los mamíferos…? Su piel es verrugosa o lisa y siempre está húmeda para que no se sequen. Además la mayoría respiran también a través de la piel.

Rana bermeja Rana temporaria Pirineos Occidentales

Rana bermeja (Rana temporaria) -Pirineos Occidentales-

Y hay ranas de muchos colores, aunque en suelen ser verdes o marrones en la península ibérica. Pero las hay de infinitos patrones y colores por todo el mjundo (menos en la Antártida).

Ranas punta de flecha, las ranas más venenosas – Naturaleza ...

Créditos: Sabine Hagemann

Y como casi todos los anfibios, las ranas se metamorfosean, es decir, van cambiando de forma desde que nacen hasta que se convierten en adultos.

Maestra de Primaria: Ciclo de la rana. Metamorfosis. 2º de Primaria.

Las ranas, junto a los sapos, son ANUROS, que significa que son anfibios sin cola en estado adulto.

diferencias-entre-anuros-y-urodelos

diferencias-entre-anuros-y-urodelos

Al contrario que los tritones o las salamandras, que son URODELOS y que mantienen la cola cuando crecen y la conservan durante toda su vida.

De ellos, tritones y salamandras hablaremos en próximos capítulos de esta serie de ANFIBIOS y REPTILES PARA NIÑOS.

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Equipo bicheando.net

Viaje herpetológico relámpago a País Vasco y Pirineos. Julio 2019.

Viaje herpetológico relámpago a País Vasco y Pirineos. Julio 2019.

A principios de Julio 2019 me aburría en casa, tenía unos días libres y decidí irme 4 días (de miércoles a domingo) a intentar ver dos especies a las que les tengo un especial aprecio: la víbora áspid (Vipera aspis), víbora cantábrica (Vipera seoanei) que aún no había visto en todo el año y la culebra de esculapio (Zamenis longissimus) que por “hache” o por “be” no había visto aún en toda mi vida y era la única ibérica que me faltaba para cerrar el círculo serpentiforme jaja. y todo esto yendo a buscarla unas 30 veces y sin éxito. ¡Probaríamos suerte una vez más!

Viaje herpetologico a pais vasco y pirineos

Preparé el coche, algo de ropa, equipo fotográfico, tienda de campaña, un beso a María mi pareja y salí pitando rumbo a País Vasco un miércoles sobre las 15:00 horas.

DÍA 1 (miércoles 10) Gorbea.

Tras comerme el respectivo atasco de salida de Madrid, pude avanzar rápido y llegar al primer punto, el Parque Natural de Gorbeia, sobre las 18:30 horas. Aún con casi 3 horas de luz por delante. Se unió el gran Pablo Varona, amante de los hérpetos y técnico medioambiental desde Vitoria.

Y la verdad es se nos dío de perlas, porque bicheando por el parque durante esas horas pudimos observar muchos hérpetos, que en su mayoría aprovechaban los últimos rayos de sol para calentarse.

culebra de collar mediterránea (Natrix astreptophora)

culebra de collar mediterránea (Natrix astreptophora)

Destacar esa tarde los 5 ejemplares de culebra de collar mediterránea (Natrix astreptophora) que pudimos observar. ¡Dos de ellos melanóticos (casi melánicos) además!

culebra de collar mediterránea melanotica (Natrix astreptophora)

culebra de collar mediterránea melanotica (Natrix astreptophora)

culebra de collar mediterránea melanotica (Natrix astreptophora)

culebra de collar mediterránea melanotica (Natrix astreptophora)

culebra de collar mediterránea melanotica (Natrix astreptophora)

culebra de collar mediterránea melanotica (Natrix astreptophora)

Con un poco más de suerte también apareció la víbora cantábrica (Vipera seoanei) entre unos matorrales, soleándose. ¡Qué lujo! Y más poder disfrutar de estos encuentros en compañía.

Víbora cantábrica (Vipera seoanei)

Víbora cantábrica (Vipera seoanei)

Víbora cantábrica (Vipera seoanei)

Víbora cantábrica (Vipera seoanei)

Una de las melanóticas la vimos ya de noche vagabundeando por el parque en busca seguramente de anfibios con los que alimentarse. ¡Flipa con el vídeo!

Ya al anochecer despedí a Pablo tomando unas cervezas para celebrar esa tarde redonda de bicheo y me quedé dormido en el coche casi al instante.

DÍA 2 (jueves 11) Bilbao.

Al día siguiente me despertaron unos golpecitos en el cristal del coche. El amigo Julen Santacristina al aparato jeje. ¡Que alegría despertar con un mozo inquieto por bichear! 🙂 Así que un desayuno espartano de galletas y zumo y nos pusimos a bichear como locos para aprovechar el día. nuestro objetivo: culebra de esculapio (Zamenis longissimus). 

De hecho este jueves tenía 3 rutas con personas distintas para encontrarla: a primera hora de la mañana con Julen. A mediodía con con Arizt y Egoiz y por la tarde con David Breegueluz de Sopelana, un hortelano (entre otras muchas cosas) que solía verlas en su huerto. ¿Lo consegumis? Sigue leyendo jeje…

Y la verdad que otra vez sin suerte. Recorrimos varios puntos por Orozco, Llodio y Basauri sin suerte. Después ya a media mañana habíamos quedado con Aritz y Egoitz, otros jóvenes aficionados vascos a la herpetología y la fotografía de naturaleza, para bichear un poco por la costa y los alrededores de Bilbao con Aritz como guía en este caso.

Y la verdad que poca cosa vimos ya que hacía bastante calor. Finalmente decidimos ir a un sitio nuevo que yo había estado mirando por Google Maps (bendito GM) a ver si había suerte. Zona interesante en la que no obtuvimos premio.

Ya de vuelta a los coches, de repente, en la orilla de una pequeña carretera rodeada de vegetación y sombría veo un cuerpo serpentiforme dorado y con puntitos blanquecinos. ¡DIOSSSSS! ¡Ahí estaba! un precioso subadulto de culebra de esculapio (Zamenis longissimus). 

culebra de esculapio (Zamenis longissimus)

culebra de esculapio (Zamenis longissimus)

culebra de esculapio (Zamenis longissimus)

culebra de esculapio (Zamenis longissimus)

culebra de esculapio (Zamenis longissimus)

culebra de esculapio (Zamenis longissimus)

culebra de esculapio (Zamenis longissimus)

culebra de esculapio (Zamenis longissimus)

En la Península ibérica sólo se encuentra en la zona de los Pirineos y en algunas zonas de la Cordillera Cantábrica. Es esquiva y escasa aquí, gusta de espacios sombríos y húmedos, en general, y por eso nos ha dado mucha alegría poder haber visto este magnífico ejemplar por País Vasco estos días pasados.

Tras este éxtasis personal y grupal (creo que para Egoitz era su primera vez también) decidimos celebrarlo tomando unas viandas en un bar cercano. Después anduvimos por varias otras zonas donde los chicos me llevaron y donde pudimos observar alguna especie más.

Ya por la tarde llegamos al huerto de David en Sopelana (¡precioso huerto David! ¡Qué maravilla!) e intentamos ver alguna esculapio más. Pablo Varona se había unido al grupo además. Pero en este caso buscamos y buscamos pero tampoco hubo suerte. Eso sí conocimos a un naturalista y hortelano de aupa!!

Fotografía de David, donde suelen “dormir” sus esculapios…

¡Quien tuviera un huerto así, libre de ratas y ratones gracias a estas bellezas inofensivas!

Ya se hacía tarde y como quería dormir en Pirineos esa noche, allí les dejé a los 5 hablando de aves, ratas, serpientes… ¡y vete tu a saber que!

Saboreando aún el encuentro con la zamenis me puse al volante unas 3 horas hasta que llegué al camping de Zuriza (valle de Ansó) sobre las 00:00 horas. Monté la tienda, me tomé unas cervezas hablando del tiempo de los próximos días con un señor muy majo y quedé frito.

DÍA 3 (viernes 12) Valle de Ansó

Levanté el campamento al amanecer para aprovechar las horas de menos calor y recorrí varias zonas del largo valle de Ansó, primero en busca del tritón pirenaico (Calotriton asper) y rana pirenaica (Rana pyrenaica) con suerte de varias ejemplares de cada especie.

tritón pirenaico (Calotriton asper)

Tritón pirenaico (Calotriton asper)

rana pirenaica (Rana pyrenaica)

Rana pirenaica (Rana pyrenaica)

rana pirenaica (Rana pyrenaica)

Rana pirenaica (Rana pyrenaica)

rana pirenaica (Rana pyrenaica)

Rana pirenaica (Rana pyrenaica). Juvenil.

En algunos riachuelos de montaña había buenas concentraciones de sapo común (Bufo spinosus) de las que destacar este bonito ejemplar rojizo.

sapo común (Bufo spinosus)

sapo común (Bufo spinosus)

sapo común (Bufo spinosus)

sapo común (Bufo spinosus)

Después, ya con el sol calentando las laderas de las montañas, intenté encontrar víbora áspid (Vipera aspis) sin suerte, y eso que anduve casi 3 horas en su busca por buenas sitios. Es verdad que hacía demasiado calor ya a eso de las 11:00 horas con unos 30º nada más y nada menos.

En los bordes de los caminos había algún tritón palmeado (triturus helveticus) y por hacer tiempo anduve viendo e identificando larvas un rato: había muchas de rana bermeja y de palmeado y alguna de sapo partero (Alytes obstetricans) ya bien desarrolladas.

Como curiosidad mostrarte unos renacuajos leucisticos o albinos de Alytes obstetricans que sólo se han encontrado en pirineos…

renacuajo albino leucistico

2014. En una charca de agua, en el Massís de l’Orri, a más de 1.500 metros de altura, se ha localizado una treintena de renacuajos completamente blancos. El hallazgo lo ha hecho de manera fortuita una técnico forestal y miembro de la asociación ambientalista Lo Pi Negre. En la charca, había una población de unas 300 larvas de sapo partero común (Alytes obstetricans) entre las cuales se encontraban 26 renacuajos con una coloración anormal aparentemente leucística. Fuente: lavanguardia.com

El resto del día me lo tomé con mucha calma debido al calor reinante de casi 36º. Hacia el sur busqué de nuevo culebra de esculapio y cualquier otro bicho que saliera sin mucha suerte.

Así que me eché una siesta y después me traslade al valle de Hecho, donde había quedado al día siguiente por la mañana con mis amigos naturalistas Enrique ruiz Ara y Carlos Muñoz.

DÍA 4 (viernes 13) Valle de Hecho

Tras levantarme habiendo acampado en el camping de la Selva de Hecho, esperé a que Enrique Ruiz Ara y Carlos Muñoz llegasen desde Zaragoza. Eran eso de las 10:00 de la mañana y la temperatura ya marcaba 25º. ¡Una locura!

Kike y Carlos venía acompañados de otros dos amigos (Daniel y Sergio) y todo el grupo fuimos recorriendo zonas al sur y al norte del valle. Aquí aparecieron muchos lagartos verdes occidentales (Lacerta bilineata), rana bermeja (Rana temporaria), Salamandra (S. s. fastuosa), culebra lisa europea (Coronella austriaca) y otros hérpetos… 

culebra lisa europea (Coronella austriaca)

culebra lisa europea (Coronella austriaca)

lagarto verde occidental (Lacerta bilineata)

lagarto verde occidental (Lacerta bilineata)

lagarto verde occidental (Lacerta bilineata)

lagarto verde occidental (Lacerta bilineata)

rana bermeja (Rana temporaria)

Rana bermeja (Rana temporaria)

A continuación unas bonitas imágenes tomadas por Enrique Ruiz Ara de los abundantes lagartos verdes occidentales (Lacerta bilineata) del valle.

Por desgracia nuestra búsqueda de víbora Áspid (Vipera aspis) fue decepcionante. y eso que éramos 5 personas buscando dispersadas por varias zonas del valle, y es que el calor no daba tregua.

Así que cuando las cosas no salen, es mejor hacer un kit kat. Por ello descansamos en el camping con buena cerveza de refrigerio y ya por la tarde cambiamos nuestros objetivos para ir a ver tritón pirenaico y otros anfibios que se suelen acercan en los días de calor a los arroyos.

tritón pirenaico (Calotriton asper)

tritón pirenaico (Calotriton asper)

tritón pirenaico (Calotriton asper)

tritón pirenaico (Calotriton asper)

Enrique Ruiz Ara haciendo de las suyas… ¿me habrá sacado vestido o desnudo? 😉

Carlos Muñoz siempre peinado y arreglado para la ocasión. 😉

Y Daniel nunca bichea sin haber pasado antes por la Barber Shop!!!

A continuación 3 fotos más de Kike…

Alberto haciendo el anterior retrato a Daniel en medio de un arroyo de montaña.

Ya casi de noche y después de otras cervezas, Kike y cia se despidieron rumbo a su tierra maña y yo volví al camping, no sin antes dar una vuelta nocturna por la Selva de Oza en busca de salamandra común (S. s. fastuosa). Y cómo empezó a llover un poco tuve hasta suerte.

Alberto paseando por la Selva de Oza…

Fotografía de archivo de salamandra común (S. s. fastuosa) de la Selva de Oza.

Fotografía de archivo de salamandra común (S. s. fastuosa) de la Selva de Oza.

DÍA 5 (sábado 14) Valle de Hecho

La lluvia de la noche había bajado la temperatura y humedecido el suelo. Era una buena oportunidad para buscar víboras con los primeros rayos de sol. Justo cuando dejó de llover, sobre las 8:30 de la mañana, salí pitando a unas laderas cercanas en busca de mi último y esquivo objetivo en este viaje.

¡Y voilá! En menos de 20 minutos bicheando, ví una preciosa y rojiza hembra de víbora áspid (Vipera aspis) soleandose cerca de su madriguera, que obviamente estaría húmeda y fría. ¡Qué pena no estuvieran Kike y cia.! fue lo primero que pensé.

Disfruté un rato de ella y bicheé algo más por la zona, pero como ya había conseguido lo que quería y no daban buen tiempo (en el sentido de más lluvias o bajada de temperaturas) para el día siguiente, decidí poner pies en polvorosa y bajarme del tirón hasta Madrid para poder llegar al atardecer. No sin parar brevemente en un par de puntos por el camino.

—-

Listado de las 19 especies de anfibios y reptiles vistas.

  1. ANFIBIOS (9):
    • Sapo común (Bufo spinosus).
    • Sapo partero (Alytes obstetricans).
    • Rana bermeja (Rana temporaria).
    • Rana pirenaica (Rana pyrenaica).
    • Rana común (Pelophylax perezi).
    • Tritón palmeado (Lisotriton helveticus)
    • Tritón pirenaico (Calotritón asper)
    • Tritón jaspeado (Triturus marmoratus).
    • Salamandra común (Salamandra s.).

    REPTILES (10):

    • Lagartija de turbera (Zootoca vivipara).
    • Lagartija roquera (Podarcis muralis).
    • Lagarto verde occidental (Lacerta bilineata).
    • Lagarto ocelado (Timón lepidus) Obs.
    • Culebra de esculapio (Zamenis longissimus).
    • Culebra de agua (Natrix maura). Obs.
    • Culebra de collar (Natrix astreptophora).
    • Culebra lisa europea (Coronella austriaca).
    • Víbora cantábrica (Vipera seoanei).
    • Víbora Áspid (Vipera aspis).

En resumen, unas jornadas muy especiales, con buena compañía y con la observación de la esculapio por primera vez en mi vida. ¡¿Qué más se puede pedir a un viaje relámpago?!

Viaje herpetológico a Bulgaria. Bulgaria herp trip. 2018.

Viaje herpetológico a Bulgaria. Marzo 2018.

Viaje herpetológico a Bulgaria. Bulgaria herp trip. 2018.

Aunque ya hace 2 años de este viaje, entre unas cosas y otras no había tenido tiempo de escribir el merecidísimo artículo que a un viaje de estas características le corresponde.

Más cuando fue un “viaje inesperado” (como en “El Hobbit”), pero por desgracia con algo menos de calor y bichos que en viaje de Tolkien. Y es que el viaje inicial era a Grecia, pero un problema con el coche de alquiler y la dichosa “green card” nos obligó a quedarnos en Bulgaria y no poder pasar la frontera. Íbamos a Grecia vía Sofía, que era mucho más barato y al final nos salió el tiro por la culata.

Aun así, para ser casi marzo y haber bicheado en una zona bastante helada, 22 especies de hérpetos en 9 días no está nada mal, como verás a continuación.

bulgaria herp trip map

El herpeto-equipo-búlgaro estaba compuesto por el capitán, Rafa Vázquez, sus lugartenientes Miguel Puras y Javier Erías, el explorador vasco Ander Izaguirre y el autor Alberto González.

No! no íbamos a escalar, sino a bichear. De izq. a der. Miguel, Ander, Javier y Alberto.

Con los acantilados del río Arda al fondo. De izquierda a derecha (Miguel, Rafa, Alberto, Ander y Javi).

Bulgaria es un país con 4 zonas claramente diferenciadas para bichear. La gran meseta central, las montañas del sur, la costa del Mar Negro al este y la parte más norteña que linda con Rumanía. Nosotros hicimos un viaje desde Sofía hacia la costa del Mar Negro (buscando mejor clima) y regresamos por las montañas del sur. A continuación una breve descripción de cada etapa y día y sus fotos correspondientes.

La lucha de los machos cabríos por los víveres los primeros días era crucial para la supervivencia…

 Día 1

Cogimos un avión rumbo a Sofía desde Madrid, viniendo cada uno de su casa en Galicia y País Vasco y en 3 horas estábamos recogiendo la furgoneta. Como ya he comentado, hubo un problema con un documento necesario para pasar la frontera y después del disgusto decidimos hacer lo que tocaba: bichear por Bulgaria.

Miguel y Ander con un sapo verde

La verdad es que no teníamos puntos, ni zonas, ni el clima acompañaba etc. Pero al fin y al cabo, no hubiéramos ido a Bulgaria de viaje herpetológico nunca, con lo que ya habría tiempo de ir a Grecia y así otro país en la buchaca. No hay mal que por bien no venga jeje.

Esa noche ya conducimos rumbo este para alejarnos de Sofía y montamos las tiendas en una capa de nieve abundante.

Días 2 y 3 (viaje por la gran llanura búlgara hacia la costa del Mar Negro).

¡Cómo llovía, pardiez! Casi 3 días de lluvia constante y unas temperaturas de entre cero grados y diez grados. Así que nos fuimos moviendo en la furgoneta hacia el este, desviandonos para ver algunos puntos que íbamos intuyendo pero siempre con poca fortuna y suerte dada la climatología. ¡E incluso así empezaron a salir anfibios y reptiles interesantes ja ja!

Uno de los más comunes y persistentes (y no por ello menos bonito) fué el sapo verde europeo (Bufotes viridis) que encontramos por doquier durante todo el viaje. Aquí un pequeño video para mostrar la belleza de algunas hembras…

Podarcis tauricus (Lagartija de los balcanes)

Podarcis tauricus (Lagartija de los balcanes)

A continuación el vídeo resumen de estos primeros días…

Días 4, 5 y 6 (la costa del Mar Negro).

Fue curioso porque, después de 3 o 4 días penosos, llenos de barro y calados hasta los huesos (pero con muchos momentos chulos ojo), justo al llegar a la costa del Mar Negro (ciudad de Burgás) salió el sol y la temperatura ascendió a entre 12 y 14 grados.

Llorábamos de alegría y nos animamos a prospectar unas ruinas a las afueras de la ciudad pegadas a la costa. ¡Y por arte de magia empezaron a salir hérpetos de entre las piedras!

De todos ellos hay que destacar nuestros primeros ejemplares de Lagarto de Cristal (Pseudopus apodus), el lagarto más grande de Europa, todo un espectáculo. ¡Qué maravilla!

Pseudopus apodus. Lagarto de cristal europeo

Lagarto de Cristal (Pseudopus apodus)

Lagarto de Cristal (Pseudopus apodus)

Lagarto de Cristal (Pseudopus apodus)

Lagarto de Cristal (Pseudopus apodus)

Lagarto de Cristal (Pseudopus apodus) en la costa de Burgás.

Lagarto de Cristal (Pseudopus apodus)

Lagarto de Cristal (Pseudopus apodus)

También recorrimos zonas de dunas y humedales por toda la costa sur de Burgás donde, eso sí, pudimos encontrar prácticamente todas las especies de anfibios del área de distribución. Fueron días muy buenos y el ánimo general de todos subió.

Ranita de san antonio oriental (Hyla orientalis)

Personalmente el sapo de espuelas oriental (Pelobates Syriacus) me encantó. Aquí una breve píldora audiovisual…

Sorprendía ver una costa llena de complejos turísticos y ciudades veraniegas son gente. De hecho en uno de los hoteles que dormimos cabían unas 2000 personas y estuvimos nosotros solos. Daba un poco de yuyu, pero es otra experiencia para sumar. ¡¡E incluso rescatamos anfibios de la piscina abandonada jaja!

Todo vacío, fantasmagórico!

Todo vacío, fantasmagórico por dos!

 

Días 7,8 y 9 (Montes Rodope).

Como el tiempo acompañaba algo más (temperaturas de unos 18 grados) y ya quedaban 3 días para coger el vuelo de vuelta, decidimos regresar a Sofía por la parte sur del país, frontera con Grecia y donde había posibilidad de ver más especies nuevas.

Impresionante el río Arda, de aguas rápidas y gran caudal, al que seguimos durante gran parte de nuestra ruta por los Montes Rodope.

Lagarto de los Balcanes (Lacerta trilineata)

Lagarto de los Balcanes (Lacerta trilineata)

Lagarto Verde Oriental (Lacerta viridis)

Lagarto Verde Oriental (Lacerta viridis)

Miguel Puras, en su propio artículo sobre este viaje, describe muy bien lo que nos encontramos:

“Fue en estos últimos días donde descubrimos la belleza y la hospitalidad de un país virgen, con enormes montañas, robledales, lagunas, lagos, humedales… En el que además de hérpetos pudimos observar una gran biodiversidad, teniendo la suerte de ver alimoches, cigüeñas negras, pelícanos, pechiazules y un largo etcétera de especies que eran nuevas para mí.”

Personalmente me encantó poder encontrar a la salamandra común (Salamandra s. s.) en uno de esos preciosos montes y al impresionante sapo común europeo (Bufo bufo).

Y justo el último día, al noroeste de las montañas Rodope, paramos en la orilla de un pequeño río de una zona agraria y ganadera y encontramos allí las últimas especies del viaje.

El gracioso sapo de vientre amarillo (Bombina variegata), la increíble tortuga mediterránea (Testudo hermanni) o la . Las últimas especies del viaje fueron…

Sapo de vientre amarillo (Bombina variegata). Posición normal vs. Posición defensiva. Mostrando esos llamativos colores que alertan de su toxicidad…

Bombina variegata

Sapo de vientre amarillo (Bombina variegata).

Culebra teselada (Natrix tessellata).

Culebra teselada (Natrix tessellata).

Culebra teselada (Natrix tessellata).

A continuación el vídeo resumen de los últimos días…

Y poco más. Un país que en primavera o verano debe ser muy interesante para bichear. Especialmente recomendables la costa del Mar Negro y las Montañas Rodope.

Sapo verde europeo (Bufotes viridis)

Sapo verde europeo (Bufotes viridis)

Por último, agradecer enormemente a todos los integrantes del viaje herpetológico a Bulgaria su atención, buen hacer, paciencia y colaboración en todo momento. ¡Gente de 10!

Antes del listado de especies, unas cuantas fotos más, cortesía de Miguel Puras.

Podarcis tauricus (Lagartija de los Balcanes). Créditos y cesión: Miguel Puras

Testudo hermanni (Tortuga mediterránea). Créditos y cesión: Miguel Puras

Testudo hermanni (Tortuga mediterránea). Créditos y cesión: Miguel Puras

Podarcis erhardii (Lagartija de Erhard). Créditos y cesión: Miguel Puras

Lacerta trilineata (Lagarto de los Balcanes). Créditos y cesión: Miguel Puras

Triturus ivanbureschi (Tritón crestado de Burech). Créditos y cesión: Miguel Puras

Bombina bombina (Sapo de vientre de fuego). Créditos y cesión: Miguel Puras

Río Arda. Créditos y cesión: Miguel Puras

Bombina variegata (Sapo de vientre amarillo). Créditos y cesión: Miguel Puras

Natrix tessellata (Culebra teselada). Créditos y cesión: Miguel Puras

Listado de especies:

  1. Salamandra salamandra salamandra (Salamandra común)
  2. Lissotriton vulgaris (Tritón punteado)
  3. Triturus ivanbureschi (Tritón crestado de Burech)
  4. Bombina bombina (Sapo de vientre de fuego)
  5. Bombina variegata (Sapo de vientre amarillo)
  6. Pelobates syriacus (Sapo de espuelas oriental)
  7. Bufo bufo (Sapo común)
  8. Bufotes viridis (Sapo verde)
  9. Hyla arborea (Ranita de San Antón europea)
  10. Hyla orientalis (Ranita oriental)
  11. Rana dalmatina (Rana ágil)
  12. Pelophylax ridibundus (Rana verde europea)
  13. Testudo hermanni (Tortuga mediterránea)
  14. Lacerta viridis (Lagarto verde oriental)
  15. Lacerta trilineata (Lagarto de los Balcanes)
  16. Podarcis tauricus (Lagartija de los Balcanes)
  17. Podarcis muralis (Lagartija roquera)
  18. Podarcis erhardii (Lagartija de Erhard)
  19. Pseudopus apodus (Lagarto de cristal)
  20. Natrix natrix orientalis (Culebra de collar europea)
  21. Natrix tessellata (Culebra teselada)

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el-albinismo-en-retiles-y-anfibios-ibericos-portada

El albinismo en reptiles y anfibios ibéricos

Breve introducción ilustrada.

En éste segundo artículo, de nuestra serie doble (cuyo primer artículo sobre el “melanismo” ya publicamos) vamos a hablar de forma coloquial y cercana de quizá, la variante cromática más curiosa y rara de los vertebrados: el albinismo.

Definición: Ausencia congénita de pigmentación en un ser vivo, por lo que su piel, pelo, plumaje, semillas, flores, etc., carece de color y son más o menos blancos, a diferencia de los colores propios de su especie, variedad o raza.

Dicho de otro modo, el albinismo es una anomalía hereditaria donde hay una ausencia total de melanina (ausencia de color en la piel, los ojos y el pelo). En este caso los melanóforos o melanocitos (un tipo de cromatóforos que almacenan y hacen fluir la melanina) están “vacíos”.

Los cromatóforos son células con pigmentos en su interior que reflejan la luz. Pueden encontrarse en diversos seres vivos como los anfibios, los peces, ciertos crustáceos y algunos cefalópodos. Son los principales responsables de la coloración de la piel, del color de los ojos en los animales ectotermos y de la formación de la cresta neural a lo largo del desarrollo embrionario.

Los cromatóforos ya maduros pueden dividirse en diferentes clases según el color que reflejen bajo una luz blanca: cianóforos (azul), eritróforos (rojo), iridóforos (iridiscente), leucóforos (blanco), melanóforos (negro/marrón) y xantóforos (amarillo).

De ello aparecen animales blanquecinos, fantasmagóricos, con los ojos rojos… E igualmente hay otros tipos de anomalías relacionadas como el axantismo y el leucismo, de los que hablaremos en este áticulo también.

El albinismo es muy raro, con aproximadamente solo un 0,1% de casos respecto a las coloraciones “normales” de las distintas especies. Igualmente, estos individuos albinos no suelen sobrevivir mucho tiempo o llegar a adultos (en general) por tres motivos principales:

  • El primero es que ese color tan “llamativo” le impide pasar desapercibido antes sus potenciales depredadores y suelen ser cazados con cierta premura. La palabra “albinismo”, de hecho, procede de la palabra latina albus, que significa “blanco”.
  • El segundo es que estos reptiles o anfibios albinos tienen dificultades en la termorregulación de sus cuerpos; el color tan claro y la falta de protección frente a la radiación hace que se literalmente se quemen o desarrollen infecciones cutáneas con más frecuencia.
  • Por último y no menos importante, la falta de pigmentación ocular provoca una deficiencia importante en la vista de estos reptiles y anfibios. Mayores dificultades para cazar y mayores posibilidades de muerte por inanición.

Ambystoma mexicanum

Una de las formas más prácticas que hay de ver albinismo, leucismo etc. en algún hérpeto es pasarte por alguna tienda de mascotas o acuario y contemplar las diferencias de color de los ajolotes nacidos en cautividad (Ambystoma mexicanum). En la imagen: arriba izq. = Albino. Arriba derecha = leucistico. Créditos: https://avanceyperspectiva.cinvestav.mx/

Ten en cuenta también que muchos animales “albinos” realmente no lo son, sino que pueden ser leucísticos, axánticos etc. e incluso teniendo los ojos rojos o anaranjados pueden no ser albinos. Pero más allá de ponernos a profundizar en aspectos más técnicos aquí hoy queremos que te hagas una idea de qué es todo esto.

Te recomendamos, a modo de profundizaciçon en estos temas, la lectura del estudio “Variabilidad de patrones y pigmentación en Salamandra salamandra gallaica” de los autores Daniel Fernández Guiberteau, Rafael Vázquez Graña y Javier Eiras López.

Prosigamos… Si un anfibio o reptil es “leucístico“, quiere decir que su organismo sí produce melanina, pero no llega a las partes del cuerpo que normalmente se pigmentan (ojos, pelo o piel). Por eso los animales son “blancos” pero sus ojos son negros (en los albinos la falta total de melanina produce ojos rojos). El leucismo puede ocurrir solo en ciertas partes del cuerpo, y así otras tengan cierta coloración (ojos).

Otra anomalía extendida dentro de este grupo y también relacionada con el albinismo es el llamado “xantismo y consiste en la ausencia del pigmento amarillo (generado por los xantóforos) que originan una coloración azul, gris u oscuro, respecto al color normal, y de da también tanto en reptiles como en anfibios.

Suponemos que tras esta breve introducción, ya tendrás ganas de disfrutar de algunas imágenes de reptiles y anfibios de la Península Ibérica albinos.

-GALERÍA ANFIBIOS Y REPTILES IBÉRICOS ALBINOS, LEUCÍSTICOS…-

Empezamos por un espectacular ejemplar leucistico (pigmentación “pía”) de culebra de escalera (Zamenis Scalaris -antes Rhinechis scalaris) fotografiada por Mark Harris en el sur de Portugal, este año. Como decíamos en nuestra introducción, esto es “leucismo”, porque se ve que hay partes con pigmentación y otras que no. Y el ojo completamente pigmentado típico del leucismo.

(Zamenis Scalaris -antes Rhinechis scalaris)  Créditos: Mark Harris

(Zamenis Scalaris -antes Rhinechis scalaris)  Créditos: Mark Harris

El siguiente caso que te mostramos, ya de albinismo, es el detectado por Nekane Manjón, de la Asociación herpetológica Española, en un salvamento, donde encontraron atrapado este ejemplar albino de culebra de escalera (Zamenis Scalaris -antes Rhinechis scalaris)

Caso de albinismo total en Rhinechis scalaris. Créditos: Nekane Manjón

Albinismo en Zamenis scalaris. Créditos: Nekane Manjón

Otra foto del mismo ejemplar…

Albinismo total en Zamenis scalaris. Créditos: Nekane Manjón

Albinismo en Zamenis scalaris. Créditos: Nekane Manjón

Tampoco escapa del albinismo la culebra de Montpellier o bastarda (Malpolon monspessulanus) como este ejemplar joven encontrado en Balaguer (Cataluña) por Albert Martínez-Silvestre y Joaquim Soler, que parece ser la 1º cita de albinismo conocida para esta especie.

Albinismo la culebra de Montpellier o bastarda

Albinismo la culebra de Montpellier o bastarda. Créditos: Joaquím Soler.

Nuestra serpiente más común, la culebra de agua (Natrix maura), tiene más citas y muchos ejemplar albino encontrado, ya que parece ser más común en ellas que en el resto. En esta fotografía del naturalista Enrique Ruiz Ara. podemos apreciar el colorido tan impactante.

Culebra de agua albina. créditos: Enrique Ruiz Ara

Culebra de agua albina. Créditos: Enrique Ruiz Ara

Y en esta otra fotografía de D. Lesparre donde se ven claramente esos ojos rojos.

Créditos: Atlas Herpetológico de Andalucía

Aquí otra culebra de agua en Madrid, que tímidamente asoma la cabeza, de Loli González García.

Culebra de agua albina. Créditos: Loli G. García

Bicheando por internet, hemos visto una website de terrariofilia donde crían lagartos ocelados albinos (Timon lepidus) y aquí te lo mostramos…

timon lepidus albino

Lagarto ocelado albino (Timon lepidus). Créditos: albinolizard.com Recuerda que ésta especie está protegida y en España su captura o tenencia está prohibida.

Y las tortugas por supuesto que también pueden ser albinas, ¡caparazón incluído! Como ejemplo, este ejemplar de galápago leproso (Mauremys leprosa), localizado por Juan Pablo González de la Vega.

Créditos y foto: Juan Pablo González de la Vega. Atlas Herpetológico de Andalucía

Y si ya es raro encontrar una, imagínate dos… 😉

Créditos y foto: Juan Pablo González de la Vega. Atlas Herpetológico de Andalucía

Pasando ya a los anfibios, nuestra rana común (Pelophylax perezi) también tienen sus ejemplares albinos o leucísticos. En la siguiente fotografía de F. Jiménez Cazalla, ejemplar leucístico.

Créditos y foto: F. Jiménez Cazalla. Atlas Herpetológico de Andalucía

Seguimos con otro espectáculo que siempre es encontrarse con ejemplares albinos de Gallipato (Pleurodeles waltl).

Siguiente fotografía por J.L. Esteban. Pero si te fijas en los ojos… ¿Albino o leucístico? Para nosotros leucístico.

Gallipato albino

Créditos y foto: Asociación Herpetológica Granadina. J.L. Esteban

En la siguiente sí se ven esos ojos rojos característicos de un ejemplar 100% albino.

gallipato albino

Nueva publicación, en la que describimos una observación de una hembra leucística de gallipato (Pleurodeles waltl): http://www.herpetologica.org/BAHE/BAHE30(2)_2019_04_HNat10.pdf — Créditos y foto: Carlos Caballero Díaz, Mike Pérez y Goyo Sánchez Montes.

Otra espectacular foto de un ejemplar albino, en esta ocasión de David Donaire Barroso…

Créditos y foto: David Donaire Barroso. Atlas Herpetológico de Andalucía.

Y una última de lo que parecer ser otro leucístico es ésta otra de varios autores y recolectores. Date cuenta además los animales leucísticos suelen ser más rosados.

Créditos y foto: F.J Benavides, J.L Esteban Sánchez. J Fuentes Martín. Atlas Herpetológico de Andalucía

Siguiendo con urodelos, Miguel Costas nos cede esta fotografía de un tritón ibérico albino (Lissotriton Boscai) encontrado este año en Pontevedra.

Tritón ibérico albino (ojo rojo). Créditos: Miguel Costas

Y nuestro amigo Rafael Vázquez Graña nos envió esta otra preciosa instantánea de la misma especie pero de un ejemplar adulto, también localizado en Galicia.

Tritón ibérico albino.

Tritón ibérico leucistico (ojo oscuro). Créditos: Rafael Vázquez Graña

O este ejemplar encontrado por Óscar Gordillo en País Vasco.

Tritón ibérico leucístico

Tritón ibérico leucístico (ojo oscuro). Créditos: Óscar Gordillo.

Aquí otro urodelo que no es nada fácil localizar con albinismo: la salamandra común (Salamandra salamandra). te podemos asegurar haber visto más de 2000 ejemplares en 20 años de campo y jamás hemos visto una albina.

Créditos y foto: Foro Acuario Gallego. Iván Océano

Por suerte en el foro de Acuario Gallego hemos visto esta imagen de una salamandra albina localizada en Galicia de Iván Océano y que compartimos aquí contigo.

NUEVAS FOTOGRAFÍAS CEDIDAS:

D. Lerena y R. C. Zárate nos han cedido estas fotografías de una culebra de escalera (Zamenis scalaris) albina adulta vista por Logroño.

Culebra de escalera albina (Zamenis scalaris) Créditos: D.Lerena y R.C.Zárate

Culebra de escalera albina -Logroño 2020- (Zamenis scalaris) Créditos: D. Lerena y R. C. Zárate

Y para seguir aumentando y enriqueciendo este artículo, Benny Trapp, el reconocido fotógrafo de naturaleza alemán, nos ha cedido tres fotografías de animales albinos estupendas…

Culebra lisa europea (Coronella austriaca) albina

Culebra lisa europea (Coronella austriaca) albina. Créditos: Benny Trapp (http://bennytrapp.photography/)

Sapo corredor leucístico (Epidalea calamita) Créditos: Benny Trapp.

Sapo corredor leucístico (Epidalea calamita)Créditos: Benny Trapp. (http://bennytrapp.photography/)

Sapo corredor leucístico o aberrante (Epidalea calamita). Créditos: Benny Trapp.

Sapo corredor leucístico (Epidalea calamita) Créditos: Benny Trapp. (http://bennytrapp.photography/)

Curioso todo esto del albinismo, ¿no? Pues no te creas que nos ha sido fácil recopilar y pedir estas instantáneas, ya que son poquísimos los reptiles y anfibios albinos que hay en la naturaleza.

Si algún día te encuentras con uno (o te has encontrado) no dudes en comentar este artículo o cedernos las fotos para que todos podamos disfrutar de estas extrañezas biológicas.

Agradecer aquí también a todos los amigos y compañeros que nos han cedido las fotos; si ya era difícil encontrar animales melánicos, imagínate con los albinos…

Especial agradecimiento en éste artículo a Juan Pablo González de la Vega, autor del Atlas Herpetológico de Andalucía, por cedernos muchas de las fotos que has podido disfrutar.

Comparte libremente. ¡Conocer es valorar!

Bibliografia y webgrafia

http://www.herpetologica.org/BAHE/BAHE30(2)_2019_04_HNat10.pdf?fbclid=IwAR3CJJx75xKz-dkj1fVA1uAuwUQ7gOAqJG9xd7d0YcQTsCgVVm3kaEM6fg0 

https://bicheando.net/wp-content/uploads/2017/12/alytes-tc3b2til-partero-leucismo-hipomelanismo.pdf

http://anfibios-reptiles-andalucia.org

http://www.herpetologica.org/BAHE/BAHE27(1)_%5B240%5D_04_HNat17.pdf

https://dialnet.unirioja.es/servlet/revista?codigo=6704

http://www.vertebradosibericos.org/

https://www.facebook.com/groups/herpetosiberi

https://www.facebook.com/groups/HerpingTheGlobe/

https://www.wikipedia.org/

http://www.montesdevalsain.es/index_anfibios.html

Primera cita de albinismo en una larva de Hyla molleri. Autores: Alberto Gosá, Oscar Arribas. PDF


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