Conociendo a los anfibios y reptiles de la Península Ibérica.

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Guía sonora del canto de los anfibios -Península Ibérica-

El canto de los anfibios de la Península Ibérica. Identificación y ejemplos (vídeo).

-Artículo actualizado en febrero 2021-

¿Sabes distinguir el sonido de las diferentes especies de ranas? ¿Y el canto de los sapos? ¿Sabías que hay una especie que canta como una gallina excitada? ¿Y otra como el Autillo? Hoy en Bicheando.net te ayudamos a responder a estas preguntas y a identificar estos cantos, con muchos ejemplos audiovisuales.

¡¿Empezamos?!

Lo primero que tienes que saber es que el canto de las ranas y de los sapos en la Península Ibérica tiene una función principalmente reproductora, aunque también emiten vocalizaciones que indican la identidad de la especie, el sexo, su estado reproductivo, la presencia de agua y su localización en el espacio etc. En el caso de las hembras, sólo algunas especies son capaces de producir algún tipo de canto y no suele ser tan “ruidoso”.

Macho de Ranita de San Antonio (Hyla molleri)

Macho de Ranita de San Antonio (Hyla molleri) en celo, con su saco vocal extendido.

En general y durante el año, los anfibios no emiten sonidos ni vocalizaciones. Son seres silenciosos, huidizos y miméticos que intentan pasar desapercibidos, salvo en las excitantes épocas reproductivas de primavera y otoño.

Es una gozada andar por la mañana o la noche y escuchar ese “croack, croak...” de las ranas en los estanques o los sapos en las charcas; un mix de coros de varias especies en una catarsis de reclamos sonoros que a veces es difícil separar e identificar.

Pero antes de pasar a identificarlos, es importante recalcar algunos conceptos sobre el canto y los sonidos que emiten los anfibios.

1.- No solo los anuros emiten sonidos.

Aunque son las ranas y los sapos, dentro de los anfibios, los que tienen cuerdas vocales verdaderas, por así decirlo, el tritón, la salamandra o el gallipato* (*con éste tenemos dudas) también pueden emitir sonidos de defensa u alerta, cortos y agudos, al ser manejados.

2.- Amplifican sus sonidos con los sacos vocales.

Casi todas las especies de anuros ibéricos presentan sacos vocales que potencian el volumen y alcance del sonido emitido hasta uno o dos kilómetros de distancia. Hilando fino te diríamos que hay tres tipos principales de saco vocal:

Tipo 1: “Subgular madia > Gran saco vocal situado debajo de la barbilla. (Epidalea calamita)

sapo corredor sonidos de anfibios

Tipo 2: “Vinculados laterales” > Dos sacos juntos en el borde de la barbilla. (Pelophylax ssp.)

Tipo 3: “Vinculados subgulares” >  Dos bolsas vocales debajo de la barbilla.

3.- Se llama “canto nupcial” por algo…

Las ranas y los sapos hacen uso del sonido a través de sus cantos casi única y exclusivamente para reproducirse. Tanto hembras como machos poseen sacos vocales, si bien son los machos son quienes desarrollan esas grandes bolsas repletas de aire.

Tienen además otras funciones entre las que destacar el marcaje y defensa del territorio, reconocimiento de los de su misma especie, incluso se dice que para alertar sobre la aparición de depredadores. ¡Quizá este medio de comunicación tan simple tenga aún más funciones por descubrir! 🙂

4.- Hay anfibios que se orientan con los cantos de otros anfibios.

Como curiosidad, se ha estudiado que hay especies de tritones que se orientan con las vibraciones de los cantos de anuros para llegar hasta las charcas. En este caso, la ausencia de oído externo y medio no es un problema para estos urodelos, ya que sí poseen oído interno y paredes corporales, que pueden procesar el sonido… Interesante, ¿no?

5.- And the winner is…

Como norma general, las hembras eligen a los machos con cantos más graves, potentes, frecuentes y duraderos. Ahí es nada, pero tiene una explicación sencilla: los machos con más energía, reservas y fortaleza física son los que emiten mejores cantos y los que se aparean con las hembras (amplexo).

Sapo corredor macho (Epidalea calamita) con el saco vocal extendido...

Sapo corredor macho (Epidalea calamita) con el saco vocal extendido…

A los entusiastas de la herpetología nos es muy útil saber diferenciar los distintos cantos porque esto nos da la posibilidad de identificar las especies que hay en el humedal en plena oscuridad y en un corto espacio de tiempo. ¡Incluso antes de haber puesto los pies allí!

Tipos y ejemplos de cantos de anfibios.

Ya sin más dilación vamos a ver y escuchar los cantos los anuros de la Península Ibérica.

La rana común (Pelophylax perezi). El típico “croac, croac” diurno y en coro. Vídeo de José Francisco Calvo.

La rana patilarga (Rana iberica) emite un único sonido agudo de forma más o menos seguida tipo “cru….cru…cru.”. Vídeo de André Couto.

La rana bermeja (Rana temporaria) tiene un canto a modo de pequeñas ráfagas de metralleta estilo “cruuuu, cruuuu, cruuu…” Veámoslo en el vídeo de Wild Films Channel.

La ranita meridional (Hyla meridionalis), con un canto único, nasal e intenso. Vídeo de pedro Luna.

La ranita de San Antonio (Hyla molleri). Un canto repetitivo y a intervalos muy cortos tipo “ra, ra, ra, ra…”. Vídeo de Ricardo Zaldívar.

El sapo partero (Alytes ssp.) no presenta sacos vocales pero puede cantar incluso enterrado. Tiene una nota solitaria, esporádica, clara y aflautada, muy parecida al sonido del Autillo Europeo (Otus scops) tipo “hu, hu, hu…”. Sea como fuere es claramente diferenciable del resto de anuros. Vídeos de Alberto González y Javier Burgos.

Los sapos comunes (Bufo spinosus) son solitarios cantadores (salvo excepciones con grandes concentraciones) y emiten sonidos de baja intensidad ásperos y agudos. Vídeo de BRUITX.

Los sapos corredores (Bufo calamita) cantan de noche, en zonas de agua poco profunda. Tienen un saco vocal muy desarrollado y yerguen su cuerpo para destacar y ser vistos. El canto es pulsátil, potente y retumbante, y se repite hasta el aburrimiento. 😉 Vídeo de Docudiegales Productions.

El canto del sapo de espuelas (Pelobates cultripes) es igualito al de una gallina excitada… No tiene perdida, jaja e incluso a veces cantan bajo el agua. Vídeo de versicora.

Los sapillos moteados de la península ibérica (Género Pelodytes ssp.) tiene un peculiar canto a bisagra vieja y son los primeros del año en oírse (al menos en el centro peninsular, que a 2º pueden estar cantado tan panchos) Vídeos de Alberto González y Miguel Alonso.

Y por último, el sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi) con ese sonido metálico, recurrente y de baja intensidad, difícil de escuchar, a veces. Vídeo de Saber Animal.

Esperamos que este artículo pueda servirte de referencia y guía para aprender (o usar en el campo) y poder identificar a todos estos animalitos tan fantásticos que pueblan nuestros humedales entre la primavera y el otoño.

¿Te ha gustado? Pues “cántalo” a los 4 vientos y ayúdanos a seguir visibilizando esta otra naturaleza tan desconocida.

Para más información:

www.fonozoo.com

www.reptilesextremadura.blogspot.com.es/2010/03/sonidos-de-anfibios.html

www.allyouneedisbiology.wordpress.com/2016/06/26/el-canto-de-ranas-y-sapos

comunicación acústica en anuros ibéricos: influencia del clima, hábitat y el ambiente sonoro. museo nacional de ciencias naturales (mncn).

https://www.weboryx.com/oryx/cms/es/producte/4238/1/cd-guia-sonora-de-las-ranas-y-sapos-de-espana-y-portugal.html

http://www.sonidosdelanaturaleza.com/es/producto/15/gu%c3%8da-sonora-de-las-ranas-y-sapos-de-espa%c3%91a-y-portugal.html

http://www.revistaciencias.unam.mx/pt/149-revistas/revista-ciencias-109-110/1237-comunicaci%C3%B3n-ac%C3%BAstica-en-anfibios-y-su-trascendencia-evolutiva.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Saco_vocal
anfibios del norte de africa peninsula iberica

Las especies de anfibios relacionadas y compartidas entre el norte de África y la Península Ibérica.

Coautores: Alberto González y Gabriel Martínez del Mármol.

¿Sabías que el Mediterráneo Occidental y más concretamente los países de Marruecos y España/Portugal constituyen una de, las quizá, 20 zonas de mayor biodiversidad del planeta? ¡Y también en hérpetos!

De hecho, actualmente compartimos con el norte de África 27 especies de las casi 300 de anfibios y reptiles que existen entre los países de Marruecos, Sahara Occidental, Argelia, Túnez, Libia, Egipto, Israel, Jordania… Casi un 10% de especies de anfibios y reptiles ibero-africanas.

Una zona biogeográfica ésta que conecta dos grandes continentes (Eurasia y África) y que ha generado importantes áreas de evolución, dispersión y aislamiento genético. Dispersión además, en algunos casos, causada accidental o voluntariamente por el hombre en sus movimientos a través del mar, desde hace siglos. 

Tenemos más en común con África de lo que nos imaginamos… Incluso en compartir numerosas especies de hérpetos.

Por todo esto desde Bicheando.net queremos rendir homenaje, a modo de breve serie divulgativa, a todos estos maravillosos e interesantes anfibios y reptiles que podemos disfrutar a ambos lados del Estrecho.

camaleón común (Chamaeleo chamaeleon)
Magnífico momento captado por Seba Gómez Ramírez de un camaleón común (Chamaeleo chamaeleon) cazando.

Empezamos hoy con el 1º capítulo, dedicado a los anfibios, pero antes hagamos un listado completo… Especies de anfibios y reptiles del Norte de África presentes en la Península Ibérica.

ANFIBIOS IBERO-AFRICANOS

  1. Gallipato (Pleurodeles waltl)
  2. Sapillo pintojo mediterráneo (Discoglossus pictus)
  3. Sapo común (Bufo spinosus)
  4. Ranita meridional (Hyla meridionalis)

REPTILES IBERO-AFRICANOS

  1. Galápago europeo (Emys orbicularis)
  2. Galápago leproso (Mauremys leprosa)
  3. Tortuga mora (Testudo graeca)
  4. Camaleón común (Chamaeleo chamaeleon)
  5. Salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus)
  6. Salamanquesa común (Tarentola mauritanica)
  7. Lagartija colirroja común (Acanthodactylus erythrurus)
  8. Lagartija andaluza (Podarcis vaucheri)
  9. Lagartija colilarga (Psammodromus algirus)
  10. Eslizón ocelado (Chalcides ocellatus)
  11. Culebra lisa meridional (Coronella girondica)
  12. Culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis)
  13. Culebra de cogulla occidental (Macroprotodon brevis)
  14. Culebra de cogulla oriental (Macroprotodon cucullatus)
  15. Culebra de collar mediterránea (Natrix astreptophora)
  16. Culebra viperina (Natrix maura)
  17. Culebra bastarda occidental (Malpolon monspessulanus)
  18. Víbora hocicuda (Vipera latastei)

TORTUGAS MARINAS

  1. Tortuga boba (Caretta caretta)
  2. Tortuga verde (Chelonia mydas)
  3. Tortuga carey (Eretmochelys imbricata)
  4. Tortuga golfina o lora (Ledidochelys olivácea)
  5. Tortuga laúd (Dermochelys coriácea)

Capítulo 1: Los Anfibios ibero-africanos

Cuando un europeo piensa en el norte de África no suele pensar en prados y bosques verdes llenos de anfibios, sino más bien en desiertos de arena, montañas pedregosas y extensiones infinitas de dunas. Y realmente hay bastas extensiones verdes y oasis con gran cantidad y abundancia de anfibios repartidas por todo el norte.

Marruecos y sus aljibes y pozos infinitos, riqueza líquida para el hombre y fatalidad también para anfibios, que terminan ahogados y deshidratados en muchos de ellos. Créditos: Alberto González.

En concreto en el norte de África hay unas 32 especies de anfibios de las cuales 4 están presentes en la península ibérica y otras 5 tienen especies del mismo género a ambos lados del estrecho. Todas ellas además en la parte norte y más cercana al estrecho, desde la costa, pasando por la cordillera del Rif hasta Argelia.

Especies africanas e ibéricas relacionadas…

El sapillo pintojo marroquí (Discoglossus scovazzi) no está presente en el sur de la península ibérica, donde sí encontramos el sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi).

Discoglossus scovazzi estriado. Créditos: J. Gállego. Fuente: moroccoherps.com
Discoglossus scovazzi punteado. Sti fadma. Créditos: Álex Groenveld. Fuente: observation.org
Discoglossus scovazzi. Créditos: Ander Izaguirre.

Ambos gozan de un estado de conservación relativamente bueno, aunque la especie marroquí es aparentemente mucho más común que su pariente ibérica (sobre todo que la subespecie D. g. jeanneae, considerada como “Casi Amenazada” por la IUCN), y ocupa prácticamente la totalidad de hábitats marroquíes desde las dunas costeras a los arroyos de alta montaña, pasando incluso por zonas acuáticas en medio de pueblos y ciudades marroquíes llenas de basura.

Con los sapos parteros (Alytes sp.) pasa algo curioso. Mientras que en el norte de África están en toda la zona montañosa del Riff y partes del Atlas Medio, justo al otro lado del estrecho no existen. Aunque parezca extraño, en las sierras de Grazalema y los Alcornocales no hay poblaciones de sapo partero.

Los más cercanos genéticamente al sapo partero marroquí (Alytes maurus) hay que buscarlos al este de la provincia de Málaga donde comienza la distribución del sapo partero bético (Alytes dickhilleni).

Alytes maurus Bab Berred.
Alytes maurus. Bab Berred. Créditos: Gabriel Martínez del Mármol

Ambas especies suelen frecuentar puntos acuáticos en zonas montañosas, normalmente cerca de bosques. Las poblaciones de sapo partero ibérico (Alytes cisternasii), tienen su límite sur en el río Guadalquivir y aunque geográficamente están casi tan cerca de los sapos parteros marroquíes como los parteros béticos, genéticamente muy distintos a estos.

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Alytes cisternasii. Toledo. Créditos: Alberto González

El sapo de espuelas ibérico (Pelobates cultripes) aunque no está presente en el norte de África, tiene un hermano bien relacionado genéticamente llamado el sapo de espuelas marroquí (Pelobates varaldii) en Marruecos.

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Pelobates varaldii. Kenitra. Créditos: Gabriel Martínez del Mármol

No obstante, mientras que nuestro Pelobates cultripes goza de buena salud en cuanto a abundancia de la especie y amplia distribución, P. varaldii si es una especie amenazada por la pérdida de hábitats, en su mayoría limitado a charcas temporales en la costa atlántica de Marruecos.

Otra especie relacionada es la rana verde norteafricana (Pelophylax saharicus): pariente africana de nuestra rana común (Pelophylax perezi).

Pelophylax saharicus Chaouen.
Pelophylax saharicus. Chaouen. Créditos: Gabriel Martínez del Mármol

Ambas son extraordinariamente similares en cuanto a variabilidad de diseños y hábitos. Son ambas la especie de anfibio más encontrada en general en sus respectivas distribuciones.

Concretamente la especie africana es muy común al norte del Gran Atlas, estando presente en la mayor parte de puntos acuáticos y además es de las pocas con hábitos diurnos, así que, ¡es acercarte a una charca o arroyo y empezar a verlas saltar al agua!

Ya, por último, no podríamos dejar de destacar las salamandras presentes en el norte de África del género Salamandra, representadas por la especie Salamandra norteafricana (Salamandra algira).

Salamandra algira. Chaouen
Salamandra algira. Chaouen. Créditos: Gabriel Martínez del Mármol

Esta salamandra tiene un cuerpo más delgado y una cola relativamente más larga que la salamandra común (Salamandra salamandra). En cuanto a la coloración, aunque sigue siendo negra y amarilla, existen individuos melánicos en las mesetas kársticas al norte de Tetouan e incluso algunos ejemplares poseen manchas rojas en la cabeza y en el cuerpo, típicas en las subespecies de salamandras ibéricas como “longirostris” o “crespoi” o “morenica”.

Salamandra salamandra longirostris. Cádiz. Créditos: Seba Gómez.

Esta especie está en estudio y revisión actualmente. De hecho los investigadores Axel HernandezDaniel Escoriza han llegado en 2019 a describir una subespecie nueva de salamandra en base a algunos especímenes casi completamente rojos que pueden encontrarse en una o dos cuevas del Atlas Medio llamada Salamandra algira atlantica. ¡Alucinante, ¿verdad?

Salamandra algira atlantica. Atlas Medio. Créditos: Axel Hernandez y Daniel Escoriza, 2019

Una larva de S. a. tingitana a punto de finalizar la metamorfosis. Créditos: Daniel Escoriza.

Especies de anfibios presentes a ambos lados del Estrecho…

Muchas especies e historia evolutiva conectan la península Ibérica con el norte de África y es algo de lo que bien todos podríamos estar muy orgullosos en pro de un mayor conocimiento de ambos lados del Estrecho, ya sea ecológica, biológica, geográfica o culturalmente.

En cuanto a los anuros (anfibios sin cola en estado adulto), la única especie que se adentra más al sur es la ranita meridional (Hyla meridionalis) que llega a compartir espacio con especies presentes en hábitats desérticos como el sapo moruno (Scleroprhys mauritanica) o el sapo verde (Bufotes boulengeri), en zonas costeras que llegan hasta la región de Sidi Ifni.

La ranita meridional (Hyla meridionalis) no se diferencia morfológicamente de la ibérica, ni presenta subespecies. En el norte de África habita en Marruecos y el oeste de Argelia.

Hyla meridionalis. Ben Slimane.
Hyla meridionalis. Ben Slimane. Créditos: Gabriel Martínez del Mármol
Hyla meridionalis. Ben Slimane. Créditos: Ánder Izaguirre
Hyla meridionalis. Ben Slimane. Créditos: Ánder Izaguirre

Destacar que las poblaciones del este de Argelia y Túnez hace poco las han descrito como una especie propia, Hyla carthaginensis.

Lo interesante de la ranita meridional es que, pese a la creencia de que es una especie Europea que ha conquistado territorios africanos, es justo al revés: Hyla meridionalis en Europa tiene ascendencia africana, con poblaciones relativamente recientes que llegaron desde el Magreb, según el estudio genético de Recuero et al. en 2007, y hay incluso hipótesis que dicen que su introducción al sur de la península también pudo ser humana.

Créditos: http://www.moroccoherps.com/ficha/hyla_meridionalis/

Esta especie está incluso presente (de forma invasora aunque ya naturalizada sin aparente daño ecológico) en las Islas Canarias y Baleares, donde sí presenta ciertas diferencias de coloración como los ejemplares punteados, que abundan…

El sapo común ibérico (Bufo spinosus) presenta dos linajes principales, uno en el norte de África y otro en la Península Ibérica y sur y oeste de Francia. Por lo tanto, también se puede ver en Marruecos, sobre todo en la parte norte y media más verde y relacionada con valles y montañas del Rif, del Atlas Medio, el Alto Atlas y el Jebel Sirwa, con una amplia distribución por varios tipos de ecosistemas.

Bufo spinosus. Moulay Abdeslam.
Bufo spinosus. Moulay Abdeslam. Créditos: Gabriel Martínez del Mármol
Bufo spinosus. Ben Slimane. Créditos: Ánder Izaguirre

Un superviviente nato que tampoco presenta grandes diferencias de su hermano ibérico. Es una especie que necesita mucha humedad, por lo que en el norte de España es muy común, y a medida que bajamos al sur se enrarece, por lo que en Andalucía y norte de África ha quedado sobre todo limitado a zonas costeras y montañosas

Créditos: http://www.moroccoherps.com/ficha/bufo_spinosus/

Igual que en la península, su alimentación y su etología son idénticas, reproduciéndose por lo general en las mismas balsas de agua o arroyos donde nació cada primavera, cuando las condiciones de temperatura y humedad lo permiten.

Aunque su estado de conservación en Marruecos no está bien estudiado, si hay una clara recesión por destrucción de los hábitats.

El sapillo pintojo mediterráneo (Discoglossus pictus), es una especie africana. Al este de Marruecos no está claro su límite, aunque se trata de una especie muy abundante.

Discoglossus pictus. DEBDU.
Discoglossus pictus. DEBDU. Créditos: Gabriel Martínez del Mármol

Las poblaciones en España proceden de ejemplares de cautividad de laboratorios en el sureste de Francia extraídos de Argelia. Entre estos y los Ommatotriton ophryticus, ¡Cataluña va camino de convertirse en los Everglades europeos! 🙂

La subespecie nominal, D. p. pictus, se encuentra en Sicilia, Malta y Gozo, mientras que los ejemplares presentes en la península Ibérica y sureste de Francia corresponden a la subespecie D. pictus auritus, que se distribuye también por el norte de África, en Marruecos, Túnez y Argelia.

Sapillo pintojo mediterráneo (Discoglossus pictus) con una coloración atípica. Cataluña. Créditos: Gerard Carbonell

Esperemos que la gente tenga más concienciación y evite liberar especies exóticas en hábitats naturales, pues los efectos en las especies nativas pueden ser desastrosos.

Sapillo pintojo mediterráneo (Discoglossus pictus) “amplexado” por un sapo corredor (Epidalea calamita). Cataluña. Créditos: Gerard Carbonell

Concretamente en esta especie, al parecer las larvas del sapillo pintojo mediterráneo podrían reducir la supervivencia de las larvas del sapo corredor (Epidalea calamita).

Créditos: http://www.moroccoherps.com/ficha/discoglossus_pictus/

Pasando ya a los urodelos (anfibios con cola en estado adulto) es curiosa también la presencia del Gallipato (Pleurodeles waltl) desde el norte hasta regiones muy sureñas en la costa marroquí.

Pleurodeles waltl. Kenitra.
Pleurodeles waltl. Kenitra. Créditos: Gabriel Martínez del Mármol

El Gallipato tiene dos especies relacionadas en el norte de áfrica como son el Gallipato argelino (Pleurodeles nebulosus) o el Gallipato de Poireti (Pleurodeles poiretti), presentes en Argelia y Túnez.

Gallipato argelino (Pleurodeles nebulosus)
Gallipato de Poireti (Pleurodeles poiretti)

Las tres únicas especies de este género en el mundo comparten tanto rasgos morfológicos como tipo de alimentación generalista y comportamiento de subsistencia. Todos ellos urodelos “de secano”, acostumbrados a pasar largas temporadas enterrados bajo condiciones de sequía y a aprovechar las lluvias y los remansos de agua para reproducirse.

Todos ellos conservan, por supuesto también, su capacidad de proyectar las puntas afiladas de sus costillas fuera de su piel para defenderse de potenciales depredadores, entre los que destacan serpientes, lagartos y micromamíferos. 

Créditos: http://www.moroccoherps.com/ficha/pleurodeles_waltl/

Y como sabemos que te ha encantado este artículo sobre los anfibios ibero-africanos, prepárate para el siguiente capítulo sobre sus primos los reptiles… PRÓXIMAMENTE

Fuentes consultadas:
www.herpetologica.es
www.anfibios-reptiles-andalucia.org/norteafricanas.htm
web.archive.org/web/20160304195640
www.moroccoherps.com
www.iucnredlist.org
www.vertebradosibericos.org

que es una rana

¿Qué es una rana?

Las ranas son pequeños vertebrados anfibios anuros que viven en zonas húmedas o asociadas al agua, que no tienen cola de adultos y dan grandes saltos.

A continuación, nuestro vídeo relacionado para niños (y no tan niños jeje):

La rana es un animal vertebrado, que tiene manos, pies, huesos y músculos como las personas y otros vertebrados como perros, gatos, serpientes, aves peces…

Vertebrados e invertebrados + Actividades primaria | Vertebrados ...

¿Qué significa ser anfibio?

Las ranas son anfibios, que significa necesitan el agua para vivir o reproducirse. Por eso es normal verlas en las charcas y los ríos cantando en primavera ¡CROAC! ¡CROAC!

¿Cuántas especies de ranas hay en el mundo?

Actualmente hay más de 6.500 especies de anfibios, de los cuales unos 5.500 son anuros (ranas y sapos -sin cola de adultos-), 566 son urodelos (tritones y salamandras -con cola de adultos-), y 175 son cecilias o cecílidos (anfibios subterráneos).

¿Por qué saltan las ranas tanto?

las ranas huyen de sus depredadores dando grandes saltos (por lo general al agua). Los músculos de sus patas traseras son tan largas que si un humano tuviera las patas de una rana en proporción, éstas medirían más de tres metros. ¿Te imaginas una persona con las patas el doble de largas que ella misma? jeje 

Imagenes y videos de ranas - Imágenes en Taringa!

¿Cómo es la piel de las ranas?

¿Te has fijado que además las ranas no tienen escamas, como los reptiles… ni pelos, como los mamíferos…? Su piel es verrugosa o lisa y siempre está húmeda para que no se sequen. Además la mayoría respiran también a través de la piel.

Rana bermeja Rana temporaria Pirineos Occidentales

Rana bermeja (Rana temporaria) -Pirineos Occidentales-

¿De qué color son las ranas?

Y hay ranas de muchos colores, aunque en suelen ser verdes o marrones en la península ibérica. Pero las hay de infinitos patrones y colores por todo el mjundo (menos en la Antártida).

Ranas punta de flecha, las ranas más venenosas – Naturaleza ...

Créditos: Sabine Hagemann

¿Qué es la metamorfosis?

Y como casi todos los anfibios, las ranas se metamorfosean, es decir, van cambiando de forma desde que nacen hasta que se convierten en adultos.

Maestra de Primaria: Ciclo de la rana. Metamorfosis. 2º de Primaria.

Las ranas, junto a los sapos, son ANUROS, que significa que son anfibios sin cola en estado adulto.

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diferencias-entre-anuros-y-urodelos

Al contrario que los tritones o las salamandras, que son URODELOS y que mantienen la cola cuando crecen y la conservan durante toda su vida.

SIGUE LEYENDO SOBRE ANFIBIOS Y REPTILES EN NUESTRA SECCIÓN HERPETOLÓGICA PARA NIÑOS…

Y ya por último, si te gustan tanto las ranas, ¿Por qué no intentas dibujar una rana?. En este enlace te enseñamos cómo hacerlo de forma muy muy sencilla. 🙂

que es una serpiente

¿Qué es una serpiente?

Las serpientes, también llamadas ofidios, son reptiles vertebrados longiformes que no tienen patas y poseen un cuerpo muy alargado.

Pertenecen a la clase Reptilia y al orden Squamata, que también comprende a los lagartos. Digamos que son las primas son patas de todos ellos.

¿Por qué las serpientes son tan alargadas?

Las serpientes tienen cuerpos muy alargados, cilíndricos y carecen de patas porque han evolucionado para reptar por el suelo (lo contrario a caminar)

Así pueden deslizarse rápidamente por la tierra, el agua o los árboles sin necesidad de extremidades, tanto para cazar como para huir de sus depredadores.

▷ Esqueleto de las serpientes.🐍 Anatomía y forma 🥇 | Solo Reptiles

Su esqueleto es en un 90% una flexible columna vertebral (sin extremidades) por lo que pueden esconderse en sitios muy pequeños y pasar desapercibidas. 

¿Cuántas especies de serpientes existen?

Actualmente existen más de 3.000 especies de serpientes en el mundo. El 20% de todas ellas -alrededor de 600 especies- son ponzoñosas y peligrosas para el ser humano, si bien las mordeduras siempre suceden por encuentros fortuitos (pisadas) o manejo inadecuado.

especies y subespecies de serpientes de la península ibérica

Especies y subespecies de serpientes de la península ibérica. Créditos y cesión: José Ramon Castello

Están presentes en todos los países menos en la Antártida, Islandia, Irlanda y Nueva Zelanda. Australia es el país que conserva a las diez serpientes más venenosas de todo el planeta. En España tenemos 14 especies de serpientes descritas entre 3 víboras y 11 culebras.

Hay muchos patrones y coloraciones de serpientes en el mundo, desde rojas o negras hasta parecidas a un arcoíris, con llamativos colores amarillos, rojos, negros, verdes… como las serpientes de coral americanas. ¡Para gustos los colores!

SERPIENTE DE CORAL: Características, Qué come, Dónde vive...

¿Cómo es la piel de las serpientes?

La piel de las serpientes está formada por escamas, como en los lagartos, y al ser rígidas, deben cambiarlas al crecer. Así se llama a la muda (ecdisis), el fenómeno natural en el que las serpientes cambian de piel por completo y en una sola pieza, como si se desprendieran de un calcetín viejo.

Mudar La Piel De Serpiente Viva Después De La Muda Fotos, Retratos,  Imágenes Y Fotografía De Archivo Libres De Derecho. Image 35843264.

¿Qué comen las serpientes?

Las serpientes se alimentan principalmente de roedores, pájaros, peces, lagartos… Algunas han evolucionado para cazar y depredar otras serpientes, característica que toma el nombre de ofiofagia.

Tienen la característica única de que tragan a sus presas enteras, sin masticar, por lo que pueden abrir su boca mucho más que nosotros. Esto lo hacen porque los huesos de su cráneo y mandíbulas no están encajados y sujetos, como sucede con nosotros. Son capaces por lo tanto de desencajar la mandíbula para tragar presas mucho más grandes que ellas.

How we tracked the eating habits of snakes in Africa with the help of a  Facebook group

Sea como fuere, todos los miembros de esta especie son animales carnívoros. No hay serpientes vegetarianas u omnívoras, si bien algunas se han especializado en comer huevos de aves, caracoles, babosas…

Y a su vez, las serpientes a veces sirven de alimento a otros animales como aves, mamíferos, lagartos o peces…

¿Cómo cazan y matan las serpientes?

Algunas realizan mordeduras venenosas, como las cobras y las víboras, para matar a sus presas y posteriormente ingerirlas. Otras serpientes, como las boas y pitones, sin embargo matan a sus presas por constricción.

Serpiente matando a su presa por constricción..

Hay 4 tipos de denticiones de las serpientes: Aglifa, opistoglifa, proteroglifa y solenoglifa. 

Tipo de dentición en serpientes. Las flechas indican el diente... |  Download Scientific Diagram

Las serpientes tienen la lengua bífida (o bifurcada) que les permite oler la dirección de donde provienen las partículas a través del órgano de Jacobson -conocido también como órgano vomeronasal-, que sirve para detectar sustancias químicas como feromonas,  desprendidas por sus presas.

Por último, debes saber también que El 16 de julio se conmemora el día mundial de las serpientes en todo el mundo. 

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LAS TORTUGAS MARINAS IBÉRICAS.

Las tortugas marinas son un tipo de tortugas longevas y tranquilas de reptiles con caparazón que viven la mayor parte de su vida en el océano profundo y arrecifes de coral, salvo cuando las hembras salen a tierra para desovar. Eminentemente acuáticas, se denomina quelonioideos (Chelonioidea) a esta super-familia de tortugas que engloba a las tortugas marinas.

Las tortugas son unos de los reptiles más amenazados en el planeta…

En cuanto a su conservación, por desgracia todas las especies de tortugas marinas están amenazadas y en clara recesión (como el resto de fauna y flora marinas) debido a varios factores como la pesca deportiva, intensiva o turística, la desaparición de playas y zonas de desove, el calentamiento de los océanos y la consecuente desaparición de sus hábitats principales (arrecifes de coral), la contaminación de las aguas por basuras como los dañinos plásticos (se confunden con medusas, uno de sus alimentos y se ahogan) y la contaminación general de nuestros mares. 

Los malditos plásticos que todos consumimos cada día como si nada causan decenas de miles de muertes en ríos y océanos cada año. Créditos: Pierre Huguet / AFP / lavanguardia.com

En cuanto a su biología, lo que más puede llamar la atención es que algunas especies pueden vivir hasta 100 años y su diseño aerodinámico y sus grandes aletas (que sustituyen a las patas)  les permiten nadar a más de 30 km/h. cuando es necesario. Por no hablar de que pueden sumergirse a más de 1000 metros en busca de sus presas preferidas, las medusas. ¡Y aguantan hasta 2 horas sin coger aire!

Tortuga carey (Caretta caretta)

Tortuga carey (Eretmochelys imbricata) – ver caparazón aserrado, típico de la especie- en un coral de la costa atlántica. Créditos: pickpik.com

Morfológicamente y al contrario que sus hermanas terrestres, las tortugas marinas no tienen dientes sino fuertes picos cortantes. Tampoco poseen oído externo, pero sí un oído interno muy fino al igual que su olfato. Al igual que el resto de tortugas marinas ni su cabeza ni sus extremidades son retráctiles.

Todas las especies de tortugas marinas tienen dietas similares y son omnivoras, alimentándose de corales, plantas marinas, algas, pequeños invertebrados, pulpos, medusas e incluso carroña.

Y si todo esto no fuera suficiente para despertar tu interés por ellas, has de saber que ven mejor dentro del agua que fuera de ellas o que pueden respirar por el ano algunas especies (no te rías jeje, aquí el artículo…). ¿Cómo te quedas? 🙂 

Sigamos, pero, antes ya de pasar a describir las especies de la Península Ibérica, respondamos a esa primera pregunta que puedes estar haciéndote…

¿Cuantas especies de tortugas marinas existen? Pues aunque no lo creas, sólo hay 7 especies de tortugas marinas (cartel descargable) surcando los mares de nuestros océanos y son: 

  1. Tortuga boba (Caretta caretta)
  2. Tortuga verde (Chelonia mydas)
  3. Tortuga laúd (Dermochelys coriacea)
  4. Tortuga carey (Eretmochelys imbricata)
  5. Tortuga bastarda** (Lepidochelys kempii)
  6. Tortuga plana (Natator depressus)
  7. Tortuga olivácea (Lepidochelys olivacea)

*Las 4 especies presentes en nuestras costas.

** Especie avistada muy ocasionalmente entrando en el Estrecho de Gibraltar. Fuente: http://www.vertebradosibericos.org

Cartel comparativo especies tortugas marinas. Créditos: peppermintnarwhal.com

Sí, en la Península Ibérica tenemos más del 50% de especies marinas de tortugas 🙂 así que hay que protegerlas y respetarlas como lo que son, animales fantásticos y patrimonio de todos. Y sin más preámbulos, pasemos a describir brevemente a las tortugas marinas de la península ibérica:

1. Tortuga boba (Caretta caretta)

Caretta caretta es también conocida como la tortuga boba, tortuga caguama, cayume, o cabezona. Es una especie de las más grandes, al igual que de las más lentas, característica que los pescadores aprovechan desde hace siglos y cuyos ancestros la bautizaron con ese nombre por la facilidad que tenían al cogerlas de la superficie.

Tortuga boba (Caretta caretta). créditos: lavozdegalicia.es

Morfológicamente  su caparazón tiene tonos marrones o rojizos siendo su plastron (la parte ventral inferior) pálido o amarillento. Posee 4 o 5 grandes escamas prefrontales en la cabeza y 2 uñas por cada aleta.

Tortuga boba (Caretta caretta). Créditos: serbal-almeria.com

En cuanto a su comportamiento, esta lentitud o laxitud de movimientos, sumado a una lenta biología reproductiva y a las múltiples amenazas que contábamos al principio del artículo, la ha llevado lamentablemente ser catalogada como “vulnerable” y muy probablemente estará catalogada como “en peligro” de extinción.

Tortuga boba (Caretta caretta). Recién nacidos. Créditos: Javier Murcia.

Habita en el océano Atlántico, Pacífico e Índico, así como en nuestro Mediterráneo, donde es la especie de tortuga más abundante.

2. Tortuga verde (Chelonia mydas)

Con un peso medio de unos 250 kilos, que la hace ser la tortuga más grande y pesada de las que caparazón rígido, su nombre (verde) no proviene del color del caparazón sino del de la capa de grasa que hay debajo del mismo. Este color se debe a su dieta eminentemente herbívora.

 Tortuga verde (Chelonia mydas)

 Tortuga verde (Chelonia mydas). Créditos: Enrique Ruíz Ara

Las tortugas verdes se encuentran entre las especies animales más antiguas que quedan en la Tierra. Han existido desde hace 110 millones de años (desde que los dinosaurios aun habitaban la tierra). Sin embargo, esta especie y principalmente por la caza sistemática y abusiva está catalogada como en peligro de extinción.

Tortuga verde (Chelonia mydas)

Tortuga verde (Chelonia mydas). Créditos: pxfuel.com

Morfológicamente es bien distinguible del resto de especies. Más allá de su tono verde uniforme, presenta un hocico muy corto y un pico que no tiene forma de gancho. Presenta además un solo par de escamas frontales.

 Tortuga verde (Chelonia mydas).

 Tortuga verde (Chelonia mydas). Créditos: Enrique Ruíz Ara

Habita en zonas con temperaturas del agua más cálidas, como  los mares tropicales y subtropicales, tanto en el océano pacífico como en el Atlántico. 

3. Tortuga laúd (Dermochelys coriácea)

La tortuga laúd es el tanque de las marinas. Es con diferencia la mayor y más pesada de todas las tortugas actuales (incluso más que la verde) y uno de los reptiles más grandes existentes. Tiene una longitud en fase adulta de más de 2 metros y un peso, en general, de media tonelada. 

Tortuga laud (Dermochelys coriácea)

Tortuga laud (Dermochelys coriácea). Créditos: Bernard DUPONT / wikipedia.com

Morfológicamente llama la atención, a parte de su tamaño, su caparazón blando, constituido por tejido suave y algo flexible parecido al cuero. Además su caparazón es muy uniforme y tiene una suave curva que da una apariencia semicilíndrica al animal recordando al instrumento musical que le ha dado el nombre de tortuga “laúd”.

Tortuga laúd (Dermochelys coriácea) Créditos: Javier Lobón-Rovira.

Un cuerpo tan grande necesita además unas aletas delanteras gigantescas para moverse, como es el caso. Además, dada su alimentación casi exclusiva a base de medusas, el pico presenta un gancho para ayudar a la tortuga laúd a morder medusas y unas barbas apuntando hacia dentro en la garganta para ayudar a la ingesta de estos celentéreos

Brasil. Los bomberos intentan devolver al mar una tortuga laúd que quedó atrapada en una red de pesca (playa de Barra da Tijuca). Créditos: Andréa Farias

También catalogada como “vulnerable”, habita en todos los océanos, de forma más o menos uniforme y se adentra en latitudes de aguas frías mucho más que las otras especies. 

4. Tortuga carey (Eretmochelys imbricata)

Es una tortuga tan bella (el material que constituye su caparazón se ha empleado para la confección de objetos decorativos) y su carne tan codiciada como manjar, que por desgracia, su pesca y extracción abusiva ha puesto a todas las poblaciones de esta especie en peligro crítico de extinción.

Tortuga carey (Eretmochelys imbricata)

Tortuga carey (Eretmochelys imbricata). Créditos: Javier Murcia.

tortuga carey (Eretmochelys imbricata)

Tortuga carey (Eretmochelys imbricata). Créditos: Álvaro Herrero.

Morfológicamente puedes distinguirla fácilmente de las otras especies, más allá de su belleza intrínseca y su caparazón terminado en sierra, por ese pico puntiagudo y curvo y esa prominente mandíbula superior.

Tortuga carey (Eretmochelys imbricata)

Tortuga carey (Eretmochelys imbricata). Créditos: Álvaro Herrero.

Como curiosidad, algunas de las esponjas de las que se alimenta (son su alimento principal, además de coral) son conocidas por ser altamente letales para otros animales (alto contenido de óxido de silicio) y, sin embargo, la tortuga carey es uno de los pocos animales capaces de alimentarse de ellos. 

Los adultos se encuentran principalmente en arrecifes de coral tropicales de todos los mares templados del mundo, desde el atlántico al índico. 

Como has visto y leído, las tortugas marinas son especies maravillosas, de las que aun tenemos muchas cosas que aprender y que hay que proteger a toda costa. te dejamos éste último link de “¿Qué hacer si me encuentro una tortuga marina en la playa?“, de la Sociedad Serval Almería, que nunca está de más tenerlo a mano. 

Gracias por leernos y terminamos aquí nuestra serie de 3 artículos de “Quelonios Ibéricos” que empezamos con el artículo de tortugas terrestres ibéricas y galápagos ibéricos

 ¡Y no te olvides de compartir este artículo en tus redes! 🙂 

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Portada: Álvaro Herrero. https://www.alvaroherrerophotography.com Resto de fotografías cedidas por: www.javierlobonrovira.com, www.javiermurcia.es, www.ruizarafoto.es

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Fuentes consultadas. https://serbal-almeria.com/que-hacemos/proyectos/tortuga-bobahttps://tortugasmarinas.wordpress.com/https://es.wikipedia.org/wiki/Chelonioideahttps://www.nationalgeographic.es/animales/2017/06/10-curiosidades-en-honor-al-dia-mundial-de-las-tortugas-marinashttps://www.wwfca.org/especies_yllugares/tortugas_marinas/http://www.vertebradosibericos.org/reptiles/habitat/lepoliha.htmlhttp://www.vertebradosibericos.org/reptiles/habitat/chemydha.htmlhttp://www.vertebradosibericos.org/reptiles/reproduccion/ereimbre.htmlhttp://www.vertebradosibericos.org/reptiles/carcar.html

especies de galápagos de españa

Continuamos nuestra serie de 3 artículos sobre los tipos de tortugas o quelonios ibéricos, cuya primer capítulo trataba sobre las tortugas de tierra ibéricas, con las dos especies de galápago de agua dulce que habitan nuestros lagos, embalses y ríos:

  • El galápago leproso (Mauremys leprosa). Galápago acuático.
  • El galápago europeo (Emys orbicularis). Galápago acuático.

El galápago leproso (Mauremys leprosa) es el más abundante y está mejor distribuido, ya que se adapta a numerosos ecosistemas y es menos exigente con la calidad del agua, la dieta, la competencia con especies invasoras etc. mientras que el galápago europeo (Emys orbicularis) es una tortuga más exigente con la “pureza” de los ecosistemas donde habita, principalmente.

Galápago leproso (Mauremys leprosa)

Galápago leproso (Mauremys leprosa). Créditos: Alberto González

galápago europeo (Emys orbicularis)

Galápago europeo (Emys orbicularis). Créditos: Alberto González

Las dos especies de galápagos ibéricos con de talla pequeña o mediana (unos 25-30 cm longitud del plastrón), si tenemos en cuenta los tamaños gigantescos que pueden alcanzar otras especies de América como la Tortuga Chapanera (Podocnemis expansa) con casi un metro de plastrón.

Mapa aproximativo de distribución:

Dicho esto, no es raro verlas juntas en muchos lugares ya que han evolucionado parece ser para no competir por el alimento ni por los recursos espaciales (zonas de soleamiento o puesta). E igualmente juntas como separadas pueden ser cazadas y depredada por muchos tipos de animales como jabalíes, zorros, nutrias, cigüeñas, garzas o aves rapaces.

Ambas son principalmente carnívoras y ambas buscan siempre solearse y coger temperatura en la medida que pueden durante el día, ya que la radiación ultravioleta sigue siendo muy importante para mantener sus funciones vitales.

Aunque son eminentemente acuáticas, todas las tortugas del mundo, incluidos nuestros galápagos, ponen sus huevos en tierra, siendo además bastante ágiles en sus paseos terrestres y pudiendo hacer grandes sprins si se sintieran amenazadas.

mauremys leprosa junto a emys orbicularis

Ambas especies compartiendo punto de soleamiento… Créditos: Javier Álvarez (www.anfibiosyreptileslarioja.blogspot.com)

Créditos: Javier Álvarez (www.anfibiosyreptileslarioja.blogspot.com)

Créditos: Javier Álvarez (www.anfibiosyreptileslarioja.blogspot.com)

Sea como fuere, las dos especies están en recesión (con excepción de M. leprosa en Cataluña) y es primordial conocerlas para ser conscientes del gran valor ecológico que representan estos animales bellos e inofensivos que moran nuestros ríos y lagunas. De hecho gozan de una protección especial por parte de la Unión Europea y de la Convención de Berna, estando totalmente prohibida su captura, tenencia y venta.

En definitiva, son unos de los reptiles más amenazados de toda Europa. Si se las manipula, hay que tener cuidado por ellas y por nosotros también, pues es frecuente que estén parasitadas y pueden portar la salmonella.

Como curiosidad decirte que necesitan estar en el agua para tragar la comida ya que no producen saliva. Así que pueden coger alimentos que estén en tierra pero la mayoría de las veces se los llevarán dentro del agua para consumirlos. Cuando veas uno fíjate bien en esta características y es posible. Y sin más dilación vamos a empezar con su descripción, especie a especie… 🙂

1. Galápago leproso (Mauremys leprosa)

El galápago leproso (Mauremys leprosa) es la especie por descontado más común en nuestros pantanos, lagos y ríos… distribuyéndose por gran parte del territorio peninsular, si bien es escasa en toda la cordillera cantábrica. Es raro que no lo hayas visto porque es bastante visible ya que pasa mucho tiempo soleándose allí donde habita. Puede también encontrarse esta especie en Portugal, el sur de Francia, Marruecos, Argelia y Túnez.

Dos galápagos leprosos (Mauremys leprosa) soleándose juntos -Marruecos-. Créditos: Ander Izaguirre http://naturzalia.blogspot.com/

Neonato galápago leproso (Mauremys leprosa) soleándose juntos -Marruecos-. Créditos: Ander Izaguirre http://naturzalia.blogspot.com/

Vive en ríos y embalses pero, dependiendo del ecosistema, puede incluso llegar a prosperar en las pequeñas balsas de agua creadas para el ganado en la Dehesa ibérica.

El calificativo de “leproso” se debe a varias causas y características etológicas de la especie: primero al mal olor que desprende cuando es capturada. Segundo a las algas que a veces le crecen en el caparazón o las placas que les cuelgan al cambiar de piel y por último que los primeros ejemplares que se examinaron para nominar la especie, eran viejos y presentaban suturas infectadas en los caparazones que hacían recordar a una suerte de lepra entre las escamas.

Galápago leproso (Mauremys leprosa)

Galápago leproso (Mauremys leprosa) -Huesca-. Créditos: Enrique Ruiz Ara (www.ruizarafoto.es)

Galápago leproso (Mauremys leprosa)

Galápago leproso (Mauremys leprosa) -Huesca-. Créditos: Enrique Ruiz Ara (www.ruizarafoto.es)

Pero en general, este calificativo puede perfectamente haberse creado porque no les importa vivir en aguas sucias o eutrofizadas (contaminadas por purines o heces de la producción ganadera, por ejemplo) y normalmente tiene un aspecto bastante desgastado.

Aunque es una tortuga de color anodino, gris o pardo tirando a rojizo en general, sin manchas ni dibujos cuando es adulta, los ejemplares juveniles son mucho más coloridos, presentando rayas amarillentas o anaranjadas en el cuello, cara,patas y plastrón ( a veces se las confunde por esto con especies invasoras como la tortuga de orejas rojas -Trachemys s. elegans- o la tortuga de orejas amarillas americana –Trachemys s. scripta-)

Es una tortuga netamente carnívora, al contrario que las tortugas de tierra ibéricas. Se alimenta de anfibios y sus larvas, de todo tipo de artrópodos, peces, lumbrícidos etc. y también de carroña. También puede ingerir alimentos vegetales como frutos o tallos tiernos, pero es raro o bien no está lo suficientemente documentado.

En cuanto a sus subespecies, tenemos la subespecie nominal peninsular (M. l. leprosa) y la M. l. saharica, que se distribuye en Marruecos, al sur y al este del Atlas, que presentan unos característicos ojos azules.

2. Galápago europeo (Emys orbicularis)

El galápago europeo (Emys orbicularis) es una especie de tortuga que presenta un caparazón oscuro punteado de pequeñas manchas amarillas. Habita en el centro y sur de Europa, Asia Occidental y la zona mediterránea de África. En España se distribuye de forma muy discontinua y fragmentada en pequeñas poblaciones desde el sur hasta el norte, siendo muy escasa por la cordillera cantábrica (Galicia, Asturias, Cantabria…) y algo más común en Pais Vasco.

galápago europeo (Emys orbicularis)

Galápago europeo (Emys orbicularis). Créditos: Sebastian Gómez. (www.sebasgr.com)

galápago europeo (Emys orbicularis)

Galápago europeo (Emys orbicularis). Créditos: Sebastian Gómez. (www.sebasgr.com)

Sea como fuere esta distribución peninsular podría hacerte ver que es una especie próspera y en crecimiento pero no es así. Este bello quelonio está en clara recesión (sobre todo en el centro y sureste peninsular) por la contaminación de las aguas y la competencia con otras especies de galápagos alóctonos, más fuertes y resistentes. También destacar que sus juveniles sufren caza o depredación por parte de especies invasoras de peces como el lucio y el black bass, además de mamíferos como el visón americano y las ratas o los gatos.

Vive cerca o en cursos de agua y zonas con cierta corriente (no tanto en embalsamientos estancados) hasta los 1.000 m. de altitud como máximo. Prefiere sitios con abundante cobertura vegetal y algo de corriente.

Galápago europeo (Emys-orbicularis)

Galápago europeo (Emys orbicularis). Créditos: Alberto González

De dieta casi exclusivamente carnívora (incluyendo gusanos, anfibios, lumbrícidos, peces, carroña…) de esta especie tímida y huidiza que está catalogada desde “Vulnerable” hasta “En Peligro” en zonas de la costa este mediterránea y centro peninsular. ¡¿Cómo no te va a gustar esta preciosa criatura de destellos amarillos?!

Eso sí. Es tan amplia su distribución que se dice que es “una sola especie con multitud de subespecies”. Tenemos dos subespecies presentes en la península: la Emys o. fritzjuergenobsti y la Emys o. hispánica. El resto son (pueden variar según autor) Emys orbicularis marmorata (del oeste), Emys orbicularis capolongoi (Cerdeña), Emys orbicularis colchica, Emys orbicularis eiselti, Emys orbicularis galloitalica (Italia), Emys orbicularis hellenica (Oeste de Turquía), Emys orbicularis iberica (Valle de Kura), Emys orbicularis lanzai (Córcega), Emys orbicularis luteofusca (Turquía central), Emys orbicularis occidentalis (Norte de África), Emys orbicularis orbicularis (comuna de Europa), Emys orbicularis persica (del este) y Emys orbicularis orientalis (del Caspio)

3. ¿Cómo diferenciar M. leprosa de E. orbicularis?

Son relativamente fáciles de diferenciar de cerca, pues mientras que el galápago leproso es una tortuga más aplanada de color gris o marrón rojizo uniforme, con las patas y cuello algo más pálidos o amarillentos, el galápago europeo es tiene un caparazón más abombado, negro y repleto de pintas amarillas.

El galápago leproso tiene un cuello muy largo que gusta alargar cuando toma el sol mientras que el galápago europeo es más corto y por lo tanto su cabeza nunca se separa tanto del cuerpo, por decirlo así.

Los ojos también son bastante diferentes y una clave dicotómica de identificación si tienes la oportunidad de fijarte: en galápago leproso el ojo es verde con una línea oscura que lo atraviesa mientras que en el galápago europeo es marrón con pintitas amarillas o tirando a rojizo, dependiendo de si es macho o hembra

4. ¿Cómo diferenciar machos de hembras en los galápagos?

En general, la diferenciación de machos y hembras (dimorfismo sexual) también en galápagos se efectúa por la vía de los caracteres sexuales secundarios. Los machos, de medida más pequeña, tienen una cola larga, robusta y gruesa en su base. En las hembras, la cola es pequeña y corta.

Además, los machos adultos presentan una concavidad en el plastrón (su barriga es cóncava al contrario que las hembras que la tienen plana) para facilitar la cópula, en el momento de la monta en la espalda de la hembra.

Competencia entre el galápago de Florida y los galápagos autóctonos

El galápago de Florida (en sus diferentes versiones -especies-) se ha establecido también en la península Ibérica, donde coloniza todo tipo de masas de agua gracias a su gran capacidad de adaptación. Hoy en día existen poblaciones autónomas de mayor o menor densidad en diversas marismas y humedales de la franja litoral, así como en puntos dispersos del interior. Especies invasoras de galápagos en la península Ibérica.

Galápago de Florida (Trachemys scripta elegans)

Galápago de Florida (Trachemys scripta elegans). Créditos: Diario de Navarra.

  1. Tortuga de orejas rojas o Galápago de Florida (Trachemys scripta elegans)
  2. Tortuga de orejas amarillas (Trachemys scripta scripta)
  3. Galápago de Cumberland (Trachemys scripta troostii)
  4. Falsa tortuga mapa (Graptemys pseudogeographica)
  5. Falsa tortuga mapa del Mississipi (Graptemys kohni)
  6. Tortuga Cooter de Nelson (Pseudemys nelsoni)

Ante tal presión (muchas gente nunca a visto un galápago autóctono y si decenas de alóctonos) la situación de estas dos especies nativas es preocupante. Los “galápagos de Florida” son más fuerte y resistentes a los cambios de temperatura, estivación e hivernación, mostrando entradas en el agua más tempranas tras la hivernación.

Además son más agresivos y dominantes (lucha por zonas de soleamiento) y maduran sexualmente antes y tienen una mayor descendencia. Por si esto fuera poco son mucho más voraces y tienen dietas más flexibles y no tan especializadas como nuestros galápagos.

Y si has leído hasta aquí te vamos a hacer un último regalo a la vista. Unas estupendas fotografías acuáticas cedidas de Javier Murcia (www.javiermurcia.es) para tu disfrute.

En resumen, dos especies de galápagos de los que aún faltan muchos datos e información para poder conservarlos en nuestros ecosistemas como lo que son, joyas vivientes naturales y patrimonio natural de todos nosotros.

Gracias por leernos y muy pronto nuestro tercer y último artículo sobre tortugas ibéricas: las tortugas marinas.

Fuentes consultadas:

https://asanda.or/documentos/animales-silvestres/manual-identificacion-galapagos.pdf
http://anfibios-reptiles-andalucia.org/especies.htm
http://www.vertebradosibericos.org/reptiles/maulep.html
http://www.vertebradosibericos.org/reptiles/emyorb.html
http://siare.herpetologica.es/
Ayres, C., Cordero, A. (2007). Site tenacity in European pond turtle (Emys orbicularis) hatchlings in N.W. Spain. Amphibia-Reptilia, 28: 144-147.

Portada: David Venero y Enrique Ruiz.

entrevista a Fernando Martínez-Freiría

Entrevista a Fernando Martínez-Freiría, doctor en biología e investigador especializado en vipéridos.

Continuamos nuestras entrevistas bicheras hoy con un gran investigador, referente nacional e internacional en herpetología.

El Doctor Fernando Martínez-Freiría es un herpetólogo e investigador gallego (Tui, Pontevedra) licenciado en biología por la Universidad de Santiago de Compostela y, posteriormente, doctorado por la Universidad de Salamanca. Actualmente es investigador contratado en el CIBIO-InBIO, Centro de Investigación em Biodiversidade e Recursos Genéticos da Universidade do Porto (Portugal).

A sus muchas publicaciones en revistas científicas, añadir un libro, otros tantos capítulos escritos. También ha colaborado en varios proyectos de investigación e impartido decenas de charlas, ponencias, cursos de formación y congresos nacionales e internacionales a lo largo de su carrera profesional.

Es editor asociado en la Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles y en Amphibia-Reptilia. Es miembro de GEAS (Grupo de Estudio dos Animais Salvaxes) desde 2003, la AHE (Asociación Herpetológica Española) desde 2004, la APH (Asociação Portuguesa de Herpetologia) desde 2017 y del IUCN Viper Specialist Group desde 2013.
Por último, destacar que tiene una larga experiencia en trabajo de campo en Europa occidental y África del Norte.

Vipera ammodytes

Fernando examinado una víbora cornuda o de arena (Vipera ammodytes) en el Peloponeso, Grecia. Año 2018. Créditos: PHENEVOL

Dan ganas de conocer su trabajo, ¿verdad? ¡Empecemos! 😊

– Hola Fernando, bienvenido a este espacio de entrevistas en Bicheando.net. La verdad que es un placer tenerte por aquí.

– Hola Alberto, el placer es mío. Encantado de charlar contigo!!

¿Tu trabajo es también tu pasión? ¿desde pequeño tuviste claro de ser biólogo e investigador?

– Sí, ya desde niño quise dedicarme a la biología. Me crié en un entorno más bien rural, al pie de un parque natural en el suroeste de Galicia y desde siempre me llamó la atención la naturaleza, donde además me encanta hacer deporte. Al principio me atraía mucho ser forestal, pues lo era mi abuelo, pero con el paso del tiempo me ha tirado más y más la investigación, conocer más sobre los bichos en general.

– ¿Qué recuerdos tienes de tus primeros contactos con hérpetos? ¿Por qué te fascinaron desde niño tanto?

– Mis primeros contactos con hérpetos fueron de niño, probablemente con menos de 10 años. Me acuerdo que flipaba con las ranas en las fuentes y pozas, cuando iba con mis padres y abuelos al campo. Siempre me ha llamado la atención la fauna más huidiza y que cuesta ver, y claro, me sorprendía ver una sombra saltar y desaparecer entre la vegetación acuática o entre las piedras.

También me acuerdo de haberme asustado (¡eché a correr en sentido contrario!) una vez con una pelea de lagartos ocelados (me imagino que eran machos en celo) cuando me dirigía andando a casa de mis tíos cerca de casa de mis padres, y también con mi primera serpiente en casa de mis padres, que debía ser una culebra de escalera, pues el recuerdo que tengo de ella es el de unas manchas muy marcadas en el dorso.

Daboia mauritanica

Fernando intentando controlar una gran víbora del Magreb (Daboia mauritanica) en el suroeste de Marruecos. Año 2017. Créditos: Konrad Mebert.

Con Inês Freitas, midiendo la víbora del Magreb una vez capturada. Suroeste de Marruecos, año 2017. Créditos: Konrad Mebert.

– ¿Con quién fueron tus primeros “bicheos” por el campo? ¿primeros amigos de afición que recuerdes, cuando no había redes sociales ni teléfonos móviles?

– Mis amistades antes de empezar la carrera de biología disfrutaban de la naturaleza, donde íbamos a andar en bici, pero no compartían mi afición por bichos. Por otro lado, los bichos me atraían, pero no tenía esa necesidad de salir al campo, quizás porque mi entorno inmediato estaba lleno de bichería… Una vez en la carrera empecé primero con las típicas salidas a ver aves y poco a poco a sacar todo lo que podía.

Durante la carrera he tenido la suerte de conocer a algunos de mis mejores amigos que eran y son unos enfermos por la naturaleza (algunos de ellos continúan enfermos por la conservación de la biodiversidad gallega, aunque ahora más organizados dentro de GEAS). Con ellos, me he movido por gran parte de la Península bicheando a diestro y siniestro. Montábamos excursiones de varios días, algunas relacionadas con asignaturas de la carrera, otras veces nos largábamos y pasábamos bastante de las clases para conocer nuevas zonas y tener la posibilidad de bichear en general.

– ¿Algún libro o publicación o autor de herpetología que recuerdes con cariño de tus primeros años?

– Por supuesto, por lo menos dos guías y un libro: (1) Anfibios y Reptiles de Europa, de Omega (no la del 2017), donde empecé a ver qué aspecto tenían muchas de las especies que no conocía y por dónde estaban distribuidas. Me acuerdo que en la edición que consultara no aparecía Vipera seoanei, solo V. berus y me había quedado muy chafado por lo poco que se sabía de la Península (que tampoco era así, la edición era bastante antigua); (2) Anfibios y Reptiles de la Península Ibérica, de Barbadillo y colaboradores de 1997 (aún está, aunque destrozada, en mi estantería), con la que me enganché a la historia evolutiva y biogeografía de los hérpetos además.

Guía de los anfibios y reptiles de la península iberica, canarias y baleares.

Guía de los anfibios y reptiles de la península iberica, canarias y baleares.

Me resultó muy útil para empezar mis primeras elucubraciones sobre las zonas de contacto de las víboras (si os fijáis, la mayoría de las fotos de víboras son de Burgos!); y (3) Snakes, Ecology and Evolutionary Biology de Seigel, Collins y Novak que básicamente fue mi guía de cómo desarrollar trabajos con serpientes durante mucho tiempo.

– ¿Cómo bichero gallego que especie te fascina más de tu tierra y por qué :-)?

– A ver… esta pregunta tiene trampa, ¿no? Je je je… para mí la especie que más me fascina de Galicia es la víbora de Seoane (Vipera seoanei). Razones muchas, pero entre ellas su variabilidad en los diseños de coloración y que en la zona sur de Galicia (de donde soy) cuesta un poco dar con ella.

Víbora de Seoane con diseño clásico (Vipera seoanei). Créditos: Rafael Vazquez Graña.

Víbora de Seoane (Vipera seoanei)

Víbora de Seoane con diseño cantábrica (Vipera seoanei). Créditos: Fernando Martínez-Freiría.

Víbora de Seoane (Vipera seoanei) melánica. Créditos: Fernando Martínez-Freiría.

Víbora de Seoane (Vipera seoanei) bilineata. Créditos: Fernando Martínez-Freiría.

Víbora de Seoane (Vipera seoanei) con patrón uniforme. Créditos: Óscar Zuazo.

– ¿En tu entorno te veían con como un rara avis por aquel entonces?

– Creo que en aquellos tiempos y en los actuales… je je je!!! Familia, amigos… ya no te digo gente con la que tenía o tengo menos relación. He escuchado varias veces lo de “mira que hay animales que podrías haber estudiado y escoges las víboras”.

La proliferación de ciertos programas de televisión sobre naturaleza de tipo sensacionalista (no hace falta decir nombres propios) hace que a los que trabajamos con ofidios se nos vea como una especie de “exploradores taraos” que pillan todo a mano descubierta sin importar las consecuencias. Por otro lado, la percepción de que las serpientes son perniciosas, unas alimañas que hay que matar, creo que influye para menospreciar la investigación con ofidios.

– jaja,  bueno y como un rara avis de Galicia a visitar el mundo y conocer hérpetos… ¿Qué país de los que conoces destacarías y por qué?

– Esto es complicado… y tampoco es que haya viajado mucho… además, casi siempre ha sido por trabajo. De forma general lo que más me atrae, a parte de la bichería claro, es la combinación de salvaje, árido/desértico y montañoso.

Marruecos, aunque lo haya visitado muchísimas veces, me flipa cada vez que voy. Su cultura, paisajes y diversidad, con bichos asombrosos… ¡Tener un ambiente tan salvaje como la zona sur o el Atlas a dos días desde casa es impagable!

Por supuesto, Mauritania, otro país que he visitado con cierta frecuencia, es asombrosa. Con el Sáhara que es monumental e interminable y sus montañas que son reductos verdes, llenos de biodiversidad, en medio de tanta aridez. Además, Mauritania para mí es sinónimo de aventura, de expedición de las antiguas, de tirarte varios meses de vida nómada, prácticamente con lo que llevas dentro de un 4×4.

Acampada en el paso de Nega, Mauritania. Expedición de BIODESERTS, año 2008. Créditos: José C. Brito

Recientemente he quedado asombrado con los desiertos de suroeste de Estados Unidos, con su inmensidad y bichería (¡y quién no, claro!) pero quizás sea Namibia la que combina todo, se lleve la palma en biodiversidad y paisajes, y sea la que más me atrae ahora mismo.

Paisaje del desierto de Sonora en Arizona. Año 2019. Créditos: Fernando Martínez-Freiría

Cascabel del desierto (Crotalus cerastes) del desierto de Sonora en Arizona. Año 2019. Créditos: Fernando Martínez-Freiría

– Namibia ha de ser increíble, la verdad… Siguiendo con los viajes, perteneces a varios grupos de estudio entre los que destacar BIODESERTS, donde participas en el estudio de los patrones de distribución de la biodiversidad en el Sahara y el Sahel, ¿podrías resumir esta actividad?

– Sí BIODESERTS es mi grupo principal en el CIBIO, aunque también estoy en otro grupo llamado PHENEVOL, dedicado al estudio de la evolución fenotípica en distintos organismos, incluyendo reptiles.

BIODESERTS tiene tres líneas de investigación principales en zonas áridas. El estudio de los patrones de distribución de la biodiversidad es quizás la más basal y consiste principalmente en mapear las distribuciones de las especies, analizar los factores que intervienen en su distribución e identificar las zonas con mayor diversidad. Esto que parece básico, falta para muchas regiones del norte de África y es imprescindible para poder llevar a cabo estrategias de conservación, por ejemplo.

Esta línea de investigación tiene un componente de trabajo de campo muy importante, pues como digo, muchas de estas regiones han sido poco exploradas y los datos que existen, cuando los hay, provienen de colecciones de museos o trabajos antiguos y tienen muy poca precisión.

Además, es necesario el uso de herramientas como los SIG y la modelación ecológica para analizar los datos y sacarles el máximo partido. Durante años he participado en todas estas facetas en diferentes trabajos realizados en el norte de África.

– También has visitado numerosas colecciones científicas en Museos de Historia Natural Europeos y Norte-africanos. ¿Con cuál o cuáles te quedarías?

– Bueno, en el norte de África no he visitado tantas veces… En Europa me quedo con el Natural History Museum de Londres. Ya lo que es la exposición en sí es alucinante, pero para mí lo increíble ha sido visitar las colecciones, bucear entre los bichos (¡no literalmente!) de investigadores clásicos como Boulenger, Grey… Animales que llevan en la colección hace ya dos siglos.

Distintos ejemplares de víboras conservados en el Museo de Historia Natural de Viena. En primer plano varias víboras del Magreb (Daboia mauritanica). Créditos: Fernando Martínez-Freiría.

Es realmente un templo de la historia natural y la biología. Está claro que los museos de Madrid, París o Viena, por decir otros museos impresionantes, tienen también colecciones antiguas y muy importantes pero el de Londres a mí me impactó mucho.

– Licenciado en Santiago de Compostela y doctorado en Salamanca… ¿En qué se basó tu tesis doctoral?

– En el estudio de los mecanismos ecológicos que intervienen en el contacto y coexistencia entre las tres especies de víboras ibéricas en el norte Peninsular. Básicamente he estudiado la distribución de las especies, la variación morfológica, la ecología (térmica, trófica, espacial y reproductiva) y el intercambio genético entre las poblaciones en contacto de las 3 Vipera en el norte de España (suroeste de Cantabria y noroeste de Burgos).

Midiendo y extrayendo veneno de un ejemplar híbrido el La Rioja Alta, con Nahla Lucchini, Rafael Vázquez y Urtzi Enríquez. Año 2019. Créditos: Óscar Zuazo

– Esta atracción por los vipéridos viene desde siempre… ¿Crees que a adía de hoy aún hay mucho que averiguar de estas especies tanto ibéricas como europeas y norte africanas?

– Por supuesto. Hay multitud de cosas por averiguar. Esto es evidente en las especies del norte de África, donde es duro sacar datos y existen pocos trabajos sobre aspectos biológicos esenciales. Incluso en las especies europeas e ibéricas, que han sido mucho más estudiadas, existen multitud de aspectos que no conocemos.

La investigación no es tan bonita como parece… sobre todo después de 30 horas con el 4×4 atascado en el barro de una sebkha en el suroeste de Marruecos. Año 2016. Créditos: José C. Brito.

Está claro que no estamos ante lo que ocurre en zonas tropicales, donde se desconocen aspectos tan básicos como la distribución de las especies. No obstante, el actual conocimiento que existe para muchas especies ibéricas/europeas nos lleva a nuevas preguntas y a poder indagar más en la biología de las especies.

Estamos en un momento en el que para ciertos aspectos podemos pasar de un conocimiento descriptivo a algo más funcional. Además, podemos relacionar distintos aspectos biológicos y usar nuestras especies como modelos de estudio en biogeografía, evolución o ecología. Esto por ejemplo ocurre con las zonas de contacto. Con mi tesis se puso en relieve la existencia de hibridación entre la Víbora Áspid (V. aspis) y la víbora hocicuda (V. latastei.).

Pues bien, actualmente estamos desenvolviendo varios trabajos teniendo esto como base, indagando en cómo el intercambio genético y las dinámicas poblacionales de estas dos especies varían según el paisaje, cómo el cambio climático puede afectar a las especies y estos procesos de hibridación, o cómo el intercambio genético puede afectar a la variación del veneno.

– Actualmente trabajas como investigador en Portugal, contratado en el CIBIO-InBIO, Centro de Investigação em Biodiversidade e Recursos Genéticos (Universidade do Porto). ¿Qué hace un investigador como tu allí?

– Sí, llevo ya 10 años en el CIBIO. Portugal ha sabido apostar por la ciencia y actualmente el CIBIO, pero también muchos otros centros portugueses, cuentan con equipos de investigación formados por personas de diferentes nacionalidades que desarrollan sus líneas de investigación, en muchos casos al más alto nivel. Yo he tenido la capacidad y suerte de enganchar varias becas post-doc y ahora un contrato por unos años en el CIBIO para poder desarrollar mis trabajos de investigación.

Midiendo una Echis pyramidum leucogaster durante una expedición de BIODESERTS a Mauritania, año 2012. Créditos: BIODESERTS.

– ¿Eres más un investigador de campo o de “laboratorio”?

– No tengo aptitudes para el laboratorio, soy demasiado impaciente y poco meticuloso con ese tipo de cosas. Recojo muestras, pero yo no las analizo. Por el contrario, el campo me fascina hasta el punto que a veces me paso haciendo campo…

Dicho esto, creo que también hay que tener en cuenta que actualmente no existe esta dualidad campo/laboratorio tan marcada. Los ecólogos y biólogos evolutivos desarrollan experimentos que no requieren laboratorio o basan sus investigaciones en datos disponibles u obtenidos por otros medios.

El trabajo de gabinete, los análisis estadísticos, son quizás nuestro laboratorio… o por lo menos donde más tiempo echamos es sin duda delante del ordenador.

– Tus líneas de investigación se centran en el estudio de la biogeografía, la ecología y la conservación de las poblaciones naturales de reptiles europeos y del norte de África, en particular las serpientes vipéridas. ¿Qué objetivo tienen tus investigaciones?

– Básicamente pretendo integrar diferentes tipos de datos (genéticos, morfológicos, de variación del veneno, fisiológicos) para identificar patrones biogeográficos y los posibles procesos que han originado estos patrones, con el fin de saber qué debemos conservar y dónde tenemos que hacerlo.

En el desierto, mucha gente se pierde, tienen problemas de algún tipo, y en muchas ocasiones, abandonan su vehículo. Miembros de BIODESERTS en el Parque Nacional de Diawling, expedición del 2011 a Mauritania. Créditos: José C. Brito.

– Para los que no están duchos en terminología científica y quieren después consultar tus publicaciones sobre víboras ibéricas, y ya que lo repites mucho… ¿Qué significa que las especies viven en sintopía o en simpatría? ¿y alopatía y parapatría? Te retamos a que lo resumas de la forma más coloquial posible jeje

– A ver si lo consigo… a ver, sintopía es coexistencia, quiere decir ocurrir en el mismo sitio, en el mismo momento. Ir al campo y en el mismo arbusto encontrarte un ejemplar de V. aspis y otro de V. latastei. Simpatría, parapatría y alopatría son términos más amplios en cuanto a escala, se refieren normalmente a distribuciones.

Simpatría se dice cuando las distribuciones se solapan, es decir, cuando dos especies pueden encontrarse dentro de una misma cuadrícula UTM de 1×1 km o 10×10 km. Que solapen la distribución no siempre quiere decir que coexistan pues puede que dos especies estén en la misma cuadrícula, pero en hábitats diferentes o con diferentes actividades. La escala es muy importante.

Las víboras ibéricas están distribuidas de manera parapátrica pero en algunas zonas las distribuciones se solapan, es decir, están en simpatría. En este mapa se muestran las distribuciones de las tres especies ibéricas a escala UTM 10×10 km, mostrando las áreas de simpatría entre las especies. Fuente: Loureiro et al. (2008) y SIARE (2020)  https://bit.ly/3hGh8XK – https://bit.ly/303cuxb

Parapatría se dice cuando las distribuciones de 2 o más especies son contiguas, adyacentes, pero no (o casi no) se solapan y alopatría es cuando las distribuciones están separadas, no son adyacentes, por ejemplo, porque existe una barrera entre ellas.

– Perfecta explicación pero creemos importante recalcar estos conceptos porque se dan mucho en ciertas investigaciones sobre híbridos. Y hablando de híbridos, ¿por qué es interesante estudiar una zona de triple contacto entre especies como las víboras ibéricas?

– Por varios motivos. A nivel evolutivo y ecológico nos puede ayudar a entender cómo han divergido las especies y en función de esto cuáles son los mecanismos que existen para evitar ser la misma entidad otra vez. Cuanto más divergentes son las especies, es decir, cuanto más tiempo llevan separadas, menos semejantes son ecológicamente y por lo tanto no suelen coexistir.

Por el contrario, las especies menos divergentes, suelen ser más similares ecológicamente y tienen que desarrollar mecanismos que eviten o reduzcan la coexistencia y/o la hibridación.

Las zonas de contacto también tienen mucha relevancia para estudiar los efectos del cambio climático sobre las dinámicas de las poblaciones de las especies en contacto. La distribución de muchas especies (como los reptiles) está determinada por factores climáticos.

En las zonas de contacto, el paso de una especie a la otra puede estar determinado, por ejemplo, por la temperatura y pluviosidad: una especie está en las zonas más cálidas y secas, localizadas en el sur, y la otra en las más frías y húmedas, localizadas en el norte. Las zonas de contacto nos permiten monitorizar como las variaciones climáticas pueden afectar directamente a las poblaciones que viven al límite de la distribución y en muchos casos podrían llevar a la expansión o contracción de las especies.

– Este tipo de zonas se dan en otras partes de Europa o norte de África…

– Sí, por supuesto. Desde los años 1970´s se han ido conociendo zonas de contacto entre las especies europeas. Sin embargo, ha sido en los últimos años cuando se ha profundizado en el estudio de estas zonas en países como Portugal, España, Italia, Francia o Eslovenia. En el norte de África estas zonas de contacto se van desvelando poco a poco, principalmente con observaciones publicadas en pequeños trabajos. Sin embargo, no existe para nada el conocimiento que existe de las zonas de contacto en Europa.

Esta es la primera observación de víboras realizada por Fernando en la zona de contacto del Alto Ebro, en el año 2004. Los ejemplares fueron medidos y analizados tras la cópula. Los caracteres morfológicos eran intermedios entre V. aspis y V. latastei. Análisis genéticos posteriores confirmaron que eran ejemplares híbridos entre las dos especies. Créditos: Fernando Martínez-Freiría.

– ¿Pueden hibridar las 3 especies de víboras ibéricas?

– Sí, se da en las tres, aunque de manera más frecuente entre V. aspis y V. latastei que son las especies más próximas filogenéticamente (son especies hermanas), con requerimientos ecológicos más similares y que coexisten en ciertas zonas. V. seoanei es de las tres especies la más alejada filogenéticamente y casi siempre se encuentra bien separada, pues sus requerimientos ecológicos y los hábitats que ocupa son muy diferentes a las otras dos.

– ¿Estos híbridos tienen la capacidad de reproducirse a su vez?

– Sí. Los resultados que obtuvimos sugieren que la “población híbrida” del Alto Ebro (V. aspis x V. latastei) se mantiene pues los híbridos se reproducen entre ellos y con las especies parentales. Hemos registrado el parto de varias hembras híbridas y las crías son en su mayoría viables. Digo en su mayoría porque también es evidente que hay crías que no lo son y también que muchas madres tienen una fertilidad baja.

– ¿Qué tienen en común los 13 géneros de víboras verdaderas (Viperinae) y sus más de 100 especies?

– Pues que comparten un ancestro en común (son un grupo monofilético) y, por lo tanto, hay una serie de características comunes entre ellas. Quizás la más conocida, por oposición a los crótalos (“pit vipers”) es la ausencia de fosetas sensoriales térmicas. Dentro de las Viperinae existe muchísima diversidad de formas de vida, con especies adaptadas a ambientes muy extremos como pueden ser los desiertos o los ambientes de alta montaña. Son realmente un grupo que ha hecho de la adversidad ambiental su medio de vida.

Víbora de la arena (Cerastes vipera) Créditos: Fernando Martínez-Freiría.

– ¿Hay alguna distinción entre las otras especies y las nuestras?

– Sí claro, muchas. Tamaños, colores… tipos de reproducción (las Vipera son todas vivíparas pero hay géneros/especies que son ovíparas), sería algo largo de contar…

– Actualmente estás mucho más centrado en una víbora endémica ibérica: la víbora Cantábrica o de Seoane (V. seoanei). ¿Aún sigue siendo una especie poco conocida, ¿verdad?

– Bueno, he dedicado mucho trabajo a la víbora de Seoane y sigo haciéndolo, pero actualmente es una especie más dentro de las líneas de investigación que llevo a cabo.

Aunque hemos avanzado mucho en el conocimiento de esta especie (a nivel de variación morfológica y biométrica, historia evolutiva y conservación) hay mucha información qué desconocemos. Quizás lo más intrigante para mi es a qué se debe la variación geográfica tan marcada que existe en los diseños de coloración de esta especie.

Víbora de Seoane (Vipera seoanei) con un patrón especial: Créditos: Fernando Martínez-Freiría.

– Yo mismo he observado ejemplares de esta especie en hábitats más secos y con climas más continentales (veranos calurosos y secos e inviernos fríos), cuando se presupone es una especie de ecosistemas húmedos y climas más suaves.

– Me imagino que te refieres a las poblaciones de la cordillera Cantábrica en su vertiente sur, en las provincias de Ourense, León, Palencia, Burgos… lo que se consideraba la subespecie cantábrica (actualmente considerada como un morfo). Claramente estas poblaciones están adaptadas a unos ecosistemas con climas continentales donde los veranos son más secos y calurosos. Yo lo veo como la parte más extrema de las condiciones que soporta la especie.

Otras especies muestran una variabilidad semejante, por ejemplo, podemos pensar en V. aspis que vive desde del nivel del mar hasta los 3000 m en los Alpes o en Vipera latastei que en el norte de Portugal ocupa zonas de costa con clima Atlántico. Las especies cuentan con adaptaciones morfológicas y comportamentales para vivir en estos ambientes tan extremos, quizás este sea el origen del diseño y coloración cantábrica en V. seoanei. 

– Según tus investigaciones, ¿esta especie está teniendo una respuesta adaptativa positiva a las presiones ambientales y ecológicas o es todo lo contrario?

– Desconocemos la respuesta adaptativa de la víbora de Seoane. Sin embargo, hay evidencias de que la especie ha desaparecido de muchas áreas donde existía, en muchos casos por pérdida y transformación del hábitat. Por otro lado, nuestras predicciones muestran que la especie perderá hábitat en toda su área de distribución, progresivamente a medida que aumentan las temperaturas.

Las pérdidas que pronosticamos son muy elevadas y aunque no tenemos en cuenta la capacidad adaptativa de la especie (porque la desconocemos), este escenario nos sugiere que la víbora de Seoane es muy vulnerable al cambio climático. Esta situación se agrava en el sur de la distribución (sur de Galicia, Portugal, León) donde las poblaciones están frecuentemente aisladas en núcleos montañosos, rodeadas por hábitat desfavorable. A veces climáticamente desfavorable, otras veces desfavorable por acción del ser humano.

– Por qué tienen, las víboras ibéricas, tanta presencia en zonas agrícolas, más allá de las zonas donde han ido siendo históricamente restringidas (valles, sierras, zonas dunares protegidas…)

Yo creo que donde los competidores no existen o las víboras son mejores competidoras (ambientes extremos),éstas pueden tener densidades elevadas.

– ¿Qué nivel de amenaza tienen las especies de víboras ibéricas? ¿Cuál es la quizá más amenazada y escasa?

– Sin duda, a nivel Ibérico, la víbora hocicuda y la víbora de Seoane son las especies más amenazadas de las tres. Actualmente estamos re-evaluando el estado de amenaza de las poblaciones de ambas especies, cosa que no es fácil pues de forma general carecemos de mucha información como, por ejemplo, datos demográficos de las poblaciones.

En cuanto a la más escasa, esto depende de las poblaciones y las regiones. La víbora hocicuda es sin duda la más escasa en relación a la distribución tan grande que tiene.

Fernando midiendo un ejemplar de Vipera latastei en Ourense. Año 2019. Créditos: Moisés Asensi.

– ¿Cuáles son sus principales amenazas?

– Para la víbora de Seoane, ya he señalado antes que el cambio climático es probablemente el factor más importante de amenaza, mientras que para la víbora hocicuda es sin duda la pérdida y transformación del hábitat. Otras amenazas menores, quizás con cierta repercusión local, son la muerte directa y los atropellos.

– ¿El cambio climático está haciendo que otras especies ofiófagas como la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) estén haciendo retroceder al conjunto de especies de víboras?
– No lo sabemos al 100% pero sí hay indicios viendo que Malpolon está en expansión y que las zonas donde hay Malpolon las poblaciones de Vipera (V. aspis y V. latastei) no existen o tienen efectivos muy bajos.

culebra bastarda (Malpolon monspessulanus

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus). Una especia ofiófaga que no duda en depredar otras culebras o víboras. Créditos: Alberto González.

El alimento (las presas principales: roedores) es, probablemente, un aspecto muy condicionante. Donde hay alimento en abundancia Malpolon y Vipera pueden coexistir, cuando no, Malpolon acaba por dominar. Esto habría que probarlo claro, pero para mí tiene mucho sentido pues hablamos de una especie generalista, con gran capacidad de dispersión y a la que los ambientes perturbados, cada vez más frecuentes, parecen irle muy bien.

– ¿Qué le dirías a un agricultor que tiene miedo, en general de las serpientes?

– En general siempre intento mostrar lo beneficiosas que son las serpientes para el campo, que no son peligrosas si se las deja en paz. Pregunto qué opina y qué sabe de estos animales e intento desmitificar las leyendas que existen en torno a los ofidios.

De todas maneras, una cosa es el miedo (de verdad, las fobias), que yo creo que es muy difícil combatir pues es algo psicológico, y otra cosa es el asco o la aversión que tiene mucha gente y que siempre lleva a la muerte del animal. Tenga miedo o no, lo que tenemos que intentar es que exista respeto hacia los ofidios, así como a toda la fauna.

– ¿Por qué es importante ayudar en su conservación en la Península y a nivel global?

– Existen muchos motivos para apoyar la conservación de las víboras a distintas escalas. De una manera general, como para toda la fauna, los motivos pueden ir desde querer mantener nuestro patrimonio biológico (por ejemplo, querer preservar la víbora de Seoane porque es única, endémica de la Península), a la necesidad de preservar el papel de las especies en los ecosistemas para que éstos se mantengan lo mejor posible (de manera egoísta para nosotros, los seres humanos, pero también para el resto de la diversidad).

Extracción de veneno en un juvenil de víbora bufadora (Bitis arietans). Véase el colmillo de reposición tras el principal. Marruecos 2018. Créditos: Ignazio Avella.

Las víboras son un grupo fascinante desde diversos puntos de vista; en cuanto a su biología, por su simplicidad estructural (como otras serpientes), sus adaptaciones y capacidad de habitar ambientes extremos (viviparismo), y, también, por la capacidad de producir veneno. La investigación sobre los venenos es un tema recurrente usado para resaltar la importancia de las serpientes venenosas, pues los venenos, aparte de ser evolutiva y ecológicamente fascinantes, pueden tener aplicaciones clínicas y terapéuticas.

– ¡Cambiemos de continente! Tus principales especies objetivo, además de las víboras ibéricas y europeas, son las víboras del norte de África, como la víbora hocicuda norteafricana (V. latastei), la víbora morisca (Daboia mauritanica) ola víbora enana del Alto Atlas (V. monticola). ¿Tienen algo en común que te haya atraído o es su divergencia evolutiva o plasticidad ecológica y geográfica lo que te atrae?

– Pues en común tienen el área geográfica, que habitan zonas áridas o de montaña, y que están poco estudiadas. En general me atraen las especies de vipéridos y mi intención es trabajar con todas las que pueda.

El norte de África ofrece la posibilidad de estudiar varias especies adaptadas a diferentes condiciones climáticas y que muestran trayectorias evolutivas y ecologías diferentes en muchos aspectos. Hay algunas especies con las que es más difícil obtener datos, pues son en general escasas, pero poco a poco, a base de juntar jornadas de campo, complementar los datos con lo que existe en museos y, sobre todo, colaborar con otros investigadores, pues se va avanzando.

– ¿Si solo pudieras investigar una de ellas, cuál sería? 😊

– Si mi investigación dependiera de una sería de Cerastes cerastes, que es una especie fascinante (con todo el tema de adaptación a condiciones desérticas) y que además se encuentra con relativa frecuencia (siendo un buen modelo de estudio).

Víbora cornuda del Sáhara (Cerastes cerastes). Créditos: Fernando Martínez-Freiría.

Vipera monticola es también muy interesante debido a su adaptación a las condiciones de alta montaña. Sin embargo, en general es poco abundante y está muy localizada (aunque esto también tiene su aliciente a los que nos gusta patear y acampar por encima de los 2500 m de altitud).

– ¿Por qué hay tanta biodiversidad hérpeta en el Magreb?

– El Magreb es lo que se conoce como una zona de cruce biogeográfico (“biogeographic crossroad”) donde confluyen especies de origen mediterráneo (Daboia), sahariano (Cerastes) e incluso, de sabana (Bitis) y sahelianas (Echis). Además, debido a su carácter montañoso, existen muchas especies montanas relictas (Vipera monticola).

– ¿Estas investigaciones se hacen en equipo? ¿Hay colaboradores o voluntarios de apoyo?

– Sí, todo este tipo de investigaciones se suelen hacer en equipo. Actualmente trabajo con varios investigadores doctorados y otros que están en proceso, alumnos de máster y también de prácticas. Además, cuento con muchos amigos que colaboran en el trabajo de campo, me ceden datos y fotos, me pillan bichos atropellados… Sería imposible llevar a cabo todo esto sin ell@s.

Con Urtzi Enríquez, Nahla Lucchini, Frederico Corga e Ignazio Avella, vuelta a la civilización tras varios días de muestreo para la víbora enana del Alto Atlas (Vipera monticola). Marruecos,

– ¿Por qué es tan importante publicar estos estudios y datos, y hacer que lleguen a las administraciones en cuanto a conservación?

– Es importante porque al final es la administración la que decide y destina fondos y medios para conservación. De todas maneras, por mucho que los investigadores hagan publicaciones diciendo que, por ejemplo, una especie es importantísima y se encuentra en un estado de conservación lamentable, si no hay una repercusión mediática de esa publicación, la administración rara vez la considera. Incluso con esto, existe mucha desconexión entre investigación y administración, y creo que los dos colectivos tienen que trabajar para mejorar esto.

– ¿Has sido consciente del efecto del cambio climático en los últimos 10 o 15 años en nuestros hérpetos? ¿qué especies ibéricas crees que están sufriendo más este cambio climático? ¿Cuáles se están adaptando mejor en la península?

– Yo creo que todo el mundo se está dando cuenta que ciertas especies adaptadas a condiciones húmedas son cada vez más escasas y/o difíciles de encontrar. Yo lo veo por ejemplo con las poblaciones sureñas de Vipera seoanei, zonas donde antes existía y ahora es muy difícil sacarlas pues ya no existen condiciones óptimas para su existencia.

Claro que también existe un efecto de pérdida y transformación del hábitat muy importante, y es difícil de separar este efecto del cambio climático.

Las que mejor se están adaptando yo creo que son las de ambientes mediterráneos y generalistas. Ya hemos hablado de Malpolon que, para mí, sin duda es y será cada vez más frecuente en los territorios norteños…

Midiendo una cobra egipcia (Naja haje), suroeste de Marruecos, año 2018. Créditos: Ignazio Avella.

– Hablemos un poco ahora de los anfibios… Creciste rodeado de salamandras entiendo… 😊 Y los anfibios lógicamente también te apasionan y te atraen… ¿Si pudieras desdoblarte, qué especie o género de anfibios te gustaría investigar y desde qué enfoque?

– Sí, las salamandras son abundantes por mi zona, como en muchos otros sitios del norte. Los anfibios me gustan, aunque no soy un súper apasionado de ellos… Actualmente ayudo de vez en cuando en algún trabajo sobre biogeografía de salamandras que son un grupo realmente fascinante y también he colaborado y colaboro en trabajos con otros anfibios… sin embargo, si me pudiera desdoblar, no trabajaría con anfibios, seguramente lo haría con otros reptiles, a poder ser de esos sin patas…

– jaja Ok… ¿Qué opinas, en tu experiencia e investigaciones, del actual status de los anfibios y reptiles de España? ¿Gozan de buena salud?

– Es evidente que no. Nuestros impactos como seres humanos son cada vez más grandes y esto tiene una repercusión brutal en estas especies que antes seguramente eran muy abundantes.

– ¿Y qué podemos hacer cada uno de nosotros, más allá de la política y la ciencia actuales?

– Yo creo que reducir nuestro impacto como seres humanos y ayudar a la concienciación de otros.

– ¿Cómo se podría concienciar a los políticos y representantes sobre los problemas de la desaparición de los hábitats, contaminación y enfermedades de estos animales?

– Creo que más que concienciar, tiene que existir un cambio de perspectiva por parte de nuestros representantes (y de la sociedad en general). Se han hecho y se hacen muchas campañas de concienciación, más bien intentos de concienciación, a distintos niveles, y de manera general, todo cae en saco roto cuando se insta a que nuestros representantes tomen medidas que favorezcan un desarrollo “más verde”, que tenga en cuenta nuestra biodiversidad.

Probablemente se tomarán medidas drásticas cuando se nos venga encima el impacto económico que supone la pérdida de la biodiversidad y el colapso de muchos ecosistemas.

 ¿Crees que hay demasiada distancia entre los biólogos de carrera y los aficionados a la herpetología? ¿crees que podrían colaborar más unos con otros? ¿Cómo?

– Pues eso en mi opinión creo que depende mucho de las personas, no hay una regla general. Dentro de los herpetólogos aficionados y por un lado veo que hay personas que se contentan con ver un ejemplar de cada especie, con fotografiarlos, como que tacharlos de su lista… y no van más allá de eso.

Hay personas que sienten gran admiración por las serpientes, por ejemplo, y parece que lo único que pretenden es manipularlas y hacerse una foto con el ejemplar más grande, para después poder compartir la foto.

En el otro extremo, tengo muchos colegas que se desviven por sacar bichos en nuevas cuadrículas cada vez que van al campo, por mapear los registros, colectar muestras, analizar diferencias entre ejemplares… etc. Claramente tienen un interés en conocer la biología, la distribución, la historia natural de las especies. Se hacen cuestiones semejantes a las que se pueden hacer los biólogos y en muchos casos se informan, leen, incluso trabajos técnicos.

Siempre se puede aumentar la colaboración entre biólogos y aficionados. Internet, las redes sociales son quizás el mejor medio para esto pues ponen en contacto a unos y otros, y permiten poder compartir información de una manera muy fácil y directa.

En los congresos de herpetología, en las charlas durante jornadas de conservación o temas por el estilo, también se fomenta este acercamiento e intercambio de ideas entre unos y otros. Y claro está, el mejor sitio, es bicheando 🙂

– Sí, hay de todo en esta afición… y por desgracia algún “experto de sillón” buscando la fama rápida a costa de los animales… Es la cultura actual de las Redes Sociales en muchos otros ámbitos también. 

Cambiando de tema… ¿Cuándo acabe todo esto del coronavirus, a nivel profesional que tienes pensado hacer?

– Pues seguir con lo mismo. Hacer campo, seguir con mis proyectos… a ver si se relaja un poco la cosa y puedo moverme de continente sin fallo… aunque yo creo que este tipo de enfermedades han venido para quedarse y tendremos que adaptarnos a convivir con ellas de la mejor forma posible.

– ¿Futuros proyectos?

– A nivel investigación, realmente continuar y avanzar con los que ya tengo como son el estudio de la composición de los venenos en los vipéridos ibéricos y norteafricanos, el estudio de nuevas zonas de contacto entre víboras ibéricas y del norte de África, y el estudio de la diversificación de las víboras Euroasiáticas. En estos proyectos estoy llevando tesis de doctorado y la verdad es que pintan muy bien por los temas y sobre todo por la implicación de los estudiantes que las están llevando a cabo.

Víbora de Peringuey (Bitis peringueyi). Namibia 2019. Créditos: Fernando Martínez-freiría.

Poco a poco también me estoy metiendo en el estudio de otras especies serpientes y vipéridos en particular en otras regiones áridas como Namibia. Ya he realizado trabajo de campo y para el año tengo planeadas nuevas visitas a los desiertos y zonas áridas de este país. A corto plazo pretendo crear, junto con alumnos y colaboradores, un grupo de estudio especializado en la biogeografía, ecología y conservación de serpientes.

– Y por último, nuestra pregunta bichera del millón que hacemos a todos los entrevistados… ¿En qué hérpeto te reencarnarías en tu próxima vida si pudieras elegir?

– Me gustan mucho los Uromastyx 🙂

uromastyx nigriventris

Lagarto de cola espinosa marroquí (Uromastyx nigriventris) relativamente común en muchas zonas del país norteafricano. Por desgracia recolectado y vendido en los zocos. ¡No compres animales salvajes! :-). Créditos: Alberto González.

– ja ja ¡Los lagartos de cola espinosa! ¡Duros como piedras! ¡Buena elección! 🙂 Muchísimas gracias por tu tiempo y tus palabras, Fernando. ¡Hemos aprendido muchas cosas hoy seguro!

– De nada… muchas gracias a ti por esta entrevista y sobre todo por tu labor divulgativa.

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Aunque Fernando no es mucho de redes sociales, pero puedes seguir su trabajo a través de:

https://www.facebook.com/fernando.m.freiria 
https://cibio.up.pt/people/details/fmfreiria
https://scholar.google.es/citations?user=j9qXhHMAAAAJ&hl
https://biodeserts.cibio.up.pt/
https://www.facebook.com/phenevol

Y si sigues con ganas de ver víboras, aquí un vídeo relacionado…

Y una gran galería de fotografía de víboras ibéricas en nuestro perfil de facebook, creada por muchos autores para tu disfrute. Si quieres aportar alguna fotografía, escríbenos a hola@bicheando.net

¡Gracias por leernos y apoyarnos!

el-albinismo-en-retiles-y-anfibios-ibericos-portada

El albinismo en reptiles y anfibios ibéricos

Actualizado el 1 de diciembre de 2020

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Breve introducción ilustrada.

En éste segundo artículo, de nuestra serie doble (cuyo primer artículo sobre el “melanismo” ya publicamos) vamos a hablar de forma coloquial y cercana de quizá, la variante cromática más curiosa y rara de los vertebrados: el albinismo.

Definición: Ausencia congénita de pigmentación en un ser vivo, por lo que su piel, pelo, plumaje, semillas, flores, etc., carece de color y son más o menos blancos, a diferencia de los colores propios de su especie, variedad o raza.

Dicho de otro modo, el albinismo es una anomalía hereditaria donde hay una ausencia total de melanina (ausencia de color en la piel, los ojos y el pelo). En este caso los melanóforos o melanocitos (un tipo de cromatóforos que almacenan y hacen fluir la melanina) están “vacíos”.

Los cromatóforos son células con pigmentos en su interior que reflejan la luz. Pueden encontrarse en diversos seres vivos como los anfibios, los peces, ciertos crustáceos y algunos cefalópodos. Son los principales responsables de la coloración de la piel, del color de los ojos en los animales ectotermos y de la formación de la cresta neural a lo largo del desarrollo embrionario.

Los cromatóforos ya maduros pueden dividirse en diferentes clases según el color que reflejen bajo una luz blanca: cianóforos (azul), eritróforos (rojo), iridóforos (iridiscente), leucóforos (blanco), melanóforos (negro/marrón) y xantóforos (amarillo).

De ello aparecen animales blanquecinos, fantasmagóricos, con los ojos rojos… E igualmente hay otros tipos de anomalías relacionadas como el axantismo y el leucismo, de los que hablaremos en este áticulo también.

El albinismo es muy raro, con aproximadamente solo un 0,1% de casos respecto a las coloraciones “normales” de las distintas especies. Igualmente, estos individuos albinos no suelen sobrevivir mucho tiempo o llegar a adultos (en general) por tres motivos principales:

  • El primero es que ese color tan “llamativo” le impide pasar desapercibido antes sus potenciales depredadores y suelen ser cazados con cierta premura. La palabra “albinismo”, de hecho, procede de la palabra latina albus, que significa “blanco”.
  • El segundo es que estos reptiles o anfibios albinos tienen dificultades en la termorregulación de sus cuerpos; el color tan claro y la falta de protección frente a la radiación hace que se literalmente se quemen o desarrollen infecciones cutáneas con más frecuencia.
  • Por último y no menos importante, la falta de pigmentación ocular provoca una deficiencia importante en la vista de estos reptiles y anfibios. Mayores dificultades para cazar y mayores posibilidades de muerte por inanición.

Ambystoma mexicanum

Una de las formas más prácticas que hay de ver albinismo, leucismo etc. en algún hérpeto es pasarte por alguna tienda de mascotas o acuario y contemplar las diferencias de color de los ajolotes nacidos en cautividad (Ambystoma mexicanum). En la imagen: arriba izq. = Albino. Arriba derecha = leucistico. Créditos: https://avanceyperspectiva.cinvestav.mx/

Ten en cuenta también que muchos animales “albinos” realmente no lo son, sino que pueden ser leucísticos, axánticos etc. e incluso teniendo los ojos rojos o anaranjados pueden no ser albinos. Pero más allá de ponernos a profundizar en aspectos más técnicos aquí hoy queremos que te hagas una idea de qué es todo esto.

Te recomendamos, a modo de profundizaciçon en estos temas, la lectura del estudio “Variabilidad de patrones y pigmentación en Salamandra salamandra gallaica” de los autores Daniel Fernández Guiberteau, Rafael Vázquez Graña y Javier Eiras López.

Prosigamos… Si un anfibio o reptil es “leucístico“, quiere decir que su organismo sí produce melanina, pero no llega a las partes del cuerpo que normalmente se pigmentan (ojos, pelo o piel). Por eso los animales son “blancos” pero sus ojos son negros (en los albinos la falta total de melanina produce ojos rojos). El leucismo puede ocurrir solo en ciertas partes del cuerpo, y así otras tengan cierta coloración (ojos).

Otra anomalía extendida dentro de este grupo y también relacionada con el albinismo es el llamado “axantismo y consiste en la ausencia del pigmento amarillo (generado por los xantóforos) que originan una coloración azul, gris u oscuro, respecto al color normal, y de da también tanto en reptiles como en anfibios.

Suponemos que tras esta breve introducción, ya tendrás ganas de disfrutar de algunas imágenes de reptiles y anfibios de la Península Ibérica albinos.

-GALERÍA ANFIBIOS Y REPTILES IBÉRICOS ALBINOS, LEUCÍSTICOS…-

Empezamos por un espectacular ejemplar leucistico (pigmentación “pía”) de culebra de escalera (Zamenis Scalaris -antes Rhinechis scalaris) fotografiada por Mark Harris en el sur de Portugal, este año. Como decíamos en nuestra introducción, esto es “leucismo”, porque se ve que hay partes con pigmentación y otras que no. Y el ojo completamente pigmentado típico del leucismo.

(Zamenis Scalaris -antes Rhinechis scalaris)  Créditos: Mark Harris

(Zamenis Scalaris -antes Rhinechis scalaris)  Créditos: Mark Harris

El siguiente caso que te mostramos, ya de albinismo, es el detectado por Nekane Manjón, de la Asociación herpetológica Española, en un salvamento, donde encontraron atrapado este ejemplar albino de culebra de escalera (Zamenis Scalaris -antes Rhinechis scalaris)

Caso de albinismo total en Rhinechis scalaris. Créditos: Nekane Manjón

Albinismo en Zamenis scalaris. Créditos: Nekane Manjón

Otra foto del mismo ejemplar…

Albinismo total en Zamenis scalaris. Créditos: Nekane Manjón

Albinismo en Zamenis scalaris. Créditos: Nekane Manjón

Tampoco escapa del albinismo la culebra de Montpellier o bastarda (Malpolon monspessulanus) como este ejemplar joven encontrado en Balaguer (Cataluña) por Albert Martínez-Silvestre y Joaquim Soler, que parece ser la 1º cita de albinismo conocida para esta especie.

Albinismo la culebra de Montpellier o bastarda

Albinismo la culebra de Montpellier o bastarda. Créditos: Joaquím Soler.

Nuestra serpiente más común, la culebra de agua (Natrix maura), tiene más citas y muchos ejemplar albino encontrado, ya que parece ser más común en ellas que en el resto. En esta fotografía del naturalista Enrique Ruiz Ara. podemos apreciar el colorido tan impactante.

Culebra de agua albina. créditos: Enrique Ruiz Ara

Culebra de agua albina. Créditos: Enrique Ruiz Ara

Y en esta otra fotografía de D. Lesparre donde se ven claramente esos ojos rojos.

Créditos: Atlas Herpetológico de Andalucía

Aquí otra culebra de agua en Madrid, que tímidamente asoma la cabeza, de Loli González García.

Culebra de agua albina. Créditos: Loli G. García

Bicheando por internet, hemos visto una website de terrariofilia donde crían lagartos ocelados albinos (Timon lepidus) y aquí te lo mostramos…

timon lepidus albino

Lagarto ocelado albino (Timon lepidus). Créditos: albinolizard.com Recuerda que ésta especie está protegida y en España su captura o tenencia está prohibida.

Y las tortugas por supuesto que también pueden ser albinas, ¡caparazón incluído! Como ejemplo, este ejemplar de galápago leproso (Mauremys leprosa), localizado por Juan Pablo González de la Vega.

Créditos y foto: Juan Pablo González de la Vega. Atlas Herpetológico de Andalucía

Y si ya es raro encontrar una, imagínate dos… 😉

Créditos y foto: Juan Pablo González de la Vega. Atlas Herpetológico de Andalucía

Pasando ya a los anfibios, nuestra rana común (Pelophylax perezi) también tienen sus ejemplares albinos o leucísticos. En la siguiente fotografía de F. Jiménez Cazalla, ejemplar leucístico.

Créditos y foto: F. Jiménez Cazalla. Atlas Herpetológico de Andalucía

Seguimos con otro espectáculo que siempre es encontrarse con ejemplares albinos de Gallipato (Pleurodeles waltl).

Siguiente fotografía por J.L. Esteban. Pero si te fijas en los ojos… ¿Albino o leucístico? Para nosotros leucístico.

Gallipato albino

Créditos y foto: Asociación Herpetológica Granadina. J.L. Esteban

En la siguiente sí se ven esos ojos rojos característicos de un ejemplar 100% albino.

gallipato albino

Nueva publicación, en la que describimos una observación de una hembra leucística de gallipato (Pleurodeles waltl): http://www.herpetologica.org/BAHE/BAHE30(2)_2019_04_HNat10.pdf — Créditos y foto: Carlos Caballero Díaz, Mike Pérez y Goyo Sánchez Montes.

Otra espectacular foto de un ejemplar albino, en esta ocasión de David Donaire Barroso…

Créditos y foto: David Donaire Barroso. Atlas Herpetológico de Andalucía.

Y una última de lo que parecer ser otro leucístico es ésta otra de varios autores y recolectores. Date cuenta además los animales leucísticos suelen ser más rosados.

Créditos y foto: F.J Benavides, J.L Esteban Sánchez. J Fuentes Martín. Atlas Herpetológico de Andalucía

Siguiendo con urodelos, Miguel Costas nos cede esta fotografía de un tritón ibérico albino (Lissotriton Boscai) encontrado este año en Pontevedra.

Tritón ibérico albino (ojo rojo). Créditos: Miguel Costas

Y nuestro amigo Rafael Vázquez Graña nos envió esta otra preciosa instantánea de la misma especie pero de un ejemplar adulto, también localizado en Galicia.

Tritón ibérico albino.

Tritón ibérico leucistico (ojo oscuro). Créditos: Rafael Vázquez Graña

O este ejemplar encontrado por Óscar Gordillo en País Vasco.

Tritón ibérico leucístico

Tritón ibérico leucístico (ojo oscuro). Créditos: Óscar Gordillo.

Aquí otro urodelo que no es nada fácil localizar con albinismo: la salamandra común (Salamandra salamandra). te podemos asegurar haber visto más de 5.000 o 6.000 ejemplares en 30 años de campo y jamás hemos visto una albina.

Créditos y foto: Foro Acuario Gallego. Iván Océano

Desde Asturias, Laura nos cede una imagen de este otro ejemplar de salamandra albina.

salamandra común albina

Salamandra común albina. ¨Asturias 2020. Créditos: Laura Martínez Carreño.

NUEVAS FOTOGRAFÍAS CEDIDAS:

Laura Núñez Bañuls nos cede estas imágenes de una culebra de escalera albina encontrada en Extremadura en octubre de 2020.

culebra de escalera albina

Culebra de escalera albina. Créditos: Laura Núñez Bañuls

culebra de escalera albina

Culebra de escalera albina. Créditos: Laura Núñez Bañuls

Pedro Barón nos envía estas instantáneas de una larva (renacuajo) de sapo partero común, en el Parque Natural de Saja Besaya.

renacuajo albino de sapo partero

Renacuajo albino de sapo partero común (Alytes obstetricans). Créditos. Pedro Barón.

renacuajo albino de sapo partero

Renacuajo albino de sapo partero común (Alytes obstetricans). Créditos. Pedro Barón.

D. Lerena y R. C. Zárate nos han cedido estas fotografías de una culebra de escalera (Zamenis scalaris) albina adulta vista por Logroño.

Culebra de escalera albina (Zamenis scalaris) Créditos: D.Lerena y R.C.Zárate

Culebra de escalera albina -Logroño 2020- (Zamenis scalaris) Créditos: D. Lerena y R. C. Zárate

Y para seguir aumentando y enriqueciendo este artículo, Benny Trapp, el reconocido fotógrafo de naturaleza alemán, nos ha cedido tres fotografías de animales albinos estupendas…

Culebra lisa europea (Coronella austriaca) albina

Culebra lisa europea (Coronella austriaca) albina. Créditos: Benny Trapp (http://bennytrapp.photography/)

Sapo corredor leucístico (Epidalea calamita) Créditos: Benny Trapp.

Sapo corredor leucístico (Epidalea calamita)Créditos: Benny Trapp. (http://bennytrapp.photography/)

Sapo corredor leucístico o aberrante (Epidalea calamita). Créditos: Benny Trapp.

Sapo corredor leucístico (Epidalea calamita) Créditos: Benny Trapp. (http://bennytrapp.photography/)

La última en llegar, esta fascinante fotografía de una rana común (Pelophylax perezi) en el Monte do Seixo (Pontevedra) en 2018 por Vítor Xosé Cabaleiro Barroso.

Rana común (Pelophylax perezi). Créditos: Vítor Xosé Cabaleiro Barroso

Rana común (Pelophylax perezi). Créditos: Vítor Xosé Cabaleiro Barroso

Parece un animal de los que se denomina “cálico” ya que hay partes incoloras en su piel mientras que otras tienen un color normal.

Curioso todo esto del albinismo, ¿no? Pues no te creas que nos ha sido fácil recopilar y pedir estas instantáneas, ya que son poquísimos los reptiles y anfibios albinos que hay en la naturaleza.

Si algún día te encuentras con uno (o te has encontrado) no dudes en comentar este artículo o cedernos las fotos para que todos podamos disfrutar de estas extrañezas biológicas.

Agradecer aquí también a todos los amigos y compañeros que nos han cedido las fotos; si ya era difícil encontrar animales melánicos, imagínate con los albinos…

Especial agradecimiento en éste artículo a Juan Pablo González de la Vega, autor del Atlas Herpetológico de Andalucía, por cedernos muchas de las fotos que has podido disfrutar.

Comparte libremente. ¡Conocer es valorar!

Bibliografia y webgrafia

http://www.herpetologica.org/BAHE/BAHE30(2)_2019_04_HNat10.pdf?fbclid=IwAR3CJJx75xKz-dkj1fVA1uAuwUQ7gOAqJG9xd7d0YcQTsCgVVm3kaEM6fg0 

https://bicheando.net/wp-content/uploads/2017/12/alytes-tc3b2til-partero-leucismo-hipomelanismo.pdf

http://anfibios-reptiles-andalucia.org

http://www.herpetologica.org/BAHE/BAHE27(1)_%5B240%5D_04_HNat17.pdf

https://dialnet.unirioja.es/servlet/revista?codigo=6704

http://www.vertebradosibericos.org/

https://www.facebook.com/groups/herpetosiberi

https://www.facebook.com/groups/HerpingTheGlobe/

https://www.wikipedia.org/

http://www.montesdevalsain.es/index_anfibios.html

Primera cita de albinismo en una larva de Hyla molleri. Autores: Alberto Gosá, Oscar Arribas. PDF


fotografía ética anfibios y reptiles parte 01

Cómo fotografiar anfibios y reptiles de forma ética (2º parte)

3 tipos de fotografías (o vídeos) de anfibios y reptiles éticas. 2º parte

Como veníamos diciendo en nuestra primera parte (cómo fotografía anfibios y reptiles salvajes de forma ética), lo más importante de todo es ir al campo con humildad y respeto hacia un flora y fauna que lleva en sus ecosistemas desde antes que la humanidad existiera.

En cualquier tipo de fotografía o actividad que hagas con hérpetos, siempre has de tener en cuenta la salud y el bienestar del animal por encima de cualquier otra cosa. Y también saber que puede que muchas veces vuelvas con las manos vacías, ya que tanto anfibios como reptiles son de carácter huidizo y evasivo. He aquí la dificultad de fotografiar esta otra naturaleza.

Ejemplo de fotografía in situ donde se juega con las hierbas altas para hacer bonitos difuminados y conseguir una gran composición.

¿Qué tipos de fotografías éticas pueden existir?

Todas pueden serlo, incluso las posadas. Es la mentalidad, la humildad y el respeto con el que nos acercamos a los anfibios y reptiles donde está la clave. Por ello, nos gusta mucho la clasificación que hizo el fotógrafo de la naturaleza Ronald Zimmerman: él habla de fotografía in situ, semi-in situ y posada.

A continuación te contamos nuestra propia versión de cada tipo de fotografía y algunos trucos para poder llevarlas a cabo con éxito.

1.- Fotografía in situ: la mejor elección ética por varios motivos.

Nota importante: el propósito de estos consejos es para beneficio de los animales. Siempre serás tú el responsable de tus propias acciones.

¿Qué significa in situ? Lo verás en muchas descripciones de fotografías. In-situ significa “en su propio lugar”, sin alteraciones espacio-temporales y sin intervención humana. Es fotografiar una serpiente o lagarto según se le encuentra, sin alterar la escena ni interactuar con el animal.

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Fotografía in situ. Lagarto ocelado asoleándose…

Para un herpetólogo, observar in situ a un animal como una culebra bastarda o un lagarto ocelado es la mayor satisfacción que puede tener. El culmen del buen trabajo de acercamiento y prospección. En fotografía es proyectar ese alma de observación del herpetólogo a una instantánea sin impacto o molestia para el animal. Por descontado es forma más ética de fotografiar anfibios y reptiles.

Claro ejemplo de por qué la fotografía in situ puede ser más atractiva y valiosa que la posada. Amplexo de rana bermeja (Rana temporaria) de Gerard Carbonell. Ganadora del 3º concurso de fotografía de anfibios y reptiles Bicheando.net del pasado noviembre 2019.

¡Y también es el más natural y realista! Ten en cuenta que esas fotografías son documentos del alto valor científico porque muestran muchas veces un comportamiento antes no observado o una característica morfológica que ayuda a la identificación posterior de subespecies, por poner dos ejemplos.

¡Y qué decir de la pose! nada tiene que ver un lagarto ocelado macho con la cabeza alta, oteando el horizonte de su territorio que un ejemplar aplastado en una piedra puesta para la ocasión.

También es el tipo de fotografía que más paciencia y saber hacer necesita y solo con mucha experiencia de campo se pueden conseguir buenos resultados. Pasar más tiempo en el campo aumenta tus posibilidades de encontrar escenas in situ.

Ejemplo de cómo una fotografía in situ, sin embargo puede parecer posada. Sólo hubo 8 segundos para sacar 2 fotografías y tuvimos que meternos literalmente en el río para poder sacarlas. Por suerte una de ellas (el ejemplo) no quedó nada mal.

Para este tipo de fotografía es imprescindible estudiar, leer y visitar el campo para conocer y aprender los hábitos y patrones de las especies específicas de anfibios y reptiles que queremos fotografiar.

¡La fotografía empieza aquí y termina cuando apretamos el botón de apertura del obturador!

Super consejos para conseguir fotografía in situ de hérpetos:

1.- Ve despacio y en silencio. Eres un ninja.

Con la cámara en mano y encendida, con un teleobjetivo o macro largo mejor. Anda como un espía en un campo de minas, asómate a los recodos o por encima de los montículos con calma. Los reptiles y anfibios se asustan ante movimientos rápidos y te dejarán acercarte si lo haces despacio.

2.- Busca el mejor ángulo (y bajo) posible.

Asegúrate de que no haya nada entre el animal y la cámara. Asegúrate de que el sol esté detrás de ti (o a un lado). Intenta agacharte o apoyarte en algo para evitar fotos movidas. Cuando te acercas al animal desde un ángulo bajo, la tasa de éxito es mayor.

Perfil bajo, acercamiento lento, movimientos lentos… Claves para obtener fotografías dignas in situ.

3.- Conoce a tu presa y su plan de huída.

Cada especie tiene un especio de seguridad y un comportamiento evasivo diferente. Aún así, no esperes para fotografiar hasta que estés demasiado cerca, y ves haciendo fotos o podrías terminar sin nada en la tarjeta de memoria.

4.- Haz una espera de francotirador.

Si has visto una especie rara, y no has podido hacer la foto que querías, simplemente quédate sentado o tumbado y espera unos 5 o 10 minutos. Si no es una serpiente (suelen tardar más en volver a salir) puede que la lagartija, lagarto o anfibio vuelva a su posición original en pocos minutos. Ten paciencia y te irás a casa con una sonrisa de oreja a oreja.

Beneficio extra: Al no interferir en los elementos, madriguera, agujero o piedra del hérpeto (ni con él), éste volverá a estar ahí en tu próxima visita. Cuanto menos interactúas con un hérpeto, más posibilidades hay de que permanezca en la misma zona durante mucho tiempo.

2.-Fotografía semi in situ: no significa tocar o manipular.

Nota importante: el propósito de estos consejos es para beneficio de los animales. Siempre serás tú el responsable de tus propias acciones.

Semi in situ no significa coger, tocar o manipular en ningún caso al animal. Aquí la escena y sus elementos se puede alterar en pro de conseguir un mejor documento, pero el animal no es manipulado.

¿Cómo se consigue esto? Por ejemplo apartando o poniendo hojas, ramas o piedras cerca del animal, moviendo objetos que lo distraigan o hagan que cambie de pose o bien dejando que el animal salte o camine, ya sea para fotografiarlo en un mejor lugar o para fotografiar su movimiento.

Ejemplo de fotografía semi in situ. Se añade una hoja grande con algo de color verde (arriba a la izquierda) para mejorar el marco donde estaba el urodelo, al que no se le tocó.

Ejemplo de fotografia semi in situ. Se eliminan unas piedras y raíces secas de detrás del sapo, para dejar ver mejor la planta que hace de fondo y simplificar los elementos de la imagen.

En este caso como ves no es necesario coger al animal para hacer la fotografía y salvo un poco de molestia para él por percibirte, queda intacto. Obviamente hay un estrés implícito y no es tan “puro” como in situ, pero es mucho menos perjudicial para el animal que estar tocándolo.

Eso sí, asegúrate de no alterar el hábitat o la zona y deja todo como estaba antes de llegar. Estamos cansado de ver “zonas calientes” y conocidas en la península donde las piedras siempre están movidas o descolocadas.

Super consejos para conseguir fotografía semi in situ de hérpetos:

1.- Mejor en equipo.

Para garantizar el menor tiempo de estancia con el animal y evitar golpes accidentales o manipulaciones, es mejor que mientras que tú enfocas al animal, un amigo le distraiga u oriente hacia donde puedas sacar una mejor y más rápida fotografía.

A veces, con ponerse delante de un animal, basta para dar a tu compañero de bicherío tiempo para sacar un par de fotos rápidas.

2.- Ve despacio y en silencio. Eres un ninja

Lo repetimos porque es importante: tanto quien hace la foto como quien intenta motivar al animal han de hacerlo suavemente… Es un momento en que estamos indicando al animal que no queremos herirlo ni depredarlo. Es un momento neutral, donde animal y humano se sopesan mutuamente. ¡Es un conversación en la que no hay que gritar, por decirlo así!

Si nos movemos rápido o agitamos unas ramas delante de un hérpeto, éste lo interpretará como un ataque e intentará huir.

3.- Busca el mejor ángulo bajo posible.

En fotografía semi in situ normalmente estás más cerca del animal. Por ello, para evitar que huya viéndote como un depredador, Asegúrate de acercarte y estar cerca del al animal desde un ángulo bajo.

4.- La 1º fotografía es la mejor.

Cuando motivamos al animal a moverse sin tocarlo, los primeros instantes son los que mejor van a reflejar poses naturales.

Pasados unos segundos o bien el animal huirá o bien adoptará posiciones defensivas poco naturales como abrir la boca (lagarto ocelado) o enroscarse y tapar su cabeza (culebra de cogulla).

Fotografía semi in situ (el animal se ha percatado de nuestra presencia y nos observa) pero nos deja acercarnos lo suficiente para sacar una bella pose natural. Fotografía realizada a unos 4 metros del animal…

…nada que ver con la fotografía posada, donde los animales muchas veces adoptan una postura “aplastada” y defensiva nada natural. Es tan obvio y las imágenes quedan tan mal que no merecen la pena. Hay que ser autocríticos.

Por lo tanto no te obceques con intentar motivar y distraer al animal a que vuelva a un estado no defensivo cuando lo h hecho e intenta que la 1º foto sea la buena.

3.- Fotografía posada: como último recurso y si hay un propósito detrás.

Nota importante: el propósito de estos consejos es para beneficio de los animales. Siempre serás tú el responsable de tus propias acciones.

Solo si hay una excusa que merezca la pena se debería manipular un hérpeto. Si no hay un propósito claro y legal es mejor disfrutar de ellos los segundos que nos lo permitan y quedarnos con esa fotografía en nuestro corazón y en nuestro recuerdo.

Y es que muchas especies de anfibios y reptiles son muy frágiles y perderán la cola, algún diente al intentar morder (víboras) o les transmitiremos hongos o virus peligrosos a través de la piel (anfibios).

De hecho, todas las especies de hérpetos de la península ibérica están protegidas y si manipulación prohibida, salvo en casos excepciones. En Bicheando.net nos parece que se aprende tocando e interactuando, pero es nuestro deber comentar también estos temas legales para no llevar a equívoco.

La fotografía posada donde el objetivo documental es visibilizar el entorno donde viven ciertos animales…

La fotografía posada es útil para “denunciar” efectos trampa.

Fotografía posada, porque al animal se le orientó e hicimos pararse -poniéndonos delante- durante unos segundos para poder captar el entorno rural donde se le observó. Fotografía de Max benito.

La fotografía posada es útil para “denunciar” efectos trampa.

A esta salamandra sólo se la subió unos centímetros de donde estaba para poder obtener una visión del ecosistema más completa. Se tardó menos de 2 minutos en hacer la fotografía. Tiempo en el que se movió y siguió su camino por donde vino.

Este tipo de fotografías son in situ, pero el animal ha sido “sorprendido” por nuestra presencia (levantamos la roca donde estaba) y  se sube a la roca para mostrarnos sus mandíbulas (comportamiento típico defensivo del lagarto ocelado) actuando de forma poco natural y por nuestra presencia. Es por ello este tipo de fotografía deberían considerarse posadas, aunque no se haya manipulado al animal.

Un propósito claro para posar un anfibio o un reptil para una foto podría ser la investigación, otro documentarlo una vez ha sido rescatado de una muerte segura (y obviamente se le manipula). Y otro la divulgación con otras personas, porque solo a través de la interacción se aprende de verdad.

De hecho los niños agradecen enormemente poder manipular una serpiente y ver que ni huele mal (a menos que se una serpiente de agua :-)), ni es “mala” de por si, ni quiere comérselo. Alentar la curiosidad con la interacción es el fruto de un futuro respeto por estos seres.

Pero volvamos a la fotografía y el vídeo… Si su objetivo no está claro, es mejor no coger al animal en absoluto. Tanto in situ como semi-in situ o un buen recuerdo son mucho más valiosos que una foto posada.

Si vamos a manipular al animal por las razones que sean lo primero es entender bien el momento biológico del animal. En época reproductiva, como por ejemplo serpientes hembras grávidas, amplexos de anfibios etc. es mejor no tocar a los animales.

Igualmente el momento del día debe ser el adecuado. por la noche anfibios y por el día reptiles, por regla general. Sacar un anfibio de su escondite a pleno sol o una serpiente dormida por la noche para hacer una foto o estudio no es ético y no tiene justificación, seas un biólogo, un fotógrafo o tengas los permisos que tengas.

rescate-de-anfibios

Un momento totalmente adecuado para fotografiar animales con manipulación es cuando los rescatamos (si la salud del animal atrapado lo permite, qué es lo primero) . Una vez hidratados e inspeccionados, es adecuado tomar unas fotos de los mismos. Tanto por razones estéticas como documentales o de investigación.

Igualmente con las serpientes hay que evitar que muerdan en la medida de lo posible, ya que pueden perder dientes y colmillos muy necesarios para cazar.

Asegúrate además de tener al animal el menor tiempo posible. Para ello volvemos a los consejos de la 1º parte, donde hablábamos de tener todo listo (cámara, configuración, equipo, etc.). Siempre debes respetar los signos de estrés e inquietud del animal. ¡Y cada individuo se comporta y tolera la manipulación de una forma distinta!

Asegúrate también de no mover o traslocar al animal de donde lo encontraste bajo ningún concepto. Y cualquier manipulación ha de ser suave. También de hacer la foto lo más cerca de donde se encontró. Así además será un buen documento de su hábitat.

Y sobretodo no inmovilizar al animal ni forzarlo a tomar poses determinadas. Déjales sueltos, que se muevan, que posen como quieran. Haz la foto y devuelve al animal donde estaba. Es fácil. Es rápido. Es lo suyo. Y como decíamos al principio, antes de después de tocar a un hérpeto desinfecta tus manos.

En resumen, la fotografía ética de naturaleza, y en concreto de anfibios y reptiles es siempre difícil e infructuosa porque son animales evasivos. Además se necesita de un respeto y de una actitud especial ya que son muy delicados. Y de conocer bien su biología y comportamiento.

Eres un “cazador” de emociones, no un recolector de puntos y animales, por lo tanto ves con la humildad de que puedes volver sin nada y de que la cámara solo es un elemento secundario en tu contacto con la naturaleza.

En tu mano está ser y mostrar la mejor versión de ti mismo como aficionado o profesional de la herpetología y la fotografía. El único jurado que hay es el de tu conciencia y el único premio el de tu propia satisfacción. Todo lo demás es superfluo. Que no te pueda el ego y la búsqueda de “likes”.  Tú vales más.

¡¡ Y ahora sí !! Ahora ya puedes leer estos otros dos increíbles artículos para mejorar tus fotografías bicheras 🙂

10 consejos para mejorar tus fotografías de anfibios y reptiles. Parte I

10 consejos para mejorar tus fotografías de anfibios y reptiles. Parte II

Gracias por leernos.

fotografía ética anfibios y reptiles parte 01

Cómo fotografiar (o filmar) anfibios y reptiles salvajes de forma segura, respetuosa y ética. Primera parte.

Si observar en la naturaleza a los anfibios y reptiles es tu pasión, y también lo es fotografiarlos, has de tener en cuenta siempre que la salud del animal está por encima de cualquier resultado fotográfico.

Nuestros dos siguientes artículos tratarán sobre la fotografía ética, para abrir el debate y la reflexión interna y personal de cada uno sobre éste tema, más allá de querer dar sermones puritanos.

Hablaremos sin hipocresía y desde dentro, pero con firmeza, de lo que son y deberían ser las prácticas éticas en el campo de la herpetología y de la fotografía de anfibios y reptiles. Y de cómo cada uno de nosotros puede aportar su granito de arena a la conservación de estas especies y sus hábitats.

Muchos ofidios pueden fotografiarse in situ a primera hora de la mañana, al sorprenderlos fríos calentándose al sol. Saber las horas de actividad de cada especie es determinante para poder hacer fotografía ética.

Las Redes Sociales y su propia “ética”.

Desde hace 6 o 7 años, con la aparición de plataformas sociales como Instagram, hay una creciente masificación de la fotografía y vídeo de hérpetos a nivel mundial. Esta masificación o “moda” trae una consiguiente “competencia tácita” entre aficionados y profesionales por realizar la “mejor fotografía”: esa que obtenga más likes.

Pero lo peor de todo esto es que lo terminan pagando los animales: ranas o reptiles refrigerados hasta que no pueden moverse y así poder colocarlos en posiciones antinaturales (graciosas), otros animales lanzados una y otra vez al agua para poder hacer una instantánea acuática, serpientes alimentadas artificialmente,  insectos pegados a la rama (o a otro insecto), uso de alambres que después se eliminan con Photoshop, especies peligrosamente juntas unas con otras, etc.

Fotos de naturaleza salvaje en algún caso escenificadas incluso con animales cautivos (se observan morros desgastados por el forcejeo con los cristales o las mallas de sus terrarios) y en posiciones y situaciones tan antinaturales se vuelven incluso virales por irrisorias.

Perfiles que no sólo no debes alimentar con tus likes sino que deberías denunciar son, por ejemplo @shikheigoh, @yan_hidayat_567 @rizaarif@yensen_tan. A continuación algunas de sus fotografías con más likes. Juzga por ti mismo…

Responsables también son Getty Images (y otros bancos de fotos), por licenciar estas imágenes para que sus autores puedan ganar dinero con sus fotos falsas y poco éticas y hasta cuentas como @natgeo, que ha otorgado en el pasado premios por alguna de ellas incluso. ¡Increíble!

Y responsables también cada uno de nosotros cuando subimos de forma frecuente este tipo de fotografías posadas, normalizando algo que no lo debería ser.

Destacar que también hay perfiles que están intentando denunciar y visibilizar este tipo de fotografia y vídeo como @boredpanda, @dailymail o @ronaldzimmerman.nl que suelen denunciar este tipo de fotografías cuando aparecen.

Tan irresponsables son los que suben este tipo de fotos falsas como los que alientan a seguir haciéndolo, con sus likes. TODOS SOMOS RESPONSABLES, si bien a veces el usuario no tiene porque saber o pararse a pensar si el proceso de una fotografía fué o no ética.

Y es que una imagen más original (aunque sea irreal) por regla general consigue más número de likes en redes sociales que una de carácter más documental. Esta  espiral de publicaciones de fotos falsas a costa de la salud y el bienestar de los animales no para de crecer y se está convirtiendo en una verdadera enfermedad en las redes sociales. Y todos la alimentamos.

El vídeo y los imitadores de “frank”.

En cuanto al vídeo… Youtube es la red social en la que más delitos contra nuestra herpetofauna se muestran en cuanto a manipulación, cautiverio, inmovilización o molestias hacia serpientes y lagartos -y sus ecosistemas- principalmente.

Créditos e imagen: Mediaset España

Créditos e imagen: Mediaset España

La mayoría de los vídeo son falsos y están “montados”, pero el problema no es ese (y entendemos perfectamente la necesidada de cierto “show” en la tele). El problema es que programas como Frank de la Jungla normalizan un manoseo exagerado, poco ético, a veces ilegal y sensacionalista de los hérpetos.

Y este “virus” crece entre muchos “aprendices a Youtuber” a los que nadia ha enseñado un poco de sentido común en este campo. Creen a pie juntillas que lo “normal” es lo que ven en esos programas basura e intentan reproducirlo en sus propios canales en pro de ganar suscriptores.

También este tipo de programas muestran siempre a los animales en segundo plano. Aquí el protagonista es el presentador, no los hérpetos, que están al servicio de la historia montada… Han proliferado también imitadores que crean contenidos donde los anfibios o reptiles son la excusa para “salir guapos” en las redes. Tal cual.

Dos ejemplos claros de titulares e imágenes de portada sensacionalistas (arriba) Vs. didácticos (abajo), de Aventuras Barbudas y Bicheando.net en Youtube.

Como decíamos, este tipo de canales o programas muestran una manipulación innecesaria, poco ética, extravagante y, a veces, hasta falsa en pro de maximizar la audiencia (recordamos aún esa Vipera ammodytes que nos quería hacer pasar por Vipera latastei o su última joya, con la autoinmolación con una especie en peligro de extinción). Ver para creer.

Programas se comen al herpetólogo por desgracia y escupen al personaje de la forma más sensacionalista posible.

¡OJO! Esto no va de tocar o no tocar, sino de dar ejemplo y hacerlo bien para uno mismo y para los demás, con sentido común. No trata de coger o no coger serpientes, sino de saber cuándo hacerlo y por qué motivo… Y explicarlo claramente como lo que debería ser, una excepción a la regla.

¿Tienen estos comportamientos consecuencias legales ?

En general, no suele haber consecuencias legales de ningún tipo, ni para los responsables de los canales o perfiles. El Seprona, los ayuntamientos, los agentes medioambientales, las asociaciones para la conservación de la fauna etc. no denuncian casi nunca. Y las pocas veces que hay denuncias, tienen un carácter más político o administrativo, que otra cosa. Ejemplo absurdo la denuncia injusta a un ecologista por contrabando de tortugas, cuando lo único que estaba haciendo era su trabajo.

En Bicheando.net hemos mandado información, datos y pruebas de tráfico de animales autóctonos estos años (unas 20 propuestas para que el Seprona investigase) y ¿sabes cuántas han prosperado en denuncia firme? ¡Ninguna!

Una verdadera lástima que el foco y los recursos de las denuncias en nuestro país estén tan orientadas política y socialmente al maltrato animal de nuestras mascotas (perros y gatos) que no haya espacio social, policial, mediático, judicial y político para el resto de maltrato a nuestra fauna autóctona, incluídas las redes sociales.

Solo con navegar por Youtube 10 minutos se pueden observar salamandras sujetadas por la mano durante más de 10 minutos en medio de un Parque Nacional, lagartos gigantes de Gran Canarias usados como si fueran animales de circo, serpientes inmovilizadas durante más de 30 minutos para regocijo el “presentador” etc. Una espiral de mala praxis que no para de crecer impunemente.

Obviamente también abundan aficionados y profesionales de la herpetología y fotografía cuyas fotografías o vídeos muestran sentido común y gran respeto por estos animales, ya sea con o sin manipulación. Ejemplos hay muchos entre los que destacar en fotografía al mencionado Ronald (No dejes de seguir el hashtag #insitu en Instagram) o en Youtube el canal de los amigos de los anfibios, por poner dos ejemplos rápidos, aunque hay muchísimos más, por suerte.

En definitiva, ayudemos entre todos a reflexionar y revertir estas malas prácticas en pro de un contacto con esta otra naturaleza más sano, honesto y ético.

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¿Cómo ser un fotógrafo ético de anfibios y reptiles?

Somos invitados en este mundo y en la naturaleza a la que vamos para encontrar hérpetos. Ellos no nos necesitan y no somos bienvenidos. Esta humildad debería ser la base de cualquier aficionado o profesional de la herpetología.

Humildad = invisibilidad = dejar todo como si no hubieras pasado por allí.

Fotografiar la vida salvaje de forma ética significa que los anfibios y reptiles (y su entorno) no se verán perjudicados en el proceso de creación de tu salida, fotografía o investigación. Humildad, delicadeza, respeto y admiración.

¿Cómo mantener seguros a los anfibios y reptiles?

Lo primero y lo más importante de todo es intentar no dejar rastro alguno de  nuestra visita. Y lo más importante actualmente para hacerlo es, junto a la no alteración del ecosistema ni la translocación de animales, la asepsia: cumplir a rajatabla un protocolo de limpieza de la vestimenta, los vehículos y el material de uso como la cámara es indispensable para evitar propagaciones de virus y hongos asesinos de anfibios.

Si visitamos múltiples ubicaciones en una misma salida debemos ser especialmente precavidos: todo lo que entró en contacto con barro, tierra, hojas y otros materiales orgánicos y no orgánicos debe limpiarse cada vez que pasamos de una zona a otra.

Bsal Europe ofrece un extenso protocolo de higiene para el manejo de anfibios. También en Bicheando hace tiempo que tenemos un protocolo básico de asepsia para anfibios y reptiles en nuestro blog. la lejía al 5% durante 10 minutos o el desinfectante de la marca Virkon S® durante 1 minuto tienen eficacia probada, son ampliamente utilizados y se pueden comprar online, en supermercados y en farmacias.

Lo segundo es intentar pasar lo más desapercibido posible. El olor y el color de nuestra vestimenta puede ocasionar que los animales nos detecten antes que nosotros a ellos y perdamos así múltiples oportunidades de observación.

Lo tercero y no menos importante es que nunca han de compartirse las ubicaciones específicas de los animales para salvaguardarlos de una presión excesiva. No se trata tanto de protegerlos de traficantes como del un aumento desmedido de la frecuencia de visitantes y la presión que supone para los individuos de la zona visitada.

¿Cómo preparar mi fotografía para minimizar el impacto?

Si ya tienes esta mentalidad de pasar desapercibido y molestar lo menos posible a un animal, la rapidez a la hora de hacer la fotografía lo es todo. Y para ello hay que tener un buen control de la cámara y su técnica, revisar el equipo antes de salir al campo y tenerlo todo configurado según las características de la salida (noche/día, lluvia/sol, efecto buscado…) Te lo contamos a continuación…

Hazte esta pregunta… ¿cómo puedes considerarte un buen fotógrafo de naturaleza si, una vez que estás delante de un anfibio o reptil, tardas 10, 20 o 30 minutos en sacar una foto digna? Considérate un paquete y punto. 🙂

Un buen fotógrafo de naturaleza es capaz de sacar una foto en 1 minuto, si quiere. ¿Cómo? Ha aprendido las técnicas perfectamente, tiene preconfigurada la cámara y sabe manejar su equipo para montarlo en segundos y disparar. Una buena foto en la que se ha tenido que estar con un animal media hora no es una foto ética. Nos pese a quien nos pese.

Revisar el equipo antes de salir al campo también ahorra tiempo y molestias a los animales. ¿Cuántas veces se te ha acabado la batería en medio de un disparo? ¿Cuántas veces has tenido que cambiar de foco o flash en plena sesión de fotos o directamente se te ha olvidado en el coche? Revisar y preparar el equipo es fundamental para evitar imprevistos que afecten al tiempo de estancia con los animales.

La pre-configuración de la cámara también es fundamental. Ser un buen fotógrafo (y ético) de naturaleza es también entender que los animales no están para hacerles “fotos de prueba”.

Vemos muchas veces (y a nosotros nos ha pasado) aficionados a que llegan al momento de la fotografía sin tener la cámara o el flash configurados para el momento del día o el tipo de foto que buscan. Empiezan así a hacer “fotos de prueba” al animal y pueden pasar 10 minutos hasta que, después de 10 o 12 disparos, empiezan realmente a obtener instantáneas decentes.

Este estrés es innecesario y poco ético y tiene fácil arreglo: aprende a ser mejor fotógrafo y aprende técnicas y configuraciones. ¡Que tu falta de conocimientos no lo paguen los anfibios y reptiles! jeje ¡Es muy importante fotografiar rápidamente! Los anfibios y reptiles no deberían esperar a que dejes de ser un paquete como fotógrafo. 🙂

Es más, si te consideras un buen fotógrafo de naturaleza, ¿cómo es que no tienes varias pre-configuraciones guardadas de forma automática para ahorrar tiempo?

Esperamos que estas reflexiones y consejos te hayan sido de utilidad para iniciar una conversación contigo mismo y para poder ser más eficaz a la hora de captar grandes instantáneas de forma más ética y respetuosa.

¡¡¡Pero esto no es todo..!!! En nuestro siguiente artículo, y 2º parte de la serie, hablaremos largo y tendido de los 3 tipos de fotografías éticas que existen y sus trucos para realizarlas de forma correcta y efectiva.

Webgrafía:

https://www.photoblog.com/learn/wildlife-photography-ethics-guide/ebgrafia:
www.nationalgeographic.com/animals/2019/07/ethical-wildlife-photography
www.picturecorrect.com/tips/the-darker-side-of-wildlife-photography-understanding-ethical-practices
www.naturettl.com/ethics-wildlife-photography

 

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