Conociendo a los anfibios y reptiles de la Península Ibérica

Categoría: educación ambiental Página 1 de 5

educación ambiental

herpetos ibero africanos reptiles

Las especies de reptiles del norte de África y la Península Ibérica.

Coautores: Alberto González y Gabriel Martínez del Mármol.

Siguiendo con la serie de 2 artículos sobre los hérpetos de Marruecos y España principalmente, del que ya está escrito el de los anfibios ibero-africanos, vamos hoy con un amplio artículo sobre las especies de reptiles relacionadas entre la Península Ibérica y el norte de África.

mapa distribución reptiles y anfibios africa y españa
Mapa aproximativo de la distribución de reptiles y anfibios mencionadas en sendos artículos.

Y es que son casi 20 especies de reptiles las que compartimos con países como Marruecos, Túnez, Sahara Occidental, Argelia, Israel… ¿Quieres saber cuáles son?

Listado de especies de reptiles del Norte de África presentes en la Península Ibérica.

  1. Galápago europeo (Emys orbicularis)
  2. Galápago leproso (Mauremys leprosa)
  3. Tortuga mora (Testudo graeca)
  4. Camaleón común (Chamaeleo chamaeleon)
  5. Salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus)
  6. Salamanquesa común (Tarentola mauritanica)
  7. Lagartija colirroja común (Acanthodactylus erythrurus)
  8. Lagartija andaluza (Podarcis vaucheri)
  9. Lagartija colilarga (Psammodromus algirus)
  10. Eslizón ocelado (Chalcides ocellatus)
  11. Culebra lisa meridional (Coronella girondica)
  12. Culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis)
  13. Culebra de cogulla occidental (Macroprotodon brevis)
  14. Culebra de cogulla oriental (Macroprotodon cucullatus)
  15. Culebra de collar mediterránea (Natrix astreptophora)
  16. Culebra viperina (Natrix maura)
  17. Culebra bastarda occidental (Malpolon monspessulanus)

  • Víbora hocicuda (Vipera latastei) ***hasta 2021*** al final del artículo hablamos sobre la nueva clasificación del género Vipera.
  • Tortuga boba (Caretta caretta)
  • Tortuga verde (Chelonia mydas)
  • Tortuga carey (Eretmochelys imbricata)
  • Tortuga golfina o lora (Ledidochelys olivácea)
  • Tortuga laúd (Dermochelys coriácea)

Reptiles ibero-africanos

Si bien en la Península Ibérica hay unas 60 especies de reptiles, en el norte de África occidental se pueden contar más de 100. Todas ellas en la parte norte y más cercana al estrecho, desde la costa, pasando por la cordillera del Rif hasta Argelia.

El doble de especies y eso que el norte de África es bastante seco en el 90% del territorio, con climas muy severos y contrastes de temperatura muy altos. De esas especies de reptiles, compartimos con los africanos nada más y nada menos que 23 especies, entre tortugas, galápagos, serpientes, lagartos y lagartijas… ¿Empezamos?

Especies de gecos relacionadas

En la Península Ibérica encontramos dos especies de gecos o geckos: la salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus) y la salamanquesa común (Tarentola mauritanica).

Ambas especies son eminentemente nocturnas por lo que su presencia en la península es bastante abundante, tanto en sus zonas connaturales de clima mediterráneo con noches no excesivamente frías y con elevadas temperaturas durante el día hasta en el interior, con clima continental, donde se distribuye la salamanquesa común principalmente.

Salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus). Más fina y rosada. Valencia. Foto: Alberto González.
Salamanquesa común (Tarentola mauritanica). Tan tan. Foto: Alberto González.

Ambas en ambos lados y latitudes como decíamos son bastante abundantes. Un género muy diversificado por todo el norte de África, donde no solo encontramos varias subespecies de Tarentola mauritanica

…al sur del Gran Atlas encontramos una enorme lista de especies: desde la enorme y ampliamente distribuida en el desierto del Sahara Tarentola annularis -Geco de cruz-, a las endémicas Tarentola boehmei -salamanquesa del Draa- o Tarentola deserti –salamanquesa del desierto-, la extremadamente dependiente de las acacias Tarentola hoggarensis – Salamanquesa del Hoggar-, la saheliana Tarentola parvicarinata – Salamanquesa malinké-, la salamanquesa argelina Tarentola neglecta, Tarentola fascicularis la salamanquesa de Wolfgang o la tan simbólica Tarentola chazaliae -salamanquesa de casco.

Geco de casco (Tarentola chazaliae). Ahkfenir. Foto: Alberto González.
Geco de cruz (Tarentola annularis). Smara. Foto: Budi Rebollo.

En el norte de África también hay presentes otras muchas más especies como los gecos diurnos endémicos de zonas montanas (género Quedenfeldtia) o especies de dimensiones diminutas que desarrollan su vida sobre todo bajo piedras, troncos o en arbustos (por ejemplo: género Tropicolotes o Saurodactylus).

Quedenfeldtia moerens. Montes interiores de Agadir. Foto: Alberto González
Geco de Agadir (Saurodactylus Broseeti). Agadir. Foto: alberto González
Tropicolotes- algericus
Gecko de Argelia (Tropiocolotes algericus). El Borj – Guelmin. Foto: Alberto González.

Especies de lagartijas y lagartos relacionadas

La Península Ibérica es un verdadero paraíso para las lagartijas, con más de 20 especies distribuidas en los géneros Iberolacerta (7 especies), Algyroides (1 especie), Podarcis (8 autóctonas más introducidas), Psammodromus (4 especies) y Acanthodactylus (1 especie).  

De todas estas especies, solo compartimos 3 especies con el norte de África: la lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus), la lagartija andaluza (Podarcis vaucheri) y la lagartija colilarga (Psammodromus algirus).

Lagartija colilarga (Psammodromus algirus). Atlas Medio. Foto: Gabriel Martínez del Mármol
Lagartija andaluza (Podarcis vaucheri). Parque Nacional de Tazekka. Foto: Gabriel Martínez del Mármol.

De ellas, la Lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus) bien podría haber sido una colonización de la Iberia ancestral, a través del estrecho, pues los fósiles analizados así lo apuntan.

Lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus). Málaga. Foto: Gabriel Martínez del Mármol.
Lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus). Agadir. Foto: Alberto González.

El norte de África es uno de los lugares del mundo con una mayor diversidad de lagartijas del género Acanthodactylus, más de 10 especies. Además, la gran diferencia genética de las poblaciones ibéricas con las norteafricanas sugiere que en un futuro puedan considerarse especies independientes. Y así otras especies, con lo que iremos teniendo noticias en próximos años.

Breve apunte sobre el género «Timon»…

Cambiando de tema (o mejor dicho de tamaño) no queríamos dejar de hablar de los lagartos, ya que compartimos al menos el género «Timon« con el norte de África, el de nuestros lagartos ocelados: el lagarto ocelado ibérico (Timon lepidus) y el lagarto ocelado mediterráneo o bético (Timon nevadensis).

Y es gracias al lagarto ocelado del Atlas​ (Timon tangitanus). Una especie de lagarto puede llegar a los 70 cm de longitud total, es de color verde o moreno y presenta ocelos azules en el dorso. Durante décadas fue considerado como perteneciente al género Lacerta, junto con los nuestros.

Lagarto ocelado del Atlas (Timon-tangitanus). Jebbel Tazzeka. Foto: Gabriel Martínez del Mármol.
Lagarto ocelado ibérico (Timon lepidus). Cádiz. Foto: Gabriel Martínez del Mármol.
lagarto-ocelado-timon-lepidus-burgos
Lagarto ocelado ibérico (Timon lepidus). Burgos. Foto: Alberto González.
Lagarto ocelado mediterráneo o bético (Timon nevadensis) en una Opuntia (Chumbera) en el interior de Murcia. Foto: Alberto González.

Especies de iguánidos relacionadas…

Y hablando de noticias y de colonizaciones desde África, una especialmente interesante: la del camaleón común (Chamaeleo chamaeleon). Cuyos ancestros viajaron en épocas pasadas al sur de España (Huelva) con los fenicios y otros antiguos pueblos marítimos, colonizando más recientemente otras zonas como el Algarbe portugués o las provincias de Cádiz, Málaga, Murcia, Valencia y hasta Castellón, ya en este siglo.

Camaleón común (Chamaeleo chamaeleon). Ben Slimane. Foto: Gabriel Martínez del Mármol.
Camaleón común (Chamaeleo chamaeleon) . Guelmin. Rivera del río Noum. Foto: Alberto González.

Su rápida extensión por la costa mediterránea se debe principalmente a la actividad agricultora humana, ya que sus huevos y ejemplares adultos han ido viajando en las plantas y cepellones de árboles frutales y decorativos. De hecho, es un gran «insecticida» en huertos y plantaciones en la actualidad a ambos lados de Estrecho.

Camaleón en un huerto de tomates en Las Negras (Almería). Fuente: serbal-almeria.com Foto: Miguel Angel Sánchez.

Especies de eslizones relacionadas

Otro grupo de reptiles que compartimos con el norte de áfrica es los eslizones. En concreto un muy reciente hallazgo de una población relicta (aislada) de la especie eslizón ocelado (Chalcides ocellatus) en las cercanías de Valencia ha actualizado el panorama herpetológico nacional. Y es que descubrir en pleno siglo 21 una nueva especie -naturalizada y estable pero ibérica- es alucinante.

Parece ser que podría haber llegado a la península, siglos atrás, en barcos de carga procedentes de Egipto. Ahí es nada.

Eslizón ocelado (Chalcides ocellatus) Sierra del Molar. Foto: Josep Bisbal-Chinesta.

El eslizón ocelado es una especie robusta y muy resistente como demuestra su amplísima distribución, desde la costa atlántica de Marruecos al oeste hasta Pakistán al este, incluyendo gran parte del desierto del Sahara y Oriente Medio desde Turquía hasta las zonas costeras de Omán. Es una especie muy adaptable que habita tanto ambientes mediterráneos como desiertos muy áridos. 

Eslizón ocelado (Chalcides ocellatus). Israel. Foto: Gabriel Martínez del Marmol.
Eslizón ocelado (Chalcides ocellatus). Sur de Marruecos. Foto: Gabriel Martínez del Marmol.

Especies de tortugas relacionadas

Ya pasando a los quelónidos o quelonios, la verdad es que compartimos con África 3 de las 4 especies que tenemos en la Península, sin contar las especies exóticas naturalizadas.

Ellas son el galápago europeo (Emys orbicularis) y el galápago leproso (Mauremys leprosa) como tortugas de agua y la tortuga mora (Testudo graeca), terrestre.

Galápago europeo (Emys orbicularis). Montes del Riff. Foto: Gabriel García del Mármol.
Galápago europeo (Emys-orbicularis)
Galápago europeo (Emys orbicularis). Montes de Toledo. Foto: Alberto González.
Tortuga mora (Testudo graeca). Valencia. Foto: Enrique Ruíz.
Tortuga mora (Testudo graeca). Ben Slimane. Foto: Gabriel Martínez del Mármol
Adulto tortuga mora (Testudo graeca) de Kenitra. Foto: © Octavio Jiménez Robles
Adulto tortuga mora (Testudo graeca). Kenitra. Foto: Octavio Jiménez

De ellas comentar que se encuentran, tanto a un lado como al otro, en similares ecosistemas acuáticos y de tierra.

Destacar quizás como curiosidad que en Marruecos hay poblaciones de galápago leproso (Mauremys leprosa) con los ojos azules. No sabemos bien a qué se pudo deber esta “anomalía evolutiva” pero lo que es sí es cierto es que son unos ojos bellísimos los que presentan muchos de los ejemplares de la subespecie Mauremys leprosa saharica.

Galápago leproso (Mauremys leprosa saharica) con los ojos azules. Provincia de Guelmin.
Galápago leproso (Mauremys leprosa saharica). Tánger. Foto: Gabriel Martínez del Mármol.

Especies de serpientes relacionadas…

Ya llegamos al grupo de los ofidios o serpientes, donde sin lugar a duda hay grandes confluencias evolutivas, contando con 8 especies en común y otras tantas relacionadas y sobre todo un maravilloso espacio de estudio, investigación y disfrute.

Vayamos de norte a sur, describiendo las especies y las curiosidades de estas especies; empezamos por las dos Natrix: la culebra de collar mediterránea (Natrix astreptophora) y la culebra de agua o viperina (Natrix maura).

Mapa de distribución de Natrix maura y N. astreptophora
en Marruecos. Fuente: www.moroccoherps.com
Natrix maura, adulto, Kenitra. Foto: © J. Gállego. www.moroccoherps.com/ficha/natrix_maura
Natrix maura (culebra de agua).
Natrix maura (culebra de agua) triangulando la cabeza para parecer peligrosa, de ahí el nombre «viperina» . Ciudad Real. Foto: Alberto González.
Ejemplar adulto de Natrix astreptophora. Jebala, Foto: © Daniel Escoriza. www.moroccoherps.com/ficha/natrix_astreptophora
Culebra de collar ( Natrix astreptophora). Montes del Riff. Foto: Gabriel Martínez del Mármol

La culebra de collar mediterránea es un ofidio que necesita muchísima humedad, lo que conlleva que sea muy abundante en zonas como la cordillera cantábrica, Galicia o parte norte de Castilla León por ejemplo, y que en los ambientes mediterráneos sea escasa y habite principalmente zonas montanas o costeras.

En Andalucía y el norte de África se trata de un ofidio relativamente difícil de observar. En el norte de África, los encuentros con especímenes sin collar son extremadamente escasos. La culebra viperina por el contrario es muy común y presenta aparentemente poblaciones con buenas densidades a ambos lados del Estrecho.

Como curiosidad, la forma bilineata aparece en la península ibérica sobre todo en ejemplares del sur (aunque también en otras zonas, como por ejemplo toda la costa mediterránea hasta Cataluña), mientras que en Marruecos la mayoría de los ejemplares con diseño bilineata los hemos encontrado en el norte.

Natrix maura bilineata. Montes del Riff. Foto: Gabriel Martínez del Mármol
Natrix maura bilineata. Montes de Toledo. Foto: Alberto González.

Igual que la culebra de collar ibérica con los sapos comunes (Bufo spinosus), que parecen tener una distribución bastante parecida predador-presa, la culebra lisa meridional (Coronella girondica) suele aparecer donde aparece una de sus presas más comunes, la lagartija (Podarcis sp.).

Culebra lisa meridional (Coronella girondica). Burgos. Foto: Alberto González.
Culebra lisa meridional (Coronella girondica). Marruecos. Foto: Gabriel Martínez del Mármol

La culebra lisa meridional presenta no obstante diferencias genéticas importantes a ambos lados del estrecho, pudiendo en un futuro considerarse subespecies distintas.

Seguimos con especies que llegan más al sur como la culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis) y su relacionada la culebra argelina (Hemorrhois algirus) que sólo se encuentra al otro lado sur del estrecho. Ambas con una amplia distribución por todo marruecos y Argelia.

Mapa de distribución de las culebras argelina y de herradura. Fuente: J.M Abreu. https://bit.ly/3oDeZ5q
Hemorrhois hippocrepis. Juvenil. Casa Blanca (Marruecos). Foto: © Raúl León. www.moroccoherps.com/ficha/hemorrhois_hippocrepis
Hemorrhois hippocrepis. Juvenil. Ben Slimane. Foto: Gabriel Martínez del Marmol.
Hemorrhois hippocrepis. Málaga. Foto: Gabriel Martínez del Marmol.

La culebra de herradura es un todoterreno, solo limitada por la temperatura. Mientras que en el norte de Iberia no está presente, en zonas como Andalucía o el norte de África es muy común en prácticamente todos los hábitats excepto en alta montaña. Habita incluso en poblaciones humanas donde puede vivir en tejados o muros de viviendas, alimentándose sobre todo de salamanquesas, pollos de pájaros o pequeños roedores.

Hemorrhois algirus. Adulto de Assa. Foto: Raúl León Vigara. www.moroccoherps.com/ficha/hemorrhois_algirus

La culebra argelina suele ser más clara y «lavada» de la de herradura, y algo menor en longitud, siendo ambas de todas formas bastante «confundibles» según dónde y cómo se observen. Ambas son inofensivas y no representan ningún peligro para el hombre, al igual que las culebras de collar y agua anteriormente mencionadas.

Otro ofidio, pero de hábitos más discretos y subterráneos es la culebra de cogulla (Macroprotodon brevis). Un ofidio que aparece en ocasiones en el centro de poblaciones humanas, donde sobrevive bajo piedras o en madrigueras alimentándose de lagartijas, culebrillas ciegas o eslizones.

Las poblaciones a ambos lados del estrecho pertenecen a la misma subespecie: Macroprotodon brevis ibericus, que ocupa Iberia y el norte de Marruecos. En el norte de África existe la mayor diversidad de ofidios del género Macroprotodon, con al menos 3 especies (brevis-textilis, abubakeri y cucullatus-mauritanicus).

Mapa de distribución del género Macroprotodon por toda la vertiente sur mediterránea. Créditos: Carlos Bartolomé
Culebra de cogulla occidental (Macroprotodon brevis). Toledo. España. Foto: Alberto González.
Culebra de cogulla occidental (Macroprotodon brevis. Marruecos. Foto: Gabriel Martínez del Mármol
Macroprotodon abubakeri. Morocco. Photo: © Wouter Beukema. www.moroccoherps.com/en/ficha/macroprotodon_abubakeri
Macroprotodon cucullatus ssp. créditos: Wikipedia
Macroprotodon mauritanicus. Fuente: CAIB.es

Seguimos en ofidios relacionados, destacando la gran culebra bastarda o de Montpellier (Malpolon monspessulanus), muy distribuida por toda Europa mediterránea, oriente próximo, la Península Ibérica y norte de África.

Alberto González en el Puerto de Tan-Tan con un ejemplar de culebra bastarda marroquí atropellado.
Culebra bastarda occidental (Malpolon monspessulanus). Tan-Tan. Foto: Gabriel Martínez del Mármol
Culebra bastarda occidental (Malpolon monspessulanus). RAD-KEBDANA. Foto: Gabriel Martínez del Mármol
Culebra bastarda occidental (Malpolon monspessulanus). Almería. Foto: Gabriel Martínez del Mármol

Como ves, una culebra muy robusta, eminentemente diurna y forrajeadora activa, que, aunque parezca europea, es netamente africana.

De hecho, se sabe que colonizó Iberia hace unos millones de años, extendiéndose hasta Francia, etc… y reconociéndose en la actualidad diferentes subespecies dentro de las 2 especies del género.

En el desierto del Sahara, la subespecie Malpolon monspessulanus saharatlanticus penetra al sur hasta casi Mauritania gracias a la humedad costera, compitiendo por sus presas con otros ofidios majestuosos como la cobra egipcia (Naja haje) o la víbora bufadora (Bitis arietans).

¿Se alimentarán las Malpolon adultas de esas zonas de juveniles de víbora del Magreb (Daboia mauritanica) o víboras bufadoras (Bitis arietans) como hacen en la península ibérica con las víboras hocicudas (Vipera latastei)?¿predará también en ejemplares de menor tamaño de cobra?

Sea como fuere junto a la otra especie del género, la culebra bastarda oriental (Malpolon insignitus) forman el género «Malpolon».

Culebra bastarda oriental (Malpolon insignitus). Rekkam. Foto: Francisco Jiménez-Cazalla.

Ambas especies cubren prácticamente todo el bode mediterráneo, como puedes ver en este mapa de distribución.

Mapa distribución género Malpolon en el Norte de África, Oriente y Europa, con sus dos especies y cuatro subespeies. Fuente: https://bit.ly/31ObPmH
Mapa de distribución del género en Marruecos. Fuente: www.moroccoherps.com/en/ficha/Malpolon_monspessulanus

Por último, y como regalo para los que hayáis leído hasta aquí, os traemos el reciente estudio sobre la nueva taxonomía (clasificación) para las víboras (Vipera) hocicuda y del Atlas: el complejo Vipera latastei-monticola.

Víbora hocicuda (Vipera latastei). Sierra Nevada. Foto: Raúl León.

Hay una especie hermana a nuestra latastei llamada Vipera monticola, previamente restringida al alto Atlas de Marruecos y que ahora «ocupa» la distribución de nuestra víbora en el pais magrebí.

Víbora del Atlas (Vipera monticola). Fuente: juzaphoto.com

Un reciente estudio de Fernando Martínez-Freiría y otros autores identifica y divide geográficamente ya como especies diferentes Vipera latastei -en Iberia- de Vipera montícola -en el norte de África-.

Es decir que desde 2021 y según este estudio, las Vipera norte-africanas son todas Vipera monticola, desapareciendo nuestra víbora hocicuda peninsular de África, como puedes observar en este actualizadísimo mapa de hace pocas semanas y que nos ha cedido muy amablemente Fernando para el artículo.

Además, para las poblaciones de la provincia de Cádiz o el centro y la parte occidental de Málaga describen la subespecie Vipera latastei arundana. Con patrones que recuerdan más a la mayoría de ejemplares de latastei gaditana, pero genéticamente más cercana a las latastei latastei.

Mapa del escenario taxonómico propuesto que representa la relación de clados y linajes con el escenario taxonómico propuesto en el estudio. La subespecie extinta Vipera latastei ebusitana es señalado en el mapa y árbol filogenético. Las estrellas negras señalan la ubicación de los tipos de especímenes utilizados para describir estos taxones. Signos de interrogación Representar áreas donde se sabe que se encuentran las especies, pero la falta de muestras impidió la asignación de subespecies. Fuente: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/jzs.12534

Queda definidas además tres nuevas subespecies: Vipera latastei arundana en el sur de Iberia, Vipera monticola atlantica en el alto atlas occidental, y Vipera monticola saintgironsi en el este de High Atlas, Middle Atlas, Rif, Tellian Atlas y Aurès.

Link al estudio: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/jzs.12534

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Y ya por último, también te recomendamos los dos últimos viajes de 2021 de Alejandro Carreras y Gabriel Martínez a marruecos, con 101 serpientes vistas o el de David Dopereiro e Ismael Espasandín, titulado «Dos gallegos por Marruecos».

O si lo prefieres, nuestro propio viaje herpetológico por Marruecos de 2019 en dos capítulos.

Y hablando de viajes, hasta aquí nuestro herpeto-viaje, recorriendo brevemente las especies compartidas de anfibios y reptiles con nuestros vecinos africanos.

Esperamos que te haya gustado esta Serie HÉRPETOS IBERO-AFRICANOS de bicheando.net que tanto nos ha costado redactar y no dudes en compartirla en tus redes sociales.

Gracias por leernos, apoyarnos y seguirnos.

Fuentes consultadas:

http://anfibios-reptiles-andalucia.org/norteafricanas.htm, https://web.archive.org/web/20160304195640, http://www.moroccoherps.com/, https://www.iucnredlist.org/, http://www.vertebradosibericos.org/, https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/jzs.12534Amphibians and Reptiles of Morocco, ISBN: 9783899731170HardbackSep 2019

anfibios del norte de africa peninsula iberica

Las especies de anfibios relacionadas y compartidas entre el norte de África y la Península Ibérica.

Coautores: Alberto González y Gabriel Martínez del Mármol.

¿Sabías que el Mediterráneo Occidental y más concretamente los países de Marruecos y España/Portugal constituyen una de, las quizá, 20 zonas de mayor biodiversidad del planeta? ¡Y también en hérpetos!

De hecho, actualmente compartimos con el norte de África 27 especies de las casi 300 de anfibios y reptiles que existen entre los países de Marruecos, Sahara Occidental, Argelia, Túnez, Libia, Egipto, Israel, Jordania… Casi un 10% de especies de anfibios y reptiles ibero-africanas.

Una zona biogeográfica ésta que conecta dos grandes continentes (Eurasia y África) y que ha generado importantes áreas de evolución, dispersión y aislamiento genético. Dispersión además, en algunos casos, causada accidental o voluntariamente por el hombre en sus movimientos a través del mar, desde hace siglos. 

Tenemos más en común con África de lo que nos imaginamos… Incluso en compartir numerosas especies de hérpetos.

Por todo esto desde Bicheando.net queremos rendir homenaje, a modo de breve serie divulgativa, a todos estos maravillosos e interesantes anfibios y reptiles que podemos disfrutar a ambos lados del Estrecho.

camaleón común (Chamaeleo chamaeleon)
Magnífico momento captado por Seba Gómez Ramírez de un camaleón común (Chamaeleo chamaeleon) cazando.

Empezamos hoy con el 1º capítulo, dedicado a los anfibios, pero antes hagamos un listado completo… Especies de anfibios y reptiles del Norte de África presentes en la Península Ibérica.

ANFIBIOS IBERO-AFRICANOS

  1. Gallipato (Pleurodeles waltl)
  2. Sapillo pintojo mediterráneo (Discoglossus pictus)
  3. Sapo común (Bufo spinosus)
  4. Ranita meridional (Hyla meridionalis)

REPTILES IBERO-AFRICANOS

  1. Galápago europeo (Emys orbicularis)
  2. Galápago leproso (Mauremys leprosa)
  3. Tortuga mora (Testudo graeca)
  4. Camaleón común (Chamaeleo chamaeleon)
  5. Salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus)
  6. Salamanquesa común (Tarentola mauritanica)
  7. Lagartija colirroja común (Acanthodactylus erythrurus)
  8. Lagartija andaluza (Podarcis vaucheri)
  9. Lagartija colilarga (Psammodromus algirus)
  10. Eslizón ocelado (Chalcides ocellatus)
  11. Culebra lisa meridional (Coronella girondica)
  12. Culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis)
  13. Culebra de cogulla occidental (Macroprotodon brevis)
  14. Culebra de cogulla oriental (Macroprotodon cucullatus)
  15. Culebra de collar mediterránea (Natrix astreptophora)
  16. Culebra viperina (Natrix maura)
  17. Culebra bastarda occidental (Malpolon monspessulanus)
  18. Víbora hocicuda (Vipera latastei)

TORTUGAS MARINAS

  1. Tortuga boba (Caretta caretta)
  2. Tortuga verde (Chelonia mydas)
  3. Tortuga carey (Eretmochelys imbricata)
  4. Tortuga golfina o lora (Ledidochelys olivácea)
  5. Tortuga laúd (Dermochelys coriácea)

Capítulo 1: Los Anfibios ibero-africanos

Cuando un europeo piensa en el norte de África no suele pensar en prados y bosques verdes llenos de anfibios, sino más bien en desiertos de arena, montañas pedregosas y extensiones infinitas de dunas. Y realmente hay bastas extensiones verdes y oasis con gran cantidad y abundancia de anfibios repartidas por todo el norte.

Marruecos y sus aljibes y pozos infinitos, riqueza líquida para el hombre y fatalidad también para anfibios, que terminan ahogados y deshidratados en muchos de ellos. Créditos: Alberto González.

En concreto en el norte de África hay unas 32 especies de anfibios de las cuales 4 están presentes en la península ibérica y otras 5 tienen especies del mismo género a ambos lados del estrecho. Todas ellas además en la parte norte y más cercana al estrecho, desde la costa, pasando por la cordillera del Rif hasta Argelia.

Especies africanas e ibéricas relacionadas…

El sapillo pintojo marroquí (Discoglossus scovazzi) no está presente en el sur de la península ibérica, donde sí encontramos el sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi).

Discoglossus scovazzi estriado. Créditos: J. Gállego. Fuente: moroccoherps.com
Discoglossus scovazzi punteado. Sti fadma. Créditos: Álex Groenveld. Fuente: observation.org
Discoglossus scovazzi. Créditos: Ander Izaguirre.

Ambos gozan de un estado de conservación relativamente bueno, aunque la especie marroquí es aparentemente mucho más común que su pariente ibérica (sobre todo que la subespecie D. g. jeanneae, considerada como “Casi Amenazada” por la IUCN), y ocupa prácticamente la totalidad de hábitats marroquíes desde las dunas costeras a los arroyos de alta montaña, pasando incluso por zonas acuáticas en medio de pueblos y ciudades marroquíes llenas de basura.

Con los sapos parteros (Alytes sp.) pasa algo curioso. Mientras que en el norte de África están en toda la zona montañosa del Riff y partes del Atlas Medio, justo al otro lado del estrecho no existen. Aunque parezca extraño, en las sierras de Grazalema y los Alcornocales no hay poblaciones de sapo partero.

Los más cercanos genéticamente al sapo partero marroquí (Alytes maurus) hay que buscarlos al este de la provincia de Málaga donde comienza la distribución del sapo partero bético (Alytes dickhilleni).

Alytes maurus Bab Berred.
Alytes maurus. Bab Berred. Créditos: Gabriel Martínez del Mármol

Ambas especies suelen frecuentar puntos acuáticos en zonas montañosas, normalmente cerca de bosques. Las poblaciones de sapo partero ibérico (Alytes cisternasii), tienen su límite sur en el río Guadalquivir y aunque geográficamente están casi tan cerca de los sapos parteros marroquíes como los parteros béticos, genéticamente muy distintos a estos.

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Alytes cisternasii. Toledo. Créditos: Alberto González

El sapo de espuelas ibérico (Pelobates cultripes) aunque no está presente en el norte de África, tiene un hermano bien relacionado genéticamente llamado el sapo de espuelas marroquí (Pelobates varaldii) en Marruecos.

Pelobates cultripes. kenitra
Pelobates varaldii. Kenitra. Créditos: Gabriel Martínez del Mármol

No obstante, mientras que nuestro Pelobates cultripes goza de buena salud en cuanto a abundancia de la especie y amplia distribución, P. varaldii si es una especie amenazada por la pérdida de hábitats, en su mayoría limitado a charcas temporales en la costa atlántica de Marruecos.

Otra especie relacionada es la rana verde norteafricana (Pelophylax saharicus): pariente africana de nuestra rana común (Pelophylax perezi).

Pelophylax saharicus Chaouen.
Pelophylax saharicus. Chaouen. Créditos: Gabriel Martínez del Mármol

Ambas son extraordinariamente similares en cuanto a variabilidad de diseños y hábitos. Son ambas la especie de anfibio más encontrada en general en sus respectivas distribuciones.

Concretamente la especie africana es muy común al norte del Gran Atlas, estando presente en la mayor parte de puntos acuáticos y además es de las pocas con hábitos diurnos, así que, ¡es acercarte a una charca o arroyo y empezar a verlas saltar al agua!

Ya, por último, no podríamos dejar de destacar las salamandras presentes en el norte de África del género Salamandra, representadas por la especie Salamandra norteafricana (Salamandra algira).

Salamandra algira. Chaouen
Salamandra algira. Chaouen. Créditos: Gabriel Martínez del Mármol

Esta salamandra tiene un cuerpo más delgado y una cola relativamente más larga que la salamandra común (Salamandra salamandra). En cuanto a la coloración, aunque sigue siendo negra y amarilla, existen individuos melánicos en las mesetas kársticas al norte de Tetouan e incluso algunos ejemplares poseen manchas rojas en la cabeza y en el cuerpo, típicas en las subespecies de salamandras ibéricas como “longirostris” o “crespoi” o “morenica”.

Salamandra salamandra longirostris. Cádiz. Créditos: Seba Gómez.

Esta especie está en estudio y revisión actualmente. De hecho los investigadores Axel HernandezDaniel Escoriza han llegado en 2019 a describir una subespecie nueva de salamandra en base a algunos especímenes casi completamente rojos que pueden encontrarse en una o dos cuevas del Atlas Medio llamada Salamandra algira atlantica. ¡Alucinante, ¿verdad?

Salamandra algira atlantica. Atlas Medio. Créditos: Axel Hernandez y Daniel Escoriza, 2019

Una larva de S. a. tingitana a punto de finalizar la metamorfosis. Créditos: Daniel Escoriza.

Especies de anfibios presentes a ambos lados del Estrecho…

Muchas especies e historia evolutiva conectan la península Ibérica con el norte de África y es algo de lo que bien todos podríamos estar muy orgullosos en pro de un mayor conocimiento de ambos lados del Estrecho, ya sea ecológica, biológica, geográfica o culturalmente.

En cuanto a los anuros (anfibios sin cola en estado adulto), la única especie que se adentra más al sur es la ranita meridional (Hyla meridionalis) que llega a compartir espacio con especies presentes en hábitats desérticos como el sapo moruno (Scleroprhys mauritanica) o el sapo verde (Bufotes boulengeri), en zonas costeras que llegan hasta la región de Sidi Ifni.

La ranita meridional (Hyla meridionalis) no se diferencia morfológicamente de la ibérica, ni presenta subespecies. En el norte de África habita en Marruecos y el oeste de Argelia.

Hyla meridionalis. Ben Slimane.
Hyla meridionalis. Ben Slimane. Créditos: Gabriel Martínez del Mármol
Hyla meridionalis. Ben Slimane. Créditos: Ánder Izaguirre
Hyla meridionalis. Ben Slimane. Créditos: Ánder Izaguirre

Destacar que las poblaciones del este de Argelia y Túnez hace poco las han descrito como una especie propia, Hyla carthaginensis.

Lo interesante de la ranita meridional es que, pese a la creencia de que es una especie Europea que ha conquistado territorios africanos, es justo al revés: Hyla meridionalis en Europa tiene ascendencia africana, con poblaciones relativamente recientes que llegaron desde el Magreb, según el estudio genético de Recuero et al. en 2007, y hay incluso hipótesis que dicen que su introducción al sur de la península también pudo ser humana.

Créditos: http://www.moroccoherps.com/ficha/hyla_meridionalis/

Esta especie está incluso presente (de forma invasora aunque ya naturalizada sin aparente daño ecológico) en las Islas Canarias y Baleares, donde sí presenta ciertas diferencias de coloración como los ejemplares punteados, que abundan…

El sapo común ibérico (Bufo spinosus) presenta dos linajes principales, uno en el norte de África y otro en la Península Ibérica y sur y oeste de Francia. Por lo tanto, también se puede ver en Marruecos, sobre todo en la parte norte y media más verde y relacionada con valles y montañas del Rif, del Atlas Medio, el Alto Atlas y el Jebel Sirwa, con una amplia distribución por varios tipos de ecosistemas.

Bufo spinosus. Moulay Abdeslam.
Bufo spinosus. Moulay Abdeslam. Créditos: Gabriel Martínez del Mármol
Bufo spinosus. Ben Slimane. Créditos: Ánder Izaguirre

Un superviviente nato que tampoco presenta grandes diferencias de su hermano ibérico. Es una especie que necesita mucha humedad, por lo que en el norte de España es muy común, y a medida que bajamos al sur se enrarece, por lo que en Andalucía y norte de África ha quedado sobre todo limitado a zonas costeras y montañosas

Créditos: http://www.moroccoherps.com/ficha/bufo_spinosus/

Igual que en la península, su alimentación y su etología son idénticas, reproduciéndose por lo general en las mismas balsas de agua o arroyos donde nació cada primavera, cuando las condiciones de temperatura y humedad lo permiten.

Aunque su estado de conservación en Marruecos no está bien estudiado, si hay una clara recesión por destrucción de los hábitats.

El sapillo pintojo mediterráneo (Discoglossus pictus), es una especie africana. Al este de Marruecos no está claro su límite, aunque se trata de una especie muy abundante.

Discoglossus pictus. DEBDU.
Discoglossus pictus. DEBDU. Créditos: Gabriel Martínez del Mármol

Las poblaciones en España proceden de ejemplares de cautividad de laboratorios en el sureste de Francia extraídos de Argelia. Entre estos y los Ommatotriton ophryticus, ¡Cataluña va camino de convertirse en los Everglades europeos! 🙂

La subespecie nominal, D. p. pictus, se encuentra en Sicilia, Malta y Gozo, mientras que los ejemplares presentes en la península Ibérica y sureste de Francia corresponden a la subespecie D. pictus auritus, que se distribuye también por el norte de África, en Marruecos, Túnez y Argelia.

Sapillo pintojo mediterráneo (Discoglossus pictus) con una coloración atípica. Cataluña. Créditos: Gerard Carbonell

Esperemos que la gente tenga más concienciación y evite liberar especies exóticas en hábitats naturales, pues los efectos en las especies nativas pueden ser desastrosos.

Sapillo pintojo mediterráneo (Discoglossus pictus) «amplexado» por un sapo corredor (Epidalea calamita). Cataluña. Créditos: Gerard Carbonell

Concretamente en esta especie, al parecer las larvas del sapillo pintojo mediterráneo podrían reducir la supervivencia de las larvas del sapo corredor (Epidalea calamita).

Créditos: http://www.moroccoherps.com/ficha/discoglossus_pictus/

Pasando ya a los urodelos (anfibios con cola en estado adulto) es curiosa también la presencia del Gallipato (Pleurodeles waltl) desde el norte hasta regiones muy sureñas en la costa marroquí.

Pleurodeles waltl. Kenitra.
Pleurodeles waltl. Kenitra. Créditos: Gabriel Martínez del Mármol

El Gallipato tiene dos especies relacionadas en el norte de áfrica como son el Gallipato argelino (Pleurodeles nebulosus) o el Gallipato de Poireti (Pleurodeles poiretti), presentes en Argelia y Túnez.

Gallipato argelino (Pleurodeles nebulosus)
Gallipato de Poireti (Pleurodeles poiretti)

Las tres únicas especies de este género en el mundo comparten tanto rasgos morfológicos como tipo de alimentación generalista y comportamiento de subsistencia. Todos ellos urodelos “de secano”, acostumbrados a pasar largas temporadas enterrados bajo condiciones de sequía y a aprovechar las lluvias y los remansos de agua para reproducirse.

Todos ellos conservan, por supuesto también, su capacidad de proyectar las puntas afiladas de sus costillas fuera de su piel para defenderse de potenciales depredadores, entre los que destacan serpientes, lagartos y micromamíferos. 

Créditos: http://www.moroccoherps.com/ficha/pleurodeles_waltl/

Y como sabemos que te ha encantado este artículo sobre los anfibios ibero-africanos, puedes ahora seguir leyendo sobre los hérpetos ibero-africanos en el siguiente artículo de la serie sobre los reptiles.

Fuentes consultadas:
www.herpetologica.es
www.anfibios-reptiles-andalucia.org/norteafricanas.htm
web.archive.org/web/20160304195640
www.moroccoherps.com
www.iucnredlist.org
www.vertebradosibericos.org

hibernacion-brumacion-anfibios-reptiles-portada-bicheando

Introducción a la hibernación y brumación en anfibios y reptiles

Llega en frío y los anfibios y reptiles, en la mayor parte de la península, se esconden para pasar refugiados estos meses de frío y heladas.

Si por estas fechas te preguntas cómo sobreviven los anfibios y reptiles a las bajas temperaturas, hoy en Bicheando.net vamos a sacarte de dudas explicándote de forma coloquial y amena todo lo relacionado con la brumación de los anfibios y reptiles.

¡Qué frío no! Empezamos… 😉

Sapo corredor hibernando

Sapo corredor enterrado para pasar el invierno. Sección. Créditos y cesión: Andrés Pérez Salerno.

¿Bruman o hibernan? te preguntarás tras leer el titular… Pues vamos a intentar diferenciar estos términos antes de nada:

En la hibernación los animales son capaces de mantener su temperatura orgánica constante, con independencia de las variaciones ambientales, mientras que en la brumación esta capacidad no existe, ya que los anfibios y reptiles son incapaces de regular su temperatura corporal por medios propios.

Un animal de sangre caliente hiberna, como en el típico ejemplo del oso.

Por lo tanto… Los anfibios y reptiles «bruman», no «hibernan».

Sólo se debería hablar de «hibernación» con los animales de «sangre caliente o endotermos» como los mamíferos, mientras que en los animales «de sangre fría o ectodermos) ha de hablarse de «brumación».

Ojo todo esto para tener un poco más de «culturilla herpetológica», aunque coloquialmente ambas expresiones son válidas, al menos para nosotros. 😉

Sigamos… ¿Qué es la brumación, entonces?

La brumación es un tipo de dormancia o letargo caracterizado por una disminución drástica de la actividad del organismo en condiciones de frío, sequía, falta de alimento… propio de animales ectotermos (de sangre fría) como los anfibios y reptiles.

Las salamandras con uno de los anfibios mejor adaptados a la «época fría»…

Los reptiles y anfibios no pueden mantener una temperatura corporal constante. Si ésta baja o permanece baja durante un tiempo prolongado (días, semanas…) no pueden realizar sus funciones vitales básicas y su cuerpo reacciona induciendo al ejemplar a aletargarse para poder sobrevivir. Su ritmo cardiaco y respiratorio decaen y su metabolismo se ralentiza para ahorrar energías.

¿Por qué veo entonces lagartijas tomando el sol en pleno invierno?

Quizá ahora pienses: «Pero muchos días en invierno veo alguna lagartija tomando el sol.» ¡Claro! Éste es un buen ejemplo de diferencia entre hibernación y brumación… Te lo explicamos:

Timon lepidus lagarto ocelado juvenil asoleandose

Lagarto ocelado juvenil (Timon lepidus) asoleándose a finales de febrero 2017, en Cabañeros…

Date cuenta que los reptiles y anfibios pueden activarse varias veces durante su brumación por que, como ya hemos dicho, su actividad depende casi directamente de la temperatura; si la temperatura aumenta unos grados o sale el sol aprovecharán para solearse con los rayos de sol e intentar tener así algo de actividad el poco tiempo que se les permita (movilidad, hidratación, alimentación…)

¿Se alimentan durante la brumación los anfibios y reptiles?

La hidratación es casi obligatoria en reptiles, así que sí. No pueden pasar muchos días o semanas sin beber, y por regla general no comen (o no comen casi) por dos razones principales:

  • Primero, porque no suele haber mucho alimento en invierno. Los insectos u otros hérpetos están brumando también.
  • Segundo, porque a partir de cierta temperatura el sistema digestivo se paraliza y no pueden «hacer la digestión», por decirlo así.

Por ponerte un ejemplo, la temperatura mínima corporal necesaria para que el aparato digestivo de una serpiente esté activo es de unos 12º-14º (según autor). Hay serpientes mejor adaptadas que otras y por ejemplo las culebras de agua pueden aguantar mejor las bajas temperaturas que las víboras, que suelen ser más termófilas.

A partir de esa temperatura, como decíamos, el «movimiento intestinal» cesa y el alimento no puede digerirse correctamente, se pudre literalmente dentro del organismo del animal y puede provocarle una infección y hasta la muerte.

Por eso mismo es raro ver serpientes en el campo por debajo de 12º o 14º en la Península Ibérica, y más si no hace sol con el que puedan coger temperatura a través de la radiación solar.

¡Para qué gastar energías si no puedo ser rápida ni quizá digerir lo que pueda cazar!

Para poder salir a buscar presas con las que alimentarse en unas condiciones adecuadas de movilidad y agilidad necesitan conseguir una temperatura corporal (que no ambiental) de entre 20º y 30º grados centígrados.

Culebra bastarda juvenil (Malpolon monspessulanus), activa y en posición de ataque, calentada por el sol de la mañana.

¿Hay algo más que active la brumación, además del frío?

Sí. Realmente es un conjunto de parámetros, entre los que destacan la bajada de temperaturas y otras dos causas principales:

1.- La disminución de las horas de luz diarias o fotoperiodo.

La luz es muy importante también para activar la brumación, porque la reducción de horas solares tanto estacional como diariamente, activa una serie de hormonas en los anfibios y reptiles que les incita a aletargarse.

También es raro ver a reptiles activos por la noche por una sencilla razón: necesitan una temperatura mínima corporal para poder correr, huir, cazar y reproducirse.

2.- La escasez de agua o humedad (nivel hídrico ambiental).

La sequía es la otra causa que activa la brumación, principalmente en los anfibios. La escasez de agua, humedad y la bajada del nivel de agua en los estanques o charcas provoca que estos animales reaccionen enterrándose bajo el lodo y permaneciendo ahí (en cualquier época del año) hasta que las lluvias regresen.

Los sapos parteros (Alytes ssp.) portan la puesta hasta que sus zonas de reproducción se inundan, si no llega el agua, la puesta se pierde…

¿Y dónde se esconden o pasan la brumación los anfibios y reptiles entonces?

La  mayoría de los sapos, tritones o ranas se entierran en el barro del fondo del estanque. Cuando veas o pases por encima de un estanque seco, piensa que bajo tus pies hay cientos de pequeñas y delicadas criaturas aletargadas esperando las lluvias. Al humedecerse y ablandarse el suelo, pueden salir a la superficie igual que entraron: excavando.

También pueden refugiarse en agujeros en la tierra, huecos de troncos, montones de hojarasca, bien porque los encuentran, o los aprovechan de otros animales (conejos) o bien porque los excavan ellos mismos.

Sapo de espuelas Pelobates cultripes

Sapo de espuelas (Pelobates cultripes) enterrado en la arena de la playa…

Hay larvas de anfibios que permanecen aletargadas debajo de las placas de hielo de las lagunas o charcas congeladas, como por ejemplo algunas larvas del sapo partero (Alytes ssp.) o de la salamandra común (Salamandra s.).

Rana temporaria con puesta de huevos en un camino

En las zonas de costa, donde las temperaturas no llegan a cero grados, es normal encontrar épocas reproductivas incluso en diciembre o enero. En éste caso una rana bermeja (Rana temporaria) cuidando de la puesta hecha en un camino en noviembre (Asturias).

¿No se asfixian? ¿Cómo respiran?

Por ejemplo en anfibios, su metabolismo se ralentiza tanto esta fase de descanso invernal que sus o´rganos vitales no necesitan casi oxígeno, por lo que muchas veces pueden incluso permanecer en el fondo de una laguna inundada, extrayendo el mínimo oxígeno que necesitan en esa fase de letargo a través de la piel. Recuerda que los anfibios «respiran» también por la piel.

Créditos: “Libro de Ciencias Naturales de Quinto Año”. B. Roca y G. Pérez, CEIP.

Resultado de imagen de respiracion reptiles

Créditos: “Libro de Ciencias Naturales de Quinto Año”. B. Roca y G. Pérez, CEIP.

En cuanto a los reptiles, necesitan más cantidad de oxígeno que los anfibios pero por otro lado tienen unos pulmones plegados, que les aportan mayor superficie para el intercambio gaseoso. Además excavan túneles o usan madrigueras con cierta ventilación siempre. En ningún caso pienses que se entierran vivos y aguantan la respiración, por decirlo así… Pero aprovechan mejor cada «inspiración» de aire que los humanos, como te mostramos en la anterior diapositiva… Ahí es nada.

¿Es la brumación mala para los herpetos?

La brumación no es en todo caso (y es importante dejarlo claro) negativa para estos animales. Han evolucionado durante cientos de miles de años para adecuarse a estos cambios estacionales.

De hecho la brumación es fundamental para su reproducción: muchos reptiles y anfibios no desarrollan óvulos o espermatozoides si no bruman adecuadamente. Además, en primavera, el aumento rápido de la temperatura, conlleva la activación de ciertas «hormonas sexuales» que les incitan a entrar en celo y buscar pareja. Sin estos cambios estacionales, no hay «apetito sexual», por decirlo así.

Amplexo de sapo corredor...

Amplexo de sapo corredor (epidalea calamita)

¿Cuál es la temperatura mínima que un anfibio o reptil puede soportar?

En los anfibios y reptiles los ciclos diarios y anuales de toda su actividad actividad están determinados principalmente por la temperatura y la fluctuación de ésta a lo largo del día.

Las células de cualquier ser vivo vertebrado necesitan un mínimo, según algunos autores y en general, de entre 1 y -0,5 grados en sus órganos vitales para poder tener una actividad vital mínima. Para soportar esta «congelación» hay anfibios, como la salamandra, que disminuyen su porcentaje de líquido corporal interno y así combaten mejor el frío. Increíble, ¿verdad?

Salamandra común del Almanzor (Salamandra s. almanzoris) en el hielo, a 5º de temperatura ambiente. Mayo 2016.

Hay incluso otros anfibios que sufren una congelación externa de hasta el 70% de su cuerpo (solo los órganos imprescindibles como el corazón y el cerebro no se congelan) durante este periodo.

O incluso hay anfibios que producen su propio anticongelante «dulce», en forma de glucosa concentrada, para evitar la cristalización de sus células, como la rana de bosque norteamericana o la salamandra siberiana (salamandrella keyserlingi), con algunos casos en los que se han quedado congeladas en el permafrost durante años, y al derretirse este, han salido de su letargo.

Rana americana congelada

Créditos:  -Uwe Anders- El pais.com

En resumen, adaptaciones al entorno y evolutivas increíbles, de unos animales en principio delicados, que bien podrían valorarse en mayor medida. ¡Son unos supervivientes!

Por desgracia, estas habilidades tienen sus límites y ciertos ejemplares que comienzan en brumación heridos, famélicos o portando alguna infección no suelen superar esta etapa de sus vidas.

El cambio climático en la zona mediterránea y en la Península Ibérica es otro factor que está repercutiendo negativamente, ya que los inviernos cada vez más cálidos y cortos y las sequías prolongadas (que afectan principalmente a los otoños peninsulares), hacen que estos animales tengan un cierto descontrol interno y un estrés adicional.

No es difícil ver en los últimos 2 o 3 años en diciembre anfibios esperando las lluvias del otoño que nunca llegaron, en charcas secas. En este vídeo mostramos este triste caso en pleno diciembre con una de las especies más resistentes: el sapo corredor (Epidalea calamita).

Potencialmente, cambios en la temperatura ambiental en una escala global, pueden interrumpir el tiempo de reproducción, periodos de hibernación y la habilidad para encontrar alimento.

Gracias por tu tiempo y esperamos que hayas aprendido un poquito más sobre la hibernación, la brumación y el descanso invernal en anfibios y reptiles.

Cuando te pregunten «¿Dónde se meten las ranas en invierno?» esperamos ya sepas que contestar… 😉 Y si te ha gustado… ¡Comparte libremente! y ayúdanos a seguir buscando aliados y atención para esta otra naturaleza tan desconocida.

Anfibios y reptiles de las Islas Canarias

Conociendo a los anfibios y reptiles de Las Islas Canarias

Identificación y distribución de los anfibios y reptiles canarios. Por Antonio Gómez. Fotos de Antonio Gómez y Enrique Ruíz Ara.

¿Conoces los anfibios y reptiles de las Islas Canarias? 

Me llamo Antonio Gómez, y hace cinco años tuve la oportunidad de conocerlos de cerca por primera vez ya que debido a mi pasión por el buceo, he viajado a las islas de Tenerife y El Hierro, donde tuve mis primeros contactos con la fauna hérpeta insular.

Los reptiles de las Islas Canarias son muy distintos a los de la península. Foto: Antonio Gómez.

Actualmente vivo en Gran Canaria cursando mis estudios de máster, lo que me ha dado la ocasión de conocer más a fondo las especies del archipiélago y poder compartir contigo en el blog de Bicheando.net mis avistamientos y experiencia disfrutando de muchas de sus especies.

Espero también así aportar mi granito de arena a la conservación de la fauna insular con este artículo, invitándote a que viajes conmigo a estas maravillosas islas para descubrir estas especies tan peculiares como amenazadas. ¿Empezamos? 🙂

Lo primero que me llamó la atención, tras estar acostumbrado a observar anfibios y reptiles por toda la península, es que es realmente impactante descubrir las grandes diferencias entre los herpetos que habitan las islas y la peninsula.

Recuerdo que estaba muy emocionado antes de viajar a Tenerife, la primera isla que visité, buscando información y ubicaciones para poder encontrar y observar en la naturaleza a los famosos lagartos tizones (Gallotia gallotia).

Hembra de lagarto tizón (Gallotia gallotia). Foto: Antonio Gómez

E imagínate cual fue mi sorpresa al encontrar el primero de ellos cruzando la acera en la puerta de mi hotel, en plena ciudad y con las calles llenas de gente.

Y es que, en las Islas Canarias, los anfibios y reptiles realmente conviven con la gente: habitan los parques de las ciudades, las escolleras de los puertos e incluso en calles o avenidas, y como no, el océano Atlántico que los rodea.

Esta falta de número de especies (no llegan a 30 entre anfibios y reptiles) se compensa con una abundancia sorprendente. Me asombró como convivían con normalidad con las personas, estando por otro lado tan acostumbrado a ver como la gente lanza piedras a los lagartos o apalea a las serpientes y demás costumbres tristemente arraigadas en buena parte de la sociedad.

Lagarto tizón (Gallotia galloti galloti) en un parque muy concurrido. Foto: Enrique Ruíz Ara.
Lagarto tizón (Gallotia galloti galloti) dando buena cuenta del plátano de un turista. Foto: Enrique Ruíz Ara.
Macho izquierda) y hembra (derecha) del lagarto gigante de Gran Canaria (Gallotia galloti). Foto: Antonio Gómez.

Pero más allá de esta convivencia, no todo son buenas noticias en las islas, y es que últimamente las poblaciones de anfibios y reptiles autóctonas de las islas se han tenido y tienen que enfrentar a una gran cantidad de amenazas y peligros, que han llevado a algunas de ellas al borde de su extinción.

Gato con un lagarto de Gran Canaria (Gallotia stehlini) recién depredado foto: D. P. Padilla. Los gatos y las serpientes exóticas son las principales amenazas de la extinción a corto y medio plazo de estas joyas vivientes.

Entremos ya en materia con el listado de anfibios y reptiles de las islas Canarias…

Listado reptiles canarios:

Escínidos –Scincidae-:

  • Lisa de Salvador (Chalcides coeruleopunctatus)
  • Lisa de Gran Canaria Chalcides sexlineatus
  • Lisneja (Chalcides simonyi)
  • Lisa Dorada (Chalcides viridanus)

Gecos –Gekkonidae-:

  • Salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus) (introducida)
  • Salamanquesa común (Tarentola mauritanica) (introducida)

  • Perenquén majorero (Tarentola angustimentalis)
  • Perenquén de Boettger (Tarentola boettgeri)
  • Perenquén común (Tarentola delalandii)
  • Perenquén de la Gomera (Tarentola gomerensis)

Lacértidos –Lacertidae:

  • Lagarto Atlántico (Gallotia atlantica)
  • Lagarto pequeño de las Canarias (G. caesaris)
  • Lagarto tizón (G. galloti)
  • Lagarto tizón de La Palma (G. galloti palmae)
  • Lagarto gigante de El Hierro (G. simonyi)
  • Lagarto gigante de La Gomera (G. bravoana)
  • Lagarto canario moteado (G. intermedia)
  • Lagarto de Gran Canaria (G. stehlini)
  • Lagarto gigante de La Palma (G. auaritae)

Quelonios -Cheloniidae-:

  • Tortuga boba (Caretta caretta)
  • Tortuga verde (Chelonia mydas)
  • Tortuga laúd (Dermochelys coriacea)
  • Tortuga carey (Eretmochelys imbricata)
  • Tortuga olivácea (Lepidochelys olivacea)

Serpientes -Colubridae-:

  • Lampropeltis getula californiae (introducida)

Listado anfibios canarios:

Ranas arborícolas -Hylidae-:

  • Ranita meridional (Hyla meridionalis)

Ranas comunes -Ranidae-:

  • Rana verde mediterránea (Pelophylax perezi).
  • Rana verde norteafricana (Pelophylax saharicus).

Un total de 28 especies de anfibios y reptiles Canarios para disfrute de todos. por desgracia, de todas ellas, la culebra real de california además de ser una especie exótica invasora, es una de las causas directas (junto con los gatos asilvestrados y sueltos y las ratas invasoras) de la cercana extinción de muchos de los lagartos gigantes de las islas.

Culebra real de california asfixia a una lisa grancanaria que ha atrapado. Foto: José Juan Ortiz Díaz

Pero antes de pasar a hablar de este grave problema medioambiental, me gustaría hablar de algunas de las especies más representativas que he tenido la oportunidad de ver y conocer, describiendo sus características más importantes y su situación en el archipiélago.

Empecemos por la especie más representativa de los pocos anfibios (en realidad solo 2 jeje) que hay y que me encantó verla: la ranita meridional.

Ranita meridional (Hyla meridionalis):

La ranita meridional es un anfibio muy característico de las islas, presente en todas ellas. Es frecuente encontrarla en valles y barrancos, así como en acequias y charcas, alcanzando abundancias muy elevadas en los cultivos de plataneras. Es un anfibio que confía plenamente en su camuflaje, permaneciendo gran parte de su tiempo quieta sobre tallos u hojas y alimentándose de insectos.

Ranita meridional (Hyla meridionalis). Foto: Antonio Gómez.

Personalmente, he tenido la oportunidad de observarlas en un parque botánico dentro de una de las capitales de las islas, en plena ciudad. Además, pude constatar como alcanzan un gran número de individuos en las islas, encontrándose en cantidad.

No obstante, en otra isla también me encontré con la otra cara de la moneda. En otro parque botánico donde era fácil encontrarlas, habían desaparecido casi por completo, debido principalmente a la introducción de gambusia, carpas, cangrejos, galápagos y otras especies foráneas dañinas.

La especie todavía hoy abundante, se encuentra amenazada ya en la Isla de Gran Canaria. Foto: Antonio Gómez.

Y ahora ya, habiendo presentado a la reina de los anfibios, vayamos con los reptiles… Empezando con los llamados «lagartos gigantes».

Y es que hay más especies de lagartos en las islas Canarias que en la Península, como puedes comprobar en este otro estupendo artículo de Alberto González titulado «Los lagartos de la Península Ibérica, Canarias y Baleares».

Vamos con mi experiencia y visión de algunos de los que pude conocer…

Lagarto gigante de Gran Canaria (Gallotia stehlini):

El lagarto gigante de Gran Canaria es un imponente lagarto, endémico de la isla de Gran Canaria, de la que es todo un emblema.

Gallotia stehlini bengt Nyman
Gallotia stehlini. Foto: Bengt Nyman

Es un gran lacértido, el mayor de las Islas Canarias, y se encuentra en prácticamente todos los hábitats de la isla (pinares, bosques termófilos, tabaibales, zonas agrícolas…). Debido a su tamaño y su gran abundancia, es la especie de reptil más representativa que encontraremos en Gran Canaria, siendo realmente sencilla de observar en grupos de hasta decenas de ejemplares en lugares como muros o pedregales.

Gallotia stehlini. Foto: Bengt Nyman
Gallotia stehlini. Foto: Ignacio Ferré

Como pasa con otros lagartos insulares, algunas poblaciones son realmente confiadas con el ser humano, siendo frecuente observar gente alimentándolos con fruta.

Debido a mi experiencia personal, creo que el lagarto gigante de Gran Canaria es el ejemplo perfecto de la situación de los anfibios y reptiles en las islas. Tratándose de un lagarto cosmopolita (como sus parientes de otras islas), hace no mucho tiempo era fácil encontrarlo en prácticamente cualquier rincón de la isla. Sin embargo, actualmente ha desparecido de algunas zonas, haciendo frente a una gran cantidad de amenazas.

Primeramente, se enfrente a una problemática habitual en el archipiélago, y es la introducción de especies de otros lacértidos insulares. Y es que, en la isla de Gran Canaria, podemos encontrar al lagarto atlántico (Gallotia atlántica) y a la lagartija de Madeira (Teira dugesii), ambas especies introducidas por el ser humano.

Macho de lagarto atlántico (Gallotia atlantica). Foto: Enrique Ruíz Ara.
Hembra de lagarto atlántico (Gallotia atlantica). Foto: Enrique Ruíz Ara
Lagartija de Madeira (Teira dugesii). Foto: eurolizards

Ambas especies son una amenaza para el lagarto gigante, puesto que se produce una competencia por el refugio o alimento. Además, el mismo lagarto gigante de Gran Canaria ha sido introducido en la isla de Fuerteventura.

Además, tiene que hacer frente a la llegada de especies foráneas invasoras como los gatos o ratas, y principalmente a la dañina culebra real de California (Lampropeltis getula californiae). La serpiente fue introducida hace décadas en la isla y se ha naturalizado perfectamente, alimentándose principalmente de lagartos, eslizones y salamanquesas.

Culebra real de california (Lamporpeltis getulus californiae) con patrón lineal.
Culebra real de california (Lampropeltis getulus californiae) con patrón anillado. Créditos: Ramón Gallo.

En este aspecto, en Bicheando.net hay una entrevista al director técnico del proyecto creado para intentar erradicar esta especie de la isla: Ramón Gallo. Puedes leerla > AQUI <

Debido a la ausencia de depredadores, la serpiente está produciendo un declive muy importante de las poblaciones de reptiles autóctonos en su área de distribución, llegando incluso a desaparecer prácticamente de las zonas con más densidad de serpientes.

Y, finalmente, el lagarto ha de hacer frente a la cada vez mayor pérdida de hábitat, debido a la creciente presión antrópica que sufre la isla. Además, en ciertas zonas de la isla, se ha producido un aumento masivo del turismo masificado, que se realiza en ocasiones de forma irresponsable e insostenible con el medio ambiente.

Mímicamente al lagarto gigante de Gran Canaria, las demás especies insulares también han de hacer frente a las amenazas de competición por introducción de especies insulares y foráneas, al aumento de la población y turismo, la degradación y pérdida del hábitat, el cambio climático y una gran cantidad de factores que cada día, hacen que se pierda poco a poco la gran riqueza faunística característica del archipiélago.

Las dos especies mencionadas anteriormente son las que más oportunidad he tenido de conocer, aunque no se podría escribir un artículo sobre la herpetofauna de las Islas Canarias sin mencionar algunas de otras especies emblemáticas de las islas.

Si algún día visitáis Tenerife, no os dejarán indiferentes los lagartos tizones (Gallotia galloti). Fue el primer herpeto canario que tuve el privilegio de ver, y me asombró su abundancia dentro de la capital tinerfeña, en plena ciudad y zona céntrica. Para mí fue una maravilla observar la convivencia de la gente local con los lagartos.

También muy abundantes en las islas, me fascinan los eslizones del archipiélago, o lisas, como se les conoce localmente.

A diferencia de los eslizones peninsulares, su comportamiento es más fácil de observar, y se encuentran usualmente tomando el sol a plena vista. La lisa dorada (Chalcides viridanussorprende por su coloración metalizada, y el contraste de sus tonos negros, dorados y azules, que lo hacen fascinante.

En la isla de Gran Canaria, se encuentra su pariente, la lisa gran canaria (Chalcides sexlineatus), que tampoco deja nada que desear. De la lisa grancanaria, asombra su tamaño y robustez. Además, en ciertas zonas de la isla puedes tener el privilegio de encontrarte con ejemplares con cola de un color azul muy saturado y vistoso, todo un privilegio para los naturalistas.

Lisa dorada (Chalcides viridanus). Foto: Antonio Gómez.
Lisa dorada (Chalcides viridanus). Foto: Antonio Gómez.
Lisa gran canaria (Chalcides sexlineatus). Foto: Alex Richter-Boix

En las islas es sencillo observar los perenquenes, o salamanquesas endémicas de las islas del género Tarentola. Debo mencionar especialmente el perenquén de Boettger (Tarentola boettgeri), de gran abundancia en algunas de las zonas de Gran Canaria. Personalmente, mi especie de salamanquesa española favorita, por su gran camuflaje que emula a la perfección las texturas y colores volcánicos de la isla.

Perenquén de Boettger (Tarentola boettgeri) Foto: Antonio Gómez.
Perenquén de Boettger (Tarentola boettgeri) Foto: Antonio Gómez.

Para ir terminando esta pequeña aproximación decir que se podría escribir muchísimo más acerca de las especies que habitan las Islas Afortunadas.

Espero haber arrojado un poco de luz sobre la fauna herpeta de las Islas Canarias, e invito personalmente a que no os quedéis aquí, existen multitud de libros y páginas web sobre los herpetos canarios, y, aún mejor, podéis venir a visitarlos, para proteger hay que conocer, y creo que, mediante la visibilización de estos animales, se conseguiría la sensibilización de la sociedad y el empujón necesario para proteger a estos seres incomprendidos.

Sin duda alguna, la fauna herpeta de las Islas Canarias ha estado aislada y ha evolucionado por su cuenta, ajena al resto del mundo, por lo que es extremadamente delicada, y nuestro deber como naturalistas, protegerla.

Gracias por leerme, y, si te ha gustado este breve viaje a los anfibios y reptiles de Canarias, ¿Por qué no compartes este artículo en tus Redes? 🙂

reptiles península iberica España listado 2021

¿Cuántas especies de reptiles hay en la Península Ibérica? (actualizado a junio 2021)

Actualizado en agosto de 2021

En la Península Ibérica existen 59 especies de reptiles, si bien 3 de esas especies son introducidas* de un total de unas 10.500 especies de reptiles en el mundo identificadas.

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De los reptiles (que comprenden tortugas, cocodrilos, lagartijas, serpientes, tuataras y anfisbenios -culebrillas ciegas-) los más abundantes son las lagartijas (6.145) seguidas por las serpientes (3.567).

En bicheando.net muchas veces nos preguntan sobre el listado de especies de reptiles de la Península Ibérica. Pues bien, en este artículo vamos a intentar responder a esta pregunta a modo de listado fotográfico (los autores y websites de las fotos externas estarán debidamente citados) y sin dar más detalles de las especies, que ya vamos describiendo en el resto de publicaciones.

Y vamos a empezar por el final, por el resultado:

En total, existen 59 especies de reptiles en la Península Ibérica, si bien 5 de esas especies al menos son introducidas, contanto ya con poblaciones establecidas.*

  1. Tortuga mora – Testudo graeca
  2. Tortuga mediterránea – Testudo hermanni
  3. Galápago europeo – Emys orbicularis
  4. Galápago de Florida- Trachemys scripta*
  5. Galápago leproso – Mauremys leprosa
  6. Camaleón común – Chamaeleo chamaeleon
  7. Culebrilla ciega – Blanus cinereus
  8. Culebrilla de María – Blanus mariae
  9. Culebrilla de las macetas – Ramphotyphlops braminus*
  10. Lución – Anguis fragilis
  11. Salamanquesa rosada – Hemidactylus turcicus
  12. Salamanquesa común – Tarentola mauritanica
  13. Eslizón ibérico – Chalcides bedriagai
  14. Eslizón tridáctilo ibérico – Chalcides striatus
  15. Eslizón ocelado – Chacides occelatus**
  16. Lagarto ocelado – Timon lepidus
  17. Lagarto bético – Timon nevadensis
  18. Lagarto verdinegro – Lacerta schreiberi
  19. Lagarto verde occidental – Lacerta bilineata
  20. Lagarto ágil – Lacerta agilis
  21. Lagartija de turbera – Zootoca vivipara
  22. Lagartija serrana – Iberolacerta monticola
  23. Lagartija carpetana – Iberolacerta cyreni
  24. Lagartija batueca – Iberolacerta martinezricai
  25. Lagartija leonesa – Iberolacerta galani
  26. Lagartija pirenaica – Iberolacerta bonnali
  27. Lagartija aranesa – Iberolacerta aranica
  28. Lagartija pallaresa – Iberolacerta aurelioi
  29. Lagartija de Bocage – Podarcis bocagei
  30. Lagartija de Carbonell – Podarcis carbonelli
  31. Lagartija andaluza – Podarcis vaucheri
  32. Lagartija lusitana – Podarcis guadarramae
  33. Lagartija verdosa – Podarcis virescens
  34. Lagartija parda – Podarcis liolepis
  35. Lagartija ibérica – Podarcis hispanicus
  36. Lagartija roquera – Podarcis muralis
  37. Lagartija colirroja – Acanthodactylus erythrurus
  38. Lagartija de Valverde – Algyroides marchi
  39. Lagartija colilarga – Psammodromus algirus
  40. Lagartija cenicienta – Psammodromus hispanicus
  41. Lagartija occidental ibérica – Psammodromus occidentalis
  42. Lagartija de Edwards- Psammodromus edwardsianus
  43. Lagartija de las Pitiusas – Podarcis pityusensis*
  44. Lagartija italiana – Podarcis siculus*
  45. Lagartija de Madeira (Teira dugesii)*
  46. Culebra de herradura – Hemorrhois hippocrepis
  47. Culebra verdiamarilla – Hierophis viridiflavus
  48. Culebra lisa europea – Coronella austriaca
  49. Culebra lisa meridional – Coronella girondica
  50. Culebra de cogulla occidental – Macroprotodon brevis
  51. Culebra de Esculapio – Zamenis longissimus
  52. Culebra de escalera – Zamenis scalaris
  53. Culebra viperina – Natrix maura
  54. Culebra de collar mediterránea – Natrix astreptophora
  55. Culebra de collar – Natrix natrix
  56. Culebra bastarda – Malpolon monspessulanus
  57. Víbora áspid – Vipera aspis
  58. Víbora hocicuda – Vipera latastei
  59. Víbora cantábrica – Vipera seoanei

*Ojo que este listado de reptiles ibéricos no trata las especies de reptiles en CanariasBaleares, Ceuta, Melilla o reptiles marinos como las tortugas marinas o las serpientes marinas, que por otro lado también tendrán el «protagonismo» que merecen en posteriores publicaciones. Además, ha sido recientemente citada una población estable de Eslizón ocelado – Chacides occelatus**

Yendo al grano, vamos a presentarte, foto a foto, todas y cada una de éstas especies ibéricas de reptiles. Las que habitan, a grandes rasgos, en España y Portugal.

Vamos con ese listado actualizado a junio de 2017. Fresquito, fresquito, vamos ,-)

TORTUGAS Y GALÁPAGOS (5)*

  • Galápago europeo (Emys orbicularis) -Linnaeus, 1758-

Galápago europeo (Emys-orbicularis)

  • Galápago leproso (Mauremys leprosa) -Schweigger, 1812-

Galápago leproso (Mauremys leprosa)

  • Galápago de Florida (Trachemys scripta) Exótica establecida.

Trachemys-scripta-plaga-españa

Galápago de florida. La especie de galápagos exóticos más establecida en la Península Ibérica.

  • Tortuga mora (Testudo graeca) -Linnaeus, 1758-

  • Tortuga mediterránea  (Testudo hermanni) -Gmelin, 1789-

*Excluidas las tortugas marinas.

CAMALEÓNES (1)

  • Camaleón común (Chamaeleo chamaeleon) -Linnaeus, 1758-

camaleón común (Chamaeleo chamaeleon)

SALAMANQUESAS (2)

  • Salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus) -Linnaeus, 1758-

  • Salamanquesa común (Tarentola mauritanica) -Linnaeus, 1758-

tarentola-maurantiaca-salamamquesa-comun

ESLIZONES (3)

  • Eslizón ibérico (Chalcides bedriagai) -Boscá, 1880-

  • Eslizón tridáctilo (Chalcides striatus) -Cuvier, 1829-

  • Eslizón ocelado (Chalcides occelatus) -(Forsskål, 1775)-

eslizón ocelado (Chalcides ocellatus)

Eslizón ocelado (Chalcides ocellatus)

LAGARTOS (5)

  • Lagarto ocelado (Timon lepidus) -Daudin, 1802-

lagarto-ocelado-timon-lepidus-burgos

  • Lagarto bético (Timon nevadensis) -Buchholz, 1963-

  • Lagarto verde occidental (Lacerta bilineata) -Daudin, 1802-

  • Lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi) -Bedriaga, 1878-

  • Lagarto ágil  (Lacerta agilis garzoni) – Linnaeus, 1758-

Macho adulto de lagarto ágil (lacerta agilis garzoni). Créditos propios.

Macho adulto de lagarto ágil (lacerta agilis garzoni).

LAGARTIJAS (25)

  • Lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus) -Schinz, 1833-

  • Lagartija de valverde (Algyroides marchi) -Valverde, 1958-

  • Lagartija aranesa (Iberolacerta aranica) -Arribas, 1993-

  • Lagartija pallaresa (Iberolacerta aurelioi) -Arribas, 1994-

Crédito: Lars Bergendorf -Wikipedia-

  • Lagartija pirenaica (Iberolacerta bonnali) -Lantz, 1927-

Lagartija pirenaica (Iberolacerta bonnali) Créditos Jan Van Der Voort

Créditos: Jan Van Der Voort -Wikipedia-

  • Lagartija carpetana (Iberolacerta cyreni) -Müller & Hellmich, 1937-

Lagartija carpetana bicheando 2016 gredos

Lagartija carpetana (Iberolacerta cyreni castiliana)

  • Lagartija leonesa (Iberolacerta galani) -Arribas, Carranza & Odierna, 2006-

Lagartija leonesa (Iberolacerta galani)

Créditos: Javier Álvarez

  • Lagartija batueca (Iberolacerta martinezricai) -Arribas, 1996-

Lagartija batueca (Iberolacerta martinezricai)

Lagartija batueca (Iberolacerta martinezricai)

  • Lagartija serrana (Iberolacerta monticola) -Boulenger, 1905-

Iberolacerta monticola

Créditos: Alejandro García Salmerón

  • Lagartija ibérica (Podarcis hispanica) -(Steindachner, 1870)-

Resultado de imagen para podarcis hispanica

  • Lagartija de bocage (Podarcis bocagei) -Seoane, 1884-

  • Lagartija de Carbonell (Podarcis carbonelli) -Pérez-Mellado, 1981-

Resultado de imagen para Podarcis carbonelli

Créditos: Benny Trapp -Wikipedia-

  • Lagartija lusitana (Podarcis guadarramae) -Boscá, 1916-

  • Lagartija parda (Podarcis liolepis) -Boulenger, 1905-

  • Lagartija roquera (Podarcis muralis) -Laurenti, 1768-

  • Lagartija de las Pitiusas (Podarcis pityusensis) -Boscá, 1883- De Ibiza, introducida establecida en Mallorca y la península (Costa del Golfo de Almería)

Imagen relacionada

  • Lagartija italiana (Podarcis sicula) -Rafinesque, 1810- Exótica establecida en varios puertos marítimos de la península.

  • Lagartija andaluza (Podarcis vaucheri) –Boulenger, 1905-

  • Lagartija verdosa (Podarcis virescens) -Geniez, Sá-Sousa, Guillaume, Cluchier & Crochet, 2014-

Podarcis virescens

Podarcis virescens

  • Lagartija colilarga (Psammodromus algirus) -Linnaeus, 1758-

  • Lagartija occidental ibérica (Psammodromus occidentalis) -Fitze, González-jimena, San-josé, San mauro & Zardoya, 2012-

Psammodromus occidentalis

Créditos: Rafael Vázquez Graña

  • Lagartija de Edwards (Psammodromus edwardsianus) -Dugès, 1829-

Psammodromus edwardsianus

Psammodromus edwardsianus | Créditos: AlexandreRoux01

  • Lagartija cenicienta (Psammodromus hispanicus) -Fitzinger, 1826-

Psammodromus hispanicus

Créditos: Benny Trapp -Wikipedia-

  • Lagartija vivípara o de turbera  (Zootoca vivipara) -Jacquin, 1787-

Lagartija de turbera (Zootoca vivípara)

Lagartija de turbera (Zootoca vivípara)

  • Lagartija de Madeira (Teira dugesii) – Milne/Edwards, 1829- Introducida en el Puerto de Lisboa.

Lagartija de Madeira - Teira dugesii

Crédito: http://juankarandres.blogspot.com.es

LUCIONES  (1)

  • Lución ibérico (Anguis fragilis) -Linnaeus, 1758-

CULEBRILLAS CIEGAS (3)

  • Culebrilla ciega (Blanus cinereus) -Vandelli, 1797-

  • Culebrilla de María (Blanus mariae) -Albert & Fernández, 2009-

Resultado de imagen para blanus mariae

CULEBRAS/SERPIENTES (11)

  • Culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis) -Linnaeus, 1758-

culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis)

  • Culebra verdi-amarilla (Hierophis viridiflavus) -Lacépède, 1789-

culebra-verdiamarilla-Hierophis-viridiflavus-01

  • Culebra de esculapio (Zamenis longissimus) -Laurenti, 1768-

culebra de Esculapio (Zamenis longissimus)

Créditos: Rafael Vázquez Graña

  • Culebra de escalera (Zamenis scalaris) -Schinz, 1822-

Culebra de escalera con sus dos bandas negras características de la especie (Adultos)

Culebra de escalera con sus dos bandas negras características de la especie (Adultos)

  • Culebra lisa europea (Coronella austriaca) -Laurenti, 1768-

Culebra lisa europea (Coronella austriaca) -Oporto-

Culebra lisa europea (Coronella austriaca) -Oporto-

  • Culebra lisa meridional (Coronella girondica) -Daudin, 1803-

  • Culebra de cogulla occidental (Macroprotodon brevis) -Günther, 1862-

  • Culebra viperina o de agua (Natrix maura) -Linnaeus, 1758-

  • Culebra de collar mediterránea (Natrix astreptophora) -L. Seoane, 1884-

  • Culebra de collar helvetica (Natrix natrix) -L. Müller, 1932- -Pottier, 2016, valle de Arán- (NOVEDAD)

culebra de collar hevética (Natrix Natrix) España Valle de Aran

Créditos: Daniel Fernández Guiberteau

  • Culebra bastarda o de montpellier (Malpolon monspessulanus) -Hermann, 1804-

Primer plano de la culebra bastarda o de Montpellier (Malpolon monspessulanus)

VÍBORAS/SERPIENTES (3)

  • Víbora áspid (Vipera aspis) -Linnaeus, 1758-

Víbora áspid (Vipera aspis) -Burgos-

  • Víbora hocicuda (Vipera latastei) -Boscá, 1878-

  • Víbora cantábrica o de seoane (Vipera seoanei) -Seoane, 1879-

—-

En total, existen 59 especies de reptiles en la Península Ibérica, si bien 3 de esas especies son introducidas y cuentan ya con poblaciones establecidas.

Sea como fuere tenemos un riqueza biológica y natural increíble y entre todos debemos ayudar a conservarla. De hecho, En la Península Ibérica hay prácticamente la mitad de especies de reptiles de toda Europa junta.

¡Conocer es conservar!

¿Interesante? ¡Comparte! 😉

Webgrafia:
http://www.vertebradosibericos.org/reptiles/listareptiles.html
https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Reptiles_de_la_pen%C3%ADnsula_ib%C3%A9rica
http://siare.herpetologica.es/bdh/distribucion
http://www.mapama.gob.es/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/inventario-especies-terrestres/ieet_anfib_reptl.aspx
http://www.montesdevalsain.es/reptiles_natast.html

Bibliografía

Díaz-Paniagua, C., Andreu, A. C. (2005). Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Carrascal, L. M., Salvador, A. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid.
reptiles de Andalucía

(Fotografía de portada: Seba Gómez. www.sebasgr.com)

Seguimos aquí nuestra doble serie de Herpetos andaluces con los reptiles, continuando nuestro viaje herpetológico comenzado con en la 1º parte, donde hablábamos de los anfibios de Andalucia.

LOS REPTILES ANDALUCES

¡Empecemos con las lagartijas! Muy abundantes son varias especies de estos pequeños y escurridizos saurios, como las del complejo de especies Podarcis hispanicus, que incluye a:

La lagartija de Galera (Podarcis galerai) (las zonas áridas de Almería y el oriente de Granada, aunque probablemente la lagartija del Sudeste Ibérico (Podarcis hispanicus) se encuentre en las zonas más norteñas de este área).

Lagartija de Galera (Podarcis galerai). Foto: Gabriel Martínez del Mármol.

La también abundante al norte lagartija verdosa (Podarcis virescens) (se distribuye principalmente por Sierra Morena y el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y las Villas, entre otras zonas).

Lagartija verdosa (Podarcis virescens). Foto: Juan Pablo González de la Vega.

 La lagartija de Carbonell (Podarcis carbonelli) (se encuentra solo en el área de Doñana).

Lagartija de Carbonell (Podarcis carbonellii). Foto: Arancha Bernal Sánchez.

 Y por último la lagartija andaluza (Podarcis vaucheri) (resto del territorio andaluz).

Lagartija andaluza (Podarcis vaucheri). Foto: Carmen Marín.

Son especies muy fáciles de encontrar en prácticamente cualquier tipo de hábitat, incluso en zonas humanizadas. La lagartija de Carbonell es la única más delicada y rara, siendo difícil de encontrar fuera de las zonas arenosas (como dunas) de Doñana.

Todas estas especies fueron consideradas en el pasado como una sola, llamada lagartija ibérica (Podarcis hispanicus), pero estudios genéticos han demostrado que realmente se trata de un complejo de especies.

Otra especie del género que se puede encontrar en Andalucía es la lagartija italiana (Podarcis siculus), la cual fue introducida en el puerto de Almería en el pasado.

La lagartija colilarga (Psammodromus algirus) también destaca por ser muy común en casi cualquier hábitat por todo el territorio andaluz (con preferencia de zonas con matorrales y bosques abiertos, no muy común en zonas antropizadas). Esta lagartija se identifica fácilmente por su color marrón con estrías claras en el dorso y su cola extremadamente larga. El macho toma colores rojos intensos en la garganta durante la época de apareamiento.

Lagartija colilarga (Psammodromus algirus). Foto: Arancha Bernal Sánchez.
Lagartija colilarga (Psammodromus algirus). Foto: Seba Gómez.

Otras especies del género son las pertenecientes al complejo de especies “lagartija cenicienta”. Son lagartijas muy rápidas de tamaño muy pequeño que suelen encontrarse en zonas de estepa.

Son tres especies casi iguales morfológicamente que fueron consideradas una sola en el pasado (lagartija cenicienta (Psammodromus hispanicus), actualmente se consideran las siguientes: la lagartija cenicienta occidental (Psammodromus occidentalis) (del tercio occidental de la comunidad), la lagartija cenicienta común (Psammodromus hispanicus) (que se encuentra en el tercio central), y la lagartija cenicienta de Edwards (Psammodromus edwarsianus) (del tercio oriental de Andalucía).

Lagartija cenicienta occidental (Psammodromus occidentalis). Foto: Gabriel Martínez del Mármol.
Lagartija cenicienta común (Psammodromus hispanicus). Foto: Gabriel Martínez del Mármol.
Lagartija cenicienta de Edwards (Psammodromus edwarsianus). Foto: Gabriel Martínez del Mármol.

Una joya andaluza poco conocida y casi endémica es la lagartija de Valverde (Algyroides marchi), especie que solo se puede encontrar en el Macizo Prebético (Sierra de Cazorla, de Segura y de Alcaraz). Amante de zonas húmedas, rocosas y con matorrales, puede encontrarse bastante fácilmente en cañones de arroyos, con muchas paredes rocosas y vegetación arbustiva.

Lagartija de Valverde (Algyroides marchi). Foto: Juan Pablo González de la Vega.

Un claro ejemplo de una especie que cruzó el Estrecho de Gibraltar para colonizar a la Península Ibérica es la lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus).

Se caracteriza por su gran tamaño (con cola y extremidades largas), un color de fondo claro (crema, beige…) con estrías y ocelos claros. Los juveniles tienen un fondo mucho más oscuro con gran contraste con las estrías, presentan la cola completamente roja (mientras que en los adultos solo es rojiza en la parte inferior de esta).

Amante de las zonas arenosas, pudiéndose encontrar con bastante facilidad en zonas costeras como dunas o en zonas arenosas de las montañas (zonas de arenisca).

Lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus). Foto: Vincenzo Rizzo.

Las únicas dos especies de lagartos grandes que se encuentran constantemente en la región son el lagarto ocelado (Timon lepidus) y el lagarto bético (Timon nevadensis).

El lagarto ocelado es un saurio de gran tamaño con una coloración de fondo verde con pequeñas pintas negras y preciosos ocelos azules.

El lagarto bético suele tener una coloración de fondo grisácea o marrón, con unos ocelos azules (más claros que los del lagarto ocelado y sin estar bordeado de negro). Se pueden encontrar en cualquier hábitat, evitando un poco los lugares húmedos y sombríos.

El gigante lagarto bético se distribuye por las zonas de Almería, la mitad sur de Granada y parte de Málaga (Sierra de Tejeda). En el resto de Andalucía es sustituido por su pariente, el lagarto ocelado.

Lagarto ocelado (Timon lepidus). Foto: Gabriel Martínez del Mármol.
Lagarto bético (Timon nevadensis). Foto: Ilde Westendorp.

El lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi) es un lagarto que se ha citado en varias ocasiones en el pasado. Al no haberse visto desde mediados de los 80 y 90 en Despeñaperros y desde 2007 en Córdoba, prácticamente se consideraba extinta en el territorio andaluz; pero una cita reciente en 2019 podría indicar que esta especie siga existiendo en algún lugar de Sierra Morena…

Hembra de Lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi). Foto: Seba Gómez.

Otro ser conocidísimo en cualquier casa del territorio es la famosa salamanquesa común (Tarentola mauritanica). Especie inofensiva muy común en prácticamente cualquier hábitat, con predilección de muros de piedra o montones de madera; fácil de encontrar en lugares antropizados por toda la comunidad autónoma.

Salamanquesa común (Tarentola mauritanica). Foto: Gabriel Martínez del Mármol.

La salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus) es la otra especie de geco presente en la región. De tamaño más pequeño que la salamanquesa común, la salamanquesa rosada no suele ser tan común en hábitats antrópicos como su pariente, prefiriendo lugares preservados con lugares donde esconderse.

Salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus). Foto: Gabriel Martínez del Mármol.

Y sabías que… ¿¡En Andalucía también hay eslizones!? Estoy hablando del eslizón ibérico (Chalcides bedriagai) y el eslizón tridáctilo (Chalcides striatus). El primero se diferencia del segundo fácilmente al tener un cuerpo más grueso y con patas más desarrolladas (el tridáctilo tiene un cuerpo muy estilizado, siendo largo y fino, con unas extremidades poco desarrolladas que pueden ser difíciles de ver a primera vista).

Eslizón ibérico (Chalcides bedriagai). Foto: Gabriel Martínez del Mármol.
Eslizón tridáctilo (Chalcides striatus). Foto: Gabriel Martínez del Mármol.

Probablemente, el reptil más característico de esta comunidad sea el camaleón común (Chamaeleo chamaeleon). Este saurio de “paso lento” puede encontrarse en casi toda la zona costera sureña de la península; probablemente no llegó aquí naturalmente, sino que llegó con el ser humano en la antigüedad. Se puede encontrar en bosques costeros, matorrales de costa o dunas; aunque entra localmente en bosques más lejanos del mar.

Camaleón común (Chamaeleo chamaeleon). Foto: Seba Gómez
Camaleón común por las dunas de Doñana (Chamaeleo chamaeleon). Foto: Seba Gómez.
Camaleón común (Chamaeleo chamaeleon). Foto: Germán Franco.

Ahora seguimos con los anfisbénidos!! Sí, esas lombrices vertebradas con escamas, jeje! Las culebrillas ciegas son reptiles ápodos que están más emparentados con las lagartijas que con las serpientes. Las culebrillas ciegas son animales fosoriales, o sea, pasan la mayor parte del tiempo bajo tierra; y suelen ser encontrados bajo objetos.

Existen 2 especies en España, estoy hablando de la culebrilla ciega del Sudoeste Ibérico (Blanus cinereus), que en Andalucía se distribuye por las provincias occidentales de Cádiz, Huelva y Sevilla, y parte de Málaga y Córdoba; y de la culebrilla ciega común (Blanus rufus), que se encuentra en el resto del territorio andaluz.

Culebrilla ciega del Sudoeste Ibérico (Blanus cinereus). Foto: Juan Pablo González de la Vega.
Culebrilla ciega común (Blanus rufus). Foto: Juan Pablo González de la Vega.

Otro orden representado en Andalucía son los Testudines, o sea, ¡las tortugas! En la comunidad existen tanto especies terrestres como galápagos de agua dulce e incluso tortugas marinas.

La preciosísima tortuga mora (Testudo graeca) solo se encuentra en la comunidad en una pequeña área onubense (el Coto de Doñana), en una pequeña zona gaditana y en zonas áridas de Almería. Gusta de hábitats como dunas, bosques abiertos costeros o en zonas de matorral áridas. Ha disminuido drásticamente la población en comparación con el pasado. Se caracteriza por su color de fondo amarillento con manchas oscuras, esto la hace inconfundible en Andalucía, ya que no existe ninguna otra especie de tortuga de tierra en la región.

Probablemente llegó a nuestra área siendo introducida por el humano en la antigüedad.

Tortuga mora (Testudo graeca). Foto: Juan Pablo González de la Vega

Son dos las especies de galápagos nativos de Andalucía, estos son: el galápago leproso (Mauremys leprosa) y el galápago europeo (Emys orbicularis).

El galápago leproso es una especie muy abundante en prácticamente cualquier masa de agua permanente grande, mientras el galápago europeo es más delicado, no soportando aguas contaminadas y prefiriendo hábitats mejor preservados. Mientras que el galápago leproso se distribuye por prácticamente toda la geografía andaluza, el galápago europeo solo se encuentra en determinadas zonas (principalmente en Sierra Morena, Huelva, y en puntos concretos de Cádiz y Málaga occidental).

Sus poblaciones, especialmente las del galápago europeo, han disminuido debido a la competencia con especies exóticas invasoras como el galápago de Florida (Trachemys scripta) u otras tortugas introducidas menos extendidas como la falsa mapa (Graptemys pseudogeographica) por ejemplo.

Galápago leproso (Mauremys leprosa). Foto: Arancha Bernal Sánchez.
Galápago europeo (Emys orbicularis). Foto: Juan Pablo González de la Vega.
Galápago de Florida de orejas amarillas (Trachemys scripta scripta). Foto: Juan Pablo González de la Vega.

Las tortugas marinas son un caso especial, ya que aunque se hayan citado individuos de 5 especies (la tortuga boba (Caretta caretta), la tortuga verde (Chelonia mydas), la tortuga lora (Lepidochelys kempii), la tortuga carey (Eretmochelys imbricata) y la tortuga laúd (Dermochelys coriacea)), solo la tortuga boba se encuentra regularmente por estas costas (e incluso ha anidado en alguna ocasión), siendo las otras especies ocasionales que no suelen acercarse a las costas andaluzas.

Ya solo nos queda un último grupo de reptiles que se encuentre en Andalucía; ¡estoy hablando de las serpientes!

Las culebras de herradura (Hemorrhois hippocrepis), la culebra de escalera (Zamenis scalaris) y la culebra bastarda occidental (Malpolon monspessulanus) son especies de serpientes muy abundantes y fáciles de encontrar en prácticamente cualquier hábitat, incluso lugares antropizados.

La culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis) merece especial mención debido a que en la península prácticamente solo se encuentra en la mitad sur, siendo Andalucía uno de los mejores lugares donde buscarla. Al igual que otras serpientes como la culebra bastarda occidental (Malpolon monspessulanus), llegó a España cruzando el Estrecho de Gibraltar desde el norte de África. Es inofensiva.

Culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis). Foto: Vincenzo Rizzo.
Culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis). Foto: Germán Franco.

La culebra de escalera (Zamenis scalaris), sin embargo, no proviene del norte de África, de hecho, es un endemismo ibérico. Se diferencian fácilmente los adultos de los juveniles ya que estos últimos tienen marcados unos «peldaños» en el dibujo que desaparecen con la edad. También es totalmente inofensiva.

Culebra de escalera (Zamenis scalaris). Foto: Gabriel Martínez del Mármol.

La famosa culebra bastarda occidental (Malpolon monspessulanus) es la especie de serpiente más grande de la región. Presenta dimorfismo sexual, o sea, los machos y las hembras se pueden diferenciar morfológicamente: los machos se caracterizan por un color verde oliva de fondo con una zona oscura cerca del cuello llamada “silla de montar” que continúa por lo costados.

Las hembras presentan una coloración mas o menos marrón con una gran cantidad de máculas y manchas que hacen que se camufle con su entorno a la perfección, los juveniles presentan un patrón muy parecido al de las hembras.

Aunque sean opistoglifas, presentan colmillos en la parte trasera del maxilar superior que suministran veneno, este no es de gran intensidad y se podría considerar como una especie inofensiva (aunque hay que tener cuidado si se la manipula).

Culebra bastarda occidental (Malpolon monspessulanus) macho. Foto: Gabriel Martínez del Mármol.
Culebra bastarda occidental (Malpolon monspessulanus) hembra. Foto: Gabriel Martínez del Mármol.

Probablemente, la especie de serpiente más fácil de encontrar en cualquier masa de agua de la comunidad sea la inofensiva culebra viperina (Natrix maura): una especie de serpiente de tamaño medio adaptado a una vida ligada al agua dulce (aunque en ocasiones se puede encontrar alejada de estas).

Se le llama “viperina” debido a que su patrón y talla son parecidas a la de la víbora y a uno de sus comportamientos defensivos: el de “triangular” su cabeza y bufar como si de una víbora se tratara, pero nada más lejos de la realidad, la culebra viperina no tiene nada de veneno e incluso no suele morder al ser manipulada.

Culebra viperina (Natrix maura). Foto: Germán Franco.

Pariente de la anterior es la culebra de collar ibérica (Natrix astreptophora), que, a diferencia de la culebra viperina, es de un tamaño mucho mayor, y no está tan ligada al agua (pudiéndose encontrar fácilmente lejos de masas de agua siempre que el lugar sea húmedo, aunque prefiere estar cerca del agua).

Aquí, en el sur de la península, la culebra de collar ibérica es una de las especies más raras de encontrar; siendo prácticamente imposible de encontrar en las zonas áridas del sudeste. Totalmente inofensiva como su “prima”, la culebra viperina.

Culebra de collar ibérica (Natrix astreptophora). Juvenil. Foto: Gabriel Martínez del Mármol.
Culebra de collar ibérica (Natrix astreptophora). Adulto. Foto: Juan Pablo González de la Vega.

Otra especie, no tan común como las primeras, es la culebra de cogulla occidental (Macroprotodon brevis). Es la culebra más pequeña de la península. Presenta una biología semifosorial, pasando gran parte del tiempo en “galerías subterráneas”, donde caza otros reptiles como a las culebrillas ciegas. Suele salir al exterior por la noche.

Prefiere los lugares soleados, con objetos donde esconderse y suelos blandos. Solo se encuentra en la mitad sur peninsular, ocupando toda Andalucía. Aunque sea opistoglifa, o sea, tiene colmillos traseros con veneno, nunca se ha registrado un envenenamiento en el humano (la posición de los colmillos, el pequeño tamaño de estos y la poca potencia del veneno hacen que sea casi imposible que se produzca un envenenamiento). Usa su veneno para sucumbir a sus presas.

Culebra de cogulla occidental (Macroprotodon brevis). Foto: Germán Franco.

Otros dos colúbridos muy parecidos entre sí que se pueden encontrar en Andalucía son las culebras lisas del género Coronella.

La culebra lisa meridional (Coronella girondica) es la especie más extendida en la región, ya que es mucho más amante del calor (pudiéndose encontrar bastante fácilmente en zonas soleadas con objetos donde esconderse) que su pariente la culebra lisa europea (Coronella austriaca), que solo se encuentra en zonas muy altas de Sierra Nevada y del Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y las Villas, tanto en zonas boscosas como sobre la línea de los árboles.

La culebra lisa europea es muy rara de encontrar aquí en el sur, estando mucho más extendida al norte de la península. Estas especies morfológicamente muy similares se pueden identificar por la forma de su escama rostral (mucho más grande y extendida hacia arriba en la culebra lisa europea), por la coloración y patrón de su vientre (ajedrezado en la culebra lisa meridional, mientras que uniformemente oscuro en la culebra lisa europea) y por otras características. Son completamente inofensivas.

Culebra lisa meridional (Coronella girondica). Foto: Gabriel Martínez del Mármol.
Culebra lisa europea (Coronella austriaca). Foto: Gabriel Martínez del Mármol.
Comparación vientres de culebras lisas. Ajedrezado en la culebra lisa meridional. Foto: Gabriel Martínez del Mármol.

La única especie de serpiente con un veneno de importancia médica que se distribuye por nuestra zona es la víbora hocicuda (Vipera latastei). Se puede diferenciar fácilmente de las culebras (aquí en Andalucía) porque la víbora tiene una pupila elíptica verticalmente (y no redonda como las culebras), por tener escamas pequeñas en su cabeza (en vez de grandes con aspecto de “placas”) y por tener un cuerpo proporcionalmente corto y ancho con una cola corta.

Su “hocico” formado por escamas es muy característico de esta especie. Es una serpiente muy rara en el sur, encontrándose tanto en zonas montanas (llegando a encontrarse en altitudes elevadas en Sierra Nevada) como en algunos lugares costeros determinados donde es especialmente difícil de encontrar (Doñana, Cabo de Gata…).

Parece ser más abundante en zonas frescas como lugares a alta altitud (prefiriendo cercanía a agua y laderas orientadas al norte). Aunque sea venenosa, su veneno es poco potente en comparación con víboras de otros países y las muertes son extremadamente raras (suelen ser casos de niños, de personas mayores o de personas con patologías previas que no han acudido a un centro hospitalario).

Víbora hocicuda (Vipera latastei). Foto: Gabriel Martínez del Mármol.
Víbora hocicuda (Vipera latastei). Foto: Gabriel Martínez del Mármol.
Víbora hocicuda (Vipera latastei). Foto: Gabriel Martínez del Mármol.

Y con esta preciosa serpiente sureña terminamos este repaso a los anfibios y reptiles de Andalucía (ya te dijimos que había muuuuchas especies 🙂 ) agradeciendo inmensamente a todos los autores y colaboradores por cedernos todas sus fotos para que tú las hayas disfrutado.

Y hablando de «disfrutar»… Seguro que conoces a alguien que disfrutaría con este artículo tanto como tú. Así que no te olvides de compartirlo con él.

Muchas gracias por tu tiempo, por leernos y por apoyar este proyecto de divulgación.

No queremos terminar sin recomendarte el mayor proyecto sobre herpetofauna andaluza que se ha desarrollado: El Atlas de Anfibios y reptiles de Andalucía >> http://anfibios-reptiles-andalucia.org Un proyecto ciudadano y personal liderado por el naturalista y herpetólogo Juan Pablo González de la Vega, todo un referente en el mundo de la herpetología española.

Ahora sí, ¡herpetosaludos!

guia-sonora-anfibios-españa-peninsula-iberica-portada

Guía sonora del canto de los anfibios -Península Ibérica-

El canto de los anfibios de la Península Ibérica. Identificación y ejemplos (vídeo).

-Artículo actualizado en febrero 2021-

¿Sabes distinguir el sonido de las diferentes especies de ranas? ¿Y el canto de los sapos? ¿Sabías que hay una especie que canta como una gallina excitada? ¿Y otra como el Autillo? Hoy en Bicheando.net te ayudamos a responder a estas preguntas y a identificar estos cantos, con muchos ejemplos audiovisuales.

¡¿Empezamos?!

Lo primero que tienes que saber es que el canto de las ranas y de los sapos en la Península Ibérica tiene una función principalmente reproductora, aunque también emiten vocalizaciones que indican la identidad de la especie, el sexo, su estado reproductivo, la presencia de agua y su localización en el espacio etc. En el caso de las hembras, sólo algunas especies son capaces de producir algún tipo de canto y no suele ser tan «ruidoso».

Macho de Ranita de San Antonio (Hyla molleri)

Macho de Ranita de San Antonio (Hyla molleri) en celo, con su saco vocal extendido.

En general y durante el año, los anfibios no emiten sonidos ni vocalizaciones. Son seres silenciosos, huidizos y miméticos que intentan pasar desapercibidos, salvo en las excitantes épocas reproductivas de primavera y otoño.

Es una gozada andar por la mañana o la noche y escuchar ese «croack, croak...» de las ranas en los estanques o los sapos en las charcas; un mix de coros de varias especies en una catarsis de reclamos sonoros que a veces es difícil separar e identificar.

Pero antes de pasar a identificarlos, es importante recalcar algunos conceptos sobre el canto y los sonidos que emiten los anfibios.

1.- No solo los anuros emiten sonidos.

Aunque son las ranas y los sapos, dentro de los anfibios, los que tienen cuerdas vocales verdaderas, por así decirlo, el tritón, la salamandra o el gallipato* (*con éste tenemos dudas) también pueden emitir sonidos de defensa u alerta, cortos y agudos, al ser manejados.

2.- Amplifican sus sonidos con los sacos vocales.

Casi todas las especies de anuros ibéricos presentan sacos vocales que potencian el volumen y alcance del sonido emitido hasta uno o dos kilómetros de distancia. Hilando fino te diríamos que hay tres tipos principales de saco vocal:

Tipo 1: “Subgular madia > Gran saco vocal situado debajo de la barbilla. (Epidalea calamita)

sapo corredor sonidos de anfibios

Tipo 2: “Vinculados laterales” > Dos sacos juntos en el borde de la barbilla. (Pelophylax ssp.)

Tipo 3: “Vinculados subgulares” >  Dos bolsas vocales debajo de la barbilla.

3.- Se llama «canto nupcial» por algo…

Las ranas y los sapos hacen uso del sonido a través de sus cantos casi única y exclusivamente para reproducirse. Tanto hembras como machos poseen sacos vocales, si bien son los machos son quienes desarrollan esas grandes bolsas repletas de aire.

Tienen además otras funciones entre las que destacar el marcaje y defensa del territorio, reconocimiento de los de su misma especie, incluso se dice que para alertar sobre la aparición de depredadores. ¡Quizá este medio de comunicación tan simple tenga aún más funciones por descubrir! 🙂

4.- Hay anfibios que se orientan con los cantos de otros anfibios.

Como curiosidad, se ha estudiado que hay especies de tritones que se orientan con las vibraciones de los cantos de anuros para llegar hasta las charcas. En este caso, la ausencia de oído externo y medio no es un problema para estos urodelos, ya que sí poseen oído interno y paredes corporales, que pueden procesar el sonido… Interesante, ¿no?

5.- And the winner is…

Como norma general, las hembras eligen a los machos con cantos más graves, potentes, frecuentes y duraderos. Ahí es nada, pero tiene una explicación sencilla: los machos con más energía, reservas y fortaleza física son los que emiten mejores cantos y los que se aparean con las hembras (amplexo).

Sapo corredor macho (Epidalea calamita) con el saco vocal extendido...

Sapo corredor macho (Epidalea calamita) con el saco vocal extendido…

A los entusiastas de la herpetología nos es muy útil saber diferenciar los distintos cantos porque esto nos da la posibilidad de identificar las especies que hay en el humedal en plena oscuridad y en un corto espacio de tiempo. ¡Incluso antes de haber puesto los pies allí!

Tipos y ejemplos de cantos de anfibios.

Ya sin más dilación vamos a ver y escuchar los cantos los anuros de la Península Ibérica.

La rana común (Pelophylax perezi). El típico «croac, croac» diurno y en coro. Vídeo de José Francisco Calvo.

La rana patilarga (Rana iberica) emite un único sonido agudo de forma más o menos seguida tipo «cru….cru…cru.». Vídeo de André Couto.

La rana bermeja (Rana temporaria) tiene un canto a modo de pequeñas ráfagas de metralleta estilo «cruuuu, cruuuu, cruuu…» Veámoslo en el vídeo de Wild Films Channel.

La ranita meridional (Hyla meridionalis), con un canto único, nasal e intenso. Vídeo de pedro Luna.

La ranita de San Antonio (Hyla molleri). Un canto repetitivo y a intervalos muy cortos tipo «ra, ra, ra, ra…». Vídeo de Ricardo Zaldívar.

El sapo partero (Alytes ssp.) no presenta sacos vocales pero puede cantar incluso enterrado. Tiene una nota solitaria, esporádica, clara y aflautada, muy parecida al sonido del Autillo Europeo (Otus scops) tipo «hu, hu, hu…». Sea como fuere es claramente diferenciable del resto de anuros. Vídeos de Alberto González y Javier Burgos.

Los sapos comunes (Bufo spinosus) son solitarios cantadores (salvo excepciones con grandes concentraciones) y emiten sonidos de baja intensidad ásperos y agudos. Vídeo de BRUITX.

Los sapos corredores (Bufo calamita) cantan de noche, en zonas de agua poco profunda. Tienen un saco vocal muy desarrollado y yerguen su cuerpo para destacar y ser vistos. El canto es pulsátil, potente y retumbante, y se repite hasta el aburrimiento. 😉 Vídeo de Docudiegales Productions.

El canto del sapo de espuelas (Pelobates cultripes) es igualito al de una gallina excitada… No tiene perdida, jaja e incluso a veces cantan bajo el agua. Vídeo de versicora.

Los sapillos moteados de la península ibérica (Género Pelodytes ssp.) tiene un peculiar canto a bisagra vieja y son los primeros del año en oírse (al menos en el centro peninsular, que a 2º pueden estar cantado tan panchos) Vídeos de Alberto González y Miguel Alonso.

Y por último, el sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi) con ese sonido metálico, recurrente y de baja intensidad, difícil de escuchar, a veces. Vídeo de Saber Animal.

Esperamos que este artículo pueda servirte de referencia y guía para aprender (o usar en el campo) y poder identificar a todos estos animalitos tan fantásticos que pueblan nuestros humedales entre la primavera y el otoño.

¿Te ha gustado? Pues «cántalo» a los 4 vientos y ayúdanos a seguir visibilizando esta otra naturaleza tan desconocida.

Para más información:

www.fonozoo.com

www.reptilesextremadura.blogspot.com.es/2010/03/sonidos-de-anfibios.html

www.allyouneedisbiology.wordpress.com/2016/06/26/el-canto-de-ranas-y-sapos

comunicación acústica en anuros ibéricos: influencia del clima, hábitat y el ambiente sonoro. museo nacional de ciencias naturales (mncn).

https://www.weboryx.com/oryx/cms/es/producte/4238/1/cd-guia-sonora-de-las-ranas-y-sapos-de-espana-y-portugal.html

http://www.sonidosdelanaturaleza.com/es/producto/15/gu%c3%8da-sonora-de-las-ranas-y-sapos-de-espa%c3%91a-y-portugal.html

http://www.revistaciencias.unam.mx/pt/149-revistas/revista-ciencias-109-110/1237-comunicaci%C3%B3n-ac%C3%BAstica-en-anfibios-y-su-trascendencia-evolutiva.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Saco_vocal
que es una rana

¿Qué es una rana?

Las ranas son pequeños vertebrados anfibios anuros que viven en zonas húmedas o asociadas al agua, que no tienen cola de adultos y dan grandes saltos.

A continuación, nuestro vídeo relacionado para niños (y no tan niños jeje):

La rana es un animal vertebrado, que tiene manos, pies, huesos y músculos como las personas y otros vertebrados como perros, gatos, serpientes, aves peces…

Vertebrados e invertebrados + Actividades primaria | Vertebrados ...

¿Qué significa ser anfibio?

Las ranas son anfibios, que significa necesitan el agua para vivir o reproducirse. Por eso es normal verlas en las charcas y los ríos cantando en primavera ¡CROAC! ¡CROAC!

¿Cuántas especies de ranas hay en el mundo?

Actualmente hay más de 6.500 especies de anfibios, de los cuales unos 5.500 son anuros (ranas y sapos -sin cola de adultos-), 566 son urodelos (tritones y salamandras -con cola de adultos-), y 175 son cecilias o cecílidos (anfibios subterráneos).

¿Por qué saltan las ranas tanto?

las ranas huyen de sus depredadores dando grandes saltos (por lo general al agua). Los músculos de sus patas traseras son tan largas que si un humano tuviera las patas de una rana en proporción, éstas medirían más de tres metros. ¿Te imaginas una persona con las patas el doble de largas que ella misma? jeje 

Imagenes y videos de ranas - Imágenes en Taringa!

¿Cómo es la piel de las ranas?

¿Te has fijado que además las ranas no tienen escamas, como los reptiles… ni pelos, como los mamíferos…? Su piel es verrugosa o lisa y siempre está húmeda para que no se sequen. Además la mayoría respiran también a través de la piel.

Rana bermeja Rana temporaria Pirineos Occidentales

Rana bermeja (Rana temporaria) -Pirineos Occidentales-

¿De qué color son las ranas?

Y hay ranas de muchos colores, aunque en suelen ser verdes o marrones en la península ibérica. Pero las hay de infinitos patrones y colores por todo el mjundo (menos en la Antártida).

Ranas punta de flecha, las ranas más venenosas – Naturaleza ...

Créditos: Sabine Hagemann

¿Qué es la metamorfosis?

Y como casi todos los anfibios, las ranas se metamorfosean, es decir, van cambiando de forma desde que nacen hasta que se convierten en adultos.

Maestra de Primaria: Ciclo de la rana. Metamorfosis. 2º de Primaria.

Las ranas, junto a los sapos, son ANUROS, que significa que son anfibios sin cola en estado adulto.

diferencias-entre-anuros-y-urodelos

diferencias-entre-anuros-y-urodelos

Al contrario que los tritones o las salamandras, que son URODELOS y que mantienen la cola cuando crecen y la conservan durante toda su vida.

SIGUE LEYENDO SOBRE ANFIBIOS Y REPTILES EN NUESTRA SECCIÓN HERPETOLÓGICA PARA NIÑOS…

Y ya por último, si te gustan tanto las ranas, ¿Por qué no intentas dibujar una rana?. En este enlace te enseñamos cómo hacerlo de forma muy muy sencilla. 🙂

que es una serpiente

¿Qué es una serpiente?

Las serpientes, también llamadas ofidios, son reptiles vertebrados longiformes que no tienen patas y poseen un cuerpo muy alargado.

Pertenecen a la clase Reptilia y al orden Squamata, que también comprende a los lagartos. Digamos que son las primas son patas de todos ellos.

¿Por qué las serpientes son tan alargadas?

Las serpientes tienen cuerpos muy alargados, cilíndricos y carecen de patas porque han evolucionado para reptar por el suelo (lo contrario a caminar)

Así pueden deslizarse rápidamente por la tierra, el agua o los árboles sin necesidad de extremidades, tanto para cazar como para huir de sus depredadores.

▷ Esqueleto de las serpientes.🐍 Anatomía y forma 🥇 | Solo Reptiles

Su esqueleto es en un 90% una flexible columna vertebral (sin extremidades) por lo que pueden esconderse en sitios muy pequeños y pasar desapercibidas. 

¿Cuántas especies de serpientes existen?

Actualmente existen más de 3.000 especies de serpientes en el mundo. El 20% de todas ellas -alrededor de 600 especies- son ponzoñosas y peligrosas para el ser humano, si bien las mordeduras siempre suceden por encuentros fortuitos (pisadas) o manejo inadecuado.

especies y subespecies de serpientes de la península ibérica

Especies y subespecies de serpientes de la península ibérica. Créditos y cesión: José Ramon Castello

Están presentes en todos los países menos en la Antártida, Islandia, Irlanda y Nueva Zelanda. Australia es el país que conserva a las diez serpientes más venenosas de todo el planeta. En España tenemos 14 especies de serpientes descritas entre 3 víboras y 11 culebras.

Hay muchos patrones y coloraciones de serpientes en el mundo, desde rojas o negras hasta parecidas a un arcoíris, con llamativos colores amarillos, rojos, negros, verdes… como las serpientes de coral americanas. ¡Para gustos los colores!

SERPIENTE DE CORAL: Características, Qué come, Dónde vive...

¿Cómo es la piel de las serpientes?

La piel de las serpientes está formada por escamas, como en los lagartos, y al ser rígidas, deben cambiarlas al crecer. Así se llama a la muda (ecdisis), el fenómeno natural en el que las serpientes cambian de piel por completo y en una sola pieza, como si se desprendieran de un calcetín viejo.

Mudar La Piel De Serpiente Viva Después De La Muda Fotos, Retratos,  Imágenes Y Fotografía De Archivo Libres De Derecho. Image 35843264.

¿Qué comen las serpientes?

Las serpientes se alimentan principalmente de roedores, pájaros, peces, lagartos… Algunas han evolucionado para cazar y depredar otras serpientes, característica que toma el nombre de ofiofagia.

Tienen la característica única de que tragan a sus presas enteras, sin masticar, por lo que pueden abrir su boca mucho más que nosotros. Esto lo hacen porque los huesos de su cráneo y mandíbulas no están encajados y sujetos, como sucede con nosotros. Son capaces por lo tanto de desencajar la mandíbula para tragar presas mucho más grandes que ellas.

How we tracked the eating habits of snakes in Africa with the help of a  Facebook group

Sea como fuere, todos los miembros de esta especie son animales carnívoros. No hay serpientes vegetarianas u omnívoras, si bien algunas se han especializado en comer huevos de aves, caracoles, babosas…

Y a su vez, las serpientes a veces sirven de alimento a otros animales como aves, mamíferos, lagartos o peces…

¿Cómo cazan y matan las serpientes?

Algunas realizan mordeduras venenosas, como las cobras y las víboras, para matar a sus presas y posteriormente ingerirlas. Otras serpientes, como las boas y pitones, sin embargo matan a sus presas por constricción.

Serpiente matando a su presa por constricción..

Hay 4 tipos de denticiones de las serpientes: Aglifa, opistoglifa, proteroglifa y solenoglifa. 

Tipo de dentición en serpientes. Las flechas indican el diente... |  Download Scientific Diagram

Las serpientes tienen la lengua bífida (o bifurcada) que les permite oler la dirección de donde provienen las partículas a través del órgano de Jacobson -conocido también como órgano vomeronasal-, que sirve para detectar sustancias químicas como feromonas,  desprendidas por sus presas.

Por último, debes saber también que El 16 de julio se conmemora el día mundial de las serpientes en todo el mundo. 

SIGUE LEYENDO SOBRE ANFIBIOS Y REPTILES EN NUESTRA SECCIÓN HERPETOLÓGICA PARA NIÑOS…

tortugas marinas península iberica

LAS TORTUGAS MARINAS IBÉRICAS.

Las tortugas marinas son un tipo de tortugas longevas y tranquilas de reptiles con caparazón que viven la mayor parte de su vida en el océano profundo y arrecifes de coral, salvo cuando las hembras salen a tierra para desovar. Eminentemente acuáticas, se denomina quelonioideos (Chelonioidea) a esta super-familia de tortugas que engloba a las tortugas marinas.

Las tortugas son unos de los reptiles más amenazados en el planeta…

En cuanto a su conservación, por desgracia todas las especies de tortugas marinas están amenazadas y en clara recesión (como el resto de fauna y flora marinas) debido a varios factores como la pesca deportiva, intensiva o turística, la desaparición de playas y zonas de desove, el calentamiento de los océanos y la consecuente desaparición de sus hábitats principales (arrecifes de coral), la contaminación de las aguas por basuras como los dañinos plásticos (se confunden con medusas, uno de sus alimentos y se ahogan) y la contaminación general de nuestros mares. 

Los malditos plásticos que todos consumimos cada día como si nada causan decenas de miles de muertes en ríos y océanos cada año. Créditos: Pierre Huguet / AFP / lavanguardia.com

En cuanto a su biología, lo que más puede llamar la atención es que algunas especies pueden vivir hasta 100 años y su diseño aerodinámico y sus grandes aletas (que sustituyen a las patas)  les permiten nadar a más de 30 km/h. cuando es necesario. Por no hablar de que pueden sumergirse a más de 1000 metros en busca de sus presas preferidas, las medusas. ¡Y aguantan hasta 2 horas sin coger aire!

Tortuga carey (Caretta caretta)

Tortuga carey (Eretmochelys imbricata) – ver caparazón aserrado, típico de la especie- en un coral de la costa atlántica. Créditos: pickpik.com

Morfológicamente y al contrario que sus hermanas terrestres, las tortugas marinas no tienen dientes sino fuertes picos cortantes. Tampoco poseen oído externo, pero sí un oído interno muy fino al igual que su olfato. Al igual que el resto de tortugas marinas ni su cabeza ni sus extremidades son retráctiles.

Todas las especies de tortugas marinas tienen dietas similares y son omnivoras, alimentándose de corales, plantas marinas, algas, pequeños invertebrados, pulpos, medusas e incluso carroña.

Y si todo esto no fuera suficiente para despertar tu interés por ellas, has de saber que ven mejor dentro del agua que fuera de ellas o que pueden respirar por el ano algunas especies (no te rías jeje, aquí el artículo…). ¿Cómo te quedas? 🙂 

Sigamos, pero, antes ya de pasar a describir las especies de la Península Ibérica, respondamos a esa primera pregunta que puedes estar haciéndote…

¿Cuantas especies de tortugas marinas existen? Pues aunque no lo creas, sólo hay 7 especies de tortugas marinas (cartel descargable) surcando los mares de nuestros océanos y son: 

  1. Tortuga boba (Caretta caretta)
  2. Tortuga verde (Chelonia mydas)
  3. Tortuga laúd (Dermochelys coriacea)
  4. Tortuga carey (Eretmochelys imbricata)
  5. Tortuga bastarda** (Lepidochelys kempii)
  6. Tortuga plana (Natator depressus)
  7. Tortuga olivácea (Lepidochelys olivacea)

*Las 4 especies presentes en nuestras costas.

** Especie avistada muy ocasionalmente entrando en el Estrecho de Gibraltar. Fuente: http://www.vertebradosibericos.org

Cartel comparativo especies tortugas marinas. Créditos: peppermintnarwhal.com

Sí, en la Península Ibérica tenemos más del 50% de especies marinas de tortugas 🙂 así que hay que protegerlas y respetarlas como lo que son, animales fantásticos y patrimonio de todos. Y sin más preámbulos, pasemos a describir brevemente a las tortugas marinas de la península ibérica:

1. Tortuga boba (Caretta caretta)

Caretta caretta es también conocida como la tortuga boba, tortuga caguama, cayume, o cabezona. Es una especie de las más grandes, al igual que de las más lentas, característica que los pescadores aprovechan desde hace siglos y cuyos ancestros la bautizaron con ese nombre por la facilidad que tenían al cogerlas de la superficie.

Tortuga boba (Caretta caretta). créditos: lavozdegalicia.es

Morfológicamente  su caparazón tiene tonos marrones o rojizos siendo su plastron (la parte ventral inferior) pálido o amarillento. Posee 4 o 5 grandes escamas prefrontales en la cabeza y 2 uñas por cada aleta.

Tortuga boba (Caretta caretta). Créditos: serbal-almeria.com

En cuanto a su comportamiento, esta lentitud o laxitud de movimientos, sumado a una lenta biología reproductiva y a las múltiples amenazas que contábamos al principio del artículo, la ha llevado lamentablemente ser catalogada como «vulnerable» y muy probablemente estará catalogada como «en peligro» de extinción.

Tortuga boba (Caretta caretta). Recién nacidos. Créditos: Javier Murcia.

Habita en el océano Atlántico, Pacífico e Índico, así como en nuestro Mediterráneo, donde es la especie de tortuga más abundante.

2. Tortuga verde (Chelonia mydas)

Con un peso medio de unos 250 kilos, que la hace ser la tortuga más grande y pesada de las que caparazón rígido, su nombre (verde) no proviene del color del caparazón sino del de la capa de grasa que hay debajo del mismo. Este color se debe a su dieta eminentemente herbívora.

 Tortuga verde (Chelonia mydas)

 Tortuga verde (Chelonia mydas). Créditos: Enrique Ruíz Ara

Las tortugas verdes se encuentran entre las especies animales más antiguas que quedan en la Tierra. Han existido desde hace 110 millones de años (desde que los dinosaurios aun habitaban la tierra). Sin embargo, esta especie y principalmente por la caza sistemática y abusiva está catalogada como en peligro de extinción.

Tortuga verde (Chelonia mydas)

Tortuga verde (Chelonia mydas). Créditos: pxfuel.com

Morfológicamente es bien distinguible del resto de especies. Más allá de su tono verde uniforme, presenta un hocico muy corto y un pico que no tiene forma de gancho. Presenta además un solo par de escamas frontales.

 Tortuga verde (Chelonia mydas).

 Tortuga verde (Chelonia mydas). Créditos: Enrique Ruíz Ara

Habita en zonas con temperaturas del agua más cálidas, como  los mares tropicales y subtropicales, tanto en el océano pacífico como en el Atlántico. 

3. Tortuga laúd (Dermochelys coriácea)

La tortuga laúd es el tanque de las marinas. Es con diferencia la mayor y más pesada de todas las tortugas actuales (incluso más que la verde) y uno de los reptiles más grandes existentes. Tiene una longitud en fase adulta de más de 2 metros y un peso, en general, de media tonelada. 

Tortuga laud (Dermochelys coriácea)

Tortuga laud (Dermochelys coriácea). Créditos: Bernard DUPONT / wikipedia.com

Morfológicamente llama la atención, a parte de su tamaño, su caparazón blando, constituido por tejido suave y algo flexible parecido al cuero. Además su caparazón es muy uniforme y tiene una suave curva que da una apariencia semicilíndrica al animal recordando al instrumento musical que le ha dado el nombre de tortuga «laúd».

Tortuga laúd (Dermochelys coriácea) Créditos: Javier Lobón-Rovira.

Un cuerpo tan grande necesita además unas aletas delanteras gigantescas para moverse, como es el caso. Además, dada su alimentación casi exclusiva a base de medusas, el pico presenta un gancho para ayudar a la tortuga laúd a morder medusas y unas barbas apuntando hacia dentro en la garganta para ayudar a la ingesta de estos celentéreos

Brasil. Los bomberos intentan devolver al mar una tortuga laúd que quedó atrapada en una red de pesca (playa de Barra da Tijuca). Créditos: Andréa Farias

También catalogada como «vulnerable», habita en todos los océanos, de forma más o menos uniforme y se adentra en latitudes de aguas frías mucho más que las otras especies. 

4. Tortuga carey (Eretmochelys imbricata)

Es una tortuga tan bella (el material que constituye su caparazón se ha empleado para la confección de objetos decorativos) y su carne tan codiciada como manjar, que por desgracia, su pesca y extracción abusiva ha puesto a todas las poblaciones de esta especie en peligro crítico de extinción.

Tortuga carey (Eretmochelys imbricata)

Tortuga carey (Eretmochelys imbricata). Créditos: Javier Murcia.

tortuga carey (Eretmochelys imbricata)

Tortuga carey (Eretmochelys imbricata). Créditos: Álvaro Herrero.

Morfológicamente puedes distinguirla fácilmente de las otras especies, más allá de su belleza intrínseca y su caparazón terminado en sierra, por ese pico puntiagudo y curvo y esa prominente mandíbula superior.

Tortuga carey (Eretmochelys imbricata)

Tortuga carey (Eretmochelys imbricata). Créditos: Álvaro Herrero.

Como curiosidad, algunas de las esponjas de las que se alimenta (son su alimento principal, además de coral) son conocidas por ser altamente letales para otros animales (alto contenido de óxido de silicio) y, sin embargo, la tortuga carey es uno de los pocos animales capaces de alimentarse de ellos. 

Los adultos se encuentran principalmente en arrecifes de coral tropicales de todos los mares templados del mundo, desde el atlántico al índico. 

Como has visto y leído, las tortugas marinas son especies maravillosas, de las que aun tenemos muchas cosas que aprender y que hay que proteger a toda costa. te dejamos éste último link de «¿Qué hacer si me encuentro una tortuga marina en la playa?«, de la Sociedad Serval Almería, que nunca está de más tenerlo a mano. 

Gracias por leernos y terminamos aquí nuestra serie de 3 artículos de «Quelonios Ibéricos» que empezamos con el artículo de tortugas terrestres ibéricas y galápagos ibéricos

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Portada: Álvaro Herrero. https://www.alvaroherrerophotography.com Resto de fotografías cedidas por: www.javierlobonrovira.com, www.javiermurcia.es, www.ruizarafoto.es

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Fuentes consultadas. https://serbal-almeria.com/que-hacemos/proyectos/tortuga-bobahttps://tortugasmarinas.wordpress.com/https://es.wikipedia.org/wiki/Chelonioideahttps://www.nationalgeographic.es/animales/2017/06/10-curiosidades-en-honor-al-dia-mundial-de-las-tortugas-marinashttps://www.wwfca.org/especies_yllugares/tortugas_marinas/http://www.vertebradosibericos.org/reptiles/habitat/lepoliha.htmlhttp://www.vertebradosibericos.org/reptiles/habitat/chemydha.htmlhttp://www.vertebradosibericos.org/reptiles/reproduccion/ereimbre.htmlhttp://www.vertebradosibericos.org/reptiles/carcar.html

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